Mostrando entradas con la etiqueta Babilonia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Babilonia. Mostrar todas las entradas

viernes, 7 de febrero de 2025

ASTRONOMÍA Y ASTROLOGÍA.



 


La Astronomía, la observación y estudio del cielo es la ciencia más antigua. Desde el más remoto pasado los seres humanos elevaron la vista al firmamento e intentaron encontrar origen (y explicación) a todo lo que observaban. En un primer momento esta ciencia estaba totalmente indiferenciada de la Astrología. La Astronomía – la personal de cada uno – comienza con un simple gesto: elevar la vista y observar el cielo.


La astrología unió en matrimonio las necesidades humanas que siglos más tarde se divorciarían en la ciencia y la religión. ¿Era la astrología en la antigua Roma, como suelen decir habitualmente los historiadores, nada más que un fatalismo supersticioso, un triunfo de lo irracional? No podemos negar que el sentimiento de temor reverencial hacia los astros —esos «dioses visibles»— inspiró un sentimiento similar hacia los astrólogos.

Los descubridores. Volumen I: el tiempo y la geografía.

Daniel J. Boorstin.


A tener en cuenta. Aunque ambas arrancaron como una única disciplina en la Babilonia caldea, y caminaron juntas durante mucho tiempo, es necesario distinguir claramente Astronomía (una ciencia) y Astrología (para no generar confusión) y delimitar lo más específicamente posible, los campos de estudio, los métodos y los resultados, de cada una de ellas. Durante milenios la magia y la mitología fueron de la mano de la Astronomía y de la Astrología, formando un todo indisoluble.



Astrología.

La astrología (o mejor dicho los astrólogos) pretende determinar la influencia de los astros en el comportamiento de las personas y en el desarrollo de sus vidas. Según esta creencia, basada en antiquísimas supersticiones, la situación de los astros en el firmamento puede determinar la personalidad de los hombres y las mujeres que viven en la Tierra.


El interés por la astrología, al igual que la astronomía, tiene su origen en el comienzo mismo de la Humanidad. En un momento lejano e indeterminado, se creyó que las estrellas y los planetas habían sido obra de los dioses. A partir de este razonamiento era sencillo, y hasta cierto punto lógico, pensar que los dioses controlaban, a través de los astros, el destino de los hombres.



Astronomía.

El objeto de la astronomía es el estudio científico de los cuerpos celestes: nacimiento, características, distancia y muerte. Aunque los astrónomos e ingenieros aeroespaciales dedican mayores esfuerzos al Sistema Solar y a la Vía Láctea, por motivos obvios, también investigan otras galaxias.


lunes, 11 de octubre de 2021

EL ARTE EN MESOPOTAMIA.

 


Mesopotamia es una extensa región histórica comprendida entre los ríos Tigris y Éufrates. En estas tierras surgieron algunas de las primeras civilizaciones de la historia. A lo largo de tres milenios se fueron desarrollando diferentes culturas, cada una de ellas con sus propias manifestaciones artísticas.


1. ARTE SUMERIO.

Los sumerios organizaron algunas de las primeras ciudades-estado de la historia, gobernadas por reyes-sacerdotes que recibían el nombre de Patesi. Aunque de su templos, tumbas y palacios únicamente se conservan unas pocas ruinas, las construcciones sumerias establecieron los principios arquitectónicos que repitieron las culturas que les sucedieron.


Los sumerios desarrollaron una arquitectura adaptada al medio y a la climatología. Ante la escasez de piedra y madera, utilizaban las arcillas de la zona, bien en forma de adobe (barro secado al sol) o bien en forma de ladrillo (barro cocido en el interior de un horno). Para aislar esos edificios de la humedad y las inundaciones provocadas por los ríos Tigris y Éufrates los elevaban sobre terrazas y plataformas. La gran creación de la arquitectura sumeria fue el zigurat.


