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jueves, 26 de marzo de 2015

MOSAICO DE EROS Y PSIQUE.



La vitalidad del pueblo romano se materializó, entre otras manifestaciones, en sus coloridos mosaicos con escenas mitológicas llenas de vigor, fuerza y pasión. Dos niños, Eros y Psique, a punto de besarse, protagonizan un hermoso mosaico, datado hacia el siglo III d.C., hallado en la fecunda Plaza de la Corredera de Córdoba. 

Eros griego, deidad remota y potente, convertido en niño Cupido por los romanos. Psique, que calza botas y se cubre (lo que puede) con un manto, es sometida a duras pruebas por una celosa Afrodita. Gracias a Cupido logra salir victoriosa de todas, y como recompensa Zeus les regala una inmortalidad para que la disfruten juntos.

jueves, 21 de noviembre de 2013

SOBRE IBERIA DE APIANO (XXXIV)

66 Viriato y Quintio. Los arevacos, belos y titos comienzan otra guerra. 
Depués de esto, Viriato no despreciaba ya al enemigo como antes y obligó a sublevarse contra los romanos a los arevacos, titos y belos que eran los pueblos más belicosos. Y éstos sostuvieron por su cuenta otra guerra que recibió el nombre de "numantina" por una de sus ciudades y fue larga y penosa en grado sumo para los romanos. Yo agruparé también lo concerniente a esta guerra en una narración continuada después de los hechos de Viriato. Este último tuvo un enfrentamiento con Quintio, otro general romano, en la otra parte de Iberia y, al ser derrotado, se retiró de nuevo al monte de Venus. Desde allí hizo de nuevo una salida, dio muerte a mil soldados de Quintio y le arrebató algunas enseñas. Al resto lo persiguió hasta su campamento y expulsó a la guarnición de Tucci (o Ituca). También devastó el país de los bastitanos, sin que Quintio acudiera en auxilio de éstos a causa de su cobardía e inexperiencia. Por el contrario, estaba invernando en Córduba  desde mitad del otoño y, con frecuencia, enviaba contra él a Gayo Marcio, un ibero de la ciudad de Itálica. 

67 Fabio Máximo Serviliano en Iberia.
Al año siguiente, Fabio Máximo Serviliano, el hermano de Emiliano, llegó como sucesor de Quintio en el mando, con otras dos legiones y algunos aliados. En total sus fuerzas sumaban unos dieciocho mil infantes y mil seiscientos jinetes. Después de escribir cartas a Micipsa, el rey de los númidas, para que le enviase elefantes lo más pronto posible, se apresuró hacia Ituca llevando el ejército por secciones. Al atacarle Viriato con seis mil hombres en medio de un griterío y clamores a la usanza bárbara y con largas cabelleras que agitaban en los combates ante los enemigos, no se amilanó, sino que le hizo frente con bravura y logró rechazarlo sin que hubiera conseguido su propósito. Después que llegó el resto del ejército y enviaron desde África diez elefantes y trescientos jinetes, estableció un gran campamento y avanzó al encuentro de Viriato, y tras ponerlo en fuga, emprendió su persecución. Pero, como ésta se realizó en medio del desorden, Viriato, al percatarse de ello durante su huida, dio media vuelta y mató a tres mil romanos. Al resto los llevó acorralados hasta su campamento y los atacó también. Sólo unos pocos le opusieron resistencia a duras penas alrededor de las puertas, pero la mayoría se precipitó en el interior de las tiendas a causa del miedo y tuvieron que ser sacados con dificultad por el general y los tribunos. En esta ocasión destacó en especial Fanio, el cuñado de Lelio, y la proximidad de la noche contribuyó a la salvación de los romanos. Pero Viriato, atacando con frecuencia durante la noche, así como a la hora de la canícula, y presentándose cuando menos se le esperaba, acosaba a los enemigos con la infantería ligera y sus caballos, mucho más veloces, hasta que obligó a Serviliano a regresar a Ituca. 

jueves, 23 de mayo de 2013

MAIMÓNIDES



Filósofo, teólogo, médico, mente clarividente que trató de iluminar los no tan oscuros siglos medievales.

