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lunes, 5 de diciembre de 2016

BASARAB I EL FUNDADOR.



Atrincherado en las montañas carpáticas, Basarab I venció a los ejércitos húngaros a la vieja usanza, proclamó la independencia de Valaquia, e instaló su corte en la novelesca Curtea de Argés. Una Curtea de Argés que fue capital, cuando Bucarest aún no era ni proyecto de ciudad.

Basarab I, católico, hijo del legendario voivoda Thocomerius, y hay quien dice que cumano, es conocido como “el Fundador”, en rumano Intemeietorul, ya que rompió su relación de vasallaje con el Reino de Hungría y fundó su propio principado, Valaquia.

Tras varios desencuentros con el rey Carlos Roberto, Basarab decidido a desligarse del control magiar, reunió tropas y derrotó a los húngaros en la célebre batalla de Posada. Este príncipe rumano reinó durante unos treinta años, y desde la región central de Muntenia, llamada así por razones obvias, consiguió extender sus dominos hasta las regiones orientales de Valaquia, llegando así a alcanzar el río Danubio.

Basarab y sus descendientes supieron aprovechar la crisis interna que sufrió Hungría con la extinción de la casa de Arpad para sentar las bases de su propio estado.


jueves, 30 de junio de 2016

MATEO CSÁK, EL REY SIN CORONA DE HUNGRÍA.



Poderoso señor feudal húngaro que aprovechó la debilidad de los últimos monarcas de la Casa Arpad y la crisis sucesoria subsiguiente, para medrar en política, acumular dominios, hacerse tremendamente rico, campar a sus anchas por las tierras del reino y convertirse, de facto, en un “el rey sin corona de Hungría”.

Miembro de una poderosa e influyente familia, los Csak, inmersos en un cruenta lucha de poderes contra otras familias. Los Kozsegie eran sus más encarnizados rivales. Mateo Csák fue, como su propio padre, nádor (segunda persona más poderosa después del rey), mariscal, juez, gobernador y señor de la tesorería, además de dueño absoluto de la Alta Hungría. A lo largo de su vida fue juntando un destacado patrimonio territorial a través de diferentes procedimientos: herencia de su padre y de su tío, conquista de posesiones rivales y compra de tierras y fortalezas.

En el año 1291 participó en una campaña militar que Andrés III lanzó contra el duque Alberto I Habsburgo, un pretendiente al trono magiar. Las tropas húngaras derrotaron a los austriacos en una batalla cerca de Viena. Sus triunfos militares ayudaron a incrementar su prestigio. Como recompensa Mateo recibió del rey el título de caballero y el de gobernador de Bratislava. Más tarde fue nombrado juez de los cumanos y nádor de Hungría. A lo largo del reinado de Andrés III Mateo fue consiguiendo más y más títulos, acrecentando exponencialmente su poder e influencia.

En 1293 las ansias de poder de Mateo eran incontenibles y ocupó, utilizando la fuerza, la provincia de Trencín. Atacó y devastó la región de Nitra y por el uso irresponsable y desmedida de la violencia, el rey le desposeyó de sus títulos. Sin embargo, el orgullo y altivo Mateo siguió hacierno gala de ellos. Enfrentado al rey, comenzó a ocupar tierras y fortalezas de otros nobles (más afines al monarca), llegando a eleminar a algunas de las ramas rivales. En esos momentos logró una posición que ningún otro noble había alcanzado jamás en la longeva historia de Hungría.

En 1301 muere el rey Andrés III, último representante de la casa de Arpad y se inicia una larga lucha por la sucesión con tres candidatos enfrascados en ella: Otón III duque de Baviera, Wenceslao III de Bohemia y Carlos Roberto de la familia Anjou.


Como sucedió en la corona de Castilla durante el siglo XV (y otros rincones de Europa), los clanes nobiliarios luchan por el poder y la supremacía sobre el resto. Se dedican a coleccionar tierras, haciendas y feudos, para demostrar quién la tenía más grande. Tras la muerte de Andrés los barones se independizaron totalmente: recaudaban impuestos, acuñaban moneda, impartían justicia....

