Mostrando entradas con la etiqueta William The Conqueror. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta William The Conqueror. Mostrar todas las entradas

jueves, 21 de marzo de 2019

MATILDE DE FLANDES.




Se dice, se cuenta, se comenta, que detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer. Sin embargo, pocas veces se cuenta, cuantas de esas mujeres, hacen grandes a los hombres que duermen con ellas. Hija del conde Balduino V de Flandes y de Adela de Flandes (a su vez hija del rey Roberto II de Francia) por las venas de Matilde corría la sangre de la aristocracia más vieja de Europa. Esposa y compañera de Guillermo el Conquistador, regente en Normandía, se convirtió en reina de Inglaterra después del triunfo de su esposo en la Gran Bretaña.

domingo, 4 de noviembre de 2018

ROBERTO EL DIABLO, DUQUE DE NORMANDÍA.




Roberto I duque de Normandía, conocido como el Liberal, el Diablo y el Magnífico fue un hombre de personalidad violenta y complicada, que llegó al poder después de la muerte, en extrañas circunstancias, de su hermano Ricardo III. Se ha especulado mucho sobre la implicación de Roberto en dicha muerte.

Roberto era el hijo menor de Ricardo II y Judith de Bretaña, y desde el primer momento proyectó gobernar Normandía con mano dura, pasando por encima de todo aquel que se le opusiera, como el obispo Hugo de Bayeux o el poderoso arzobispo de Ruán, Roberto el Danés.

El Diablo también intervino activamente en el extranjero. Invadió Flandes para reponer a Balduino IV que había sido depuesto por su hermano Balduino V, ayudó a Enrique I a recuperar el trono de Francia usurpado por su hermano Roberto y actuó en Inglaterra en favor de su primo Eduardo el Confesor.


Como buen normando Roberto el Diablo dispuso de varias amantes, una de ellas Arlette de Falaise, dio a luz a Guillermo el Conquistador. En 1035, y siguiendo la moda imperante en Occidente, Roberto emprendió peregrinación a Tierra Santa, muriendo en el camino de regreso a casa.


domingo, 11 de febrero de 2018

EL CANTAR DE ROLDÁN




El 14 de Octubre de 1066 se enfrentaron en Hastings el rey anglosajón Harold II y el duque de Normandía William the Conqueror. En los momentos previos al trascendental combate, el juglar Taillefer, para enardecer a las tropas normandas, recitó los versos que cuentan la heroica resistencia y la dramática muerte de Roldán, el paladín franco emboscado en la batalla de Roncesvalles.

Locura fuera -responde Roldán-. Perdería por ello mi renombre en Francia, la dulce. Muy pronto habré de asestar recios golpes con Durandarte. Sangrará su hoja hasta el oro del pomo. Los viles sarracenos vinieron a los puertos para labrar su infortunio. Os lo juro: a todos les espera la muerte.



El Cantar de Roldán – Chanson de Roland – es el Cantar de Gesta por excelencia, obra fundamental de la literatura francesa y también uno de los más hermosos. La base histórica es la emboscada que el ejército de Carlomagno sufrió en el desfiladero de Roncesvalles a manos de los vascones. Pero esto es poesía y romance no historia bélica para llenar viejos manuales, es la novelización de una campaña militar. Tres siglos separan la acción narrada del texto escrito (podemos establecer un paralelismo con la Guerra de Troya y la Ilíada), la tradición oral se encargó de dar forma a la versión definitiva, adornó, deformó, exageró, olvidó unos detalles e inventó otros, y la batalla acabó convertida en un excelso poema, y la historia quedó como algo meramente residual.

Altos son los montes y tenebrosas las quebradas, sombrías las rocas, siniestras las gargantas. Los franceses las cruzan ese mismo día, con grandes fatigas. Desde quince leguas de distancia, se oye el ruido de la marcha de las tropas. Cuando llegan a la Tierra de los Padres y avistan Gascuña, dominio de su señor, hacen memoria de sus feudos, de las jóvenes de su patria y de sus nobles esposas. Ni uno de ellos deja de verter lágrimas de enternecimiento. Más aún que los otros, se siente pleno de angustia Carlos: ha dejado en los puertos de España a su sobrino. Lo invade el pesar y no puede contener el llanto.

