miércoles, 8 de abril de 2026

BAPTISTERIO NEONIANO DE RÁVENA.

 

 


El baptisterio Neoniano se construyó durante el episcopado de Ursus (389 – 396) y está considerado el monumento más antiguo de cuantos se conservan en Rávena.  En los tiempos del obispo Neón (450 – 475),  auténtico responsable de su decoración a base de mármoles, colores vivos y espectaculares mosaicos, se realizó una gran remodelación del baptisterio, que dio lugar al edificio que podemos visitar en la actualidad. Se rehizo toda la parte superior, sustituyendo el techo lagunar por la cúpula y además se añadieron toda la decoración musivaria. Siglos más tarde, durante el reinado del ostrogodo Teodorico se construyó un baptisterio arriano que se inspiró en el neoniano. Se situaba cerca de la catedral arriana y ambos edificios formaban parte del complejo episcopal arriano erigido por el rey Teodorico. Tras la conquista de Italia y de Rávena por las tropas bizantinas, todos los edificios dedicados al culto arriano fueron confiscados. El baptisterio fue reutilizado como oratorio dedicado a la Virgen. 

    El edificio, construido con ladrillo, presenta planta octogonal. En cuatro de los lados se añade un ábside, en los otros cuatro lados los muros quedan planos. La planta original se encuentra a tres metros de profundidad, de esta manera, desde el exterior no se aprecian las verdaderas dimensiones del edificio. 

 

  

En el centro del octógono la pila bautismal, con escalones que bajan a la piscina y suben por el lado contrario, una vez concluido el rito de paso, la muerte y el renacimiento ritual. Iniciación, purificación e integración en la comunidad cristiana. Cuando el neófito eleva la mirada se encuentra con Cristo que ilumina toda la estancia. Un Jesús, desnudo en las aguas del Jorgán,  maduro, y barbado, acompañado por Juan el Bautista, que vierte agua sobre su cabeza. De las aguas del río vemos surgir, como un clásico Poseidón, dios fluvial y  la personificación del Jordán. Desde el cielo desciendo sobre ellos el Espíritu Santo en forma de paloma. La representación hace referencia a la Trinidad: aparecen las tres personas; el Padre a través de la voz, el Hijo como hombre bautizado, y el Espíritu Santo en la paloma. Este es uno de los dogmas esenciales del catolicismo ortodoxo, igualdad de las Tres Personas, e igualdad entre las naturaleza divina y humana de Cristo. 

 


Una corona circular rodea el medallón central, y se disponen los doce apóstoles, cada uno porta una corona y aparece identificado con su nombre propio.  Destaca el fondo azul, como también sucede en el Mausoleo de Gala Placidia, clara influencia romana. 


Desde la época de Sixto III los obipos de Roma habían puesto de moda los baptisterios de planta octogonal, y Neón estaba decidido a dotar de Rávena de un edificio similar. El bautismo solía realizarse en la edad adulta, cuando el neófito podía comprometerse a no volver a pecar. El sábado anterior a la Pascua, se sumergían en la piscina bautismal y salían para vestirse con ropas blancas, como cristianos recién nacidos. A continuación entraban en la iglesia para recibir la primera comunión y celebraban la Resurrección con su nueva identidad. 


jueves, 2 de abril de 2026

LA REBELIÓN DEL POTEMKIN (1905).

  






 









Una historia real escrita por Selva y dibujada por Toppi. Revista Totem. Número 7.

AMÉS (VENTOSA) - NEGREIRA - SANTA MARIÑA.

 


Preparados.  

 


Arrancamos con una cómoda bajada desde A Casa do Boi hasta Augapesada. Lugares, entornos y caminos que se van haciendo familiares en nuestra memoria. 






El silencio ensordecedor de la mañana. Lugar de Augapesada.

 


Prolongada subida al Alto do Mar de Ovellas. Preciosa, entre robles y eucaliptos. Sostenida al principio, dura a ratos. 270 metros de desnivel en dos kilómetros. Senderos que hacen afición entre los caminantes.

 



Y de nuevo un suave descenso por asfalto.

 





Pontemaceira. Enclave pintoresco sobre el río Tambre. 

 
 


Atravesamos Negreira y la abandonamos pasando por debajo de su monumento más destacado ,  el Pazo de Cotón.

 





Caminamos siguiendo la senda del río Barcala. Sobre el valle de este río se asienta la localidad de Negreira. 

 


Las aguas del río Barcala terminan desembocando en el Tambre. 

 


Desde el valle arranca otro bonito ascenso por medio de un bosque mixto con robles, pinos y eucaliptos. 

 


El terreno cambia, pero el caminante no detiene su marcha. 

 



Vacaloura es uno de los nombres que recibe por estas tierras el Lucanus cervus, un escarabajo de gran tamaño muy activo durante los meses de verano, y que se alimenta de madera en descomposición. En el mundo de los insectos son auténticos titanes.

 


El calor, los kilómetros acumulados  y la fatiga. Llega un punto en el caminante , camina porque no puede hacer otra cosa.  Quien lo haya experimentado, lo entenderá. Una etapa larga, 33 kilómetros, tirando a maratoniana. Unas siete horas caminando. 

 



Y de pronto, el Oasis, la Tierra Prometida, el Edén al que aspiramos. 

 



Al acabar la jornada el caminante se encontrará con sus compañeros de Camino. 

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