Maimónides (1135 - 1204), médico y filósofo judío nacido en la Córdoba califal. A partir de sus estudios sobre Aristóteles, trató de otorgar a la religión una base racional.

Los integristas almohades y sus intolerancia religiosa, obligaron a Maimónides a partir al exilio, Fez, Palestina y Egipto.

Sus libros, obras y estudios sobre medicina tuvieron gran influencia en el Occidente Medieval Cristiano. 

martes, 8 de enero de 2013

GEOGRAFÍA DE IBERIA ESTRABÓN (XXI)



9 La Vía Augusta.
Por las inmediaciones de la ciudad corre también un río que tiene su origen en el Pirene; su desembocadura sirve de puerto a los emporitanos, que son bastante diestros en tejer lino.
 Son dueños de la tierra del interior, que parte es buena y parte es productora de un esparto de los menos útiles y de junco lacustre; la llaman Campo Juncario. Algunos ocupan asimismo las estribaciones del Pirene hasta los Trofeos de Pompeyo, por donde se pasa de Italia a la llamada Iberia exterior y principalmente a la Bética. Esta vía se acerca a veces al mar y a veces se aleja, sobre todo en sus tramos occidentales. Conduce a Tarracon desde los Trofeos de Pompeyo a través del Campo Juncario, Seterras y el campo llamado en lengua latina del Hinojo, porque produce hinojo en abundancia, y de Tarracon al paso del Íber por la ciudad de Dertosa; desde allí pasando a través de Sagunto y la ciudad de Sétabis, se separa gradualmente del mar y llega al Campo Espartario, que es como si dijésemos Juncal; es extenso y está falto de agua, y produce un esparto propio para trenzar cuerdas que se exporta a todas partes y principalmente a Italia. Antes, pues, ocurría que la vía, larga y dificultosa, iba por medio de este campo y por Egelasta, pero ahora la han construido junto al mar, tocando tan sólo el Juncal y yendo a parar al mismo sitio que la antigua, a la región de Castalon y Obulcon, por las que atraviesa la vía hacia Córduba y Gádira, los emporios más importantes. Obulco dista de Córdoba unos trescientos estadios. Dicen los historiadores que César llegó en veintisiete días de Roma a Obulcon y su campamento, cuando se disponía a emprender la batalla de Munda.

10 La Idúbeda y ciudades del interior.
Todo el litoral a partir de las Columnas hasta la frontera de los iberos con los celtas es como he descrito. La región continental, me refiero a la del interior de los montes Pirineos y del flanco septentrional hasta los astures, está delimitada principalmente por dos cordilleras. De ellas, una es paralela al Pirene, comenzando en territorio cántabro y terminando en el Mar Nuestro, y la llaman Idúbeda (Sistema Ibérico); la otra, que va desde mitad de la costa hacia Poniente, desviándose hacia el Sur y la costa que empieza en las Columnas, en su origen es poco elevada y está desprovista de vegetación. Atraviese el denominado Campo Espartario, y luego enlaza con el bosque que queda al interior de Carquedón y de la zona de Málaca; se conoce con el nombre de Oróspeda (Sistemas Béticos). Entre el Pirene y la Idúbeda corre el río Íber, paralelo a ambas cordilleras, que recibe su caudal de los ríos que descienden de allí y de otros cursos de agua. A orillas del Íber está la ciudad llamada Cesaraugusta, y Celsa, una colonia que tiene una travesía por un puente de piedra. La región está habitada por muchos pueblos, pero el más conocido es el de los denominados yacetanos. Éste empieza en la falda del Pirene, se ensancha hacia la llanura y llega a los alrededores, que pertenecen a los ilergetes, de Ilerda y Osca, no muy lejos del Íber. En estas ciudades y en Calagurris, ciudad de los vascones, sostuvo Sertorio sus últimas batallas, y tras su expulsión de entre los celtíberos, en la costa, en Tarracon y Hemeroscopio, finalizando sus días en Osca. Y en Ilerda fueron luego derrotados Afranio y Petreyo, los generales de Pompeyo, por César el dios. Dista Ilerda del Íber, yendo hacia el Oeste, ciento sesenta estadios, de Tarracon hacia el Sur alrededor de cuatrocientos sesenta, y de Osca hacia el Norte quinientos cuarenta. A través de estas regiones pasa la calzada que va desde Tarracon hasta los últimos vascones de la orilla del Océano, los de la zona de Pompelon y de la ciudad, al borde mismo del Océano, de Oyasun, calzada de dos mil cuatrocientos estadios, hasta los mismos confines de Aquitania con Iberia. 
Los yacetanos son aquellos en cuyo territorio guerreaba en tiempos Sertorio contra Pompeyo, y luego del hijo de Pompeyo, Sexto, contra los lugartenientes de César. Al interior de Yacetania, hacia el Norte, está el pueblo de los vascones, donde se encuentra la ciudad de Pompelon, que es como si dijéramos Pompeyópolis.