El Zigurat. Se trata de un templo escalonado, donde se realizaban sacrificios a los astros y que también funcionaba como observatorio astronómico desde el que estudiar los astros del firmamento. Consiste en una gran torre de abobe, recubierta con ladrillos esmaltados. Podía alcanzar hasta siete terrazas, cuyo tamaño va disminuyendo hacia el cúspide. En la terraza más alta se construía un pequeño templo o capilla.



Además de sus funciones prácticas (observación del firmamento) y culturales (ritos y celebraciones), otro sentido simbólico tenían estas torres escalonadas: el de que la divinidad, desde el firmamento, descendiera a la Tierra. Así, como si de una gran escalinata se tratase, los dioses quedaban invitados por los hombres para bajar solemnemente a ellos y, una vez en el país, permaneciesen alojados en el templo que se levantaba al pie del zigurat. Sería, pues, auténticos puertos de arribo que los “seres superiores” utilizarían en el momento de su llegada a la Tierra: lugares sagrados, por tanto, los cuales, en espera de tal evento, eran utilizados como observatorios, templos y sedes de los sacerdotes.

Fernando de Olaguer-Feliú.

El arte del Próximo Oriente


Los sumerios desarrollaron también una interesante producción escultórica, entre la que destacan las estelas, esculturas de bulto redondo, estandartes y objetos de joyería.


♠ Estelas. Grandes relieves con hechos históricos esculpidos a modo de monumentos al aire libre. Suelen tener forma rectangular redondeados en la parte superior y divididos en bandas.



La estela de los buitres narra una campaña bélica entre las ciudades sumerias de Umma y Lagash.

♠ Esculturas de bulto redondo. Estas esculturas presentan cabezas calvas y redondeadas, y visten un manto o falda, generalmente de lana, imagen típica de la nobleza sumeria. Sedentes o de pie, tienen siempre la misma postura, brazos cruzados sobre el pecho y mirada fija al frente. Algunas de ellas fueron exvotos de pequeño tamaño que se ofrecían a los dioses en los templos.

Patesi Gudea de Lagash.

Orante sumerio. 

Destacan las dedicadas al Patesi Gudea, esculpidas en rocas volcánicas como la diorita azul. El personaje muestra las manos juntas en actitud de oración, viste túnica hasta los pies que deja descubierto un hombro y va tocado con un turbante ceremonial. En sus túnicas suelen llevar inscripciones.




♠ El conocido Estandarte de Ur es la pieza cumbre del arte sumerio, una caja elaborada con una gran riqueza decorativa. Las figuras del estandarte, de concha y nácar, fueron adheridas a un fondo de lapislázuli con una pasta. En una cara, el patesi y sus cortesanos festejan la paz; en la otra, un ejército de carros y varios prisioneros simbolizan la guerra.



♠ Entre los objetos de joyería sumerios destaca el tocado de la reina Subad hallado en la tumba de una mujer, tal vez una reina, una dama de la nobleza o una suma sacerdotisa. Collares, grandes pendientes en sus orejas y un espectacular tocado de hojas y flores de oro sobre la cabeza.


2. ARTE ACADIO.

El rey acadio Sargón fue el fundador del primer imperio de la historia después de conquistar un considerable número de ciudades sumerias. La cultura acadia menos avanzada que la sumeria, tomó las pautas arquitectónicas: el material, los muros, las terrazas, los cubrimientos de mosaicos y el empleo de la bóveda. De sus edificios también se conservan únicamente ruinas.



En la escultura acadia tienen gran importancia los relieves que exaltan a sus reyes y sus hazañas bélicas. La Estela de Naram-Sim conmemora el triunfo de este rey sobre sus enemigos. El monarca es representado con un gran casco y múltiples armas, y asciende hasta una alta cumbre seguido de sus soldados.


3. ARTE BABILONIO.

Los babilonios, procedentes del oeste de Mesopotamia, dominaron la región durante dos etapas diferentes, separadas en el tiempo por el dominio del Imperio Asirio.


