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domingo, 9 de junio de 2019

ABJASIOS.



El pueblos abjasio lleva atrincherado en el Cáucaso desde la Antigüedad, morando la vertiente meridional de la cordillera, entre los valles de Yugur y de Bsib. Su territorio, en la actual Georgia, formó parta del reino de la Cólquide a mediados del primer milenio a.C y posteriormente también bajo dominio grecorromano. En la actualidad siguen sufriendo control externo, en este caso, el estado georgiano, y por tanto, reclamando el derecho a su autodeterminación.


Los abjasios – conocidos como Abasci y Achoci en la antigüedad - fueron considerados buenos esclavos por griegos, romanos y bizantinos, y siempre fueron un pueblo libre e indómito, dedicados al pastoreo, la caza y el bandolerismo, y en ocasiones, incluso de lanzaban a la piratería en las costas del Ponto Euxino. Su tierra fue escenario de cruentas batallas hasta la caída del Ponto en el 63 a.C. Posteriormente fueron dominados por algunos reyezuelos locales georgianos, y en el siglo VIII se fundó el primer reino abjasio. Posteriormente otomanos y rusos dominaron Abjasia. En la actualidad el pueblo abjasio lucha para que la República Abjasia sea considerada un estado soberano. 


Este pueblo cuenta con una rica tradición oral, posee sus propias versiones de la saga de los Narts, cuentos originarios del Cáucaso, que conforman la mitología de la región. Los Narts son una raza de Gigantes, Sosruko es un malhechor y Satanaya es la matriarca. Un tema común con la mitología griega, Prometeo Encadenado.



miércoles, 14 de noviembre de 2018

EL MEDIO FÍSICO DE GRECIA.



En Asia Menor existen una gran número de colonias griegas y por ello están en contacto con las culturas del Próximo Oriente. Es un territorio muy fragmentado, tanto en la costa (muy recortada, acantilados) como en el interior, muchos ríos cortos y cadenas montañosas que dificultan las comunicaciones. Se da también una fragmentación política, debido, como cabe suponer, a la propia fragmentación orográfica. Esto explica la aparición de diferentes núcleos de poder, ciudades-estados (Poleis); que son muy distintas de las ciudades-estados de Mesopotamia, existiendo una gran variedad de modalidades de poleis. Esta configuración favorece la diseminación de poder y la imposibilidad de centralizar ese poder. El mar es el principal factor físico del mundo griego. 

Cabe reseñar que las principales ciudades griegas están situadas en la costa oriental, en contacto con Asia Menor. La cultura griega está abierta a muchas influencias debido a su posición geográfica, a caballo entre Europa, Asia y África. También se va a ir extendiendo por el Mediterráneo hasta la Península Ibérica. Se trata pues de un pueblo con una gran vocación marinera y comerciante.Los tres espacios geográficos de Grecia son: Islas, Costa de Asia Menor y Península Balcánica. 

El territorio griego dificulta la producción de cereales (excepto en Micenas). Estos cereales los obtienen de Rusia y Ucrania y en regiones del Asia Menor, en el sur de Italia, donde crean colonias dando forma a la Magna Grecia. También carecen de metales, aunque aparecen minas de plata, explotadas por Atenas. Esta falta de recursos hace que se hagan a la mar y vayan creando colonias.

martes, 3 de octubre de 2017

MEDIO FÍSICO DE EUROPA.


Europa era la joven hija de Agenor, rey de Fenicia, y Zeus, el conquistador y dios de dioses, se encrapichó con ella. Zeus se transformó en Toro, la raptó y la llevo a Creta. Allí tuvieron varios hijos, Minos, Radamanto y Sarpedón. Cuando Zeus se aburrió de ella, Europa se casó con Asterión, el rey de Creta. Esta leyenda sitúa en Creta la cuna de la Civilización Europea.

El continente europeo es en realidad un apéndice de la gran Eurasia, una enorme península en el extremo sudoccidental del macrocontinente euroasiático. Después de Oceanía Europa es el continente de menor extensión y dispone de una extensa línea de costa (43.000 kilómetros) bañada por los océanos Atlántico, Glacial Ártico y mar Mediterráneo.

