Mostrando entradas con la etiqueta Jaime I el Conquistador. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jaime I el Conquistador. Mostrar todas las entradas

jueves, 28 de febrero de 2019

PALAU DE LA GENERALITAT DE CATALUNYA.




Fachada renacentista, hacia la Plaza Sant Jaume, y antigua (y original) fachada gótica del siglo XIV, se abre a la calle San Honorat. Esta institución podemos datarla ya en el siglo XII, durante los reinados de Jaime I y Pere el Ceremoniés. En el original edificio gótico (patio, escalera y capilla de Sant Jordi) trabajó Marc Safont, uno de los arquitectos catalanes más importantes de la Edad Media.

viernes, 11 de agosto de 2017

MONELLS.




Monells es un pequeño pueblo medieval, ubicado en el Bajo Ampurdán, que creció (no mucho, en tamaño al menos) al amparo del antiguo castillo de que solo las murallas quedan en píe. Típica villa del entorno rural gerundense, con edificios de piedra y tejas de las de toda la vida.


El municipio nació hacia el año 1100 alrededor del castillo que pertenecía a los vizcondes de Bas. Durante un tiempo en Monells se celebraba un destacado mercado medieval, que contaba con la protección de los reyes aragoneses como Jaime I y que atraía a gente de toda la comarca.


La plaza mayor – o plaza Jaime I – centro neurálgico de la localidad, está rodeada de hermosas y robustas arcadas de piedra, ideales para descansar bajo su sombra, tomar el aperitivo o encontrar refugio de la lluvia y el granizo que de cuando en cuando azotan el campo.


La iglesia gótica de san Ginés es el principal templo de Monells.


Plaça de l'oli, una plazoleta muy singular y recogida, donde se celebraba el mercado entre los siglos XIV y XV, hasta que las necesidades de un espacio mayor obligaron su traslado a la plaza de Jaime I.


A pesar de la popularidad que ha conseguido tras el rodaje aquí de “Ocho apellidos catalanes”, Monells merece una visita por sí misma.




domingo, 28 de agosto de 2016

MARGARITA DE COURTENAY.



Señora de Vianden por su matrimonio con el conde Heinrich I, Margarita era una dama de noble cuna. Hija de un emperador latino de Constantinopla, Pedro II, y por tanto emparentada con los monarcas franceses de la dinastía capeta. Fue además cuñada del rey húngaro Andrés II, pues su hermana Violante de Courtenay, fue su segunda esposa. La sobrina de Margarita, Violante de Hungría, fue esposa de Jaime I de Aragón.  

sábado, 13 de agosto de 2016

PALAU DEL REAL.



A orillas del río Turia que lo separa del centro de la Ciudad Vieja, asoman entre la vegetación de los Jardines del Real, las ruinas del antiguo palacio real. Entre los siglos XI y XIX fue centro neurálgico de la Taifa de Valencia, sede del Reino de Valencia creado por Jaime I, corte del virrey, residencia para los monarcas de la Corona de Aragón, y residencia (más o menos esporádica) para austrias y borbones. En su momento de mayor esplendor fue conocido como “Palacio de las 300 llaves”, una referencia al gran número de habitaciones con que contaba.


Además de los preciosos jardines que rodeaban el palacio, existió desde el siglo XV un pequeño zoológico donde se podían ver osos, leones, ciervos, pavos reales......


Caminamos sobre los restos de la historia.


miércoles, 11 de mayo de 2016

IGLESIA DE SANTA CATALINA EN VALENCIA.



La iglesia de Santa Catalina, muy cerquita de la Catedral, está situada en la antigua zona comercial islámica, y presenta un cuerpo gótico y una torre barroca.


Restaurado el culto cristiano tras la conquista de la ciudad por parte de Jaime I, la parroquia de Santa Catalina era eminentemente comercial y mercantil. A los pies de la iglesia se colocaba el funcionario encargado de vigilar los mercados y de la higiene pública.


Arnau Valleriola, uno de los financieros más ricos e importantes de Valencia en el siglo XIV, contribuyó a la construcción del templo, donde se instaló su capilla funeraria.


Virgen de Lledó (patrona de Castellón). En 1366 un labriego encontró una pequeña imagen de la virgen en alabastro, mientras araba la tierra.


San Vicente sufrío martirio durante las persecuciones perpetradas en el Bajo Imperio.