Los babilonios desarrollaron el palacio-ciudad, una enorme construcción que albergaba la residencia real, zonas para la administración, cuarteles, talleres e incluso, escuelas. Todos los edificios que formaban este complejo se distribuían en torno a amplios patios constituyendo así un palacio abierto y con vida, como una ciudad.



De la primera época del dominio babilonio se conserva el Código de Hammurabi, una de las primeras recopilaciones de leyes de la historia. Se trata de un monolito de basalto de 2.25 metros donde se inscriben las leyes, rematado por un relieve donde se ve al rey Hammurabi recibir las instrucciones para redactar el código del dios Shamash.


Las grandes creaciones artísticas del arte babilónico corresponde a la segunda época y se centran, casi exclusivamente, en su capital, la ciudad de Babilonia que fue reconstruida y ampliada. En ese sentido vamos a centrarnos en dos obras de arte universales, la Puerta de Ishtar y los jardines colgantes.



La Puerta de Isthar era el principal acceso a la ciudad de Babilonia. Construida con dos torreones flanqueando un arco de medio punto, se recubrió de ladrillos esmaltados y moldeados con figuras de animales sagrados. Fue descubierta en 1898 por unos arqueólogos alemanes que la trasladaron al Museo del Altar de Pérgamo en Berlín.


Decorada con animales de colores brillantes sobre un fondo azul vidriado, la Puerta de Ishtar fue levantada a comienzos del siglo VI a.C por Nabucodonosor II al norte de la espléndida ciudad de Babilonia, cuyas ruinas están situadas a unos cien kilómetros al sur de Bagdad. Estaba consagrada a Ishtar, la diosa babilónica del amor y la guerra, y daba acceso al templo de Marduk, el señor de los dioses, a través de una avenida procesional decorada con relieves de leones y dragones, símbolos de Ishtar y Marduk.

A comienzos del siglo XX, un equipo arqueológico alemán, dirigido por Robert Koldewey, excavó la Puerta de Ishtar y trasladó sus miles de fragmentos a Berlín, donde fue reconstruida meticulosamente. En realidad se trata de una puerta doble, pero la parte posterior, mucho más grande, aún permanece almacenada en el museo ante la falta de espacio para ser expuesta. Como ocurre con Grecia y el Partenón, Irak sigue reclamando esta maravilla de la antigua Babilonia.

La Puerta de Ishtar, una maravilla de la antigua Babilonia,

en www.nationalgeographic.com.es



Los Jardines Colgantes de Babilonia eran una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo, pero de ellos tan solo queda el recuerdo y algunas descripciones realizadas por los griegos. Los jardines fueron mandados construir por el rey Nabuconodosor II para su esposa. Se trataba de un amplio complejo de terrazas y construcciones escalonadas sobre las que se plantaron todo tipo de árboles exóticos configurando un enorme jardín que recreaba la tierra natal de la esposa del rey.



4. ARTE ASIRIO.

El pueblo asirio utilizó la guerra y la conquista militar para forjar un gran imperio territorial. Sus reyes guerreros, los grandes palacios y las esculturas de rasgos zoomorfos fueron los principales protagonistas de su arte.


La ciudad de Khorsabad es la obra arquitectónica más importante que levantaron los asirios. Rodeada de murallas daba una imagen de fortaleza y poder. Su interior estaba dividido en tres partes, una para el pueblo, la intermedia para el ejército y la superior para el palacio real.




Los relieves de Khorsabab se pueden contemplar en el Museo de Louvre Palacio de Korsabab en Louvre 

Las esculturas asirias más genuinas son los toros alados con cabeza humana, que flanqueaban las puertas del salón del trono y que simbolizaban a los genios guardianes del palacio. Las alas significaban la velocidad del ave en vuelo, el cuerpo el símbolo de su fortaleza, mientras que la cabeza humana representa la inteligencia.



Por otro lado destacan los relieves del palacio del rey Assurbanipal en Nínive, que muestran escenas de casas. El más célebre de esos relieves es la Leona Herida.