Para consolidar su poder, Mateo Csák decidió establecer a un rey marioneta, joven, débil e inexperto al que pudiese manejar a su antojo, y el elegido fue Wenceslao III de Bohemia. Mateo Csák participó activamente en su coronación en la ciudad regia de Szekesfehervar. Por este apoyo, Mateo Csák recibió los territorios de Nitra. Como en el fondo Mateo no quería a ningún rey (salvo a él mismo), pronto se levantó contra su antiguo protegido. Sin apoyos y desde una posició débil, Wenceslao renunció al trono húngaro y se volvió a Bohemia a reinar allí con dignidad.

Mateo Csák aprovechó la vuelta a casa de Wenceslao para conquistar e instalarse en Visegrad. Convirtió esta palza en residencia y desde allí se lanzó a tomar otras fortalezas (no menos de veinte). A priori en estos momentos no parecía oponerse abiertamente a otro candidato, Carlos Roberto. De todas formas el enfrentamiento entre ambos era cuestión de tiempo, no puede haber dos gallos altaneros en el mismo corral.

Desde Visegrad Mateo lanzó un terrible ataque sobre la cercana ciudad de Buda, obligando a Carlos Roberto a traslader su corte a Temésvar (Timisoara). Con el rey acantonado en el sur y él dominando todo el norte del país, alcanzó Mateo Csák la cúspide de su poder. Fue excomulgado por no acatar la autoridad de un rey al que había jurado obediencia. Su respuesta fue asediar y tomar las fortalezas del arzobispo de Esztergom y la del arzobispo de Nitra. Estaba dando el todo por el todo y Carlos Roberto (si quería reinar sin obstáculos) no podía permanecer de brazos cruzados.

En 1312 Mateo Csák aliado con los hijos de Amado Aba, fue vencido en la batalla de Rozgony por las tropas reales. A pesar de que con esta derrota la posición del noble Mateo se había debilitado mucho, el rey nunca pudo ni vencerlo ni someterlo del todo. Esa partida únicamente la podían decidir las Moiras.

Aprovechando esta debilidad, Tamás Széceni, fiel partidario del Carlos Roberto, arrebató en 1315 la ciudad y la estratégica fortaleza de Visegrad al noble rebelde. Ahora pudo el monarca regresar a la plaza fuerte y la ciudad recuperó la capitalidad del reino. En los años venideros, el rey solo pudo recuperar un puñado de fortalezas, hasta que en 1321 murió Csák, y con él su vasto imperio. Sin hijos, descendencia, ni sucesor, el rey Carlos Roberto dijo, todo para mí e incorporó los antiguos dominios de Mateo a la Santa Corona Húngara, restableciendo la autoridad (y la unidad).


La vida de Mateo Csák fue una carrera de fondo en pos del poder omnímodo. Una persona ambiciosa, con pocos escrúpulos, un fascinante personaje de la historia medieval húngara. El oligarca más poderoso de la Alta Hungría, nunca sometido ni sojuzgado, nunca derrotado ni desposeído. Se enfrentó a la nobleza, a la alta jerarquía eclesiástica y a la monarquía. Nadie pudo con él.


miércoles, 20 de abril de 2016

CABALLEROS HÚNGAROS DE SAN JORGE.



En el año 1326, Carlos I Roberto, un advenedizo que había conseguido ceñir la corona húngara tras varios años de disputas, reunido en Visegrad con un grupo de caballeros y el beneplácito del arzobispo de Esztergom, fundó la Orden de San Jorge. Con esta fundación el monarca pretendía propiciar el acercamiento y la confraternización entre nobleza y corona. Se trata de la primera orden de caballería laica creada, y aunque estuvo activa poco tiempo (reinados de Carlos I Roberto, Luis I y parte del de María) ha llegado, con las lógicas modificaciones, hasta nuestros días.



sábado, 16 de abril de 2016

IGLESIA DE MATÍAS.



La colina de Buda es el enclave original de Budapest, celebrada su belleza con el apelativo de “Reina del Danubio”. El Bastión de los Pescadores es uno de los grandes atractivos que ofrece la urbe, siempre animado y concurrido. Muy cerca se sitúa la Iglesia de Matías – Matyas templom – el templo católico histórico de Budapest.


La Iglesia Parroquial de Nuestra Señora – advocación auténtica – fue levantada durante la Baja Edad Media. Fundada en 1255 por Bela IV, los trabajos se prolongaron entre el siglo XIII y XV. Buena parte de la construcción data del reinado de Segismundo de Luxemburgo, aunque ha quedado vinculada con el rey Matías (de ahí el nombre por el que es conocida), que encargó la ampliación del edificio. En 1458 tras su coronación se celebró aquí una multitudinaria Misa de Acción de Gracias.