Los límites geográficos (y en cierto modo también sociales y culturales) de Europa son los siguientes:

- por el Norte el Océano Glacial Ártico

- por el Sur, el mar Mediterráneo que la separa de África

- por el Oeste el inmenso Océano Atlántico

- por el Este, los Urales, el Cáucaso y el mar Caspio.

1.- EL RELIVE.

El relieve del continente europeo es predominantemente llano, con una altitud media de apenas 340 metros sobre el nivel del mar. En él podemos distinguir tres tipos de unidades: los macizos, las cordilleras jóvenes y las llanuras.

1.1.- MACIZOS.

Los macizos son relieves antiguos, muy erosionados, un hecho que les confiere un aspecto suave y redondeado, y poca altitud, pues apenas superan los 2.000 metros. Estos macizos están situados en el Norte, Oeste y centro de Europa: Montes de Irlanda y Esocia, Montes Escandinavos, Macizo Central francés….

El paisaje de estos lugares es diverso, caracterizado por la sucesión de montes erosionados, de escasa altitud y separados por amplios valles. Estos valles son recorridos por ríos de caudal regular, como el Sena, el Loira o el Rin, que vierten sus aguas al océano Atlántico.

1.2.- CORDILLERAS JÓVENES.

Surgieron en época (relativamente) reciente, y por tanto, están menos desgastadas por la erosión, y presentan mayores altitudes. Ocupan la mayor parte del continente (especialmente el sur) y originan relieves elevados, abruptos y accidentados que dificulta las comunicaciones: Pirineos, Alpes (Mont Blanc, 4810), Apeninos, Cárpatos, Balcanes, Cáucaso (Elbrús, 5633 metros) , Urales (Narodnaia 1894)….

Históricamente los contactos entre las regiones de estas zonas se han producido a través de los amplios valles abiertos por caudalosos ríos como el Ródano (que desemboca en el Mediterráneo), el Po (que los hace en el Adriático) y el Danubio (que muere en el mar Negro).

1.3.- LA GRAN LLANURA.

La Gran Llanura europea se extiende prácticamente desde el Macizo Central Francés hasta los Montes Urales ocupando la mayor parte del interior del continente, desde Países Bajos y Bélgica hasta Rusia. Se trata de una zona de pequeñas monótonas colinas y de amplisimos valles por los que discurren los grandes ríos europeos: el Volga (el más largo), el Don, el Dniéper y el Dniéster.

Otras zonas de llanura son la Llanura de Hungría, la Llanura del Po y las depresiones del Ebro y del Guadalquivir.

2.- LAS COSTAS.

En función de los mares que bañan las aguas continentales se distinguen (a grandes rasgos) las costas atlánticas y las costas mediterráneas.

En las costas mediterráneas se sitúan tres grandes penínsulas – Ibérica, Itálica y Balcánica – que dan lugar a profundos arcos y limitan mares como el Tirreno, el Adriático y el Egeo. En el seno del continente se ubica el mar Negro, que a través del Bósforo se comunica con el resto del Mediterráneo. Las aguas del mar Mediterráneo se encuentran salpicadas por numerosas islas: Baleares, Córcega, Cerdeña, Sicilia, Malta, Chipre, Creta, Cícladas, Rodas …

Las costas atlánticas incluyen las costas del mar Báltico, del mar del Norte y del mar Cantábrico. En ellas podemos destacar la existencia de las penínsulas de Jutlandia y la de Escandinavia que cierran el mar Báltico. Estas penínsulas, junto con las islas Británicas, limitan el mar del Norte.

Teniendo en cuenta el relieve podemos hablar de costas recortadas, cuando las aguas desgastan las rocas más blandas o invaden antiguos valles – fiordos noruegos y rías gallegas – costas acantiladas, cuando las montañas llegan al mar – costas de Noruega, de Escocia y cantábrica – y costas bajas y arenosas – Países Bajos, Alemania y Dinamarca -. Es en estas costas bajas y tranquilas donde los ríos dan forma a extensos deltas; Ebro, Danubio, Ródano y Po.
 
3.- LAS AGUAS. RÍOS Y LAGOS.