5. ARTE PERSA.

En la meseta de Irán se desarrolló la cultura persa, que terminaría creando un gran imperio que llegó a extenderse por Mesopotamia y Egipto. Las manifestaciones artísticas persas exhibían todo el esplendor del Imperio, de sus emperadores y de sus ejércitos. Todas estas magníficas obras se concentran en el palacio, hogar del emperador y de la corte, lugar de celebración de grandes fiestas y principal centro político del imperio.

Ruinas de Persépolis.

El palacio persa se levantaba sobre un podio y las estancias se cubrían con bóvedas que simbolizaban que el emperador se elevaba sobre el resto de sus súbditos y sobre él solo estaba el cielo. El materia elegido era la piedra, el más rico y resistente. En el exterior un gran jardín recordaba la bonanza y riqueza natural del monarca.



Los palacios persas contaban con una apadana, un gran salón de audiencias con enormes columnas entre las que se colgaban grandes tapices, que cambiaban la distribución de las estancias según las necesidades.





En el palacio de Susa se construyeron capiteles de mármol con todos arrodillados que medían casi seis metros.




También en Susa se hallaba el friso de los diez mil arqueros reales, los Inmortales, de relieves esmaltados sobre ladrillo.

viernes, 24 de mayo de 2019

MESOPOTAMIA, EL ELEMENTO HUMANO; SEMITAS E INDOEUROPEOS.



Dos grandes grupos humanos se van a expandir por el Viejo Mundo durante la Antigüedad, nos referimos a los semitas y a los indoeuropeos. Es necesario aclarar, antes de continuar, que los diferentes componentes de estas dos entidades, únicamente tienen en común, el utilizar lenguas que tienen un mismo origen, de ninguna manera se trata de grupos raciales homogéneos. Junto a ellos vemos otros pueblos como los sumerios o los egipcios, que no pertenecían a ninguna de estas grandes familias lingüísticas.

Los semitas reciben el nombre por considerarse descendientes de Sem, el hijo mayor del patriarca Noe, pueblos nómadas de pastores, que a partir del año 3000 a.C. abandonan su tierra natal, la península arábiga, y en sucesivas oleadas se van a dispersar por todo el Próximo Oriente, desde Mesopotamia hasta Egipto pasando por la costa sirio-palestina, dirigiéndose a áreas de civilizaciones que ya estaban sedentarizadas, que disfrutaban de mejores condiciones de vida, y habían establecido una cultura urbana.

La cantidad de grupos diferentes, acadios, asirios, arameos, fenicios, hebreos y árabes, y su gran difusión espacial, imposibilitó su cohesión política (ni cultural). Las tres grandes religiones monoteístas, Judaísmo, Cristianismo e Islam, se desarrollaron entre los semitas.

Los indoeuropeos son los pueblos descendientes de un tronco lingüístico común que desde su lugar de origen se van a expandir desde la India hasta Irlanda; Asia Occidental, Norte de Mesopotamia, Irán, Europa Occidental, Balcanes, el Egeo, el Báltico y el Atlántico Norte.

La estepas del sur de Rusia parecen ser la patria originaria de los indoeuropeos, a los que únicamente podemos unificar por la lengua: tocarios, hititas, eslavos, celtas, latinos, griegos. Entre el 2000 y el 1500 a.C. se expanden en sucesivas oleadas desde su lugar de origen. En su largo peregrinar por el Viejo Mundo van a recibir diferentes influencias culturales, tantas que en ocasiones es muy complicado vincular a este conjunto de pueblo.

Estamos ante grupos de jinetes guerreros, que usaban carros, se dedicaban a la ganadería nómada y su unían en tribus por medio de lazos de sangre. Para Max Weber, una aristocracia de jinetes. A los indoeuropeos se les atribuye una concepción tripartida de la sociedad , estudiada en su momento por Dumezil, en virtud de la cual, cada grupo se encargaría de una función:

La primera función era la soberanía y el control religioso y estaba en manos de los sacerdotes, la segunda función era la bélica y protectora, y estaba en manos de los guerreros, y la tercer función era la producción, y era desempeñada por pastores, agricultores y artesanos.

domingo, 28 de octubre de 2018

BABILONIA, CIUDAD DE CIUDADES.



