Mostrando entradas con la etiqueta Urraca de Zamora. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Urraca de Zamora. Mostrar todas las entradas

viernes, 21 de julio de 2017

ROMANCE DE DOÑA URRACA.

        
        Morir vos queredes, padre,              
        San Miguel vos haya el alma;            
        mandastes las vuestras tierras          
        a quien se vos antojara:                
        a don Sancho a Castilla,         
        Castilla la bien nombrada;              
        a don Alonso a León,            
        y a don García a Vizcaya.               
        A mí, porque soy mujer,                 
        dejáisme desheredada.           
        Irme yo por esas tierras                
        como una mujer errada,          
        y este mi cuerpo daría          
        a quien se me antojara:                 
        a los moros por dineros                 
        y a los cristianos de gracia,           
        de lo que ganar pudiere                 
        haré bien por la vuestra alma.          
        Alli preguntara el rey:                 
        -¿Quién es esa que así habla?           
        Respondiera el Arzobispo:               
        -Vuestra hija doña Vrraca.              
        -Calledes, hija, calledes,              
        no digades tal palabra,                 
        que mujer que tal decía          
        merece de ser quemada.          
        Allá en Castilla la Vieja               
        un rincón se me olvidaba,               
        Zamora había por nombre,                
        Zamora la bien cercada;                 
        de una parte la cerca el Duero,                 
        de otra, peña tajada;           
        del otro la morería.            
        Una cosa muy preciada,          
        quien os la tomare, hija,               
        la mi maldicion le caiga.               
        Todos dicen amen, amen,                 
        sino don Sancho, que calla.    
                                                       Romancero viejo.

sábado, 2 de abril de 2016

IGLESIA DE SANTIAGO EL VIEJO (O DE LOS CABALLEROS)



Situada a extramuros de la ciudad medieval de Zamora se encuentra la pequeña iglesia de Santiago el Viejo, también llamada de los caballeros, ligada históricamente al romancero.


Una humilde iglesia de nave única y ábside semicircular, que se alaza en la zona de la Vega, al oeste de la ciudad y protegida, a cierta distancia, por el castillo. Próximo a la iglesia se encuentra el Campo de la Verdad, el lugar donde se celebraban las justas.


Quiere la tradición que en este templo, sugerente por su sencillez, veló armas y fue armado caballero Rodrigo Días de Vivar, el Cid Campeador, por el rey Fernando I.

 —¡Afuera, afuera, Rodrigo,
el soberbio castellano!
Acordársete debería
de aquel buen tiempo pasado
que te armaron caballero
en el altar de Santiago,
cuando el rey fue tu padrino,
tú, Rodrigo, el ahijado;
mi padre te dio las armas,
mi madre te dio el caballo,
yo te calcé espuelas de oro
porque fueses más honrado;
pensando casar contigo,
¡no lo quiso mi pecado!,
casástete con Jimena,
hija del conde Lozano;
con ella hubiste dineros
conmigo hubieras estados;
dejaste hija del rey
por tomar la de un vasallo.
Romance XIII En que doña Urraca recuerda 
cuando el Cid se criaba con ella en su palacio de Zamora.



Para encontrar estas joyas del Medievo es necesario alejarse de los itinerarios más clásicos, turísticos y recomendados.  


domingo, 14 de febrero de 2016

ROMANCE DEL REY DON SANCHO.



-¡Rey don Sancho, rey don Sancho!,
no digas que no te aviso,
que de dentro de Zamora
un alevoso ha salido;
se llama Vellido Dolfos,
hijo de Dolfos Vellido,
cuatro traiciones ha hecho
y con esta serán cinco.
Si gran traidor fuera el padre,
mayor traidor es el hijo.
Gritos dan en el real:
-¡Que a don Sancho han mal herido!
Muerto le ha Vellido Dolfos,
¡gran traición ha cometido!
Desque le tuviera muerto,
metiose por un postigo,
por las calles de Zamora
va dando voces y gritos:
-Tiempo era, doña Urraca,
de cumplir lo prometido.

viernes, 16 de enero de 2015

ZAMORA, LA BIEN CERCADA



Zamora, histórica y románica, más hermosa desde dentro que lo que se puede intuir desde fuera, nació en un suave altozano en una orilla de la milenaria Vía de la Plata, una ruta cuyos orígenes se pierden en la noche de los tiempos, que comunica la Andalucía tartésic con la Galicia céltica.

Convertida en Ocelo Duri "el Ojo del Duero" por los romanos, fue ocupada durante el tumultuoso siglo V por los suevos y arrebatada por los visigodos en el siglo VI. Durante la Edad Media fue disputada por cristianos y musulmanes: en el siglo IX fue conquistada y repoblada por Alfonso III de Asturias; en la décima centuria fue arrasada por el implacable Almanzor. Sería Fernando I, primer rey de Castilla, quién reconstruyó sus murallas y fortificó la ciudad, configurando su estado actual y presumiendo de ella como "la bien cercada".

Allá en Castilla la Vieja,
un rincón se me olvidaba;
Zamora lleva por nombre,
Zamora la bien cercada.
De una parte la cerca el Duero
de otra, Peña Tajada,
del otro la Morería
Una cosa es muy preciada.
(Romancero).


Una vez en manos cristianas se convirtió en escenario de crueles tragedias familiares con un pútrido trasfondo político. Ante sus muros fue asesinado Sancho II, una muerte que permitió a su hermano Alfonso VI sentarse en el trono leonés. Y en el siglo XV, en las postrimerias del Medievo, Juana la Beltraneja e Isabel la Católica, sobrina y tía portugueses y castellanos, dirimieron por las armas el futuro del reino (e incluso de España).