Europa está surcada por numerosos ríos, e históricamente la población europea ha buscado asiento en los territorios bañados por ellos. Estos ríos pueden clasificarse a partir de su vertiente: 
 

- Vertiente Ártica: ríos largos que presentan una notable caudal en otoño y primavera (después del deshielo) aunque permanecen helados todo el invierno. Los más destacados son el Dvina Septentrional, y el Pechora.

- Vertiente atlántica: ríos cortos y los más caudalosos de Europa, puesto que reciben lluvias constantes a lo largo de todo el año. Muchos son navegables durante parte de su curso y atraviesan algunas de las regiones más pobladas del continente.: Dvina Occidental, Vístula, Oder, Elba, Rin, Sena, Loira, Tajo, Garona, Támesis….

- Vertiente mediterránea: ríos cortos y de caudal irregular (algunos presentan acusado estiaje) como el Po, el Ebro o el Ródano…

- Vertiente del mar Negro; ríos largos y regulares, como el Danubio, el Don, el Dniéster y el Dniéper. Estos tres ríos constituyen unos importantes ejes de comunicación.

- Vertiente del mar Caspio: en el mar Caspio desemboca el río más largo de Europa, el Volga y el Ural, frontera natural entre Europa y Asia.

Los lagos en Europa suelen ser de tamaño medio y se concentran fundamentalmente en la región Alpina – Leman, Constanza – en Escandinavia – Vänern, Maalaren, región de los mil lagos en Finlandia – y en la llanura Rusa – Ladoga, Onega y Peipus -. Estos últimos se hielan durante el invierno.
 
4.- LOS MEDIOS NATURALES.

La mayor parte de Europa está asentada en las latitudes medias, y por tanto los climas templados predominan en el continente. 
 

- Medio Oceánico. Se extiende por toda la fachada atlántica, penetrando en el interior hasta donde alcanza la influencia del océano. El medio natural característico es el bosque caducifolio de hayas y robles. La landa, una formación vegetal de arbustos, hierbas y matorrales, principalmente brezos, retamas y juncos, se desarrolla en algunas zonas costeras.

- Medio continental. En el centro y este del continente se desarrolla un riguroso clima continental de temperaturas extremas y precipitaciones irregulares. Las formaciones vegetales y las especies de animales varían en función de la latitud. El bosque boreal, o taiga, aparece en las latitudes más septentrionales y está compuesto por coníferas como pinos y abetos. Al sur de la taiga aparece la pradera, amplia llanura de hierbas altas, que se transforma en estepa en las regiones más áridas.

- Medio mediterráneo. Se extiende por todo el arco Mediterráneo y presenta veranos cálidos e invierno suaves, con precipitaciones irregulares. Abundan los matorrales, arbustos, hierbas aromáticas y árboles como la encina, el pino y el alcornoque. Toda esta vegetación forma el típico bosque mediterráneo.

- Medio polar. En la franja septentrional que se extiende al norte del círculo polar se desarrolla la tundra, vegetación típica del clima polar.

- Medio de alta montaña. En las elevaciones montañosas del continente el clima es de alta montaña con un paisaje de bosque y prados.

viernes, 19 de febrero de 2016

OVIDIO, EL POETA DESTERRADO



¿Acaso la más exquisita pluma de la Antigüedad Clásica? El poeta Ovidio gozó de fama y prestigio en vida, demostró profundos conocimientos del alma humana y las turbias pasiones que la dominan en el Ars Amandi e hizo gala de una gran cultura y esmerada erudición en las Metamorfosis.

Enemistado con el emperador Augusto, el hombre más poderoso de su tiempo, que lo expulsó de Roma, el poeta acabó exiliado en las orilla del Ponto (mar Negro), en los confines del Imperio y del mundo civilizado, donde le cantó a la desesperación y la incurable tristeza humanas.



