Teodolinda era hija del duque Garibaldo de Baviera y reina consorte de los lombardos por su matrimonio con el rey Autario. Muerto este, contrajo matrimonio con su sucesor Agiulfo. Defensora del credo de Nicea trató de conseguir la preponderancia del catolicismo sobre el arrianismo. Teodolinda ha pasado a la historia por su relación con la Corona de Hierro que utilizaban los reyes lombardos y por extensión los de Italia. Motivo por el que también la recibieron los emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico. Cuentan que el papa Gregorio Magno, con quien la reina mantuvo una relación epistolar, le envió la Corona de Hierro para su hijo Adaloaldo. Otro regalo del Papa a Teodolinda fue un relicario con un fragmento de la Vera Cruz. Según otra tradición a la reina Teodolinda se le atribuye la construcción del baptisterio de Florencia consagrado a San Juan Bautista.
miércoles, 19 de noviembre de 2025
TEODOLINDA, REINA DE LOS LOMBARDOS
Teodolinda era hija del duque Garibaldo de Baviera y reina consorte de los lombardos por su matrimonio con el rey Autario. Muerto este, contrajo matrimonio con su sucesor Agiulfo. Defensora del credo de Nicea trató de conseguir la preponderancia del catolicismo sobre el arrianismo. Teodolinda ha pasado a la historia por su relación con la Corona de Hierro que utilizaban los reyes lombardos y por extensión los de Italia. Motivo por el que también la recibieron los emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico. Cuentan que el papa Gregorio Magno, con quien la reina mantuvo una relación epistolar, le envió la Corona de Hierro para su hijo Adaloaldo. Otro regalo del Papa a Teodolinda fue un relicario con un fragmento de la Vera Cruz. Según otra tradición a la reina Teodolinda se le atribuye la construcción del baptisterio de Florencia consagrado a San Juan Bautista.
miércoles, 29 de marzo de 2023
EL TRASLADO A MALAMOCCO
sábado, 11 de febrero de 2023
ATAQUES LOMBARDOS Y PROTECCIÓN BIZANTINA.
A principios del siglo VI una nueva invasión asoló el Norte de Italia. En esta ocasión fueron los lombardos. En la primavera del 568, dirigidos por el enérgico Alboíno, los lombardos se desparramaron por el norte de Italia, y como otros pueblos germanos, establecieron un reino en los alrededores de Milán (la vieja Mediolanum). Este reino lombardo pervivió hasta el 774, momento en que fue conquistado por un pueblo más pretensioso, llamado a marcar (en gran medida) la historia del Occidente Europeo en la Alta Edad Media, hablamos de los francos. Aunque la región del Véneto también sufrió los rigores de la guerra, Venecia consiguió salvarse, por que contaba con un poderoso (e interesado) protector, Bizancio (léase Imperio Romano de Oriente).
Unas pocas décadas antes de la irrupción lombarda, se sentaba en el trono de Constantinopla, la magnífica ciudad refundada por Constantino el Grande, y que tanto habría de influir en la recién nacida Venecia, un ambicioso (y algo soñador) emperador de nombre Justiniano. Este Justiniano, junto a su inteligente, y no menos ambiciosa esposa, Teodora, proyectaron una gigantesca empresa; reconstruir el antiguo Imperio Romano. La maquinaria militar bizantina (que hasta la irrupción del Islam seguía siendo la potencia hegemónica en Oriente) se puso en marcha. Las tropas del general Belisario conquistaron , entre otros territorios (como el Levante de la Península Ibérica, o el Norte de África), buena parte de la península italiana, incluida Venecia.
lunes, 15 de marzo de 2021
ARIPERTO.











































