miércoles, 19 de enero de 2022

LOS GAMOS DEL TRANCO.


Pantano del Tranco, corazón de la Sierra de Cazorla, recuerdos de una infancia sentado frente al televisor viendo el Hombre y la Tierra, hipnotizado por la voz del irrepetible Félix Rodríguez de la Fuente, disfrutando con las imágenes de la naturaleza indómita. Crecí, abandoné el salón de casa y me lancé a los caminos. Uno de esos caminos me ha traido hasta aquí. Los alrededores de las ruinas del Castillo de Bujairaza es el hábitat de varios rebaños de gamos (Dama dama).













Una mañana invernal, fría y ventosa, con la nieve amenazando, no es difícil encontrarlos pastando tranquilamente, a escasos metros del bosque protector. Nunca vi tantas cuernas juntas como en la jornada de hoy. Después de varias visitas a la Sierra de Cazorla, y muchos kilómetros de caminata, por fin he podido disfrutar plenamente de su fama como refugio de fauna. De los bosques que rodean el pantano surgen los rebaños, al frente de uno de ellos un experimentado macho de astas espectaculares. Su corte la forman hembras y jóvenes machos.

















Los otros machos sobreviven juntos, a la espera de que uno de ellos consiga destronar al rey.





Además de gamos, pudimos observar varios ciervos, y una cierva con su cría, que parece adolescente.

4 de Enero de 2021.


lunes, 17 de enero de 2022

A TRAVÉS DE LOS MONTES PIRINEOS.

 


Por estos pasos de montaña han transitado animales y hombres desde el principio de los tiempos. ¿Llegó el Hombre de Atapuerca, el famoso Homo antecessor, a nuestra península Ibérica a través de los Pirineos?. Bandas de cazadores neandertales, que venían huyendo de los fríos polares de la Edad del Hielo, al igual que las manadas de animales salvajes, que les abrían el camino a los neandertales, buscando pastos más templados. Siguieron los indoeuropeos, en general, y las tribus celtas en particular. Aníbal Barca, al frente de sus elefantes, realizó el trayecto en sentido contrario. En Roma las madres asustaban a los niños pequeños ¡Aníbal ad portas!. Más tarde irrumpieron alanos, vándalos, suevos y por supuesto, los visigodos. Carlomagno y sus mesnadas, después que su abuelo Carlos Martel detuviese en Poitiers, el vertiginoso avance de los sarracenos. Peregrinos, arrieros, contrabandistas, comerciantes, goliardos en uno y otro sentido, una y otra vez. Y Napoleón con su Grand Armee, para estrellarse en la bahía de Cádiz, y el duque de Angulema, comandando a los Cien Mil Hijos de San Luis, en nombre de la Santa Alianza, para aplastar el liberalismo y consolidar el trono para Fernando VII (al que llegaron a llamar el Deseado). Franceses y españoles, como todo buen vecino, lo mismo eran amigos, que enemigos. La frontera la estabilizaron ambos reinos en el siglo XVII con la firma del Tratado de los Pirineos. Hasta hace poco (o mucho, ya no recuerdo), África comenzaba en los Pirineos, y los escritores románticos (de sensible e impresionable pluma) venían cargados de libros, papeles y cartapacios, con la cabeza llena de tópicos, para conocer las exóticas tierras españolas. Cuentan que Prosper Merimeé encontró a su Carmen andaluza, en un recóndito barrio de un pequeño pueblo navarro, Etxalar. También los hubo que hicieron el camino hacia el otro lado; curas y religiosos durante la II República; republicanos, maquis y cualquiera que quisiese (y pudiese) huir de la Guerra Civil. En los años '60, los españoles salidillos acudían a Perpignan para visitar sus salas de cine, a ver si había suerte y salía una teta en pantalla grande. Los terroristas de ETA buscaban refugio en Francia, y hasta el país vecino les seguían los matones del GAL. Luego cayó el telón de la dictadura, y muchos debieron cruzar los Pirineos para buscar un futuro que España les negaba. En esta jornada hemos podido ver las huellas de todos los que nos precedieron. El Pirineo es una frontera osmótica y viva, que más que separar, cumple la función de vínculo, de unión entre las diferentes comunidades que han vivido, viven y vivirán en ambas vertientes.



ARQUITECTURA ROMÁNICA. ELEMENTOS FORMALES Y SOLUCIONES CONSTRUCTIVAS.


La aportación arquitectónica es lo fundamental en el Románico, supeditándose a ella la escultura y la pintura. Prácticamente todos los elementos de la arquitectura románica, a saber, muros de sillares, columnas y pilares, arcos de medio punto, bóvedas de cañón, pueden encontrarse en los estilos precedentes, pero ahora aparecen con un espíritu completamente nuevo. El Románico no es un simple estilo artístico, podemos considerarlo como la traducción a la arquitectura de toda una visión del mundo, establecida, en este caso, por el Cristianismo Occidental. 


