martes, 14 de septiembre de 2021
FEDERICO DE MONTEFELTRO, SEÑOR DE URBINO.
lunes, 13 de septiembre de 2021
MADONNA DE LA VICTORIA DE ANDREA MANTEGNA.
Mecenas, soldados y artistas. En el año 1495 Francisco II Gonzaga, gobernador de la ciudad de Mantua, derrotó en la batalla de Fornovo al rey de Francia, Carlos VIIII. Como exaltación de la victoria encargó a Andrea Mantegna el cuadro Madonna de la Victoria, que se expone en el parisino Museo de Louvre.
La Madonna, la Virgen María, ocupa el centro de la composición, en su función de mediadora entre los hombres y el cielo. A su pies, arrodillado y escoltado por el arcángel Miguel, el victorioso condotiero Francesco Gonzaga. La Virgen sostiene a Jesús y también aparece San Juan Bautista como un niño. Bajo el trono de la Virgen una pequeña representación de Adán, Eva, el Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal, y la Serpiente.
Lo más hermoso del cuadro, sin embargo, es la exuberante naturaleza del fondo, con enredaderas que suben por las columnas, las frutas, y los pájaros exóticos, que observan la escena desde la altura. Por otro lado, el espectador centra su atención en el coral que cuelga en el centro de la composición sobre la cabeza de la Madonna. El coral simboliza la sangre, la vida y se confía en él como un poderoso amuleto contra el maligno.
lunes, 15 de febrero de 2016
ULRICH VON HUTTEN.
sábado, 21 de marzo de 2015
GALEOTTO MARZIO
domingo, 16 de noviembre de 2014
KATHARINA VON ZIMMERN.
miércoles, 13 de noviembre de 2013
MARKO MARULIC
martes, 14 de mayo de 2013
EDAD MEDIA
El Romanticismo busca explicar el mundo, la realidad, a través de los sentimientos y la pasión, dejando en un segundo plano a la ilustrada razón. En ese sentido, los románticos decimonónicos van a reivindicar la Edad Media como un mundo fantástico. Los románticos acuden a la Edad Media en busca de temas e inspiraciones. Sirvan como ejemplo los Carmina Burana o las leyendas medievales en que se inspira Richard Wagner para sus óperas.
En estrecha relación con el Romanticismo surge el Nacionalismo, un fuerte sentimiento de pertenecer a un determinado grupo humano con el que compartimos una serie de elementos comunes. Este siglo XIX va a contemplar además, el nacimiento de importantes estados-nación, como Grecia, Alemania e Italia.
Todos estos estados-nación surgen asentados en pilares sociales, económicos y políticos, pero también culturales. Determinados sectores intelectuales empiezan a buscar el origen de su propia nación. Esos (supuestos) orígenes no se pueden fijar, por ejemplo, en el horizonte cultural del Imperio Romano, ya que éste, era una gran unidad política que abarcaba a más de una nación, y porque además algunas naciones del siglo XIX, no estuvieron completas dentro de los límites del Imperio Romano, como fue el caso de la propia Alemania. Por tanto, van a buscar, y a encontrar, sus orígenes en la Edad Media. Alemania a partir del desarrollo de los Caballeros Teutónicos, Francia en las monarquías merovingias y carolingias, España en la tan traída y llevada Reconquista . . .
La tercera corriente de pensamiento será el Positivismo Histórico, que va a conceder gran importancia, cultolátrica en ocasiones, al documento escrito. A la preguna ¿dónde buscar la verdadera historia?, ellos responderán sin vacilación; en los documentos. A partir de los estudios de Jean Mabillon (inciciador de la diplomática), muchos documentos que se consideraban falsos, comenzarán a ser tratados en su autenticidad.
En definitiva, románticos, nacionalistas y positivistas dotarán al concepto de Edad Media de un contenido, un significado, que salvando las distancias, en cuanto al trato e interpretación documental, ha llegada hasta nuestros días. La Edad Media, no como una época de oscurantismo entre dos momentos brillantes, sino como una etapa más de la historia, con sus particularidades, donde es posible encontrar por igual la luz y la sombra.