lunes, 19 de noviembre de 2012

GEOGRAFÍA DE IBERIA ESTRABÓN (VI)




3 El Betis y el Anas, navegables.
     El Betis, a lo largo de sus orillas, está densamente poblado y es navegable corriente arriba casi mil doscientos estadios desde el mar hasta Córduba y lugares situados un poco más al interior. Y la verdad es que están cultivados con esmero tanto la zona ribereña como los islotes del río. Además ofrecen una agradable vista, porque sus tierras están hermoseadas con bosques y otros cultivos. Así pues, hasta Híspalis la navegación se efectúa en embarcaciones de tamaño considerable, a lo largo de un trecho no muy inferior a quinientos estadios; hasta las ciudades de más arriba hasta Ilipa en barcos más pequeños, y hasta Córduba en lanchas fluviales hechas hoy día con maderas ensamblados, pero que antiguamente se confeccionaban a partir de un solo tronco. El tramo superior hasta Castalón no es ya navegable.

Paralelas al río se extienden algunas cadenas de montañas que se le acercan más o menos por el Norte, llenas de minerales. Donde abunda más la plata es en las proximidades de Ilipa y Sisapon, tanto de la llamada antigua como de la moderna, y en la zona de la llamada Cotinas se produce el cobre junto con el oro. Por tanto, a mano izquierda según se remonta el río se encuentran estas montañas, mientras que a la derecha se extiende una gran llanura, ubérrima, con grandes árboles y excelente para los rebaños.

También el Anas es remontable, pero no con barcos de tanta envergadura ni durante tan largo trecho. En su orilla norte hay también montañas con minas, que llegan hasta el Tago. Naturalmente, las regiones que tienen minas son por fuerza escabrosas y poco fértiles, como es el caso de las que bordean Carpetania y, en mayor medida aún, Celtiberia. De la misma naturaleza es también la Beturia, que posee áridas llanuras que bordean el Anas.