Lejos de la opulenta y ajetreada vida de la urbe “caput mundi”, Ovidio lloró amargamente su mala fortuna desterrado en la llanura póntica, con la salvaje Escitia en el horizonte, y su apesadumbrada figura permanecerá hasta el final de los tiempos contemplando la salida del sol sobre el mar Negro.

lunes, 14 de diciembre de 2015

VALAQUIA



Valaquia es una región bastante extensa que arranca de Transilvania y llega hasta el Ponto Euxino. Casi toda ella es llana y falta de agua. Su parte meridional la marca el Istro, la septentrional la ocupan los roxolanos, llamados hoy en día rutenos, y hacia el río Dniéster se halla la raza nómada de los escitas que al presente llamamos tártaros. Esta tierra la poblaron antaño los getas, aquellos que pusieron en fuga de modo deshonroso a Darío el hijo de Histapes, capturaron vivo al rey Lisímaco y causaron en Tracia muchas matanzas. Al final, fueron domeñados y destruidos por los ejércitos romanos. Una colonia romana, para que mantuviera a raya a los dacos, se instaló allí bajo el mando de un tal Flaco, por el que vino a llamarse Flaquia. Luego, al correr de los siglos, se corrompió como suele el vocablo y vino a parar en “Valaquia” y en lugar de flacos sus habitantes recibieron el nombre de valacos. La lengua de esta nación es todavía romance, pero muy alterada y apenas inteligible para el nacido en Italia. Hubo por estos tiempos nuestros en Valaquia dos facciones, la de los danos y la de los drágulas. Estos últimos, como eran menos fuertes que los danos, que los maltrataban de mil modos, llamaron en su ayuda a los turcos y con el apoyo de sus ejércitos aplastaron a los danos casi hasta el exterminio. Pero Juan Huniades, contando con el poderío de los húngaros, les prestó apoyo, si bien aquello no fue tanto redimirlos como ganar fama y riquezas ya que, en beneficio propio y de sus herederos tomó posesión a perpetuidad de los campos rescatados del turco. Los valacos pueblan también algunas islas del Istro, entre las que se cuenta Peuce, famosa entre los antiguos, y asimismo tienen asentamientos en Tracia. Parte de Valaquia está sometida a los turcos y parte de los húngaros.
La Europa de mi tiempo.
Eneas Silvio. Siglo XV.


lunes, 7 de septiembre de 2015

LA LEYENDA DE MAMAIA.



Mamaia es a Rumanía, lo que Ibiza a España, aunque su fisonomía es más similar a la Manga del mar Menor. A orillas del mar Negro, situada varios kilómetros al norte de la histórica Constanza, Mamaia es un moderno complejo turístico de primer nivel, con playa, hoteles, casinos, varios campings, discotecas y parques acuáticos, y toda las estructuras necesarias para el ocio y la diversión, sin ningún género de dudas, un lugar muy apetecible para veranear. Una antigua leyenda cuenta el origen de su nombre.



Hace mucho tiempo, en época de la dominación otomana, un oficial del ejército turco que visitaba con frecuencia Constanza, solía parar habitualmente en una pequeña taberna a orillas del mar. En uno de esos viajes, el hijo del oficial quedó prendado de la hermosura y sencillez de la hija del tabernero, enamorándose locamente de ella. La religión, siempre la religión, con ella cristiana y él musulmán, prohibía el amor e imposibilitaba esa unión. El joven turco, audaz y decidido, raptó a la bella tabernera y se hizo a la mar en un pequeño bajel. La cristiana cautiva pedía auxilio, llamaba a su madre y clamaba a voz en grito: “¡Mamaia, mamaia!”. Entre gritos, lágrimas y sollozos, la desafortunada cayó al agua y murió ahogada. El enamorado turco, con el alma rota en mil pedazos y el cuerpo de su amada en brazos, decide quitarse la vida, poniendo punto y final a la trágica e incompleta historia de amor. Desde aquel fatídico día el pequeño pueblo marinero donde estaba la taberna empezó a ser conocido como Mamaia.  

domingo, 6 de abril de 2014

CÁLIBES



Los cálibes, también escrito chalibes, eran un pueblo que habitaba la zona del Ponto, muy famosos por trabajar el hierro. Y de todos es conocida la gran utilidad de este metal, que permitió al ser humano comenzar su dominio sobre la naturaleza, y al poseedor de armas de este material, someter a sus vecinos. 