Situada en la orilla del Éufrates, en pleno corazón de Mesopotamia, Babilonia es la ciudad de las ciudades, la gran metrópolis de la Antigüedad Próximo Oriental, la urbe soñada, comparable por su fama y su leyenda, a Roma, Londres, París, Estambul o Nueva York.


La historia de Babilonia la podemos ordenar en cuatro etapas:

a. Época Paleobabilónica (2000 a.C.)
A comienzos del II milenio pequeños reinos – o ciudades-estado – de Mesopotamia, como Isin, Larsa, Assur, Mari y Uruk, lucharon por la herencia de Ur III, pero todos ellos acabarán por ser sometidos por el poder babilónico. 


b. Imperio de Hammurabi (1790 – 1750 a.C.) 
De origen amorreo, con Hammurabi, Babilonia creó un gran imperio cohesionado y pacificado. Pero la muerte del gran rey trajo consigo, poco tiempo después, la desintegración de su obra política.

c. La babilonia Kassita (1540 – 1157 a.C.)
Los casitas, un pueblo procedente del Zagros, restauraron, en cierta medida, el poder de Babilonia, fundando sus propias dinastías.

d. Los caldeos y el Imperio Neobabilónico. 
Los caldeos, nómadas de la familia de los arameos, al mando de reyes como Nabopolosar o Nabucodonosor II, desarrollaron el imperio neobabilónico, última etapa de esplendor hasta su sometimiento ante Ciro el persa. 


En la sociedad, según se recoge en el código de Hammurabi, esta dividida en cuatro grupos:

Awilum, eran los ciudadanos, hombres libres.

Mushkenum, los que no tenían propiedades.

Wardum, eran los esclavos (deudores y morosos)

Asiru, eran los prisioneros de guerra.


En la esfera legislativa destaca el famoso código de Hammurabi, que logró (en parte) unificar las legislaciones existentes en el territorio.

La propiedad de la tierra era tripartida: del estado, del templo y de particulares. En Babilonia, y debido a su situación geográfica, tuvo gran relevancia la actividad comercial. 

La principal deidad babilónica a lo largo de toda su historia Marduk, aunque debido a su carácter politeista también veneraban otros dioses: Nabu (la brillante), Anu (el cielo), Enlil (el viento) y Ea (el agua). Anu, Enlil y Ea formaban la triada suprema. 

En cuanto a la literatura, “La epopeya de la Creación” y “el Poema de Gilgamesh” son las principales obras de las letras babilónicas. Los Jardindes Colgantes de Babilonia fueron una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo. 



Uno de los elementos más característicos de la arquitectura caldea fueron los célebres Zigurats, lugares mágicos, sede del dios, lugar de culto y/o observatorios astronómicos. Los sabios caldeos destacaron durante la antigüedad por la práctica astronómica, la astrología, las matemáticas y el esoterismo en general. 


viernes, 5 de octubre de 2018

ASIRIOS, TERROR DE ORIENTE.



Una poderosa maquinaria bélica al servicio de un estado que concebía su existencia como una guerra continua. Tres fueron los momentos en que Asiria dominaron el Próximo Oriente.

Imperio Antiguo (2000 – 1752 a.C.)
Shamshi Adad I fue el artífice del primer Imperio Asirio, un triunfo efímero, pues poco después cayó en manos de estados más fuertes y poderosos.

Imperio Medio Asirio (1400 – 1069 a.C.)
Assur-Ubalit I se sacudió el yugo mitannio, pero serán sus sucesores los que engrandezan el poder asirio: Adad-Ninari, Salamanasar I y especialmente Tukulti-Ninurta I. 

Imperio Neo Asirio (1000 – 629 a.C.)
Tiglat-Pileset III y Salmanasar III devolvieron a Asiria su hegemonía perdida y con Assurbanipal, hombre de cultura y gran mecenas, Asiria alcanzó su apogeo, antes de caer ante Babilonia y los medos.