Durante un tiempo fue el lugar de coronación de los reyes húngaros. En 1309 fue coronado aquí Carlos Roberto de Anjou, primer rey húngaro tras la desaparición de la histórica dinastía de Arpad. Su interior guarda una réplica del Orbe de San Esteban, el Cetro y la Santa Corona, los elementos simbólicos del ceremonial.


También fue coronada en este templo Sissi Emperatriz, que gozó del amor del pueblo húngaro. 


Los muros interiores de las iglesias húngaras aparecen siempre policromados, ofreciendo a los feligreses vívidas imágenes de la historia del país.



Un interminable fresco que se extiende por paredes, bóvedas y cúpulas. Nada que ver con la monotonía de la piedra desnuda de nuestras iglesias.



Los otomanos conquistaron la ciudad y transformaron la iglesia en mezquita. Es por este motivo que muchos elementos originales han desaparecido.


Los avatares de la ciudad pasaron factura a la iglesia que fue reconstruida por los franciscanos en estilo barroco y a finales del siglo XIX vuelta a restaurar siguiendo la moda del momento; el neogótico.


El altar mayor es el corazón espiritual de la iglesia.


Capilla de San Emeric, hijo de San Esteban, al que la muerte le llegó en la incompleta juventud.


En el año 1860 se trasladaron desde la desaparecida basílica de Szekesfehervar los cuerpos del rey Bela III y su esposa Inés de Chatillón.


El ciervo es uno de los animales simbólicos y totémicos de los magiares desde los tiempos en que cabalgaban libremente por las estepas.




Capilla del rey San Ladislao – Szent Laszlo.


Rematando una de las puntiagudas cúpulas el cuervo, símbolo de la poderosa familia Hunyadi, a la que pertenecía el rey Matías.




lunes, 1 de febrero de 2016

TOMÁS SZÉCSÉNYI, VOIVODA DE TRANSILVANIA



Tomás Szécsényi fue voivoda de Transilvania a comienzos del siglo XIV y un estrecho colaborador del rey húngaro Carlos I Roberto.

En 1301 murió el rey Andrés III con el que se extinguía la dinastía de Arpad, un hecho que provocó caos y una dura pugna por sentarse en el trono húngaro. Tomás Szécsényi, que ofreció toda su ayuda militar, se convirtió en personaje clave en la victoria final de Carlos. Un ejemplo, en 1316 arrebató la ciudad de Visegrad a Mateo Csak, pudiendo la corte instalarse en ella.

Como voivoda de Transilvania, Tomás Szécsényi deseaba con ambición controlar también la vecina Valaquia, y animó a su rey a someter por la fuerza al vasallo rebelde Basarab. Aquella campaña acabó con un sonoro fracaso en la batalla de Posada (1330).

Persona cercana al monarca, Tomás Szécsényi fue también Juez del Reino y canciller de la Orden de Caballería de San Jorge fundada por el propio Carlos Roberto.


domingo, 31 de enero de 2016

BATALLA DE POSADA.



La batalla de Posada (1330) marca de alguna manera el origen del principado medieval de Valaquia, que con el tiempo se convirtió en uno de los territorios que formaron el estado rumano. En el fondo, la Batalla de Posada es un hito más, recurriendo al lenguaje algebraico un punto de inflexión, en el proceso de formación de dicho estado. No pocos estados arrancan su existencia tras una victoria en batalla, si los astures, por ejemplo, tuvieron su Covadonga (extendida más tarde a toda la España cristiana), los valacos tienen esta batalla vinculada a la figura de Basarab I.


En otoño de ese 1330, una fecha histórica para el pueblo valaco-rumano, Basarab I, llamado el Fundador, derrotó al ejército húngaro en la Batalla de Posada (Posadai csata , Batalia de la Posada), pero el conflicto comenzó un poco antes. El voivoda valaco estaba dispuesto a aprovecharse de la inestabilidad que se había apoderado de Hungría tras la extinción de la dinastía de Arpad. En 1324 tenemos a Basarab bajo la autoridad del monarca Carlos I Roberto, al que debía fidelidad y tributo. Los siguientes años, Basarab conquista Turnu Severín, las relaciones entre ambos se van enfriando, hasta que el voivoda valaco se niega a seguir pagando tributo.