De raza escita se especializaron en trabajar el hierro y el acero. A este último metal los griegos llamaban calibs. Por tanto el nombre de la tribu sería "acero". Según el lingüista Archibald Sayce el nombre girego, Chalybe, procedería del hitita, otro pueblo muy vinculado a la metalurgia del hierro. 

Según Plinio (VII, 197) se les considera los inventores del trabajo del bronce. 

Probablemente la tradición griega los relacione con el hierro, y no con otros metales, a pesar de la riqueza minera de su territorio, basándose en la importancia del hierro cultural y socialmente. 

La mayoría de los autores antiguos los ubica en una zona al este del río Halis, entre Paflagonia y la Cólquide. Más o menos en la Armenia histórica. 

Un pueblo con esta habilidad para trabajar el metal era un bocado apetecible para reinos y pueblos más poderosos. Tal fue el caso de Creso, el rey de Lidia, que los sometió junto a otros en su intento de crear un gran imperio.

"Transcurrió el tiempo, y quedaron sometidos casi todos los que viven al oeste del río Halis, pues descontando a los cilicios y a los licios, Creso tenía sometidos a todos los restantes, a saber, a los lidios, frigios, misios, mariandinos, cálibes, paflagonios, tracios, tinos y bitinios, carios, jonios, dorios, eolios y pánfilos"
Heródoto I, 28 

La famosa expedición de los Diez Mil, cuya maravillosa crónica escrita por Jenofonte sigue siendo una de las obras maestras de la literatura universal, también atravesó el territorio donde habitaban los cálibes.

"Los griegos fueron avanzando a través de este país, a veces amigo, a veces enemigo, durante ocho etapas, hasta que llegaron al territorio de los cálibes. Éstos eran pocos y estaban sometidos a los mosinecos, y su medio de vida, para la mayoría de ellos, procedía de la siderurgia.
Jenofonte. Anábasis. V 5,1.

Como ocurre con muchos pueblos de la Antigüedad es Estrabón el que más detallada información nos transmite de ellos. 

Da noticia de que los armenios Artaxias y Zariadris, en la expansión que protagonizaron arrebataron territorios a los cálibes que vivían en vecindad con la Armenia histórica (XI, 14, 5).

En la descripción de las tierras del Ponto, Estrabón se detiene para escribir sobre los cálibes, que basaban su economía en dos actividades: las minas de hierro y plata, y la pesca de pelamydes, que son atunes de un año y de delfines. 

"Los que hoy día se llaman caldeos eran llamados cálibes en la antigüedad. Justo a la altura de su territorio se encuentra Farnacia, que tiene las ventajas naturales de la pesca de pelamídes en el mar, pues ocupa el primer lugar en la captura de este pez, y de la explotación de minas en la tierra, actualmente sólo de hierro pero antiguamente también de plata. La costa es toda ella muy estrecha en estos lugares, pues muy cerca se elevan las montañas llenas de minas y bosques, pero poco cultivadas. Como forma de ganarse la vida les queda por tanto a los mineros las minas y a los marineros la pesca, especialmente de pelamydes y delfines, pues estos últimos se ponen gordos persiguiendo a los bancos de peces, tanto de jóvenes atunes y atunes hembras como de los propios pelamydes, y se vuelven fáciles de capturar porque se acercan muy imprudentemente a la tierra, poniéndose ellos solos el cebo. Así matan estas gentes a los delfines y usan su gran cantidad de grasa para todo". 

Estrabón. XII, 3, 19.

Conocidos, y muy bien, por los griegos, los romanos también tuvieron el placer de saber de su existencia. Los cálibes apoyaron a Mitrídates del Ponto, un auténtico grano en el culo de Roma, en sus enconadas luchas contras las Águilas del Lazio. 

"Aparte de sus fuerzas anteriores, se le unieron como aliados los cálibes,..."
Apiano. Sobre Mitrídates 69.

jueves, 13 de marzo de 2014

CROBIZOS



Los antiguos llamaron Ponto Euxino, al mar Negro, un territorio donde se unen griegos y bárbaros, comerciantes y ladrones, Europa y Asia. En su vertiente occidental habitaba un pueblo de estirpe tracia, bárbaro a ojos griegos, los crobizos. 