La mayoría de las construcciones románicas son edificios religiosos, iglesias, monasterios y catedrales, pero no faltan obras civiles, espacialmente castillos. 

La arquitectura románica, con la iglesia como tipología más característica, se desarrolla a partir de la paleocristiana, pero recuperando estructuras básicamente romanas, lo que conlleva una concepción espacial y un significado diferentes. Igual que la basílica paleocristiana, la iglesia románica tiene planta rectangular con varias naves longitudinales, siendo la central más ancha y más alta que las laterales. Sin embargo, prescinde del atrio e incorpora nuevos elementos, como el crucero, la girola, los absidiolos y la torre. Así, el edificio se transforma en un organismo diferenciado, pues ofrece espacios distintos pero unidos entre sí para lograr algo que no se contemplaba en los primeros tiempos del cristianismo: la participación directa de los fieles.

Mª Pilar de la Peña Gómez.

Manual Básico de Historia del Arte.


¿Cómo es una iglesia románica?.

La iglesia fue el centro de las innovaciones arquitectónicas del románico, y debía cumplir tres principios simbólicos:

Perdurabilidad. La religión cristiana era eterna y, por ello, las iglesias debían evitar los incendios y posibles derrumbes, ser fuertes, y para ello, se utiliza la piedra en su construcción.

Reflejo de la teología y la filosofía. La luz tamizada y una gran austeridad favorecían el recogimiento, la oración y la penitencia impulsados por la Iglesia. 

Didáctica. La iglesia en su conjunto (arquitectura, escultura y pintura) tenía que aleccionar y adoctrinar al fiel. Sus relieves y pinturas enseñaban a los creyentes de forma visual. 



Describimos un modelo general de iglesia románica, enumerando y describiendo los elementos más característicos. En la práctica, quizás no existió como tal en ningún lugar, pues existieron variaciones según las regiones, las tradiciones locales, los materiales disponibles, las influencias externas . . .


Se trata de edificios abovedados. La bóveda más habitual es la de cañón (se desarrolla a partir de arcos de medio punto o semicirculares) , reforzada con arcos fajones, que descargan los empujes de la cubierta sobre los pilares. Junto a la bóveda de cañón, que suele cubrir la nave central, aparece también la bóveda de arista (se origina al cruzarse perpendicularmente dos bóvedas de cañón) generalmente sobre las naves laterales. 

El arco característico es el de medio punto, que concentraba toda la carga en un único punto y, por tanto, es frágil, tiende a quebrarse provocando el derrumbe del edificio. 

Para evitar que esto sucediese, los arquitectos románicos recurrieron a muros extremadamente gruesos (esos muros son elementos sustentantes) que eran reforzados por contrafuertes en los puntos críticos. 



En estos muros se abría la menor cantidad posible de vanos (huecos). Las ventanas eran pocas y pequeñas y solían ser abocinadas (más estrechas por una cara del muro que por la otra). 

Una consecuencia del escaso número de ventanas era la oscuridad que reinaba en el interior de los edificios, lo que confería solemnidad a los actos que se celebraban en ellos. 

Se generalizan las plantas de cruz latinas y el espacio interior estaba habitualmente dividido en naves, separadas por columnas, siendo la central más alta que las laterales. La nave central cubierta por una bóveda de cañón y las naves laterales cubiertas por bóvedas de arista. A estas naves longitudinales se le añade una nave transversal, el transepto. 

Columnas y pilares son también fuertes y macizos, preparados para soportar el enorme peso de las masas de piedra. Las columnas suelen ser cilíndricas, aunque también encontramos algunas cuadradas. El pilar es el gran protagonista como soporte en los edificios románicos. Robusto para poder sustentar las pesadas cubiertas, adquieren formas diversas; circulares, cruciformes, fasciculados . . . 


Las columnas se rematan con el capitel que presentan una variadísima decoración: vegetal, con figuras humanas o de animales (reales, fantásticos o monstruosos), iconográfico o historiado (un relieve donde se narran escenas del Antiguo y del Nuevo Testamento, así como la vida y milagro de santos y mártires). Los capiteles tienen un sentido didáctico, en una época en que sólo unos pocos privilegiados aprendían a leer y escribir. 


Iglesia de Santiago el Viejo. Zamora. 