"Zamora es una ciudad célebre y una de las capitales del país cristiano. Está situada sobre a orilla septentrional del Duero y rodeada de fuertes murallas de piedra; su territorio es fértil y cubierto de viñedos, sus habitantes poseen riquezasy se dedican al comercio".
Al Idrisi.Geografía.


Paseando por las calles zamoranas podemos seguir las huellas del héroe lusitano Viriato, de Alfonso III, de Almanzor, de los hermanos Alfonso, Urraca y Sancho, del traidor Vellido Dolfos, del Cid Campeador, de Juana la Beltraneja y su esposo Alfonso V de Portugal, de los Reyes Católicos y una larga pléyade de personajes de forman parte indisoluble de la esencia y la personalidad de Zamora.  

domingo, 18 de mayo de 2014

REAL COLEGIATA DE SAN ISIDORO DE LEÓN



San Isidoro es el panteón regio de los Monarcas de León; la cripta es una auténtica Capilla Sixtina del Románico. El rey Sancho III el Mayor de Navarra, en su tiempo el más poderoso de los monarcas ibéricos, descansa bajo la atenta mirada del Pantocrátor y el Tetramorfos. Otra cuestion es lo que piensan en el Monasterio de Oña que tambien presume de poseer los restos de tan gran monarca. 


Los orgullosos reyes de León, cuando eran los soberanos del más poderoso estado cristiano ibérico, se hacían titular como Imperator Hispaniarum. De León dice Aymeric; “es sede de la corte real, llena de todo tipo de bienes”

En 1063 Fernando I, que había trasladado a la Capital del Reino, los restos mortales del sabio San Isidoro de Sevilla, procedió a la consagración definitiva de este Santo Lugar. El propio Fernando I, uno de los hijos de Sancho III el Mayor, y su esposa, Doña Sancha, eligieron este lugar para el enterramiento de la Estirpe Real Leonesa, convirtiéndose en Panteón Regio. La hija de ambos, Urraca, señora de Zamora, amplió el templo, edificando una nueva iglesia. 


Inscripción en el interior del Panteón en homenaje a Doña Urraca: “Aquí reposa Doña Urraca, reina de Zamora, hija del rey Fernando el Magno, ella amplificó esta iglesia y la enriqueció con multitud de donaciones. Y porque amaba a San Isidoro sobre todas las cosas de este mundo se consagró a su servicio”.

El insigne sabio visigodo San Isidoro de Sevilla, celebrado autor de Etimologías, reposa eternamente en este excepcional templo del Románico. Una auténtica joya del primer estilo europeo, tanto en arquitectura, como en pintura y escultura. 


La puerta aparece rematada por San Isidoro a caballo, emulando a Santiago Matamoros. Sabio y guerrero. 


La cripta, como toda necrópolis, desprende una suave atmósfera de sacralidad enfatizada por etéreas nubes de misterio. Todo ello bajo una cúpula policromada, donde Pantocrátor es Señor Absoluto, acompañado por su cuatro heraldos. La cúpula románica vela por el descanso eterno de once reyes, catorce reinas y condes, infantas y nobles; sus almas en el cielo y sus cuerpos en suelo sacro. 


Cristo en maiestas (majestad) y el Tetramorfos, desde el cielo velan por las almas de reyes, reinas, infantes e infantas del reino. La pintura románica, simple e infantil en láminas y fotografías, cobra esplendor, belleza, brillo, luminosidad y significado cuando se observa en la realidad. 


Un precioso calendario agrícola ornamente un arco de una de las bóvedas. Cada mes se relaciona con la actividad agropecuaria que correspondía según la estación.  El Calendario Agrícola, dibujado con maestría en un arco, muy cerca de Cristo, es un velado homenaje a esa clase de hombres y mujeres, los campesinos, encargados de sostener sobre sus hombres todo el engranaje socioeconómico de la Europa Feudal. Sin ellos (ni ellas) no hay señores, ni reyes, ni obispos, y por supuesto, ni iglesias ni castillos. El autor supo donde situarlos, en los cimientos de la inmensa Colegiata, sobre sus doloridas (y castigadas) espaldas se elevan, altos, gruesos y compactos muros. Una iglesia es mucho más que piedra, cuenta la historia del mundo, del real (campesino) y el ideal (noble y clérigo). Hoy San Isidoro seguirá escribiendo, hoy San Isidoro conocerá mi historia. 






domingo, 9 de junio de 2013

CASTILLO DE ZAMORA



Castillo de doña Urraca, un balcón abierto al Duero. Urraca a la muerte de su padre Fernando I,  que repartió el reino entre sus hijos, se convirtió en, señora de Zamora.


Desde la torre del castillo destacan, y llaman especialemente la atención los tejados, todos marrón rojizo, otorgando uniformidad cromática a la urbe zamorana. Y a lo lejos se desparraman las aguas del Duero. 


Urraca de Zamora, hija primogénita de Fernando I de León y de su esposa Sancha de León, heredó la plaza de Zamora a la muete de su padre, convirtiéndose en su señora, trasladando en ese momento su residencia a los jardines del castillo. Urraca fue madrina de armas de Rodrigo Díaz "el Cid". 


El Castillo de Zamora, con planta en forma de rombo es puramente medieval, con cuatro torres, de entre las que destaca la del Homenaje, teniendo su origen en el siglo XI. 


Histórica y románica . . . para Fernando I de Castilla y León, "Zamora, la bien cercada".
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...