El Imperio Asirio consiguió unificar, y también aterrorizar, todo el Creciente Fértil, gracias a tres elementos integradores: una religión oficial, un duro código de justicia y un poderoso ejército.

El rey era la cabeza visible de una gran administración y burocracia de un territorio vasto dividido en provincias con un gobernador al frente. Además de valientes soldados, el estado asirio contaba con un numeroso ejército de funcionarios. 

En la cúspide de la pirámide social se encontraba el rey, y también tenía gran importancia el harén real. La clase principal, un grupo cerrado, estaba formada por los altos funcionarios y una aristocracia militar, hombres libres que poseían tierras, hombres libres sin tierra (formaban la infantería) que eran campesinos y artesanos, y los esclavos. La sociedad asiria desarrolló una economía esencialmente basada en la agricultura y en el lucrativo comercio de objetos de lujo.

Terror de Oriente. Una importante infantería, una desarrollada caballería de jinetes y carros de guerra, empalamientos, técnicas de asedio, deportaciones masivas, guerra psicológica, operaciones preventivas, los asirios hicieron de la guerra un arte y sembraron el terror durante siglos en las calurosas tierras de Mesopotamia. 


Assur, su primera capital, fue además un importante centro comercial en sus orígenes, situada en un elevado promontorio a la orilla del río Tigris, circunstancia que le otorgaba una ventaja estratégica. A lo largo de su historia tuvo otras capitales como Nínive y Nimrud. 


El Harén Real estaba organizado por leyes y llegó a tener gran protagonismo político. Los reinas, concubinas y eunucos del harén intrigaban constantemente por hacerse con parcelas de poder e influencia en el rey, principal autoridad del Imperio.

La religión del pueblo no presenta grandes diferencias con la babilónica, pero la oficial si que ofrece aspectos distintos. Assur, deidad principal y dios por excelencia de los asirios, al que se le unen Samash, divinización del sol, y dioses de influencia babilónica como el propio Marduk.


lunes, 24 de septiembre de 2018

DOS IMPERIOS DEL CRECIENTE FERTIL: ELAM Y URARTU.



Sin la fama de asirios o babilonios, estos dos estados ejercían, en ocasiones, de puente entre los grandes poderes de la época. 


Elam estaba situado en la zona del norte del Golfo Pérsico y el este del río Tigris. Su capital era Susa, y Awan y Simab eran otras ciudades destacadas. Elam estaba habitada desde el IV milenio y ejercieron una intermitente influencia en Mesopotamia, alternando períodos se sumisión, bajo acadios y babilonios, con etapas de expansión, que incluyen la destrucción de Ur. Finalmente cayeron bajo el yugo asirio. 


El rey guerrero Sutruk-Nahunte I conquistó Babilonia y dejó testimonio escrito de su crueldad y el monarca Silhak-in-Susinak (hijo del anterior), un auténtico mecenas del arte y la cultura, dio forma al imperio elamita. 

En el terreno económico tuvo gran importancia la minería y el comercio de los minerales. Al parecer las mujeres tenían más relevancia social que sus vecinas, ya que tanto la esposa, como las hermanas del rey, gozaban de gran consideración. Además la sucesión era por línea femenina. 

Los elamitas tenían una lengua aglutinante (ni semita, ni indoeuropea), y a pesar de ls influencias mesopotámicas e indoeuropeas, mantuvieron cierta originalidad cultural.


Urartu fue un reino que surge en la región oriental de Anatolia, en las proximidades del lago Van, y consiguen a partir del siglo IX a.C., extender sus dominios por el Cáucaso, Anatolia y la meseta de Irán, antes de ser destruído por los cimerios. 

La minería, el comercio y la agricultura fueron sus principales actividades comerciales, en una zona intermedio entre Oriente Medio y Eruopa Oriental, que finalmente fue ocupada por los armenios. 





Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...