Retrato de Lucrecia Panciatichi, de il Bronzino. Cuando el arte supera a la belleza misma de la vida.
HISTORIA, VIAJES, NATURALEZA Y CULTURA.
Muy breve historia del origen, desarrollo y caída del Imperio Romano, o ¿cómo una pequeña aldea del centro de la península italiana fue ...
Retrato de Lucrecia Panciatichi, de il Bronzino. Cuando el arte supera a la belleza misma de la vida.
Focha cornuda (Fulica cristata) una de las joyas faunísticas del parque natural de El Hondo. Primavera 2022.
Situada en el Campo de Calatrava, Granátula de Calatrava, un topónimo chulísimo y lleno de personalidad.
La población rinde homenaje a su hijo más célebre, el militar y político Baldomero Espartero.
En esta casa, convertida en museo, nació en 1793, Baldomero Espartero, hombre clave de la política española durante la época isabelina.
Militar y político, estuvo en todos los fregados de la época, regente durante la minoría de edad de Isabel II, algún iluminado lo propuso como rey de España tras la Gloriosa, antes de la llegada de Amadeo I. Participó en las Guerras Carlistas, presidente del gobierno y líder de los liberales progresistas. Su férrea personalidad marcó en algunos momentos la vida política del país.
En el interior del casco viejo de Granátula de Calatrava el edificio más destacado es el Palacio de Torremejía del siglo XVI, conocido también como Palacio de los Torrubia o Casa de los Frailes. Los Marqueses de Torremejía, propietarios del edificio, residían en la cercana Almagro.
En el balcón principal podemos apreciar el blasón en piedra de los marqueses con sus dos leones.
Caminando, descubriendo la Mancha, pasito a pasito.
El sosiego de una noche junto al mar.
Amanecer oceánico.
Hacia el Sol de la mañana.
Muchos Caminantes deciden no detenerse en Santiago y continúan su peregrinación hasta el encuentro con el mar en Fisterra. Incluso más allá, llegando a Muxía.
Hablo sin palabras con el mar. El inabarcable Océano, misterioso y desconocido. Aquí termina la Tierra, más allá solo el abismo. Como escribió Carl Sagan, en la orilla del océano cósmico. A partir de este punto, cualquier cosa es posible.
La triste y melancólica (y posiblemente anoréxica) Sissí Emperatriz, en sus viajes por el cálido mar Mediterráneo, recaló en Elche. El conocido Huerto del Cura recuerda su paso por la ciudad.
El Señor de la Marisma disfruta de las últimas tardes del otoño.
Crepúsculo otoñal. Puente de Diciembre 2019.
Hospital en Dumbría, aquí comienza la larga senda que nos ha de llevar al Fin de la Tierra.
Encrucijada.
El Camino, la vida.
Un cruceiro de cantería emplazado en Marco do Couto, entre Buxantes y Dumbría, marca la bifurcación del Camino a Fisterra, en sus dos direcciones tradicionales; Muxía y Fisterra.
Mojón, estela, petroglifo. Una cruz grabada y las iniciales CR, posible alusión a Camino Real.
En estas tierras boscosas sitúa la tradición, más o menos ficticia, de un lobishome o licántropo, conocido como Vákner, convertido en la actualidad en otro reclamo turístico más.
Capilla da Nosa Señora Das Neves. La Cruz intentó cristianizar el bosque sagrado. Sincretismo como génesis de las religiones.
Ermita de Nosa Señora das Neves, con su fuente santa, del siglo XVIII. Imagino será lugar en el que se celebre una romería.
La Gran Madre transformada en Virgen.
Monte do Lousado, poblado por pinos y eucaliptos.
Los vientos de Océano 🌊
Tres semanas caminando, de los montes al Océano.
Cee.
Concha Blanco.
Villa histórica de Corcubión.
Un bonito sendero, de fuerte pendiente, nos saca de Corcubión y nos devuelve al monte.
Avanzamos.
Jadeamos 😛😛
Estorde.
Sardiñeiro.
Jorge Grissaphan en el siglo XIV, tras pasar varios días en Compostela decidió caminar hasta Fisterra donde encontró un lugar muy solitario, desierto y apartado notablemente de los hombres y de sus viviendas, situado entre montes altísimos que casi nadie frecuenta.
Una habitación con vistas.
Mucha gente piensa que existía una peregrinación anterior al Camino de Santiago, y Fisterra era el destino último. ¿Que sentido tiene detenerse a unos pocos kilómetros del mar?.
Personalmente me producen sensaciones más intensa meter los pies en el Océano que pisar la plaza del Obradoiro.