Dos miembros de la aristocracia húngara instigaron al monarca a lanzar la campaña contra Basarab I. Estos nobles eran Dénes Szécsi, que pretendía obtener la fortaleza y el distrito de Sverin, y el voivoda de Transilvania, Tomás Szécsényi, que ambicionaba controlar las tierras de Valaquia. El rey entonces, totalmente convencido, inicia una expedición de reconquista y de castigo a su vasallo rebelde.

En septiembre de 1330 el rey prepara a su ejército, y otorga el mando de la caballería a István Lackfi. Unos treinta mil hombres penetran en territorio transilvano, conquistan Banatul de Severín, entran en Timisoara y avanzan hacia Oltenia. La táctica de retirada y tierra quemada puesta en práctica por Basarab provocó serías hambrunas entre los invasores.




Entonces Basarab decide emplear la diplomacia. Envía un emisario a Carlos I Roberto, ofreciéndole plata, la Cetatea Severinlui y a un hijo que enviaría a Hungría en calidad de rehén, como garantía de buenas intenciones. Carlos rechaza la oferta de paz, añadiendo con desdén que “Basarab es únicamente el pastor de mis ovejas”. La Chronicon Pictum, documenta e ilustra esta entrevista y el desarrollo de la batalla.


Los valacos atraen al ejército más hacia el interior, a un estrecho valle, donde fueron prácticamente masacrados (y humillados). Un primer ataque en el monte cortó la marcha a las tropas, y posteriormente lanzaron un segundo ataque demoledor y decisivo. A los 30.000 hombres del ejército húngaro, los valacos solo pudieron oponer unos 10.000 individuos, que equilibraron su inferioridad numérica utilizando la montaña como aliada. Este modesto ejército estaba formado por caballería ligera (probablemente la guardia personal de Basarab), arqueros a pie y campesinos escasamente armados.

Lienzo de Jozsef Molnar, Dezso se sacrifica para salvar a su rey.
Fueron cuatro días de lucha (9 – 12 de noviembre) y el rey Carlos pudo huir a duras penas, intercambiando la armadura con uno de sus vasallos. La famosa Chronicon Pictum finaliza con esta batalla, una de las más dolorosas que sufrieron los húngaros en esta época. Entre las víctimas se contabilizó un elevado número de nobles.


Los historiadores no han podido establecer el punto exacto donde tuvo lugar la batalla, aunque lo más probable es que los valacos emboscaron al ejército húngaro en una región comprendida entre Oltenia y Severín. Por otro lado en las fuentes medievales no aparece el apelativo Posada. Este nombre fue introducido por el historiador rumano Nicolae Iorga a principios del siglo XX.

Para el protoestado valaco, la victoria significó continuar con el proceso de independencia respecto de Hungría, comenzado, entre otros por Litovoi o el legendario Radu Negru , y que sería consolidado por los sucesores de Basarab, como Nicolae Alejandro o Vlaicu Voda .

Posada fue también un momento decisivo para Hungría, esta derrota le obligó a abandonar su ambicioso proyecto de extender el reino hasta el mar Negro.

Mircea Eliada, el gran erudito rumano, escribe lo siguiente sobre la repercusión de Posada en su obra “Bajo el signo de Zalmoxis”: “En efecto, desde que el pequeño principado de Valaquia (Muntenia), fundado y fortificado por la enérgica familia de los Basarab, conquistó la independencia y repelió la soberanía húngara, después de haber aniquilado en 1330 al ejército de Carlos Roberto de los Cárpatos, asistimos a la rápida expansión del Estado naciente en dirección al estuario del Danubio y del mar Negro. A fines del siglo XIV, el príncipe de Muntenia se intitulaba señor de las dos orillasa de todo el Danubio, hasta el Gran Mar”.