Las naves conducen al espacio más sagrado de la iglesia, la cabecera (la construcción del edificio comenzaba por aquí), donde se encuentra el altar, casi siempre orientado al Este, lo que identifica a Cristo con el Sol naciente. La cabecera suele tener forma de ábside semicircular, el cual puede ir acompañado de ábsides secundarios o absidiolos, que albergan capillas secundarias. En las iglesias de cierta entidad se construye también un deambulatorio, un pasillo circular situado entre el altar y las capillas radiales del ábside. Servía para que los fieles pudieran contemplar las reliquias y desplazarse por el interior del templo sin estorbar el desarrollo de la misa. 

Portadas. El acceso suele ser adintelado, dando lugar así al tímpano, el espacio comprendido entre el dintel y el arco, uno de los lugares preferidos para situar la decoración escultórica. Si el dintel es muy ancho y largo (como ocurre con el Pórtico de la Gloria) se refuerza con un soporte central, el parteluz, que también suele estar profusamente decorado con escultura. 

A los pies se suelen levantar las torres campanario, flanqueando la fachada principal, aunque también pueden aparecer en la cabecera, en los brazos, en el crucero e incluso aisladas. 

La decoración está subordinada a la arquitectura: pinturas al fresco en los muros, bóvedas y los ábsides, o esculpidas en piedra, en los capiteles del interior de los templos o de los claustros y en las portadas. El simbolismo religioso se completaba con la decoración de pórticos e interiores. Todo con una finalidad didáctica. 

La construcción románica no persigue la elevación física, además tenían problemas técnicos para poder elevar los edificios. Se prefieren los edificios bajos y robustos, en consonancia con la sociedad rural de la época y con las concepción de la religión basada en el miedo al Juicio Final. En ese sentido, es preferible que la casa de Dios fuese un lugar misterioso y sobrecogedor. Cuando en las décadas siguientes cambie esta concepción, surgirá una nuevo diseño de los templos, que se elevarán y se llenarán de luz, habrá llegado el estilo gótico. 

Principales tipologías: iglesias de peregrinación, monasterios, castillos y murallas. 


miércoles, 12 de enero de 2022

INTRODUCCIÓN AL ROMÁNICO.

 


El término Románico.

El nombre románico se acuñó en el siglo XIX, al considerarse que sus formas constructivas procedían del arte romano. Por analogía con las lenguas romances, si el francés, el castellano o el italiano procedían del latín, también el arte había surgido a partir del romano. En la actualidad esta hipótesis está desechada.

Origen y difusión.

El Románico fue el primer estilo internacional de la cultura occidental y la expresión artística de una Europa unificada culturalmente por el Cristianismo.

El arte románico tiene sus raíces en los diversos estilos prerrománicos como el visigodo, el asturiano, el mozárabe, el carolingio o el otoniano. Surgió en Francia, desde donde los monjes benedictinos de Cluny lo van a exportar al resto del continente. Su cronología es muy breve, iniciándose en el siglo XI, siendo su momento de esplendor a finales del siglo XI. En el siglo XII coexiste temporalmente con el gótico, desapareciendo ante el empuje del nuevo estilo.

Un blanco manto de iglesias, según la descripción del docto monje Rodolfo el Glabro, habría cubierto hacia el año 1000 toda Europa. En efecto, después de las invasiones de los bárbaros, el Occidente cristiano había entrado en una nueva y constructiva fase. Tras cinco siglos críticos, los que habían seguido a la caída del Imperio Romano, Europa hallaba finalmente una fisonomía propia. La cristiandad ocupaba un área relativamente pequeña, desde los Pirineos hasta el Elba, comparada con las extraordinarias dimensiones de los territorios dominados por el islam. Europa también estaba, al comienzo de esta nueva época, más atrasada tanto desde el punto de vista agrícola como desde el económico y el cultural. Sin embargo, la difusión de las órdenes monacales primero y el desarrollo de las ciudades después condujeron al nacimiento de una nueva cultura artística y arquitectónica: grandes abadías, organizadas casi como ciudades autónomas, eran el punto de referencia para la vida de miles de personas. A continuación, adquirió igual importancia la construcción de las grandes catedrales, que comenzaron a levantarse por doquier: desde España hasta Francia, desde Italia hasta Alemania e Inglaterra. No obstante las dificultades de todo tipo, la circulación de monjes, peregrinos, cruzados, artesanos y arquitectos contribuyó a la difusión de técnicas, estilos y simbologías cuyo denominador común era siempre la fe cristiana.

Mary Hollingsworth.

Historia Universal del Arte.


El nuevo estilo fue impulsado y difundido por toda Europa Occidental a través elementos: las órdenes monásticas, las cruzadas y las peregrinaciones.


Contexto histórico del arte románico.

El románico es el arte del feudalismo, un estilo que se desarrolló en Europa entre los siglos XI y XII. Está considerado el primer estilo internacional y se circunscribe al contexto político y socioeconómico de su época.

