sábado, 28 de febrero de 2026

GEA Y URANO.

 


 

La Tierra mujer,
El Cielo hombre,
ahí pusieron hombres y mujeres,
a sus dioses y a sus diosas,
y la lluvia,
moja, humedece, fertiliza,
y lo impregna todo del
placer primordial.

viernes, 27 de febrero de 2026

PTUJ, HISTORIAS Y LEYENDAS.

 

  

Domingo y agosto. Todo es quietud, el viento no sopla, las aguas fluyen con parsimonia bajo los refulgentes rayos del Sol estival. El caminante abandona su vehículo y sale al encuentro de Ptuj. ¿Qué querrá contarle la ciudad?.

 


El castillo, que parece sentado en un trono sobre el río, domina y controla la ciudad de Ptuj. 

 



Las dos caras de Ptuj. De un lado la ciudad vieja, a orillas del río Drava. Del otro la ciudad nueva, desarrollando el mismo tipo de urbanismo. Entre las dos se alza el castillo.

 



Ptuj es una ciudad de larga historia, en época romana era conocida como Poetovio y fue acuartelamiento de la Legio XIII Gemina en Panonia. En un lugar destacado del centro histórico se eleva una lápida de mármol del siglo III situada delante de la torre de la ciudad. El relieve representa a Orfeo tocando la lira y llorando a su amada Eurídice.  

 



El Presernova ulica podemos ver la casa de los conejos. 

 


El buscador no busca, encuentra. El caminante tropezó, por casualidad, o casualidad, con un atractivo caballero, de esos de armadura, espada, yelmo, y un vistoso blasón. Era, ni más, ni menos, que el famoso minnesänger alemán, Wolfran von Eschenbach. Caballero, soñador y poeta. 

 


Eschenbach es autor de Parzival, el poema que Richard Wagner transformó en una opera grandiosa. Parzival, versión germanuzada de Perceval, narra las peripecias del caballero de la corte del rey Arturo y su búsqueda del Santo Grial. ¿Y qué tiene esto que ver con Eslovenia?.

 



Uno de los episodios del poema narra el encuentro de Parzival con el ermitaño Tevrizent. En dicho pasaje se mencionan algunos lugares que actualmente forman parte de la región eslovena de Stajerska (Baja Estiria), en la que se enclavan, entre otras ciudades, Ptuj y la histórica Celje. O eso al menos defienden por estos lares. 

 


¿Accederá el noble caballero a proporcionarme algún indicio sobre el paradero del Grial?. 

 


 

Postal de la ciudad de mediodía de un embaucador mes de agosto a orillas del Drava.  

 

La vida. 

KLAUS AUGENTHALER.



Klaus Augenthaler, One Club Man, santo y seña del Bayern Munich. Uno de los más destacados líberos de su tiempo.

DE A FONSAGRADA A CASTROVERDE.

 


 

Antes de las primeras luces naturales del día comienza la jornada del caminante. 

 


Y que nunca nos falte un café. 

 



Las luces de la ciudad. La invención e instalación de alumbrados eléctricos cambio para siempre las formas de vida de las sociedades humanas. Poco a poco fuimos destruyendo nuestros ritmos naturales de vida vinculados a la luz solar.

 




Cerca de tierras asturianas, los nubeiros de Galicia son responsables de las tormentas de verano. Esta mañana se ha despertado juguetones. 

 


Poco después de abandonar A Fonsagrada nos metemos de lleno en el entorno rural, las coníferas se alternan con los pastos para el ganado vacuno, y poco a poco vamos ganando altura.

 





Cencerros en la niebla.  

 


Nos sentimos atraídos por las ruinas. La niebla, la humedad, la vegetación diseñan el escenario ideal donde la pluma del poeta espera encontrar a las musas. Desgraciadamente siguen siendo esquivas. 

 


Los cielos húmedos muestran la cara más tímida del Astro Rey. 

 





A 1023 metros de altitud están enclavadas las ruinas del hospital de Montouto, dedicado a la asistencia de aquellos peregrinos que cruzaban estos caminos y sufrían las duras condiciones climáticas. 

 



El paraje resulta sobrecogedor para el caminante que llega hasta aquí para conversar con los viejos muros. 

 



Soledad y silencio. 

 


A veces siento que me difumino. 

 



La Taberna, punto de encuentro, una Torre de Babel donde se reúnen peregrinos venidos desde tierras lejanas. 

 




Fontaneira.  Parroquia del municipio de Baleira. 

 



Niebla a mediodía. Treinta y dos kilómetros con continuos toboganes, de A Fonsagrada a Castroverde, incluída la terrorífica Cuesta del Sapo. Una etapa de perfil muy quebrado.  Una etapa plenamente gallega. Jornada demoledora. Mirlos, pinzones y arrendajos nos alegran la marcha. 

 


O Cádavo Baleira al fondo del valle. A veces final de etapa. Hoy lugar de paso. 

 


Mis primeros paseos por el campo fueron en compañía de mi padre. Llevo caminando desde que tengo memoria. Tiempo dedicado a uno mismo. 

 


Castroverde.  

 




El ganado vacuno y los verdes pastos, el Castillo o castro original (y toponímico), el Santo Grial y las siete provincias históricas del Reino de Galicia. Los blasones que adornan la Casa Consistorial, emblemas de estas tierras.  

 



La parte más vieja de la ciudad, colina arriba, tal vez un antiguo asentamiento tipo castro y la genuina torre que remataba la fortaleza bajomedieval. 

 




La torre del homenaje es lo único que queda en pie. Los poderosos siempre se han considerado superiores a la gente humilde, pero también les han tenido miedo, por eso levantaban estas fortalezas.

 




El gaitero de la torre de Castroverde.  

 


Encontrando la magia en la vida misma. 

 


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