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viernes, 25 de noviembre de 2016

GUNTHER VON SCHWARZBURG.



Noble y caballero alemán miembro de un antiguo linaje, proclamado rey tras la muerte del emperador Luis IV. Gunther (por el que se habían decantado cuatro de los siete electores) se convirtió en el principal rival de Carlos IV de Luxemburgo que terminaría alzándose con la victoria y coronado emperador.



Derrotado y habiendo abandonado el sueño imperial Gunther von Schwarzurg falleció en Frankfurt. Fue enterrado en la catedral de esta ciudad y su tumba es una obra maestra del arte gótico.


jueves, 18 de febrero de 2016

WENCESLAO IV DE BOHEMIA.



Wenceslao de Luxemburgo – Waclaw IV – fue un rey de Bohemia, además de duque de Luxemburgo, elector de Brandeburgo, Rey de Romanos (no coronado), hijo de Carlos IV y hermano de Segismundo de Luxemburgo. Nunca fue un rey fuerte, ni siquiera tuvo fortaleza para engrendrar hijos en dos matrimonios fracasados, y su reinado se caracterizó por las luchas nobiliarias y los conflictos entre ciudades. Aficionado a la caza, se le suele representar acompañado de perros, murió en una montería dejando al país empantanado con una crisis política y sucesoria.  

domingo, 14 de febrero de 2016

KUTNA HORA, LA CIUDAD RIVAL DE PRAGA.



En Bohemia Central surgió con fuerza durante la Edad Media Kutna Hora, una ciudad dispuesta a competir en todo con la capital Praga. Su origen está vinculado a la explotación de las cercanas minas de plata. Un metal con el que se fabrican monedas para alimentar el auge del Reino de Bohemia.


El primer asentamiento data de 1142 cuando Sedlec se instala un monasterio cisterciense, el primero en tierras bohemias. El despegue económico comienza en el siglo XIII cuando el rey Wenceslao II concede título a sus minas “Ius Regale Montanorum” a partir de la cual se acuñan moneda con la plata arrancada de la montaña de plata. En poco tiempo Kutna Hora se convierte en un próspero núcleo urbano, era la auténtica Tesorería del Reino y rivaliza con Praga en poder económico, político y cultural hasta bien avanzado el siglo XVI.


Desde los inicios del siglo XV Kutna Hora se convierte en la segunda ciudad en importancia del Reino de Bohemia, tras la bella capital, Praga. También fue residencia favorita para varios reyes bohemios, que buscaban un ambiente más tranquilo y relajado que el praguense.


La ciudad fue un escenario de primer orden en las guerras husitas. En 1420 el emperador Segismundo instaló aquí su base de operaciones. Poco después fue tomada por el ejército de los husitas que fue asediada en su interior. A cañonazos y utilizando toda la potencia de fuego de sus famosos carros, Jan Ziska logró romper el cerco y ponerse a salvo. Tras una trabajada reconciliación en 1422, las tropas imperiales incendiaron la ciudad para evitar que volviese a manos rebeldes.


A partir del siglo XVI comienza una lenta caída libre, en la Guerra de los Treinta Años es dañada por las tropas suecas, en 1770 es devastada por el fuego y en la siguiente centuria son abandonadas las minas.


El turismo, actividad típica (y tópica) del siglo XXI ha vuelto a situar a Kutna Hora en el mapa de no sólo de la República Checa, sino de Europa.



La Iglesia de Santa Bárbara, impresionante ejemplo del gótico bohemio, es el principal templo de la ciudad.


En lo que arquitectura civil respecta, destaca el Palacio Gótico Hrádek, vivienda de una familia patricia urbana



La Corte Italiana era la residencia regia y también cumplia funciones de casa de la moneda.


A pesar de toda su belleza arquitectónica y su rico legado histórico, Kutna Hora es una Praga en miniatura, pero sin la magia ni el encanto de la capital embellecida por el emperador Carlos IV.



viernes, 12 de febrero de 2016

IGLESIA DE SANTA BÁRBARA EN KUTNA HORA.



Una joya del gótico flamígero centroeuropeo, por sus dimensiones y belleza merece el título de Catedral. Iniciada en 1388 su primer arquitecto fue el hijo de Peter Parler, el famoso ingeniero de Carlos IV.