Los vascones se convirtieron en sarracenos y se introducen dos pulsiones muy humanas, la traición y la venganza. Los francos son atrapados en el Pirineo por la traición de Genalón y tras la muerte de Roldán, el emperador Carlomagno se tomará justa venganza matando al emir musulmán en combate singular. De esta manera, el Cantar de Roldán, se nos muestra como un episodio más de la lucha eterna entre Cristianismo e Islam, Occidente contra Oriente, y el Bien contra el Mal.

Os lo voy a decir -responde Ganelón-. Partirá el rey hacia los mejores puertos de Cize; dejará su retaguardia a sus espaldas. Con ella quedará el poderoso conde Roldán y Oliveros, en quien tanto confía éste, al mando de veinte mil franceses. Enviadle cien mil de los vuestros para darles la primera batalla. Las huestes de Francia hallarán gran quebranto, aunque también habrán de sufrir los vuestros, no lo niego. Mas entablad luego la segunda batalla: ya sea en la una o en la otra, no habrá de salvarse Roldán. Habréis llevado a cabo, entonces, una gran proeza y nunca en vuestra vida volveréis a tener guerra.

El autor o, mejor dicho, autores, dibujan a los protagonistas de la trama. En palabras de Riquer-Valverde: “El acierto estriba en que los tipos del cantar están matizados de tal suerte que se advierte su humanidad y no quedan relegados a la categoría de paradigmas de virtudes y vicios”.

El emperador se halla en un gran vergel: junto a él, están Roldán y Oliveros, el duque Sansón y el altivo Anseís, Godofredo de Anjeo, gonfalonero del rey, y también Garín y Gerer, y con ellos muchos más: son quince mil de Francia, la dulce. Los caballeros se sientan sobre blancas alfombras de seda; los más juiciosos y los ancianos juegan a las tablas y al ajedrez para distraerse, y los ágiles mancebos esgrimen sus espadas. Bajo un pino, cerca de una encina, se alza un trono de oro puro todo él: allí se sienta el rey que domina a Francia, la dulce. Su barba es blanca, y floridas sus sienes; su cuerpo es hermoso, su porte altivo: no hay necesidad de señalarlo al que lo busque.



Roldán es el héroe, un joven guerrero algo tozudo. La temeridad le conducen a una muerte segura al luchar contra un enemigo superior y considerar un acto de cobardía pedir ayuda al emperador. Olivero, amigo y colega de armas de Roldán, valiente y sensato. “Rollant est proz e Oliver est sage”.



Roldán es esforzado y Oliveros juicioso. Ambos ostentan asombroso denuedo. Una vez armados y montados en sus corceles, jamás esquivarían una batalla por temor a la muerte. Los dos condes son valerosos y nobles sus palabras.



Ganelón es el padrastro de Roldán y el traidor que condujo al ejército franco hacia el desastre. A pesar de todo no es una persona ni vil ni cobarde.

Y el conde Ganelón se siente penetrado por la angustia. Retira de su cuello las amplias pieles de marta, descubriendo su brial de seda. Sus ojos son veros, su rostro altivo; noble es su cuerpo y su pecho amplio: tan hermoso se muestra que todos sus pares lo contemplan.



Carlomagno es el soberano supremo de la Cristiandad, protegido permanentemente por Dios, su señor feudal.

Buen motivo tengo para maravillarme -añade el infiel-. Carlomagno es viejo y blanca su cabeza; en mi opinión, debe tener más de doscientos años; por tantas tierras ha llevado a la lucha su cuerpo, ha recibido tantos tajos y lanzazos, tantos opulentos reyes se han convertido por su culpa en mendigos, ¿cuándo se cansará de guerrear?

Nunca -responde Ganelón-, mientras viva su sobrino. No hay hombre más valeroso que Roldán bajo el firmamento. Y también es varón esforzado su amigo Oliveros. Y los doce pares, que tanto ama Carlos, forman su vanguardia con veinte mil caballeros. Carlos está bien seguro, no teme a ningún ser viviente.



El arzobispo Turpín es una clérigo que lucha como el más valiente de los soldados. Muere poco antes que Roldán.

