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martes, 12 de febrero de 2019

MARQUÉS DE POMBAL.




De las ruinas de una Lisboa arrasada por un terremoto (1 de noviembre de 1755) el marqués de Pombal levantó un encantadora y hermosa capital, al tiempo que sentaba las bases del estado moderno portugués.

Bastian José de Carvalho e Melo, flamante marqués de Pombal y primer ministro del rey José I, influido por las corrientes del pensamiento ilustrado, diseñó un ambicioso plan para modernizar Portugal.

Entre las medidas que puso en marcha podemos citar la fundación de la compañía vinícola del Alto Duero para romper el el monopolio inglés sobre los caldos de Oporto, prohibición de exportar moneda, reorganización de la flota y mejora de los puertos, fomento de la exportación, creación del Banco Real, apoyo a la creciente burguesía, concesión de libertad para los indios y expulsión de la Compañía de Jesús de todo el territorio. Todas estas medidas contaron con la fuerte oposición de los grupos privilegiados. Al marqués no le tembló el pulso e inició una dura represión. Por todo ello esta época es conocida como Dictadura Pombalina.


viernes, 27 de octubre de 2017

CATEDRAL DE OPORTO.



La Se do Porto es uno de los edificios más antiguos de la ciudad. Se inició su construcción en el siglo XII y está situada en la parte alta del casco viejo.

Vimara Peres, conquistador de la ciudad, vigila de cerca la Se.

Erigida como templo románico, fue sufriendo alteraciones con el paso de los siglos.


De estilo gótico es la capilla de Joao Gordo, caballero de la Orden de los Hospitalarios, muy bien relacionado con el rey portugués Dionisio I, del que fue eficiente colaborador.



El claustro fue construido durante el reinado de Joao I, que se casó aquí con Felipa de Lancaster.


Los paneles de azulejos en el piso superior representan la Metamorfosis de Ovidio.


Pelourinho bajo la lluvia en la explanada de la catedral. 


domingo, 10 de enero de 2016

SADUN AL SURUNBAKI.




Conocido como “el gran vagabundo”, Al Surunbaki, guerrero, aventurero y bandolero, campaba a sus anchas por las tierras del centro y norte de Portugal, depredando las regiones de Santarem y Coimbra, penetrando en ellas desde su base en Oporto, y regiones de Extremadura aprovechando que las potencias del momento, Reino Astur y el Emirato de Córdoba, no eran capaces de controlar (siquiera remotamente) tan amplio territorio. En cierta ocasión unió fuerzas a  Ibn Marwan y a Alfonso III para luchar y derrotar a los omeya cordobeses.  

sábado, 2 de enero de 2016

CASTELO DO QUEIJO



El fuerte de San Francisco Javier, también llamado Castelo do Queijo, construido a mediado del siglo XVII, tenía como función proteger la ciudad de Oporto, desde su posición en la zona de Foz, el lugar donde el Duero desemboca en el Océano.  

Forte de Sao Francisco Xavier , sus cañones protegen la costa, ejemplo típico de fortificación marítimas, muy típicas de las ciudades portuarias atlánticas durante la Edad Moderna, cuando británicos, franceses, españoles, holandeses y portugueses luchaban entre sí por el dominio de los mares. 

jueves, 8 de enero de 2015

ENRIQUE EL NAVEGANTE



Nadie en su época lo llamó "el Navegante", aunque podrían haberlo hecho, pero el sobrenombre acuñado por dos eruditos del siglo XIX (centuria de pasiones exacerbadas) se ha consolidado como alias identificativo de este sobresaliente infante portugués, promotor de los primeros viajes oceánicos lusos y pionero de la Era de los Descubrimientos.

Tercer hijo del rey Joao I de Portugal - Juan de Avis - y de Felipa de Lancaster, quizá por haber nacido en la cautivadora ciudad de Oporto, sintió en su niñez la irrechazable llamada del Océano. A temprana edad, unos veinte añitos, mostró su determinación y dotes de mando al dirigir con éxito la conquista de Ceuta. En 1420 es nombrado Gran Maestre de la Orden de Cristo, una orden militar que en Portugal recogió el testigo del Temple tras su desafortunada disolución. Un honor que ostentó hasta el fin de sus días.


Conocedor del arte de la guerra y poseedor de una exquisita formación humanística, pronto fue consciente de la importancia decisiva de dominar los mares (y eso que Constantinopla aún resistía). Y a ello dedicó su vida.

En Sagres, situada en el suroeste ibérico, fundó un legendario (algunos historidores dudan de su existencia) centro de estudios naúticos, geográficcos y astronómicos, por el que desfilaron muchos y reputados viajeros, marineros y cartógrafos de la época, para preparar a conciencia sus futuras expediciones. 

El infante organizó numerosas expediciones a lugares conocidos y exploraciones a lugares ignotos, con una doble función: la comercial (que retroalimentaba los proyectos) y la evangelizadora (la excusa aceptada por todos, en especial por el Papado). Sin embargo los deseos de ampliar el mundo conocido que albergaba en su interior Enrique, fueron los verdaderos motivos de tanta dedicación.

Tras algunos viajes de reconocimiento por las costas de Marruecos, la colonización de Madeira llevada a buen puerto por Gonçalves Zarco y el descubrimiento de las Azores, comenzó la gran época de la navegación portuguesa. Aunque Enrique tuvo que renunciar a las Islas Canarias que terminaron siendo integradas en la Corona de Castilla. 

