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martes, 8 de diciembre de 2015

BORIS KOLOMANOVIC.




Un caballero andante que quiso protagonizar su propio destino, pero los hados le dieron siempre la espalda. Boris Kolomanovic era hijo no reconocido del rey húngaro Colomán, que había repudiado a su esposa la princesa Eufemia de Kiev. Boris, que nació cuando su madre se encontraba en el exilio, pasó toda su vida recabando apoyos para asaltar el trono que consideraba suyo, hasta el punto de convertirse en una incómoda sombra que acechó sucesivamente a tres monarcas, Esteban II, Bela II “el Ciego” y Geza II. Deambulando de corte en corte buscaba Boris la oportunidad propicia para coronar su destino con la Santa Corona.

Se entrevistó con el emperador bizantino Juan II Comneno y ante su negativa llegó a Polonia. En colaboración con el duque Boleslao III Bocatorcida, reunió un ejército para ser derrotado por Bela II en la batalla del río Sajo (1132). A pesar de morder el polvo, Boris volvió a levantarse, y como el que busca encuentra, halló un aliado en el duque de Baviera Enrique II de Austria, y juntos ocuparon la ciudad de Bratislava. Expulsados de la actual capital eslovaca por el rey Geza y el ban Belos, su siguiente paso fue atravesar Hungría escondido entre las huestes cruzadas, que al mando del rey francés Luis VII, cruzó el país magiar, acabando nuevamente en Constantinopla.

Obstinado e inasequible al desaliento, Boris buscó aliados por todos lados, valiéndose de la tensión y el deterioro, más o menos circunstancial, de las relaciones diplomáticas de Hungría con sus vecinos polacos y alemanes, sin dejar nunca de mirar esperanzado hacia Oriente. Boris Kolomanovic, un hijo ninguneado por su padre, luchó toda su vida, para morir sin pena ni gloria, combatiendo a los cumanos en una escaramuza sin importancia.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

FELICIA DE SICILIA.



Los reyes húngaros medievales gustaban de buscar esposas en otros países, de esta manera estrechaban lazos y afirmaban alianzas con otros estados. La siciliana Felicia, hija del normando Roger I, llegó a Hungría acompañada de una pequeña escolta para contraer matrimonio con Colomán el Bibliófilo en la ciudad de Szekesfehervar. Este matrimonio formaba parte de una política que trataba de reforzar las relaciones entre el Reino de Hungría y Sicilia en contra de la República Veneciana, la potencia que intentaba dominar todo el Mediterráneo. Felicia, llamada Busila en Hungría, tuvo una hija, Sofia, y un hijo, Esteban, que sucedió a su padre como Esteban II. Cuando Felicia murió, Colomán se casó con la princesa Eufemia de Kiev.  

martes, 21 de octubre de 2014

KOLOMÁN DE HUNGRÍA, LLAMADO EL BIBLIÓFILO.



Cuerpo débil, pero mente brillante. Colomán, llamado "el Bibliófilo" reinó con éxito en Hungría, desarrollando una fructífera actividad legislativa, abriendo el reino a las influencias culturales de Occidente y ampliando las fronteras gracias a sus conquistas en Dalmacia.

Nadie apostó por él, por eso, cuando murió San Ladislao, rey de hungría, el elegido para sucederle fue su sobrino Álmos (conocido como el Ciego), que se había preparado en el oficio de las armas y había ejercido de regente en Croacia.

Colomán (Könyes Kálmán) más débil físicamente, jorobado y malformado si hacemos caso a las malas lenguas, fue educado para servir a Dios. Enviado a un monasterio llegó a convertirse en hombre de gran cultura, y aunque desconozcamos el como, el caso es que Colomán, el debilucho Colomán, fue capaz de destronar a su hermano Almos y sentarse en el trono de los magiares. Como compensación Almos fue nombrado duque del Principado de Nitra.


Hombre versado y muy práctico, Colomán continuó con la labor legislativa de San Esteban y San Ladislao, y redactó cinco códigos de leyes con la ayuda inestimable del Consejo Real y de los Concilios.

Mas los celos fraternales son difíciles de tratar, y Almos regresó a por lo que él consideraba suyo. En dos ocasiones intentó derrocar a su hermano, pero en las dos ocasiones fracasó. Colomán ordenó cegarlo, incluyendo en el castido al hijo de Almos, Bela. Incapacitar a la gente de esta manera tan brutal era moneda corriente en la Edad Media. Luego le arrebató el Principado de Nitra (significó su fin) y enclaustró a ambos en un monasterio.

A pesar de su fama de hombre con malformaciones físicas, Colomán también desempeñó una más que aceptable carrera militar. Aprovechó el ejército que su tío Ladislao había preparado para acudir al llamamiento de Cruzada, y lo utilizó para subyugar Croacia, de tal manera que consiguió extender su autoridad sobre las principales ciudades de Dalmacia, Zadar, Spalato y Ragusa, y de paso proteger la región de las apetencias venecianas.

Colomán contrajo matrimonio con Felicia de Sicilia, la hija de Roger I de Altavilla, y fruto de esta unión fue su sucesor Esteban (II). Tras la muerte de su primera esposa, Colomán volvió a casarse, esta vez con Eufemia de Kiev, la hija del Gran Príncipe Vladimir II Monómato.


La ciudad de Budapest recuerda a su rey Colomán en la Plaza de los Héroes.  
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