"[...] los crobizos viven por encima de la región que circunda Calatis, Tomis e Istro".
Estrabón VII 5,12

También Heródoto, padre de la historia al que humildemente va dedicado este blog, también nos habla de ellos. "Por la Tracia y por el país de los crobizos, pueblos tracios, pasan tres ríos". IV, 49

sábado, 9 de febrero de 2013

SARGETAS


Pueblo que moraba en las amplias llanuras que se abren al norte del Ponto Euxino. Sus usos y costumbres eran similares a la de pueblos esteparios como los maságetas y los alanos. 

"De este modo, en el propio inicio de esta zona, donde se suavizan ya los montes Rifeos habitan los aremfeos, pueblo conocido por su justicia y amabilidad, en torno al cual corren los ríos Cronio y Visula. Junto a ellos encontramos a los masagetas, alanos, sargetas y otros muchos pueblos desconocidos, de los que no nos han llegado ni sus nombres ni sus costumbres"
Amiano Marcelino  22, 8, 38.

domingo, 13 de enero de 2013

. . . Y EL HOMBRE DESCUBRIÓ EL ORO . . .

Aproximación al origen de la orfebrería.
El Oro, ese vil metal capaz de corromper a los más inocentes corazones, forma parte de la vida del hombre desde hace unos 7000 años. Fascinado por su belleza el hombre lo ha utilizado para confeccionar objetos diversos, que han servido para indicar la pertenencia a un estatus social superior; siempre ha sido un elemento de diferenciación social. 
Sepultura 43 de la necrópolis de Varna con numerosos objetos de oro.
El oro que se recogía mediante lavado en el lecho de los ríos o se extraía de filones rocosos, no parece haber sido el primer metal que se modeló. A orillas del mar Negro, donde el Danubio vierte sus aguas, en la región búlgara de Varna, encontramos el primer centro importante del trabajo del oro. 

Elementos suntuosos y ornamentales de oro, tales como cuentas, colgantes, adornos en forma de toro e ídolos femeninos, se documentan entre los milenios V y III a.C. en Europa Oriental y Anatolia (Alaça, Hüyük, Sardes, Troya).

Nubia, (parece que en egipcio Nub significa oro), el desierto de Arabia, y Anatolia (valle del río Pactol, famoso por la abundancia de pepitas) eran los lugares en los que se solía recoger el oro.

La fusión, el martilleo, el repujado, la estampación, el granulado, la soldadura o la fabricación de hilos, fueron las técnicas que el hombre fue descubriendo y aprendiendo para poder trabajar y modelar este imperecedero metal.

En Egipto las primeras cuentas de oro, sin una elaboración muy compleja datan del IV milenio a.C. A partir del milenio siguiente las técnicas orfebres se van perfeccionando, como muestran las joyas del rey Dyer, enterrado en Abydos. El oro, con este brillo inalterable que posee, se conviritó en el símbolo perfecto del poder ya la grandiosidad del farón. Por tanto, su importancia era más simbólica que económica. 

En la península de Anatolia destacan vasijas, figurillas y otras piezas de decoración procedentes de Troya y Alaça Hüyük. La cordillera del Cáucaso, el oro y la plata eran también dos metales muy apreciados. 

En Susa, situada en territorio elamita, apreciamos una gran variedad de brazales, anillos, pendientes y adornos para la cabeza y el pecho. Una figurilla de principios del II milenio, "el dios de la mano de oro" pone de manifiesto el contexto de la orfebrería, íntimante relacionada con la monarquía y la divinidad. 

Otro claro ejemplo de esta relación es la tumba del rey Abi Shemu (siglo XVIII a.C.) en Biblos. El cuerpo del monarca fallecido fue depositado en una tumba excavada a unos diez metros de profundidad, dentro de un sarcófago esculpido en piedra y sobre el pecho se le colocó un pectoral de oro que representaba la figura de un halcón con las alas desplegadas. Este pectoral es de clara inspiración egipcia, lo que vuelve a demostrar una vez más los fluidos contactos con el país del Nilo. Además la corona del rey y su cetro eran de bronce y oro, lo que atestiguan las influencias de Mesopotamia. 