Todo se ve mejor tomando altura, Velencia, histórica, se extiende hasta que sus edificios se funden con un horizonte, entre gris y celeste, lluvioso y soleado en la mañana de hoy. La subida a esta torre no es tan claustrofóbico como otras de su estilo. Como una telaraña se disponen estrechos callejones y entrevesadas callejuelas en los alrededores del templo de Santa Catalina. Tascas y tiendas de antigüedades abren sus puertas en ellas.


En el centro de la ciudad, abigarrado, densamente poblado por edificios de todo tipo, surge la catedral con su orgulloso Miquelet.


viernes, 16 de octubre de 2015

PLAZA DE SANT JAUME.



La plaza de Sant Jaume era el corazón de la Barcelona antigua, y aún hoy conserva el gobierno de la ciudad. En toda ciudad la plaza vertebra su vida, en ella se cruzan los caminos, se erigen los edificios principales y se desarrolla la vida pública (y social). En la Plaza de Sant Jaume se ubica el ayuntamiento, Casa de la Ciutat y la Generalitat, muy cerca de la Catedral. Ambos edificios, ayuntamiento y Generalitat se encuentran enfrentados, un poder mirando fijamente al otro.  

miércoles, 27 de mayo de 2015

ENTRADA TRIUNFAL DE JAIME I EN VALENCIA.



En el año 1094 el Cid Campeador arrebataba Valencia a los musulmanes y establecía el Señorío de Valencia. Pocos años después, ante la imposibilidad de defenderla, los cristianos la abandonan, y de nuevo los ejércitos musulmanes, en este caso los almorávides, volvían a entrar en la ciudad. Habrá que esperar doscientos años para que la ciudad del Turia volviese a manos cristianas. Jaime I, rey de Aragón, y merecidamente conocido como el Conquistador, diseñó una serie de campañas militares que le llevaron a conquistar la mayor parte de la actual Comunidad Valenciana, incluyendo a su grandiosa capital. Un mosaico compuesto de azulejos de la Plaza de España de Sevilla recuerda el momento: el 9 de Octubre del año 1238, el rey Jaime I, que había rendido la plaza con la ayuda de las órdenes militares, hacía su entrada triunfal en Valencia acompañado de todo su séquito, y en agredeciemiento a la buena fortuna en la campaña celebró una misa en el mismo lugar que hoy ocupa la Catedral.

sábado, 21 de febrero de 2015

MARÍA DE MONTPELLIER.


Esta hija de Guillén VII de Montpellier y Eudoxia Comnena de Constantinopla sufrió en carnes propias los duros avatares de ser mujer durante la Edad Media. Se casó con el vizconde de Marsella Barral y enviudó. Nuevamente su padre le buscó esposo en la figura de Bernardo IV conde de Cominges, y el conde la repudió. Y por tercera vez en su vida pisó el altar para contraer matrimonio con Pedro II, rey de Aragón. El aragonés la ninguneó, la despreció y la apartó de su lado.

Libertino y mujeriego, Pedro II apetecia de otras hembras con las que gustaba fornicar, mientras a su querida esposa la tenía a dos velas. Pero había un problema, era necesario engendrar a un heredero. Incluso pensó repudiar a Maria para casarse con otra María, María de Montferrato, Algo debió aprender María de los hombres tras dos matrimonios fracasados, así es que con un ardid, perpetrado por ella misma o por otra persona de la corte, se llevó al rey Pedro al lecho de su esposa haciéndole creer que era la grupa de otra dama la que estaba preparado a montar. Gracias a este engaño Pedro II ya tenía sucesor. Y menudo sucesor.

El día en que María dio a luz, pasó por la iglesia, y después de haber dado gracias al altísimo encendió doce cirios en nombre de los doce apóstoles, y como quiera que la última vela en consumirse fue la dedicada a Santiago, el retoño recibió el nombre de Jaime. Reinaría como Jaime I y sería conocido como "el Conquistador". 

jueves, 12 de febrero de 2015

SANCHO VII DE NAVARRA "EL FUERTE"



En una jornada inolvidable, en un día propicio para la hazaña, la suya pasó a la Historia y quedó enmarcada en el escudo de su patria. En el fragor de la batalla, el poderoso brazo de Sancho el Fuerte, de un certero mandoble rompió las cadenas que protegían al califa almohade Miramamolín, que contemplaba desde su tienda, como su ejército caía derrotado en las Navas de Tolosa.