Por otro lado, he aquí que se acerca el arzobispo Turpín. Espolea a su caballo y sube por la pendiente de una colina. Interpela a los franceses y les echa un sermón:

-Señores barones, Carlos nos ha dejado aquí: Por nuestro rey debemos morir. ¡Prestad vuestro brazo a la cristiandad! Vais a entablar la lucha; podéis tener esa seguridad pues con vuestros propios ojos habéis visto a los infieles. Confesad vuestras culpas y rogad que Dios os perdone; os daré mi absolución para salvar vuestras almas. Si vinierais a morir, seréis santos mártires y los sitiales más altos del paraíso serán para vosotros.



Alda es la novia de Roldán, que cae fulminada al conocer la muerte de su amado.

Pierde el color y cae a los pies de Carlomagno. Ha muerto al instante; ¡Dios se apiade de su alma! Los barones franceses no escatiman por ella llanto y lamentaciones.



El momento más dramático del cantar es cuando Carlomagno descubre el desastre y se siente culpable por no haber estado allí luchando junto a sus hombres.

Ha muerto Roldán; Dios ha recibido su alma en los cielos. El emperador llega a Roncesvalles. No hay ruta ni sendero, ni un palmo ni un pie de terreno libre donde no yazca un franco o un infiel. Y exclama Carlos:

-¿Dónde estáis, gentil sobrino? ¿Dónde está el arzobispo? ¿Qué fue del conde Oliveros? ¿Dónde está Garín, y Gerer, su compañero? ¿Dónde están Otón y el conde Berenguer, dónde Ivon e Ivores, tan caros a mi corazón? ¿Qué ha sido del gascón Angeleros? ¿Y el duque Sansón? ¿Y el valeroso Anseís? ¿Dónde está Gerardo de Rosellón, el Viejo? ¿Dónde están los doce pares que aquí dejé? ¿De qué le sirve llamarlos, si ninguno le ha de responder?

-¡Dios! -dice el rey-. ¡Buenos motivos tengo para lamentarme! ¿Por qué no habré estado aquí desde el comienzo de la batalla?

Y se mesa la barba, como hombre invadido por la angustia. Lloran sus barones y caballeros; veinte mil francos caen por tierra sin sentido. El duque Naimón siente por ello gran piedad.

Con la ayuda de Dios, el emperador Carlomagno vengará la muerte de su sobrino con otra muerte.


Cuando Carlos escucha la santa voz del ángel, desecha todo temor; sabe que no habrá de perecer. Al momento recobra vigor y discernimiento. Golpea al emir con la espada de Francia. Le parte el yelmo, en el que fulguran las gemas, le abre el cráneo, derramándole los sesos y, luego de hendirle la cabeza toda hasta la barba blanca, lo derriba muerto sin esperanza.


viernes, 2 de diciembre de 2016

COLINA DE SENLAC.



En la colina de Senlac desplegó sus tropas el rey Harold II para enfrentarse a Guillermo el Conquistador durante la batalla de Hasting. Desde este lugar obervó, el defensor del título, los movimientos y el desarrollo de los acontecimientos. Los ejércitos de Harold formaron un infranqueable muro de escudos en la parte superior de la colina. Al final del día, tras varias acometidas, la caballería normanda logró romper el frente sajón, los infantes fueron masacrados y el cadáver de Harold acabó abandonado en el campo de batalla.  


domingo, 11 de septiembre de 2016

GUILLERMO EL CONQUISTADOR.



Descendiente del legendario Rollo el Caminante e hijo ilegítimo del duque de Normandía Roberto I el Diablo, Guillermo “el Conquistador” - William the Conqueror o Guillaume le Conquérant- por cuyas venas fluía sangre vikinga, un tipo duro que machacó a todos sus rivales y zurró de lo lindo a sus opositores, ha sido, hasta el día de hoy, el único general capaz de culminar con éxito un desembarco en la Gran Bretaña. Algunos historiadores no han dudado en declarar a Guillermo el auténtico primer rey de Inglaterra.

Huérfano a los ocho años, su agitada infancia y el cambiar constantemente de hogar y de tutor que trataban de aprovecharse de él, transformaron a Guillermo, un muchacho robusto, en un hombre duro, dispuesto, arrojado y valiente, en ocasiones dominado por la cólera. Su condición de bastardo le hizo objeto de mofa y desdén por parte de los engreídos nobles. Llegado el momento, convertirdo en duque de Normandía con todas las de la ley, se tomó justa y violenta venganza. Obligó a los nobles jurarle fidelidad sometiéndolos a su voluntad. Configuró un ducado fuerte y centralizado y perfectamente organizado con un poderoso ejército que ni el rey de Francia (del que el duque Guillermo era vasallo) podía permitirse.