En el proyecto original el templo contaba con tres naves, pero finalmente se construyeron cinco. Las guerras husitas paralizaron las obras, que fueron retomadas sesenta años más tarde, dirigidas esta vez por Matías Reysek maestro arquitecto y autor de la Torre de la Pólvoda de Praga. En 1558 se consideraba terminada la iglesia.


Entre los siglos XVII y XVIII la gótica ciudad minera de Kutna Hora experimenta su transformación barroca, y el nuevo estilo influye también en la iglesia de Santa Bárbara – Chram sv. Barbory - rivalizó en belleza y grandeza con la catedral de San Vito de Praga. Una Madona gótica del año 1380 es la pieza más antigua de la Iglesia.


Las maravillosas vidrieras son pinturas en vidrio y no mosaico, la más antigua data de 1898 y la más nueva de 1923.


Nervadura de la bóveda en cuyos campos se hallan escudos de las cofradías y blasones de los nobles.



Santa Bárbara es patrona de los mineros y es que la población de Kutna Hora se desarrollo al amparo de una mina, y gran parte de su población se dedicaba a esta actividad. La estatua del minero, con lámpara en la mano, data de 1700.  


martes, 9 de febrero de 2016

KARLUV MOST.



Treinta estatuas, de otros tantos santos varones, jalonan el puente y acompañan, desde hace siglos, a todo el que lo cruza. Símbolo praguense, la piedra vibra en su interior más profundo. Los pies de los turistas, viajeros y músicos callejeros le insuflan vida a la piedra que lo sustenta.

En la ciudad de Praga, una de las urbes más bellas, mágicas y admiradas de Europa, sobre el río Moldava, se extiende, de orilla a orilla el Karluv Most (Puente de Carlos), auténtica obra de arte de la arquitectura centroeuropea. El puente fue proyectado por Peter Parler, que además supervisó su construcción, ingeniero de confianza que estaba al servicio del rey de Bohemia y emperador del Sacro Imperio Carlos IV, el artífice del embellecimiento de Praga.


El día de la coronación el cortejo procesionaba desde la Ciudad Vieja hasta Mala Strana, y entre los vítores (o abucheos) del respetable, llegaban hasta el Castillo atravesando el río Moldava por el Karluv Most.


La vida se extiende a ambas orillas del Moldava, a un lado la Ciudad Vieja – Stare Mesto – al otro lado la Colina del Castillo – Przky Hrad – y el pintoresco barrio de Mala Strana. El Puente Carlos unifica toda la ciudad. Belleza y ambiente jovial son los principales distintivos de Praga.


sábado, 26 de septiembre de 2015

WACLAW II



Waclaw II – o Wenceslao II – fue rey de Bohemia, de Polonia y ejerció también su influencia en Hungría. En 1278 su padre Otakar II murió en la batalla de Marchfeld, y Waclaw se convirtió en rey de Bohemia y Moravia. Más tarde, en el año 1300 con el apoyo de la iglesia y de los burgueses alemanes fue elegido rey de Polonia. Poco después se le ofreció la corona de Hungría, y aunque rechazó el ofrecimiento sentó en el trono a su hijo Wenceslao III. Otra de sus hijas, Isabel I de Bohemia se casó con Juan I de Luxemburgo. El hijo de ambos – nieto de Waclaw II – fue el emperador Carlos IV. 

viernes, 12 de junio de 2015

SEGISMUNDO DE LUXEMBURGO



Roma, Ciudad Eterna y Caput Mundi, 31 de mayo del año 1433, el Papa Eugenio IV corona como emperador del Sacro Imperio a Segismundo de Luxemburgo, que se convierte, a partir de ese momento, en el monarca más poderoso de la Europa católica. A la corona de Hungría y a la de Bohemia, sumaba ahora el cetro imperial. A mayor poder, mayor número de rivales. Prácticamente los venció a todos, a unos con la espada, a otros con buenas palabras. Solo hubo una turbia amenaza que no fue capaz de conjurar, la expansión otomana. 