Estas piezas de oro sirvieron de inspiración a los diferentes monarcas y territorios de la época, como fueron los casos de las Islas Cícladas y más tarde el resto de Grecia. Vasijas de oro y plata de Eubea, Peloponeso y Creta presentan grandes semejanzas con las de Troya; y las minoicas recuerdan a las Egipcias. 

Oro, metal de reyes y poderosos, tanta importancia se le otorgó, que ni cuando morían, estaban dispuestos a deshacerse de tan preciadas pertenencias.

jueves, 29 de noviembre de 2012

ZIGOS


Poblaciones asiáticas, del Ponto Euxino, vecinos de los heníocos, y que se dedicaban a la piratería.

“Después del territorio síndico y de Gorgipia, siguiendo por el mar, viene la costa de los aqueos, de los zigos y de los heníocos, casi toda ella carente de puertos y montañosa, pues forma parte del Cáucaso. Viven de la piratería en el mar y tienen barcas pequeñas, ligeras y estrechas, que sólo admiten veinticinco hombres y rara vez son capaces de acoger a treinta en total”
Estrabón XI, 2. 12

sábado, 13 de octubre de 2012

MOSINECOS CONSTRUCTORES DE TORRES





En las ribereñas e inhóspitas tierras aledañas al Ponto Euxino - mar Negro - habitaban los mosinecos, vecinos de cálibes, tibarenos y macrones. Jenofonte, "el de la expedición de los Diez Mil", cuenta que no encontró a gente más incivilizada y salvaje en todo su interminable camino de vuelta a casa. Se alimentaban, además de la caza, de un áspero pan de castañas, manjares para los bárbaros, pero auténtica pestilencia para los civilizados, y estirados, helenos. 

"los que tomaron parte en la expedición decían que éstos eran los más bárbaros que habían encontrado en su recorrido y los más diferentes de las costumbres griegas"
                                                             Jenofonte. Anábasis V, 4,34 

Su nombre parece que procedía de las torres de madera que construían, desde las que hostigaban a los forasteros, y donde paraban la mayor parte de sus vidas. 

La más alta de todas las torres era la del rey, cuyo cargo era electivo, pero si faltaba a sus obligaciones, se le condenaba a morir de hambre. 

"Su rey, por otro lado, está sentado en las más alta
mosina,
y dicta allí rectas sentencias a un grupo de gente 
numeroso:
¡infeliz! pues si acaso se equivoca alguna vez
dictando su sentencia
aquel día lo mantienen encerrado castigándolo con
hambre". 
                                           Apolonio de Rodas.   Argonáuticas


"Algunos viven sobre los árboles o en pequeñas torres, y por eso los antiguos los llamaron mosinecos, pues llamaban a las torres mosines. Viven de la caza y de frutos de cáscara dura, y atacan a los caminantes saltando desde sus armazones de madera".
Estrabón, XII, 3. 18.

A los mosinecos también los cita Heródoto formando parte del numerosos contingente de tropas, que al mando del rey persa Jerjes, intentaron conquistar Grecia.

"Los tibarenos, los macrones y los mosinecos iban equipados como los moscos. He ahí, por orden, sus comandantes: Ariomardo, hijo de Darío y de Pamis, la hija de Esmerdis (el hijo de Ciro), lo era de los moscos y de los tibarenos; de los macrones y los mosinecos lo era Ataictes, hijo de Querasmis, el gobernador de Sesto, en el Helesponto"
Heródoto VII, 78.  

Según nos cuenta Jenofonte, los mosinecos utilizaban la carne de delfín salada y un pan, a base de castañas, como principales alimentos.

"Los griegos, al saquear las plazas fuertes, encontraban en las casas depósitos de panes amontonados que se transmitían de padres a hijos, según contaban los mosinecos, y trigo nuevo guardado con la paja. La mayor parte era espelta. También encontraban en las ánforas lonchas de delfín en salazón y, en vasos, grasa de delfín, que los mosinecos utilizaban como los griegos el aceite de oliva.  En los graneros había muchas nueces lisas, sin ninguna hendidura (castañas). Éste era su alimento principal, que hervían y cocían como pan. Se encontraba también vino que, sin mezclar, parecía agrio por su aspereza, pero mezclado, resultaba aromático y dulce".
                                                       Jenofonte. Anábasis V, 4, 27-29 

  

viernes, 22 de junio de 2012

SINDOS

  Pequeño reino de comerciantes asentados en la Península de Tamán




Los sindos eran uno de los numerosos pueblos emparentados culturalmente con los escitas del Ponto Euxino (mar Negro). Concretamente formaron un pequeño estado en la Península de Tamán, en las tierras irrigadas por el Hípanis, actual Kubán, y la Meótide, el mar de Azov. Plinio da el nombre de Síndica a una de las regiones de Escitia.