Guillermo contrajo matrimonio con Matilde de Flandes, tuvieron no menos de nueve hijos, fueron un matrimonio feliz y formaron un perfecto equipo de gobernantes. Además de una brillante y amorosa esposa, su unión con Matilde le propició un poderoso aliado, el Condado de Flandes.


Con 24 años fue invitado a Inglaterra por su primo Eduardo el Confesor y a su regreso al hogar contaba a todo aquel que prestase oídos que el rey inglés había prometido nombrarlo sucesor al trono. Pero murió Eduardo y los nobles sajones eligieron a su propio rey, Harold Gowinson de Wessex. El obstinado duque de Normandía pertrechó naves, consiguió que el papa Alejandro II bendijese su estandarte (y por extensión la expedición), cruzó el canal, venció a Harold en la batalla de Hastings y se coronó rey de Inglaterra.


Esta epopeya está narrada de forma excepcional en una pieza única, el Tapiz de Bayeux.


Con Guillermo sentado en el trono inglés se produjo la división histórica (e histérica) entre sajones y normandos. Nunca dudó en arrebatar todo a sus antiguos enemigos (ahora sufridos súbditos) y entragarlo a los caballeros que le acompañaron en su aventura. En pocos años la nobleza local fue esquilmada y el campesinado sometido a servidumbre. En 1086 reunió a todos los señores, grandes y pequeños, a una asamblea en Salisbury, y les hizo prestar un juramente de fidelidad hacia su persona.

Además de conquistador, Guillermo destacó como administrador y encargó la redacción del Domesday Book, un censo y registro de la propiedad, que recogía toda la información necesaria para gobernar las tierras recién adquiridas. Este documento es algo inédito en la Europa de su tiempo.


Los últimos años de vida los pasó luchando por conservar su posesiones y mantener el orden en ambas orillas del canal, y en 1087 se reunió definitivamente con el Sumo Hacedor.


lunes, 7 de marzo de 2016

ESTEBAN II CONDE DE BLOIS.



El conde Esteban II de Blois fue uno de los hombres más ricos de cuantos tomaron parte de la Primera Cruzada. No quedan muy claros los motivos que le impulsaron a unirse a la expedición, aunque deben encontrarse entre el fervor religioso y la presión de su dominante esposa, Adela de Normandía, hija de Guillermo el Conquistador.

Entre su numerosa descendencia se encuentran, Guillermo de Blois un hijo deficiente mental, Teobaldo IV de Blois, sucesor de Esteban como conde y ancestro de reyes de Chipre, Jerusalén, Navarra y Francia, Maud ahogada en un naufragio (trama política de los Pilares de la Tierra) y Esteban, rey de Inglaterra desde 1135.

Cuentan que Esteban regresó a casa antes de concluir la conquista de Jerusalén y su enérgica esposa lo mandó de vuelta de Tierra Santa para que completase la peregrinación.


miércoles, 8 de abril de 2015

EDUARDO EL CONFESOR



Príncipe tranquilo entregado a la vida religiosa y contemplativa, llamado precisamente el Confesor por su escrupulosidad en cumplir con la confesión y la asistencia a los más desfavorecidos, llegó al trono de Inglaterra (1042 - 1066) en su madurez, rozaba los cuarenta, convirtiéndose en el último rey sajón del linaje de Alfredo el Grande. Nunca mostró ser un gobernante fuerte, más que rey, fue un monje en el trono (Chesterton incluso lo tilda de idiota), que se rodeó de normandos (en recuerdo de su infancia vivida en aquella tierra), lo que provocó el descontento entre los nobles sajones. Cumplió voto de castidad a pesar de estar casado con Edith y su muerte sin descendencia sumió el país en una guerra por la corona, de la que salió victorioso Guillermo I el Conquistador. Venerado como san Eduardo, durante su reinado se comenzó a construir la Abadía de Westminster y como muchos reyes medievales, poseía poderes taumatúrgicos, y curaba a los enfermos mediante imposición de manos "Yo te toco, Dios te cura". 