Hijo de Sancho VI y de Sancha de Castilla, también Sancho VII tuvo serios problemas con su vecinos, Alfonso VIII de Castilla y Pedro II de Aragón, y con tal de solventarlos buscó el apoyo de los incómodos almohades. Se desplazó a Marruecos donde el inteligente Abu Yusuf Yaqub supo entretenerle y utilizarlo en sus propias guerras en suelo africano. La prensa rosa cuenta que la hija del emir marroquí se enamoró perdidamente del fornido rey navarro. Mientras tanto el rey castellano logró incorporar Álava y Guipuzcoa, sin que el navarro pudiese hacer nada.

Pero los caminos de la política, y más en tiempos convulsos como estos, son inescrutables, y poco después Alfonso y Sancho arreglaron todo con un buen apretón de manos y acordaron unas paces duraderas.


Y tanto confraternizaron el castellano y el navarro, que Sancho VII, conocido como "el Fuerte" por su imponente físico de más de dos metros, su fortaleza y determinación, acudió presto a la convocatoria de Alfonso VIII, para alcanzar merecida gloria en los campos jiennenses durante la trascendental batalla de las Navas de Tolosa (A pesar de lo que cuenta la leyenda, parece que existían cadenas en el escudo de los reyes navarros antes de este día) .

Además de con Alfonso de Castilla, Sancho hizo buenas migas con Juan Sin Tierra (cuñado de su hermana) y con Jaime I el Conquistador. Tanto aprecio y admiración sintió por el paladín aragonés, que no dudó en proponerlo como sucesor, habida cuenta de no engendrar un varón legítimo. Sus deseos no llegaron a cumplirse.



Una dolorosa enfermedad retiró a Sancho de los campos de batalla, buscando refugio y tranquilidad a orillas del Ebro, en la ciudad de Tudela, permaneciendo en ella hasta su muerte. Sin herederos fiables, fue su sobrino Teobaldo de Champaña - Teobaldo I el Trovador - el sucesor del rey fuerte, con él se aposentaba en Navarra una nueva dinastía y vinculaba durante muchos años su destino al de Francia.

Años después de su muerte, su cuerpo fue trasladado a Roncesvalles, un lugar dibujado con tientes legendarios, donde más de uno (y más de dos) han querido buscar (y tal vez hayan encontrado) los orígenes míticos del Reino de Navarra.

miércoles, 14 de enero de 2015

VIOLANTE, UNA PRINCESA MAGIAR EN EL TRONO DE ARAGÓN.



El ocho de septiembre de 1235, tras más de dos meses de viaje y acompañada por un séquito de cien personas, entraba en la Catedral de Barcelona Violante de Hungría para contraer matrimonio con el rey de Aragón Jaime I.


La princesa Violante, nacida en la localidad de Esztergom era hija del rey Andres II de Hungría, y hermana del también rey Bela IV, se casó con Jaime el Conquistador por mediación del Santo Padre y se convirtió en la Reina consorte de Aragón.


La nueva reina, hermosa y agradable, hizo gala de su inteligencia y energía, y sobretodo de su fecundidad, una cualidad muy apreciada por las casas reales de toda época y lugar. Cuatro hijos y cinco hijas dio a luz Violante: Pedro III, Jaime rey de Mallorca, Fernando, que murió joven, y Sancho, arzobispo de Toledo. Las hijas fueron Constanza, Sancha, María, Isabel que se casó con el rey de Francia Felipe III y la más conocida, llamada también Violante (de Aragón), y que fue esposa del rey Alfonso X el Sabio.


Abnegada madre y fiel amante, de bella presencia y alto espíritu, enamoró totalmente al bravo rey de Aragón. Su inteligencia la convirtió en apreciada consejera del rey, su energía participar activamente en la política del reino y su carácter afable influyó positivamente en el ánimo del rey. Compañera en la paz y en la guerra, Violante solía acompañar a su esposo durante las conquistas de los territorios valencianos.