Segismundo era hijo de Carlos IV , el emperador que puso todo su empeño en convertir Praga en la ciudad más hermosa de Europa. Para reforzar sus relaciones con la Santa Corona húngara, Carlos casó a Segismundo con María, la hija del rey húngaro Luis el Grande . Ese enlace permitiría a Segismundo convertirse en rey de Hungría. Nacido en Alemania, Nuremberg, de ascencencia Bohemia, a lo largo de su vida, el futuro emperador, hijo de emperador, se fue identificando profundamente con su patria adoptiva, Hungría.

Cuando murió Luis el Grande, su hija María fue coronada reina de Hungría con todo el boato y ceremonial pertinente. Algunos años después, Segismundo también fue coronado y aceptado como rey de Hungría por el pueblo magiar. En la práctica, gobernó sólo. Instaló su corte en la colina de Buda, que se alza majestuosa sobre el Danubio , y que con el tiempo, unida a Pest, se convirtió en la más fascinante capital de toda Europa Central. Remodeló el castillo, que se fue convirtiendo en un palacio de bellos contornos.

Ferviente defensor del catolicismo pasó gran parte de su vida, y de su reinado, luchando en favor de la Iglesia. En 1396 dirigió una desafortunada cruzada que acabó en desastre en la batalla de Nicópolis, donde el ejército cristiano fue superado tácticamente por los generales otomanos. El propio rey estuvo a punto de perder la vida.

La expansión del Islam por Europa oriental era solamente una de sus preocupaciones, pues la Iglesia Católica estaba inmersa en una tremenda crisis institucional, con tres papas que se consideraban legítimos, Juan XXIII, Gregorio XII y Benedicto XIII, el Papa Luna. Aquí también Segismundo tomó cartas en el asunto. En 1413 convocó el Concilio de Constanza con el objetivo de terminar con este despropósito, y después de dimes y diretes, tensas negociaciones y un poco de voluntad por parte de todos, Martín V es elegido Papa, poniendo fin al Cisma de Occidente.

Pero en el Concilio de Constanza también había otro asunto espinoso que tratar, la herejía del bohemio Jan Hus. El propio Hus fue convocado al concilio, y el incauto se presentó inocentemente allí. A pesar de defender sus postulados, no pudo convencer a los inmovilistas censores de la iglesia, y el pobre Hus fue juzgado, condenado y finalmente quemado en la hoguera. Este acontecimiento traería a Segismundo más de un quebradero de cabeza, y posiblemente, un sentimiento de culpa. En 1419 murió su hermano Wenceslao, rey de Bohemia, por tanto la corona pasaba a Segismundo, pero se encontró con la durísima oposición de los seguidores de Jan Hus, conocidos como husitas, iniciándose un conflicto bélico conocido como “guerras husitas”. Nuevamente la religión como excusa política. Jan Zizka “el Tuerto” uno de los más celebrados estrategas de la Baja Edad Media, dirigió con maestría los ejércitos husitas, a los que Segismundo opuso al mejor de sus comandantes, Janos Hunyadi . Un largo conflicto que se prolongó durante quince años, sin que ninguno de los dos bandos consiguiese una victoria clara y definitiva. Cuando la diplomacia falla, se recurre a la guerra. Cuando la guerra no soluciona los problemas se vuelve a la diplomacia. En 1434, se firma el Tratado de Basilea, Segismundo, con el apoyo del papa Eugenio IV, acepta cierta libertad de culto religioso, y los bohemios reconocen a Segismundo como su rey.

Tras la muerte de María, Segismundo no estaba dispuesto a renunciar al amor y a los placeres de la carne, y se enamoró de una joven de la nobleza, con origen esloveno, Bárbara de Celje, con la que contrajo matrimonio en 1408. De este matrimonio nació su única hija, Isabel, que se casó con Alberto , hijo del duque de Austria, Alberto IV. Decidido a dejarlo todo atado, y bien atado, Segismundo nombró sucesor y heredero a su yerno, que reinaría en Hungría y sería conocido por el sobrenombre de “el Magnánimo”.