domingo, 4 de mayo de 2014

THE SQUARE MILE & THE CITY OF LONDON



La City de Londres, actual distrito de negocios, que se corresponde más o menos con el Londinium romano, es el núcleo de la capital de Inglaterra, y conserva prácticamente el perímetro de la muralla medieval. La superficie que encierra es aproximadamente de una milla cuadrada, y por ese motivo, la City de Londres también es conocida como Square Mile (Milla Cuadrada). En la actualidad aun podemos encontrar algunos restos de la antigua muralla, junto al Museo de la Ciudad, y en las proximidades de la Torre de Londres. 

La City posee independencia administrativa desde el año 886, cuando Alfredo el Grande, nombró a su yerno Earl Aethelred de Mercia, gobernador de Londres. La idea del "Grande" era asegurar un lugar apropiado para alojar a los comerciantes del Norte de Europa y de los países mediterráneos. Se llegó incluso a elaborar un código legislativo para los comerciantes. 


Gracias a estas medidas la prosperidad comercial de Londres se fue desarrollando cada vez más, hasta llegar a convertirse en uno de los principales centros comerciales del Atlántico Norte. En ese sentido, durante el siglo X, mientas que en Winchester se pedían 6 monedas para establecerse, en Londres se solicitaban 8. 

La ciudad quedaba dividida en varias circunscripciones encabezadas por concejales y las reuniones que incumbian a toda la población se celebraban bajo la protección de la Catedral de San Pablo. 

Cuando William the Conqueror llegó a Londres, concedió a los londinenses un estatus especial, pudiendo los anglosajones conservar su autoridad.


En el año 1666 un terrible incendió destruyó, lo mucho, y lo poco, que del Londres medieval había sobrevivido hasta esa fecha.

miércoles, 30 de abril de 2014

WESTMINSTER ABBEY



Fundada en los tiempos de Eduardo el Confesor, desde Guillermo el Conquistador, la Abadía de Westminster o Iglesia Colegiata de San Pedro de Westminster, ha sido el lugar de coronación de los monarcas ingleses (y británicos). Uno de los centros religiosos más importantes del Reino Unido, en competencia con Canterbury.

En el 960 monjes benedictinos se establecen en la Isla de Thorney, que posteriormente se denominaría Westminster. Algunos años más tarde, concretamente el 28 de diciembre de 1065, se consagra la abadía a Eduardo el Confesor. 


The Pix Chamber, fue construida en los años inmediatamente posteriores a la llegada de los normandos y es una de las partes más antiguas de la abadía. 


El día de Navidad de 1066 se celebró la coronación de Guillermo el Conquistador, la primera de la que se tiene constancia, y que inició una sacra tradición que ha sobrevivido hasta nuestros días. 


A partir de 1245 durante el reinado de Enrique III se inicia la construcción de la iglesia actual, en estilo gótico. La reconstrucción auspiciada por este rey fue organizada como un santuario en honor al rey Eduadro el Confesor, cuyo sepulcro ocupa un destacado lugar en el altar mayor de la iglesia. 


Su interior es un enorme mausoleo donde descansan, entre reyes, nobles y reinas, algunos de los británicos más destacados de la historia en diferentes campos, como Newton, Darwin o Livingstone


La Silla de la Coronación es uno de esos objetos cargados de secular tradición, tan del gusto británico. En madera, ordenada fabricar por el rey Eduardo I hacia 1300, concebida para que contuviese la Piedra del Destino, que el propio Eduardo había robado a los escoceses en 1296. 


La Abadía se fundó en el siglo X, una época en que toda la Cristiandad reconocía la supremacía del papado de Roma. Pero en el siglo XVI todo esto cambió, Enrique VIII rompió con el Catolicismo, la Iglesia Anglicana se independizó y Westminster se convirtió en uno de sus baluartes. 

martes, 29 de abril de 2014

THE TOWER OF LONDON




A pesar de su nombre, la Torre de Londres, no se refiere a una torre o torreón, sino a una auténtica fortaleza, formada por varios recintos, y que prácticamente es una ciudad amurallada, situada en una de las orillas del Támesis, en pleno centro neurálgico del eterno Imperio Británico. Una colosal fortificación que narra la historia de Inglaterra de los últimos mil años. Un edificio impresionante que no hay que dejar de visitar.