Los restos mortales de Violante de Hungría, fallecida en 1251 yacen en el monasterio cisterciense de Vallbona de las Monjas. El estar enterrada lejos de su patria ha posibilitado que sean los únicos restos de la dinastía Arpad que no han sido ni profanados ni destruidos. El panteón real húngaro, que se encontraba en la ciudad de Szekesfehervar, fue arrasado completamente por los turcos otomanos. El pueblo lloró largamente a la Princesa de Hungría y Reina de Aragón, su recuerdo nunca desapareció del todo, convirtiéndose en una de las reinas más queridas en la Historia de la Corona de Aragón, y habitual protagonista de festejos y tradiciones populares.

domingo, 14 de diciembre de 2014

BATALLA DE BALTARGA



En sus correrías por el Occidente Carolingio, los magiares, aquellos fieros guerreros que habían llegado a Europa siguiendo al caudillo Arpad, después de arrasar el Norte de Italia, atravesaron los Pirineos y se lanzaron sobre la Marca Hispánica.

Las huestes magiares, formadas por rápidos y disciplinaos arqueros a caballo, capaces de disparar flechas con una endiablada velocidad, y descomponer en pocos minutos las filas enemigas, destruyeron los monasterios de Banyoles, Santa Coloma de Farners y San Pedro de las Puellas, alcanzando las fértiles tierras de Lérida. Tras no poder asaltar la ciudad musulmana de Lérida, los jinetes nómadas no suelen estar preparados para iniciar asedios con éxito, retrocedieron por los condados de Urgel y Cerdaña, portando consigo un cuantioso botín.

Recompuestos de la sorpresa inicial, los condes de la Marca logaron reunir un poderoso ejército, que fue capaz de derrotar a los terribles jinetes húngaros un día de agosto del año 942 en la Batalla de Baltarga.

El dicha batalla encontró la muerte Armengol, primogénito del señor de Barcelona, Suñer I.La tragedia afectó negativamente al Conde de Barcelona y su alma quedó sumida en una profunda depresión, y poco después, Suñer dejó el condado en manos de sus hijos y se retiró a un monasterio cercano a Carcasona.

Los condes catalanes demostraron en esta ocasión, por un lado la efectividad de la Marca Hispánica (concebida como bastión defensivo), y por otro lado, su capacidad para defender y gobernar (de forma autónoma) sus propias tierras.

Esta fue la primera toma de contaco entre la futura Corona de Aragón y los artífices del Reino de Hungría. Unos siglos más tarde, una descendiente de aquellos jinetes nómadas, Violante de Hungría, se convirtió en reina consorte de Aragón tras su matrimonio con Jaime I el Conquistador.


miércoles, 10 de septiembre de 2014

CASTILLO DE PEÑÍSCOLA.



El castillo de Peñíscola fue sede de los Caballeros Templarios y refugio del desafortunado Papa Luna. Por este último motivo es conocido como el Castillo del Papa Luna.


La fortaleza se ubica en la zona más elevada del peñón donde se asienta la antigua ciudad de Peñíscola, y comparte con el Vaticano y Avignon haber sido Sede Papal. Alcanza los 64 metros sobre el nivel del mar, tiene una altura media de 20 metros y un perímetro total de 230 metros. El castillo se encuentra unido al continente por una estrecha lengua de tierra, y por tanto, en ocasiones, se convierte en una auténtica isla invulnerable.


La fortaleza en cuestión comenzó a construirse en 1294, sobre una antigua construcción árabe y se finalizó en 1307. Se cuenta que los templarios la edificaron a imagen y semejanza de los castillos de Tierra Santa. En cuanto a la alcazaba árabe, y a pesar de las alusiones en documentos de la época, es muy poco lo que se sabe de ella y menos todavía, los restos que se han encontrado.


Antes de a los templarios, la plaza perteneció a Jaime I, conquistador de la ciudad, y a Guillem de Montcada.


En 1319, motivada por la disolución del Temple, el castillo pasó a manos de la Orden de Montesa de Aragón, que procedió a su ampliación. El maestre de dicha orden estableció aquí su residencia. 


Pero quizás el personaje que más ha contribuido a la fama del castillo fue el Papa Luna. Último representante del Cisma de Avignon, y natural de la Corona de Aragón, don Pedro Martínez de Luna, papa con el nombre de Benedicto XIII, tuvo que refugiarse en Peñíscola, donde después de haber sido declarado antipapa, vivió los últimos años de su vida, en una reclusión total.


Benedicto XIII y su sucesor Clemente VIII utilizaron Peñíscola como Basílica Pontificia. De esta manera se convirtió en tercera sede papal junto con Roma y Avignon. 