Segismundo de Luxemburgo, es también conocido por haber fundado la “Orden del Dragón”, que tanta tinta (y sangre) ha hecho correr. Una enigmática orden, con fama de esotérica, concebida para luchar contra el Imperio Otomano y defender a la iglesia católica de sus enemigos. Creo que no hace falta añadir, que la fama de dicha orden, se relaciona con la pertenencia a la misma de Vlad II , el padre de Vlad III el Empalador, elevado a los altares de la cultura popular del siglo XX, como Drácula, gracias a la transmutación literaria que del personaje propició el irlandés Bram Stoker. La Orden del Dragón, que algunos ocultistas vinculan con supuestos conocimientos sobre magia póstuma, ha servido de inspiración, como templarios, masones y rosacruces, a las mentes más dadas a la ensoñación literaria y la fantasía.

Rey de Hungría, rey de Bohemia, Emperador de la Iglesia, con Occidente destruyéndose en la Guerra de los Cien años, y oriente convulsionada por las campañas turcas, Segismundo fue durante algunos años, el hombre más poderoso de Europa. Fe, perseverancia, determinación y buen talante fueron sus armas, convencido de que lo que no se obtiene con la espada, se consigue con las palabras. En 1437 falleció Segismundo, y fue sepultado en Nagyvárad, actualmente Oradea en Rumanía, junto a la tumba de uno de los reyes santos húngaros, San Ladislao .

lunes, 25 de mayo de 2015

LUIS IV, DUQUE DE BAVIERA Y EMPERADOR.




Luis IV, miembro de la familia Wittelsbach, duque de Baviera y emperador del Sacro Imperio entre 1328 y 1347, su eneergía, fuerza y determinación le permitieron conservar el poder, pues le salieron enemigos y rivales hasta de debajo de las piedras.

Tras ser coronado tuvo que enfrentarse a Federico de Habsburgo que también anhelaba el titulo imperial, al que derrotó en batalla. Y durante toda su vida tuvo que sufrir la dura oposición de la Casa de Luxemburgo, que nunca lo reconoció como emperador, y que tuvo que esperar hasta su muerte para ver coronado a su candidato, Carlos IV.



Luis IV, como buen alemán, mantuvo una guerra abierta con tintes de cruzada, contra el Papado, siendo excomulgado por Juan XXII. Un papado que tampoco le reconoció nunca el título imperial. La corte de Luis en Baviera se convirtió en refugio y mesa de tertulia, para todos aquellos intelectuales críticos con la Curia romana, como Marsilio de Padua, Miguel de Cesena o Guillermo de Ockham.



Un par de siglos después de su muerte, y por encargo de Maximiliano I de Baviera, las manos de Hans Krumpper, esculpieron un maravilloso y espectacular cenotafio para Luis IV el Emperador que peleó contra todos, que se encuentra en la Catedral de Nuestra Señora en Munich.

jueves, 21 de mayo de 2015

HERZOG RUDOLF DER STIFTER.



Rodolfo IV, conocido como "el Fundador" fue duque de Austria, Carintia y Estiria y Conde del Tirol. Hijo de Alberto II duque de Austria, y primer miembro de la familia Habsburgo nacido en Austria, a la que consideraba su auténtica y amada patria. Contrajo matrimonio con Catalina de Bohemia, la hija del emperador Carlos IV, y al igual que hizo su suegro embelleciendo Praga, hizo él con Viena, su ciudad natal.  

jueves, 29 de enero de 2015

CARLOS IV DE LUXEMBURGO.



Karluv IV, hijo de Juan de Luxemburgo, educado en Paris, rey de Bohemia y Emperador del Sacro Imperio. Instaló su corte en Praga, a la que convirtió en capital del Imperio y acometió una serie de obras y reformas que hicieron de la ciudad Bohemia una de las más hermosas de toda Europa. Considerado uno de los hombres más cultos, hábiles e inteligentes de tu tiempo, utilizó la diplomacia para alcanzar sus fines y una vez en el poder promovió el desarrollo de la agricultura y de la artesanía, logrando el engrandecimiento del reino de Bohemia. Uno de sus hijos, Segismundo, llegó a convertirse en el hombre más poderoso de toda Europa Centro Oriental.

domingo, 14 de diciembre de 2014

LUIS I DE HUNGRÍA "EL GRANDE".



Luis I - Nagy Lajos en lengua magiar - era el primogénito de Carlos Roberto (primer rey húngaro tras la desaparición de la casa Arpad) y de la princesa polaca Isabel Lokietek, nacido en 1326 y uno de los más celebrados monarcas húngaros de la Edad Media.