Basarab I en Curtea de Arges.
Otro reputado historiador rumano, Matei Cazacu, describe las causas, la batalla y las consecuencias en el libro Vlad III Drácula. Vida y leyenda de el Empalador, príncipe de Valaquia. “Por entonces, Carlos Roberto llamaba nuestro voievod a Basarab, expresión que no podemos definir con mayor precisión. En 1330, Basarab ocupó la fortaleza de Severin a orillas del Danubio, en Oltenia, y el rey lo conminó de inmediato a cedérsela. Ante el rechazo del príncipe valaco, Carlos Roberto emprendió una campaña militar y amenazó a su vasallo “pastor de ovejas”, con arrancarlo de su covacha meciéndole las barbas. Cuando el rey invadió Valaquia con su ejército, el hábil Basarab negoció un tratado de paz por el que renunciaba a su conquista y se comprometía a pagar siete mil marcos de plata en concepto de compensaciones, suma considerable que representaba el equivalente a una tonelada y media de plata, a setenta y cuatro kilogramos de oro o veintiún mil florines de oro. Esta promesa determinó al rey de Hungría a dar media vuelta, dejando en el trono a su turbulento vasallo, tras incendiar su residencia de Curtea de Argés, en las colinas de los Cárpatos.

Sin embargo, en un desfiladero de esos mismos Cárpatos, las tropas de Basarab atacaron por sopresa al ejército húngaro que, rodeado por todas partes, sufrió graves pérdidas (9-11 noviembre de 1330). El rey debió su salvacióN únicamente a la circunstancia de que intercambió armaduras con uno de sus vasallos. Nobles, caballeros y obispos húngaros cayeron bajo las flechas y lsa piedras lanzadas por los valacos desde lo alto del desfiladero. Se perdió incluso el esllo de oro con las armas reales; y los restos del ejército sufrieron lo indecible para encontrar refugio en Transilvania. Basarab conservó Oltenia, que según parece recibió como prebenda su hijo, asociado al trono a partir de 1342".

El irlandés, inmortal al igual que su criatura, Bram Stoker, parecía conocer, siquiera en esencia, la Batalla de Posada, o al menos, la forma de combatir de los valacos, a juzgar por este pasaje de su novela Drácula.

“En la antigüedad hubo tiempos agitados, cuando los austríacos y húngaros llegaban en hordas y los patriotas salían a enfrentárseles, hombres y mujeres, ancianos y niños, esperaban su llegada entre las rocas arriba de los desfiladeros para lanzarles destrucción y muerte a ellos con sus aludes artificiales”.


Valacos cabreados con las intromisiones del monarca húngaro, deciden parapetarse tras los riscos, y atrincherados en viejas montañas, que tan solo el agua paciente de pequeños ríos, se atreve a franquear. Estos hombres y mujeres dieron forma, consistencia y personalidad al principado de Muntenia (Valaquia). Pero en estos casos siempre surge el mismo interrogante, ¿quién era el máximo interesado?, ¿el campesino o el boyardo?, ¿el pueblo o el voivoda?.


viernes, 6 de noviembre de 2015

THOCOMERIUS GOBERNADOR DE VALAQUIA.



Los hombres siempre han disputado las tierras, han tratado en vano poseerlas. Unos se dedican a defender la suya (a la que llaman patria), mientras que otros (más ambiciosos) pretenden conquistarla. Thocomerius (conquistador o heredero) fue, con toda probabilidad, el primer voivoda que tuvo el dominio de una Valaquia integral y unida (sobre los territorios adyacentes al río Olt). Este príncipe o voivoda, cuyo nombre ha sido interpretado como búlgaro latinizado o bien de origen cumano, y según un documento del rey húngaro Carlos Roberto I (de Anjou), gobernó sobre las tierras que habían pertenecido (por separado) a Litovoi (al oeste del Olt) y a Seneslau (al oriente del mismo río).

Algunos historiadores vinculan (y/o identifican) de forma poco clara y convincente a este Thocomerius, con el legendario Negru Voda (o Radu Negru). En tiempos primigenios, cuando se gestan las naciones y estados, los nombres y los hombres se superponen, se funden de tal forma que no es posible bosquejar la personalidad de ninguno de ellos, establecer con precisión su campo de acción, ni mucho menos, separar lo histórico de lo legendario, lo importante de lo accesorio (cuando lo segundo se convierte en lo primero). Nos movemos en terrenos resbaladizos y recurrimos a estos nombres (más que simples hombres) para sentirnos más seguros y encarar con más propiedad (y garantías de éxito) la construcción (que no reconstrucción) del pasado histórico.

Litovoi, Seneslau, Thocomerius o Negru Voda, todos inscribieron su nombre (con letras de oro) en el libro de la nación valaca, y todos son, de una manera más o menos directa, ancestros del auténtico primer voivoda real, histórico e independiente que merece ostentar tal título, el hijo de Thocomerius, Basarab I, conocido como “el Fundador”.


domingo, 14 de diciembre de 2014

LUIS I DE HUNGRÍA "EL GRANDE".