4  Los esteros.
     Pero la propia Turdetania goza de unas asombrosas condiciones. Además de ser ella misma productora de todo y en abundancia, duplica sus beneficios con la exportación, pues el excedente de sus productos es fácilmente vendido por sus numerosos barcos mercantes. Hacen posible esto los ríos y los esteros que, como dije, son comparables a los ríos e igualmente remontables desde el mar hacia las ciudades del interior, no sólo por naves pequeñas, sino también por las grandes. Pues la tierra que se halla al interior del extenso litorial comprendido entre el Promontorio Sagrado y las Columnas constituye toda ella una llanura. Allí, en distintos puntos, avanzan hacia el interior desde el mar unas depresiones semejantes a cañones de mediana profundidad o a lechos de ríos que se prolongan muchos estadios. Las subidas de nivel del mar durante las pleamares las anegan, de forma que no son menos remontables que los ríos, sino incluso mejor. Pues la navegación se parece aquí a la que se practica en los descensos fluviales, al no haber ningún obstáculo de frente y empujar además de popa el mar, por la subida de la marea, igual que la corriente de un río. Allí tienen más amplitud las mareas que en otros lugares, porque el mar, costreñido desde un gran océano hacia el breve estrecho que forma Maurusia con Iberia, se regolfa y se precipita sobre las partes de la tierra que ceden fácilmente ante él. Algunas de estas depresiones se vacían durante las bajamares, a otras no las abandona del todo el agua y otras, en fin, configuran islas en su seno. Tales son, pues, los esteros entre el Promontorio Sagrado y las Columnas, que tienen una subida de nivel más pronunciada que la de otros sitios. Una crecida semejante ofrece también una ventaja para las necesidades de los navegantes, y es que hace a los esteros mayores y más numerosos, navegables muchas veces incluso cuatrocientos estadios, de manera que, en cierto modo, deja toda la tierra navegable y expedita para las exportaciones e importaciones de mercancías. Pero tiene también un inconveniente, porque la navegación fluvial, a causa del ímpetu de la pleamar, que empuja muy fuertemente en sentido contrario a la corriente de los ríos, comporta un riesgo no pequeño para las embarcaciones, tanto si van en dirección al mar como si van tierra adentro. Por otra parte, los reflujos en los esteros son peligrosos, porque también ellos se acentúan proporcionalmente a las subidas de la marea y, debido a su rapidez, han varado en seco muchas veces una nave. Y los rebaños que cruzaban en dirección a las islas de frente a la desembocadura de los ríos o de los esteros, unas veces fueron tragados por el agua y otras quedaron aislados y, obligados a regresar, no fueron capaces y perecieron. Y se dice que las vacas, que tienen observada esta circunstancia, esperan la retirada del mar y entonces regresan a tierra firme.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

GEOGRAFÍA DE IBERIA ESTRABÓN (V)



2  TURDETANIA.

1. Límites y ciudades principales.  
      Así pues,al interior de la orilla este del Anas se extiende la Turdetania, que está recorrida por el río Betis. La delimitan, por el Oeste y el Norte, el río Anas, por el Este algunas tribus de los carpetanos y oretanos, y por el Sur los bastetanos que ocupan una estrecha franja costera entre Calpe y Gádira, y el mar después hasta el Anas. También se integran en Turdetania los bastetanos que he mencionado, así como los pueblos de más allá del Anas y la mayor parte de los pueblos limítrofes. La extensión de este país no es, en longitud y anchura, superior a dos mil estadios, pero sus ciudades son extraordinariamente numerosas, pues se dice que llegan a doscientas. Las más conocidas son las que se alzan a orillas de los ríos, los esteros y el mar, debido a su ventajosa situación. Las que más auge han adquirido son Córduba, fundación de Marcelo, y por su fama y su pujanza también la ciudad de los gaditanos, ésta por sus empresas navales y por haber estrechado lazos con los romanos mediante alianzas y aquélla por la fertilidad y amplitud de su campiña, a lo que contribuye en gran medida el río Betis; desde un principio la habitaron gentes escogidas de los romanos y los indígenas, y además fue ésta la primera colonia que enviaron a estos lugares los romanos. Después de esta ciudad y la de los gaditanos descuella ciertamente Híspalis, si bien su mercado continúa existiendo, por su renombre y por haberse establecido recientemente allí como colonos los soldados de César sobresale Betis, aunque no tenga entre su población hombres ilustres. 

2 Otras ciudades.
    Tras éstas encontramos Itálica  e Ilipa a orillas del Betis, y más lejos Astigis, Carmon y Obulcon. Y también aquéllas en las que fueron vencidos los hijos de Pompeyo, Munda, Ategua, Urson, Tuccis, Ulia y Aspavia, todas ellas no lejos de Córduba. En cierto modo se constituyó como metrópolis de este lugar Munda, que dista mil cuatrocientos estadios de Carteya, a donde huyó Gneo después de ser derrotado; luego, zarpando de allí y desembarcando en una región montañosa situada sobre el mar, encontró la muerte. Su hermano Sexto, que salió con vida de Córduba y luchó durante un corto tiempo entre los iberos, sublevó más tarde Sicilia; expulsado después de allí a Asia, fue alcanzado por los generales de Antonio y terminó sus días en Mileto. 

    De los celtas, la ciudad más conocida es Conistorgis, y a las orillas de los esteros Asta, a la que acuden generalmente los gaditanos, por estar situada a no mucho más de cien estadios del puerto de la isla.  
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