Como tantas otras construcciones de la época, se edificó en madera, por expreso deseo de William the Conqueror, para controlar el río y la ciudad. Para finales del siglo XI la piedra había reemplazado a la madera. 



La Torre de Londres está formada por tres recintos. En el más interior, la Torre Blanca, representa la fase más temprana de construcción. Hacia el norte, este y oeste, la estructura central, erigida bajo el mandato de Ricardo I, y el recinto exterior, que abarca todo el castillo, fue construido por Eduardo I. 


La Torre en tiempos de Enrique III. En momentos de apuros los reyes solían utilizar la torre como refugio. En 1238 Enrique III se retiró aquí y viendo las defensas desfasadas del castillo ordenó construir una enorme muralla.


En 1281, Eduardo I, hijo de Enrique III, modernizó el foso, reemplazó la entrada y rodeó la muralla exterior con una nueva muralla, convirtiendo la Torre en un castillo concéntrico. 



Desde principios del siglo XIV una procesión partía desde este lugar, en dirección a la Abadía de Westminster, donde el nuevo monarca era coronada. Durante el desfile, el pueblo podía vitorear o repudiar al rey. 


A partir del siglo XII fue también utilizada como prisión para destacados personajes. 



Los vikingos, o normandos, pusieron en práctica una eficiente política de fortificaciones (otro espectacular ejemplo es el Castillo de Windsor), que se ha descrito como: "el programa más extenso y concentrado de construcción de castillos en toda la historia de la Europa Feudal". 


Byward Tower (1280) flanquea y controla el paso por una de las principales entradas de la Torre. Desde aquí comenzamos la visita.


Un doble cerco de murallas protegen el Corazón de la Torre.



Parte de la Historia de Europa Occidental durante la Edad Media se jugó entre estas murallas. Tener controlada la Torre de Londres significaba poder controlar todo el país.


La Bell Tower, construida bajo Ricardo I, se ubica muy cerca de la entrada del castillo. La campana se hacía sonar en casos de peligro: los rastrillos caían, los puentes se elevaban y las puertas quedaban cerradas.



La Torre Blanca - White Tower - que hace las funciones de Torre del Homenaje, es un auténtico castillo en sí mismo. 



Su construcción la inició William the Conqueror, y posiblemente fue terminada por sus hijos. El objetivo era asustar a los invasores que llegaban desde el río e intimidar a los londinenses recién conquistados. La torre tenía dos plantas sobre un sótano profundo y un muro central dividía cada planta en dos salas de gran tamaño. Cuatro torres cuadrangulares la rematan en sus cuatro esquinas.  La entrada se situaba bastante elevada sobre el nivel del suelo y para alcanzarla se utilizaba una escalera de madera.

Al anochecer, cuando se hizo demasiado oscuro para trabajar, toda aquella gente afanosa convergió en el gran salón de la torre del homenaje. Se encendieron velas de junco, se alimentó el fuego de las hogueras y todos los perros acudieron para resguardarse del frío. Algunos hombres y mujeres cogieron tablas y caballetes de un montón apilado en un lado del salón e instalaron mesas formando una T, colocando luego sillas en la cabecera y bancos a cada lado de la parte central. Jack nunca había visto a tantas personas trabajando juntas y quedó asombrado ante lo mucho que disfrutaban. Sonreían y reían mientras levantaban pesadas tablas exclamando ¡Arriba! y ¡Para mí, para mí!, ¡Ahora, bajadla con cuidado!. Jack envidiaba aquella camaradería y se preguntaba si algún día podría compartirla. Al cabo de un rato todo el mundo se sentó en los bancos. Uno de los sirvientes del castillo fue repartiendo grandes boles y cucharas de madera, contando en voz alta a medida que los entregaba. Luego hizo de nuevo el recorrido poniendo una gruesa rebanada de pan moreno y duro en el fondo de cada bol. Otro de los sirvientes llevó tazas de madera llenándolas de cerveza de una serie de grandes jarros. Jack, Martha y Alfred estaban sentados juntos en la parte final de la T, y cada uno de ellos recibió una taza de cerveza, por lo que no hubo motivo de pelea. Jack cogió su taza y se disponía a beber, pero su madre le dijo que esperara un momento.
Una vez escanciada la cerveza, se hizo el silencio en el salón. Jack esperaba, fascinado como siempre, a ver qué iba a ocurrir. Al cabo de un momento apareció el conde Bartholomew en el rellano de la escalera que bajaba desde su dormitorio. Descendió al salón seguido de Matthew Steward, tres o cuatro hombres bien vestidos, un muchacho y la criatura más bella que Jack jamás había visto.
No estaba seguro de si era una muchacha o una mujer. Iba vestida de blanco y su túnica tenía unas asombrosas mangas acampanadas que se arrastraban por el suelo mientras ella se deslizaba por la escalera. Su pelo era una masa de bucles oscuros enmarcándole la cara y tenía unos ojos oscuros, muy oscuros. Jack comprendió que eso era a lo que se referían las chansons cuando hablaban de una hermosa princesa de un castillo. No era de extrañar que todos los caballeros lloraran cuando la princesa moría.
Los Pilares de la Tierra. Ken Follet



