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martes, 2 de diciembre de 2014

RYFFLIBRUNNEN.



Homenaje a los eficientes ballesteros de la ciudad de Berna, arma fundamental de los ejércitos de la Confederación suiza, obra del escultor Hans Gieng. Un capitán de ballesteros, que más bien recuerda a un bufón, con espada y ballesta, y a sus pies un pequeño oso, símbolo de Berna, que carga un fusil de chispa.  

miércoles, 29 de octubre de 2014

EL GAITERO DE BERNA.



La Pfeiferbrunnen es una de las múltiples fuentes que alegran las calles del casco viejo de Berna y que forma parte del Patrimonio Cultural y Artístico suizo. Hans Grieg la creó a mediados del siglo XVI, inspirado en un grabado de Alberto Durero y como homenaje a esos músicos, trovadores y juglares que recorrían plazas y mercados llevando consigo un poco de su alegría contagiosa a los sufridos habitantes de aldeas y burgos. Precisamente la ubicación primigenia de la Fuente del Gaitero fue frente a una posada bernesa frecuentada por estos músicos ambulantes.  


domingo, 7 de septiembre de 2014

KINDLIFRESSERBRUNNEN - LA FUENTE DEL OGRO.



Durante siglos niños de toda Europa se han ido a la cama atemorizados por los terroríficos cuentos de ogros, cuyo plato preferido era la tierna carne de niño. El siglo XX, y con Disney como principal colaborador, los populares cuentos se fueron dulcificando.


Hans Gieng esculpió en el siglo XVI la "Kindlifresserbrunnen", "la fuente del devorador de niños" para ser colocada en una céntrica plaza de Berna. Un enorme ogro se alimenta felizmente con el cuerpo de un desdichado infante, mientras otros pequeños tratan de escapar inutilmente de una pequeña bolsa que cuelga del hombro del monstruo. Los motivos exactos de la fuente siguen siendo un misterio y su verdadero significado sigue siendo motivo de especulación. Se ha querido identificar al ogro con un judío, al que se atribuyen las más abyectas maldades, con Krampus, una criatura terrorífica del folklore alpino ideada para castigar a los niños más revoltosos durante la noche de Navidad (en contrapartida a San Nicolás que premia a los buenos infantes) , con el mismísimo dios Cronos devorando a sus hijos, una advertencía para los niños de lo que les podía suceder si caían en el foso de los osos o el cardenal Schiner, que dirigió la Confederación Suiza en sangrientas derrotas sufridas en el Norte de Italia.


En la base de la fuente encontramos osos, animales muy vinculados a Berna,  que parten al campo de batalla.


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