Luis I - Nagy Lajos en lengua magiar - era el primogénito de Carlos Roberto (primer rey húngaro tras la desaparición de la casa Arpad) y de la princesa polaca Isabel Lokietek, nacido en 1326 y uno de los más celebrados monarcas húngaros de la Edad Media.

Cuando falleció su padre en 1342 se sentó en el trono e inició un reinadode veinte años caracterizado por las guerras que inició y los combates que protagonizó. En apenas dos años, 1344 - 1345 - reconquistó Valaquia y Croacia, sin embargo, sus ejércitos fueron derrotados por las tropas de Venecia en 1346 cerca de la ciudad de Zadar (perpetuo punto de fricciones entre húngaros y venecianos).


A lo largo de su reinado, además combatió en diversas ocasiones contra Serbia, Moldavia y Bosnia, recibiendo con frecuencia la ayuda de su tío el rey Casimiro III de Polonia. Y de forma personal participó en los combates contra los tártaros y lituanos que habían atacado el Reino de Polonia. En 1370, al morir Casimiro III, y en virtud de lo pactado por su padre, Luis recibió la corona polaca, formalizando de esta forma la unión dinástica entre los dos países.


Con otro de sus vecinos, Carlos IV, Emperador Germánico y rey de Bohemia mantuvo buenas relaciones, e incluso llegó a casarse con su hija Margarita de Luxemburgo, que falleció siendo muy joven. Posteriormente contrajo matrimonio con Isabel de Bosnia, con la que tuvo tres hijas. Precisamente una de ellas, María, fue prometida al hijo de Carlos, Segismundo. De esta manera el futuro emperador Segismundo, también se convirtió en rey de Hungría.

En política económica Luis I mantuvo vigente el sistema elaborado por su padre, poniendo interés especial en desarrollar el comercio interior y para ello concedió facilidades aduaneras a los comerciantes alemanes y checos, fomentando el desarrollo de mercados, burgos y ciudades, a los que ofreció importantes privilegios. Además, intentó, en la medida de lo posible, debilitar el monopolio mercantil de Venecia.


Luis trasladó su Sede Real a la fortaleza de Diósgyor en el norte de Hungría, remodelandolo y enriqueciéndolo. En esta época vivió el castillo su época de mayor esplendor. Al final de su vida contrajo la lepra, una dolencia que le retiró poco a poco de la escena política (y pública), hasta que la terrible enfermedad acabó con él en 1382, muriendo Luis sin dejar herederos varones.

La historia húngara habla de Luis como "el rey caballero" debido a sus continuas campañas militares contra los países balcánciso, pero estos conflictos trajeron consecuencias muy perjudiciales para el Reino de Hungría. En vísperas de la lucha contra los otomanos, las relaciones de Hungría con sus vecinos fueron a peor, y los estados que podían servir para taponar las acometidas turcas, se encontraban más debilitados.


En un país, Hungría, que sigue recordando vivamente su pasado, el rey Luis I ocupa un lugar de privilegio, siendo uno de sus próceres más homenajeados, y es fácil encontrarse con él, siempre con la espada en la mano y presto para la batalla, cuando viajamos a través del maravilloso país magiar.



jueves, 27 de noviembre de 2014

UNA REUNIÓN EN VISEGRAD.



El 15 de febrero de 1991, un año clave para Europa, se reunieron en Visegrad, una fortaleza medieval húngara, situada en un recodo del Danubio, Vaclav Havel último presidente de Checoslovaquia unida, Lech Walesa, presidente polaco y Jozsef Antall, primer ministro de Hungría, con el objetivo de establecer unas líneas de cooperación que facilitasen la plena integración en Europa tras la caída de la Unión Soviética y la desaparición del Bloque Comunista. Havel, Walesa y Antall repitieron lo que siglos antes ya había hecho Juan de Luxemburgo, Carlos Roberto y Casimiro III.

Carlos Roberto de Anjou, rey de Hungría, destacó más por sus dotes diplomáticas que militares, y en el año 1335, organizó una reunión a tres bandas en el Castillo de Visegrad, por otro lado, uno de los rincones más bonitos de toda Europa. Por medio de su esposa polaca, Isabel Lokietek hermana de Casimiro III, entabló fluidas relaciones amistosas con el Reino de Polonia, gracias a las cuales consiguió reconciliar a los reyes polaco y bohemio, a los que citó en la citada fortaleza húngara.


