John Boorman, director de la cinta, Sir Thomas Mallory, autor de La Muerte de Arturo y el compositor alemán Richard Wagner, confluyen en esta mágica escena para narrarnos el origen de la legendaria espada Excalibur.
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miércoles, 26 de septiembre de 2018
domingo, 9 de julio de 2017
UTHER Y LA PROFECÍA DEL DRAGÓN.
Mientras estos sucesos tenían
lugar en Güintonia, apareció en el cielo una estrella, prodigiosa
por su magnitud y su brillo, que emitía un único rayo. En un
extremo del rayo había un globo de fuego, desparramado en forma de
dragón, y de la boca del dragón procedían dos rayos, uno de los
cuales parecía extender su longitud más allá de la región de
Galia, mientras que el otro apuntaba hacia el mar de Hibernia y
concluía en siete rayos menores. Ante la aparición de semejante
astro, el estupor y el miedo se adueñaron de aquellos que lo habían
visto. Úter, el hermano del rey, que se encontraba en Cambria, en
campaña contra Gilomán, se quedó tan estupefacto como los demás y
recurrió a sus sabios para que le explicaran el sentido de aquel
prodigio. Entre ellos estaba Merlín, que había acompañado al
ejército como asesor bélico. Cuando estuvo en presencia de su
caudillo y le fue transmitida la orden de desentrañar el misterio de
la estrella, prorrumpió en llanto y después, recobrando el ánimo,
exclamó:
—«¡Ah, irreparable pérdida!
¡Ah, pueblo huérfano de Britania! Ha muerto Aurelio Ambrosio,
ínclito rey de los Britanos, y con él moriremos todos, si Dios no
nos ayuda. Apresúrate, Úter, caudillo nobilísimo, apresúrate y no
retrases el choque con el enemigo. Obtendrás la victoria y serás
rey de toda Britania. Ese astro te representa a ti, lo mismo que el
dragón de fuego de su cola. El rayo que se extiende hacia las
regiones de Galia anuncia al hijo poderosísimo que te nacerá y que
ejercerá su dominio sobre todos los reinos que el rayo cubre. El
segundo rayo representa a tu hija, cuyos hijos y nietos gobernarán
sucesivamente el reino de Britania.»
Geoffrey de Monmouth
“Historia de los reyes de
Britania”.
miércoles, 30 de noviembre de 2016
LA ÚLTIMA LEGIÓN.
La leyenda comenzó bajo
estas oscuras colinas y bajo este mismo cielo. Nos cuenta la historia
de una espada de enorme poder, forjada para el conquistador Julio
César. La espada pasó de generación en generación hasta llegar al
último descendiente del noble linaje de César, el emperador
Tiberio. A su muerte fue ocultada para evitar que cayera en manos de
sus enemigos. Durante generaciones estuvo escondida en un lugar
secreto marcado por el símbolo de la estrella de cinco puntas y como
decía la leyenda, bajo la mirad de César. Yo Ambrosino, nacido en
Britania, fuí uno de los numerosos guerreros que la buscaron. En una
época de injusticias dediqué mi vida a la búsqueda de la espada y
aquel que fuera digno de empuñarla. Viajé lejos, crucé el
continente europeo y llegué al corazón de un imperio que gobernaba
la mitad del mundo conocido.
Una apuesta arriesgada
con cierto tufillo a fracaso. Basada libremente en la obra homónima
de Valerio Manfredi, la Última Legión es un intento (otro más) de
desentrañar un viejo misterio: el origen de Excalibur la poderosa
espada del rey Arturo.
Un universo donde
conviven el paganismo, el decadente Imperio Romano, la barbarie
germana, el atávico paganismo, un pretendido celtismo auténtico y
un dulce toque de exotismo.
El Imperio Romano de
Occidente desaparece como tal, mientras que el Imperio de Oriente
comienza una lenta transformación para convertirse en Imperio
Bizantino. El colapso político de Occidente marca el origen de una
nueva época con sus propios mitos; la Edad Media.
La historia intenta
profundizar en el origen de algunos de los protagonistas esenciales
del Ciclo Artúrico, como Merlín, Uther Pendragón, Vortigern o el
misterioso Aurelio Ambrosio. A pesar de la buena intención, los
personajes no son más que caricaturas de sí mismos, alejados del
marco ideológico y literario del que surgieron.
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