Ventana construida por el Papa Luna orientada a Roma.
El castillo quedó incorporado a la corona por obra de Alfonso V, el protector del Papa Luna, y definitivamente por el rey católico, Fernando.


La fachada principal ofrece la única puerta de acceso al interior del castillo. El potón con su arco de medio punto estaba flanqueado por dos torres cuadradas, una de las cuales fue derribada en el siglo XIX durante la Guerra de la Independencia.


Sobre la misma puerta una serie de sillares esculpidos muestran algunos emblemas heráldicos: la cruz negra de la Orden del Temple, la flor del Cardo, de Fray Berenguer de Cardona, Maestre del Temple y las fajas de Arnaldo de Banyuls, comendador de Peñíscola.


Esta sala rectangular de cubierta abovedada fue el antiguo establo de la fortificación. 


Salón gótico de planta rectangular. 


Los tres cardos, blasón de Fray Berenguer de Cardona, maestre del Temple cuando la Orden tomó posesión del castillo.


Sala de la cisterna. Aquí se encontraba el pozo desde el que se accedía al agua del aljibe. La sala estaba comunicada con el salón gótico y con una torre que ya no existe. 


Salón del cónclave. Un amplio salón, de bóveda de sillería e iluminado por una claraboya. La tradición sitúa aquí el cónclave celebrado a la muerte de Benedicto XIII por los cardenales de su obediencia. 



miércoles, 22 de mayo de 2013

CARAVACA, LA VERA CRUZ Y EL TEMPLE.



La población de Caravaca de la Cruz, en la Región de Murcia, es famosa por ser sede de la Vera Cruz, un relicario que contiene en su interior un Lignum Crucis, es decir, una fragmento de madera de la cruz donde Jesús de Nazaret fue muerto. 


La Vera Cruz se encuentra en la Basílica-Fortaleza, un edificio muy restaurado a lo largo del tiempo, pero aún conserva buena parte de su original amurallamiento medieval. Los caballeros de la Orden del Temple fueron sus primeros custodios. 


Según la tradición que se ha conservado en el lugar, la presencia de la Vera Cruz en Caravaca data del año 1231, tiempos en que Fernando III reinaba en Castilla y León, y Jaime I en Aragón, poco antes que el Reino de Murcia pasase a ser vasallo de Castilla. 

En la catedral de Murcia, un documento de 1285 describe el escudo de Caravaca con la cruz sobre una vaca; una prueba de que para esta época la cruz estaba presente en la mente popular. El nombre oficial de la reliquia es Vera Cruz, nombre significativo que la relaciona con el Temple, pues en donde hubo templarios, aparece con frecuencia este título. 

La procedencia de la cruz es oriental, y pertenecía al patriarca Roberto de Jerusalén. Reliquias, oriente y el temple; la relación es, cuanto menos, sugerente, máxime cuando los templarios fueron los primeros proteger la Cruz de Caravaca, y quien sabe, si no fueron ellos mismos, los que la trajeron a tierras murciana desde Tierra Santa. 


El Temple permaneció en Caravaca unos cuarenta y seis años, entre 1266 y 1312, estableciendo en este lugar una circunscripción templaria, que abarcaba un territorio muy extenso, que contaba con varios castillos.  Es importante resaltar, una vez más, la relación entre la cruz oriental y la famosa orden de caballería, fundada precisamente en Jerusalén, que es además el primer lugar donde tenemos noticias de la Cruz. 

La Corona de Castilla asienta en estos lugares a la Orden del Temple, inmediatamente después de la Reconquista de la región. Años más tarde, coincidiendo con la disolución forzosa, y forzada, del Temple, el rey Alfonso XI cede Caravaca a la más española Orden de Santiago. 


Para dar más veracidad a la presencia templaria en Caravaca, en el paraje conocido como Fuentes del Maqués, un precioso parque, en que las ardillas, sus más divertidas inquilinas, campan a sus anchas, se alza un torreón, que acoge hoy el centro de interpretación del lugar, y que es conocida como Torre de los Templarios. 


La torre en cuestión  fue edificada durante los siglos XVI y XVII, posiblemente procediendo a la reconstrucción de otra torre anterior, muy posiblemente de origen templario. 


La función de esta torre primigenia, erigida en el siglo XIII, coincidiendo con el dominio del Temple de estas tierras, estaría vinculada al control de las abundantes fuentes de agua allí existentes y de los campos de cultivo que estas aguas permitían regar. 


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...