En esa reunión surgió un pacto defensivo contra un poderoso enemigo común, el Sacro Imperio Romano Germánico, firmado por Carlos Roberto I de Hungría, Juan de Luxemburgo, rey de Bohemia y Casimiro III el rey de Polonia. Además, acordaron establecer una nueva ruta comercial, evitando aquella que pasaba por Viena, ya que tenía el derecho de retener las mercancías frenando el desarrollo del comercio exterior de los tres reinos. Al poco tiempo se dinamizaron los movimientos comerciales a través de Cracovia, Brno, Lemborg, Esztergom y Buda.  

domingo, 9 de noviembre de 2014

HOLLOKO, LA ROCA DEL CUERVO.



Un espía les advirtió que la guarnición había abandonado el castillo. Confiados por su superioridad y por el factor sorpresa, soldados turcos avanzan con sigilo en dirección a la fortaleza. Pero cuando ya avistaban su objetivo una bandada de cuervos se lanzó con violencia sobre ellos, provocando el caos y el miedo. Temerosos de Ala los turcos emprendieron la retirada montaña abajo. Nuevamente los cuervos habían salvado su fortaleza.



El entorno natural es una maravilla, el sendero que lleva hasta el castillo atraviesa un precioso bosque. Una excursión muy recomendable. 


La historia de Hollóko podemos remontarla hasta la Plena Edad Media, en el siglo XIII, con la construcción de un castillo sobre el monte Szár, un antiguo volcán. La primera mención de la fortaleza es de 1310, y su construcción se relaciona con las invasiones mongolas. La fortaleza se edificó para proteger la zona de futuros ataques, contruyéndose el pueblo original bajo las murallas del castillo. 


En esta época el territorio estaba controlado por el clan de los Kacsics y en 1312 el castillo pasó a manos del nuevo monarca húngaro Carlos Roberto. Diez años más tarde el soberano regaló la ciudadela y el pueblo a Tamás Széchényi, un jefe militar que había conseguido unificar distritos rurales y apartados. El mismo Széchényi (o Máté Trencsenyi Csák) tomó la decisión de construir una formidable fortificación, que según la leyenda, los mismos cuervos se encargaban de proteger. Su familia gobernaba en este terreno hasta la mitad del siglo XVI, cuando comenzó la expansión del imperio otomano hacia el norte de Europa. 


A partir de 1552 tanto el castillo como el pueblo fueron ocupados por los turcos y con el tiempo la fortaleza fue abandonada, quedó recudida a ruinas y cayó en un profundo olvido. Curiosamente mientras la Roca del Cuervo iba muriendo el pueblo de Holloko iba floreciendo.





domingo, 5 de octubre de 2014

PLAZA DE LOS HÉROES DE BUDAPEST



Uno de los lugares más espectaculares de Budapest es la Plaza de los Héroes (Hosok tere). En el lugar donde desemboca la Avenida Andrassy (Andrassy Ut) una de las principales calles de la capital magiar, se construyó en 1896 la Plaza de los Héroes y el Monumento al Milenario, en el año 1896 para conmemorar el primer milenio de la fundación del Reino de Hungría por el rey San Esteban.


La Plaza de los Héroes está presidida por este monumento, que está rematado por la cuádriga del señor de la guerra (Rydwan)


En el centro aparecen Arpad y los otros seis líderes tribales húngaros. A un lado y otro de los caudillos magiares se disponen en dos hileras algunos de los reyes y próceres más destacados de los mil años de monarquía húngara.


San Esteban I


San Ladislao I


Colomán, llamado el Bibliófilo.


Andrés II


Bela IV


Carlos I Roberto


Luis I el Grande


Janos Hunyadi


Matías Corvino


Esteban Bocskai


Gabriel Bethlen


Emérico Thököly


Francisco II Rákóczi


Luis Kossuth


El arcángel Gabriel, con la cruz de San Esteban en un mano y la Santa Corona en la otra, domina desde los cielos todo el conjunto, velando además por la seguridad de todos los habitantes de Budapest.

...otras maravillas de Budapest, Budapest, la Perla del Danubio


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