Podemos entender el feudalismo como el conjunto de elementos políticos, sociales y económicos que caracterizaron Europa Occidental entre los siglos IX y XIII.

Las características básicas del feudalismo son las siguientes:

Relaciones personales. Todo el edificio feudal se basa en las relaciones interpersonales. En ese sentido existen el vasallaje y el régimen señorial. El vasallaje es la relación entre dos personas con la misma categoría social en la que hay que distinguir al señor del vasallo. El régimen señorial es una relación basada en la desigualdad social, entre el señor de un feudo (noble o clérigo) y los siervos que trabajan la tierra.

♠ Ruralización social y económica. El feudo se convierte en la unidad básica de organización social y económica. El feudo tiende a la autosuficiencia, debido en gran parte, a la regresión del comercio a gran escala. La agricultura era la base económica y la posesión de la tierra determina la riqueza y la posición social.

♠ Desigualdad social. La sociedad feudal aparece dividida en tres grupos, cada uno de ellos con un cometido diferente; los bellatores (los que luchan), los oratores (los que rezan) y los laboratores (los que trabajan). Para conseguir el equilibrio cada uno de estos grupos debe cumplir con sus funciones. La nobleza y el clero son grupos privilegiados (propietarios de las tierras) y los campesinos son no privilegiados.

El románico es la manifestación artística de la sociedad feudal, no solo es un arte monástico, sino también aristocrático, que exhibe el poder a través del arte. Los nobles construirán poderosos castillos, mientras que abades y obispos mostraban su autoridad levantando monasterios, abadías e iglesias. Castillos y monasterios se encuentran en el campo, como corresponde a una sociedad rural y agrícola.

♠ Influencia de la Iglesia. El clero monopoliza el conocimiento y la cultura, por tanto la mayor parte de las manifestaciones culturales y artísticas van a estar íntimamente relacionadas con la Historia Sagrada. Los monasterios se convierten en focos de cultura, auténticas escuelas donde la gente acudía para aprender historia, cultura y por supuesto, religión. El hombre medieval vive en un ambiente de temor, de miedo a la vida en un contexto muy religioso y sacralizado.


Peregrinaciones.

El románico es un estilo que va a surgir y se va a desarrollar a la vez que otro fenómeno de gran importancia, las peregrinaciones. Aunque las peregrinaciones religiosas llevaban realizándose desde hacia varios siglos es durante la Edad Media cuando se van a convertir en un fenómeno de masas. La importancia que va adquiriendo el culto a las reliquias convierte a las iglesias y monasterios que cuenten con alguna en destacados centros receptores de peregrinos. Los monjes benedictinos de Cluny, conocidos como “monjes negros” intervienen activamente en el desarrollo de estas peregrinaciones, que entre otras cosas, facilitan la creación y la difusión de las formas románicas.

Los principales centros de peregrinación dentro del mundo cristiano eran Tierra Santa (lugares relacionados con Jesucristo), Roma (por sus catacumbas y la tumba de San Pedro) y el sepulcro del apóstol Santiago en Galicia. En relación con las peregrinaciones y Tierra Santa es necesario hablar de las cruzadas, expediciones militares cuyo objetivo era recuperar los Santos Lugares que habían caído en poder de los musulmanes, y las órdenes militares, cuyo principal cometido era proteger a los peregrinos que se dirigían a Tierra Santa.


martes, 11 de enero de 2022

ARTE ROMÁNICO. LÁMINAS.

Pantocrátor en la Iglesia de Santiago de Carrión de los Condes. 

SAN VICENTE DE CARDONA. 






SAN MARTÍN DE TOURS EN FRÓMISTA. 



CATEDRAL DE SANTIAGO DE COMPOSTELA.


LA DUDA DE SANTO TOMÁS EN SANTO DOMINGO DE SILOS.

Ángulo del claustro de Santo Domingo de Silos. 


JUICIO FINAL EN EL TÍMPANO DE SANTA FE DE CONQUES.



Cristo en Majestad.

Satanás reina en el Infierno. 


A un lado los justos. Al otro los condenaos. 

ÚLTIMA CENA EN SAN JUAN DE LA PEÑA.

Capitel historiado en el monasterio de San Juan de la Peña.

PÓRTICO DE LA GLORIA.
CATEDRAL DE SANTIAGO DE COMPOSTELA.



Pantocrátor. 


Apóstol Santiago.


Posible representación del Maestro Mateo. Autor del Pórtico de la Gloria.

ANUNCIACIÓN DE LOS PASTORES.
SAN ISIDORO DE LEÓN. 

Bóveda de la cripta de San Isidoro de León.

PANTOCRÁTOR DE SAN VICENTE DE TAHULL.



 

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