Cuando Gil Eanes, el escudero del infante, consiguió doblar el Cabo Bojador, límite meridional del conocimiento geográfico medieval, el avance portugués a través de los Océanos era imparable. Más tarde se descubrió Cabo Verde y la desembocadura del Senegal. Esta fue la última empresa financiada por Enrique.

El mecenazgo de Enrique supuso un espectacular desarrollo de las técnicas náuticas portuguesas y sentó las bases del dominio portugués de los mares. En 1487, unos años después de su muerte, Bartolomé Dias consiguió doblar el Cabo de Buena Esperanza, trazando las líneas maestras de una nueva ruta comercial que llegaba a Asia circunnavegando el continente africano y ponía al alcance de la mano las preciosas especias y otros lujosos productos exóticos. 

lunes, 7 de abril de 2014

TRIPEIROS



En 1415 se estaba preparando una expedición para invadir Ceuta, los portuenses donaron toda la carne disponible en la ciudad, que fue embarcada para proveer a las tropas, quedándose ellos únicamente con las tripas y vísceras para cocinar y comer. Desde ese momento se llama tripeiros a los habitantes de Oporto. 

domingo, 6 de abril de 2014

LLEGADA DE JOAO I A OPORTO



Una de las disciplinas artesanales más destacadas de la ciudad de Oporto es el azulejo. Azulejos de colores fríos, blanco, celeste y varias tonalidades de azul, que sirven para contar su propia historia. 

Las paredes de la vieja estación de trenes de Sao Bento en el centro de la ciudad, aparecen adornadas con enormes paneles compuestos por azulejos que retratan algunos episodios de la centenaria historia de la ciudad.

El rey Joao I (Juan de Avis), a caballo, engalanado, acompañado de un numeroso y elegante séquito hace su entrada en Oporto para contraer matrimonio con Felipa de Lancaster. La boda se celebró el 2 de febrero de 1387. De esta manera Felipa se convirtió en reina consorte de Portugal y además se terminó de fortalecer la (eterna) alianza entre Inglaterra y Portugal, para contrarrestar la formada por Francia y Castilla.

domingo, 24 de noviembre de 2013

EL CENTINELA DE OPORTO



Oporto está representada por este guerrero que porta lanza, el escudo de la ciudad y cubre su cabeza con un casco que toma la forma de un dragón. Desde finales del siglo XIII era conocida esta estatua, situada en un lugar cercano a la Catedral, labrada en piedra y que representaba al puerto. La actual data del siglo XIX. 

lunes, 22 de abril de 2013

PORTUS CALE



Donde muere el Duero, nace Oporto . . . y lejanamente, también Portugal.


Cuenta una leyenda que Cale (o Calais) uno de los Argonautas que acompañó a Jasón en busca del Vellocino de Oro, en uno de sus viajes recaló en estas orillas y fundó un pequeño emporio comercial, al que bautizó con su propio nombre. Se sabe que Cale era un enclave, no muy extenso, dedicado al comercio, y ubicado cerca de la desembocadura del río Duero, un lugar estratégico.


Los romanos, tan pragmáticos como siempre, buscaron un lugar mejor para construir un puerto, en una zona que le ofreciese una mayor protección. Al parecer encontraron ese lugar en la otra orilla del Duero, y llamaron a la nueva fundación Portus Cale. 



La denominación de Portus Cale, andando el tiempo, terminaría derivando en Portugal, y serviría para denominar a todo el país. 


Portus es puerto, y se refiere a la actual Ribeira de la ciudad de Oporto. Ribeira ¿qué tiene el mar, que es capaz de alimentar a una ciudad entera?, ¿qué mágico sortilegio lanza la sal, para otorgar vida a la piedra?


Mientras que la Cale originaria, estaría situada en la orilla de enfrente, al otro lado del Ponte Luis I , en Vila Nova de Gaia. 


La Ribeira y Vila Nova de Gaia, la ciudad vive (y bebe) a ambas orillas del río, o ¿eran ciudades diferentes?, ¿separadas por las aguas?, o tal vez sea el Duero el que las une. 


La vocación marinera de Oporto se siente en cada rincón, con sus tejados a dos aguas, la bruma que pasea por la Ribeira, y el vino dulzón que contrasta perfectamente con la atmósfera salada.


Oporto, con sus luces y sus sombras, atrapa el alma, una parte de la mía, quedará en algún rincón de esta ciudad, hasta el día que el Océano Tenebroso la termine engullendo

miércoles, 3 de abril de 2013

VIMARA PERES


Imponente, sobre su caballo, custodiando la subida hacia la Catedral de Oporto, con la atenta mirada vigilando la ciudad, aparece, con todo su esplendor, Vimara Peres. 


Vimara Peres, cuyo nombre parece significar "famoso en la batalla", fue un guerrero y mercenario que recibió el encargo, por parte del rey de Asturias Alfonso III, de liberar la zona donde desemboca el Duero de la ocupación musulmana.


El valiente Vimara se puso en marcha, y hacia el año 868 conquistó la ciudad de Oporto, poniendo la primera piedra para el posterior nacimiento del Reino de Portugal.
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