Uno de los documentos más antiguos de la historia rumana fue emitido por Vlaicu para la fundación del Monasterio Vodita situado cerca de las aguas del Danubio. También fue Vlaicu el encargado de acuñar las primeras mondedas valacas, fabricadas en plata y similares a los ducados venecianos y a los dinares húngaros.
Completó la construcción de la Corte Principesca de Curtea de Arges comenzada por su abuelo y continuada por su padre. Durante mucho tiempo se creyó que Vlaicu estaba enterrado en la pequeña iglesia de esta corte, la Biserica Domneasca. Recientes pruebas de ADN realizadas sobre sus supuestos restos han confirmado que no se trata de Vladislav I.
Fue sucedido por su hermano Radu I y se ha propuesto la hipótesis que su hijo fuese Vlad I el Usurpador. Durante su reinado se introdujo en Valaquia un deporte, posiblemente de origen cumano y practicado entre los pastores, similar en algunos aspectos al beisbol y que se llama Oina. Aún se practica en la actualidad.