Según Heródoto, cuando los escitas regresaron a sus tierras, después de largo tiempo guerreando por Asia, encontraron que sus mujeres se habían unido a sus esclavos.

"En efecto, durante la larga ausencia de sus maridos las mujeres escitas habían recurrido a sus esclavos".
Heródoto 4,1.

En el siguiente texto, vemos como para Amiano Marcelino, esos esclavos eran los sindos.

"A gran distancia de allí hay una península habitada por los serviles sindos, quienes, después del desastre de sus señores en Asia, se apoderaron de las esposas y de las posesiones de sus dueños".
Amiano Marcelino 22, 8, 41.

Los sindos, en oposición a los escitas, eran poblaciones sedentarias, que en algunas ocasiones, es posible que se vieran subyugados por los primeros, y es muy posible que llegaran a convertirse, en algunos momentos en auténticos súbditos de los escitas. Sea así o no, lo seguro es que los escitas hacían incursiones de pillaje en tierras de los sindos.

" . . . los escitas [...] arremeten con sus tropas sobre el hielo y lanzan sus carros a la otra orilla, contra el país de los sindos".
Heródoto, 4, 28.

Para Estrabón los sindos eran una de las tribus de los meotas, y parece también que desde el siglo IV a.C.  fueron súbditos del reino del Bósforo. 

La cultura sindo-meótica estaba emparentada materialmente con los escitas y otros pueblos del Ponto Euxino, con los que comparten buena parte de su cultura material.

Debido a su buena situación estratégica, en la Península de Tamán, y la costa vecina del mar Negro y la costa caucásica, los sindos se dedicaron activamente al comercio. 

Este pueblo de comerciantes vivía en estrecho contacto con las colonias griegas de la zona.

La ciudad de Sinde, actual Anapa era su capital, aunque según Estrabón "... Gorpigia, la sede del reino de los sindos . . . "

jueves, 17 de mayo de 2012

ASTAS



Astas, pueblo tracio que se dedicaba a cometer actos de piratería a la entrada del Ponto Euxino, en torno a las islas Cianeas, que fueron capaces de crear un pequeño reino con capital en Bizie. Esta ciudad estaría situada en la costa suroccidental del Ponto (mar Negro) entre Apolonia y el Bósforo.

". . . quienes vienen a parar a ella son saqueados por los astas, un pueblo tracio asentado por encima de este lugar".
Estrabón VII, 6, 2.

"Bizie era la capital del reino de los Astas".
Estrabón VII fr. 47.  

viernes, 27 de abril de 2012

ABIOS LOS JUSTOS


Se trata de un pueblo de raza escita, según el rapsoda ciego Homero: "los más justos de todos los hombres".(Iliada, Canto XIII, 1). 

"Ovid con los escitas", Eugène Delacroix.

Vivían en carros vagando por las tierras al norte del Ponto Euxino (Mar Negro) y llegaron a enfrentarse con Alejandro Magno, que no los pudo vencer.

Arriano en "Anábasis de Alejandro Magno";  Al cabo de unos días se presentaron ante Alejandro unos embajadores escitas, llamados abios (de quienes Homero hizo público elogio en sus versos, llamándolos "los más justos de los hombres"). Viven éstos como pueblo independiente en el Asia, gracias a su respeto a la justicia, así como por ser extremadamente pobres". 

Tanto en la mención de Homero, como en la posterior de Arriano podemos vislumbrar ya la idea del "buen salvaje"; el hombre en un estado de naturaleza es más justo, y es la sociedad la que lo corrompe. Este concepto de "buen salvaje" está ya presente en algunos pensadores de época helenística. 
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