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martes, 13 de diciembre de 2016

SUNNIVA



Sunniva fue una princesa irlandesa del siglo IX, hija de un rey bueno y generoso, que tuvo que huir de la isla para evitar casare con un repulsivo hombre, que además era pagano. Desembarcó en Noruega y estableció su nuevo hogar en una cueva. Los enemigos del rey Olaf I, que había decidido bautizarse en la religión cristiana, enterados de donde se ocultaba Sunniva se dirigieron al lugar para asesinarla. Entonces Dios, decidido a proteger a su pupila, cubrió con grandes rocas la entrada de la caverna.



Años después, Olaf I y el obispo Sigfrido descubrieron, con ayuda de unos vecinos, los huesos de Sunniva, que desprendían un agradable olor perfumado, símbolo inequívoco de su santidad. Sunniva, primera Santa de Noruega, es piedra angular de la cristianización del país de los fiordos.  


viernes, 18 de noviembre de 2016

OLAF I TRYGGVASON.



Este hijo de Tryggre Olafsson se vio obligado a refugiarse en Rusia, en compañía de su madre, cuando su padre fue asesinado. Su juventud la vivió como vikingo, viajando a acá para allá y dedicándose a la piratería en las aguas del Báltico y en el mar del Norte. Un verdadero rey del mar. Sus aventuras alimentaron durante décadas a los escaldos y dieron lugar a hermosas sagas.

Atacó Inglaterra en varias ocasiones en compañía de Svend Barba Partida y entre pitos y flautas, batallas y entrevistas con el rey Etelredo, Olaf acabó bautizado como cristiano. Olaf era un rey sin trono, y entonces puso los ojos en el trono de Noruega, al que tenía derecho al ser descendiente de Harald I el de Hermosa Cabellera.

En el 995, aprovechando cierto descontento, desembarcó en el país de los fiordos, expulsó al jarl Hakon y se convirtió en rey, Olaf I. Fundó Nidaros (moderna Trondheim) e hizo de esta ciudad su capital. Y además ordenó taxativamente el bautismo de todos sus súbditos.


En el año 1000, su antiguo aliado el danés Svend, en compañía de unos furiosos suecos derrotaron a Olaf en una batalla naval. Viendo que llegaba su final, Olaf saltó por la borda y desapareció bajo las aguas. Algunos relatos afirman que el valeroso rey sobrevivió y acabó sus días como monje en la cálida Siria.  
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