La Torre Blanca contaba con estos retretes, que parecen bastante cómodos. 



Tower Hill, era un espacio abierto que separaba la torre del límite de la ciudad. Es ente lugar se llevaban a cabo las ejecuciones públicas.


Torre de Santo Tomás era la zona residencial en la Edad Media.



El Palacio Medieval. En la Torre de Santo Tomás (St. Thoma´s Tower) por la que además se accede al adarve, y que fue construida por Enrique III y su hijo Eduardo I, se construyeron los aposentos reales. Estas habitaciones sirvieron de lugar de residencia. En la actualidad podemos pasear por las estancias donde vivía Eduardo I.


Wakefield Tower (1220 - 1238) construida junto al río por Enrique III. 


En el interior de la Torre de Wakefield residió el rey Enrique III. 




La estancia contaba con una pequeña capilla privada, donde el monarca rezaba sus oraciones, y quedaba en paz con el Altísimo. 


En la planta baja, los soldados defendían los aposentos reales y la puerta de agua.



Lanthorne Tower (1220 - 1238), comunicada con la zona residencial, sirve para controlar el río, y proteger una de las zonas más vulnerables de la fortificación. 



La torre de la Sal (1230) sirvió para alejar en su interior a insignes prisioneros, como el rey escocés John Balliol, retenido aquí por Eduardo I.


La Cradle Tower (1348 - 1355), construida por Eduardo III, guardaba y protegía una de las puertas abiertas en el anillo exterior, que cercaba toda la fortaleza. Vista desde arriba parece un pequeño castillo.


Cradle Tower vista desde el exterior del recinto.


Broad Arrow Tower (1240) alojaba a la guarnición. Situada en el punto medio de la muralla oeste de la fortaleza, los soldados y ballesteros podían acudir raudos a cualquier punto donde fuesen necesarios. 



35 soldados guardaban la torre y protegían al rey. Desde este adarve podían defender la muralla y para protegerse las espaldas se colocaban mamparas de madera.


Expertos ballesteros eran sumamente eficaces en la defensa de las almenas. 



La Torre de Londres era una poderosa máquina de guerra. Su presencia ya era suficiente para disuadir a los enemigos del rey de proyectar un ataque. 


Martin Tower (1240) custodiaba en su interior las Joyas de la Corona. 



Tower Green es célebre por ser el lugar donde se dio muerte a tres reinas, dos lores y dos ladys, acusados de traición. Y el  caso es que no era este el sitio habitual para las ejecuciones, lo normal era hacerlo en Tower Hill. 


"Dulce visitante deténgase un rato, donde usted se encuentra la muerte cortó la luz de muchos días, aquí a los nombres engalanados les tajaron el fértil hilo de la vida, que en paz descansen mientras paseamos a las generaciones por sus conflictos y su coraje bajo esos agitados cielos".



La Torre de Londres también acogió durante siglos una casa de fieras, un zoológico primitivo para disfrute de reyes y nobles: monos, avestruces, serpientes, elefantes, leones e incluso un oso polar llegaron a vivir enjaulados entre rejas y muros. 



Un leyenda cuenta que el día que no haya cuervos en la Torre, caerá la monarquía inglesa. ¿Será por eso que los tienen enjaulados?. 


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...