Esposo de Catalina de
Foix, rey consorte de Navarra, fue derrotado en batalla por el Duque
de Alba, pero luchó con todas sus fuerzas para intentar recuperar el
reino, atrincherado en sus posesiones ultrapirenaicas. Todos sus
intentos resultaron infructuosos.
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miércoles, 17 de junio de 2015
martes, 16 de junio de 2015
CATALINA DE FOIX, REINA DE NAVARRA.
Catalina de Foix, nieta
de Blanca de Navarra y su esposo Juan de Albrech, fueron los últimos
reyes navarros que opusieron cierta resistencia a la incorporación
de Navarra a la nueva monarquía dual formada por Isabel y Fernando.
Su madre, Magdalena de
Francia, la casó con el apuesto Juan de Albrech, con el beneplácito
del rey de Francia, Luis XI, toda una declaración de intenciones
frente a las apetencias castellanas. La opinión pública, los
magnates, nobles y burgueses navarros, quedaron polarizados, entre
los partidarios del acercamiento a Francia y los defensores de la
unión con Castilla.
Enfrentado a Francia en
todos los ámbitos del Mediterráneo, Fernando el Católico, decidió
la anexión militar del reino Navarro, y en 1512, don Fadrique, el
Duque de Alba, comenzó la invasión. La conquista se fue realizando
sin encontrar una gran resistencia, y con la ayuda de algunos grupos
navarros, y en el 1513 el marqués de Gomares juraba en Pamplona,
observar los fueros navarros como virrey.
No obstante, Catalina y
Juan no se dieron por vencidos, e intentaron en varis ocasiones
recuperar su reino, pero siempre fueron rechazados por la
superioridad militar del Duque de Alba. Finalmente en 1515, Fernando
el Católico, perdidas las esperanzas de engendrar un heredero con
Germana de Foix, decide la incorporación definitiva de Navarra.
En 1518 muere Catalina y
le hereda su hijo Enrique II, aunque solo tenía dominio al norte de
los Pirineos.
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Blanca I de Navarra,
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Juan de Albret,
Reino de Navarra
lunes, 15 de junio de 2015
MAGADALENA DE FRANCIA
Esta hija de Carlos VII de
Francia y María de Anjou parecía predestinada a reinar en algún
país europeo. ¿o no?.
En el año 1457, el
arzobispo de Esztergom, máxima autoridad religiosa en el Reino de
Hungría, llegaba a la corte acompañado de un numeroso séquito,
para solicitar la mano de Magdalena y casarla con el joven rey
húngaro Ladislao V. La felicidad y el optimismo por el enlace
estalló en mil pedazos cuando poco después llegó la noticia del
temprano fallecimiento del rey Ladislao, que ha pasado a la historia
como Ladislao el Póstumo. Primera oportunidad de reina, malograda.
Su familia no desesperó
ni cejó en el empeño, y prono encontraron otro príncipe para su
hija, Gastón de Foix, Príncipe de Viana y heredero de Navarra. De
esta unión matrimonial nacieron dos hijos, Francisco y Catalina.
Pero Gastón tampoco llegaría a convertirse en rey de Navarra, pues
murió en 1470. Otra posibilidad de reinar que se escapó. Tal vez la
última.
La muerte de su suegra,
Leonor de Foix, en 1479, le brindó la oportunidad de regir los
destinos de Navarra, aunque fuese de forma indirecta. El heredero
legítimo era su hijo Francisco I, pero al ser todavía un niño,
Magdalena se convierte en regente de Navarra.
Mas las desgracias en
forma de muertes prematuras, parecían no tener fin, y su pequeño
hijo también falleció siendo muy joven, pasando la corona a su otra
hija, Catalina, a la que tuvo que ayudar en los asuntos de gobierno,
casándola con Juan de Albrech, ganándose de esta manera una
peligrosa enemistad con Castilla.
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