Cuando falleció su padre en 1342 se sentó en el trono e inició un reinadode veinte años caracterizado por las guerras que inició y los combates que protagonizó. En apenas dos años, 1344 - 1345 - reconquistó Valaquia y Croacia, sin embargo, sus ejércitos fueron derrotados por las tropas de Venecia en 1346 cerca de la ciudad de Zadar (perpetuo punto de fricciones entre húngaros y venecianos).


A lo largo de su reinado, además combatió en diversas ocasiones contra Serbia, Moldavia y Bosnia, recibiendo con frecuencia la ayuda de su tío el rey Casimiro III de Polonia. Y de forma personal participó en los combates contra los tártaros y lituanos que habían atacado el Reino de Polonia. En 1370, al morir Casimiro III, y en virtud de lo pactado por su padre, Luis recibió la corona polaca, formalizando de esta forma la unión dinástica entre los dos países.


Con otro de sus vecinos, Carlos IV, Emperador Germánico y rey de Bohemia mantuvo buenas relaciones, e incluso llegó a casarse con su hija Margarita de Luxemburgo, que falleció siendo muy joven. Posteriormente contrajo matrimonio con Isabel de Bosnia, con la que tuvo tres hijas. Precisamente una de ellas, María, fue prometida al hijo de Carlos, Segismundo. De esta manera el futuro emperador Segismundo, también se convirtió en rey de Hungría.

En política económica Luis I mantuvo vigente el sistema elaborado por su padre, poniendo interés especial en desarrollar el comercio interior y para ello concedió facilidades aduaneras a los comerciantes alemanes y checos, fomentando el desarrollo de mercados, burgos y ciudades, a los que ofreció importantes privilegios. Además, intentó, en la medida de lo posible, debilitar el monopolio mercantil de Venecia.


Luis trasladó su Sede Real a la fortaleza de Diósgyor en el norte de Hungría, remodelandolo y enriqueciéndolo. En esta época vivió el castillo su época de mayor esplendor. Al final de su vida contrajo la lepra, una dolencia que le retiró poco a poco de la escena política (y pública), hasta que la terrible enfermedad acabó con él en 1382, muriendo Luis sin dejar herederos varones.

La historia húngara habla de Luis como "el rey caballero" debido a sus continuas campañas militares contra los países balcánciso, pero estos conflictos trajeron consecuencias muy perjudiciales para el Reino de Hungría. En vísperas de la lucha contra los otomanos, las relaciones de Hungría con sus vecinos fueron a peor, y los estados que podían servir para taponar las acometidas turcas, se encontraban más debilitados.


En un país, Hungría, que sigue recordando vivamente su pasado, el rey Luis I ocupa un lugar de privilegio, siendo uno de sus próceres más homenajeados, y es fácil encontrarse con él, siempre con la espada en la mano y presto para la batalla, cuando viajamos a través del maravilloso país magiar.



domingo, 19 de octubre de 2014

MONUMENTO FUNERARIO DE JUAN I DE BOHEMIA.



La cripta de la Catedral de la Ciudad de Luxemburgo custodia un monumento funerario homenaje a Juan I de Luxemburgo, rey de Bohemia, padre del emperador Carlos IV y abuelo de Segismundo de Luxemburgo, rey de Hungría y emperador, y de Wenceslao, el rey de Bohemia. Nuevamente la historia cobra vida, los vértices se unen en líneas rectas que dan forma a polígonos y poliedros en que se convierte la Historia de Europa cuando entra en mi mente a través de mis pisadas. Aunque haya tenido delante de las narices el apellido Luxemburgo, no había caído en la cuenta de la relación entre el Gran Ducado y el rey de Hungría (y también emperador) Segismundo de Luxemburgo. El círculo lejos de cerrarse se amplía cada día un poco más.

Juan I de Luxemburgo, rey de Bohemia conocido como "el Ciego", fundó la dinastía de los Luxemburgo y fue uno de los guerreros más admirados y fiables de su tiempo. Las cataratas fueron robando paulatinamente su visión y aliado de los Franceses murió en la Batalla de Crécy en 1346 en el contexto de la Guerra de los Cien años.

El monumento funerario conservado en la capital luxemburguesa fue esculpido en el año 1613 por orden de Abbot Roberti de la Abadía Neumünster.


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