martes, 23 de junio de 2026

ITALIA 90. CAMERÚN 2 - COLOMBIA 1.

 

  

23 de Junio de 1990. Estadio San Paolo de Nápoles comienzan los octavos de final de la Copa del Mundo. Dos zarpazos, dos goles de Roger Milla. Camerún a cuartos de final, primer conjunto africano en conseguirlo y Milla elevado a la categoría de mito viviente en su país. 

 


Acabada la primera fase llega la hora de la verdad. No hay tiempo para enmendar los errores. Ser o no ser. La pasión del fútbol. 

 


El toque en corto y el juego en zona, frente a la pasión y la velocidad. El duelo Colombia - Camerún se presentaba como uno de los más atractivos de estos cruces de octavos de final. Dos estilos, dos formas de tratar el balón. 

 


Pacho Maturana no dudó en salir a defender a su pupilo, un jugador clave en el sistema de juego colombiano. Un adelantado a su tiempo, pero que no ha tenido continuidad en el fútbol actual.

 


Lo que estaba claro antes del partido, es que Camerún y Colombia se disputaban el honor de ser la selección revelación del mundial. Viva el fútbol. 

 


En 1990 aún no había comenzado la Era Digital, en la época preinternet la única oportunidad de disfrutar del fútbol de otras latitudes eran partidos como este. Además tanto Colombia como Camerún se habían ganado la simpatía y la admiración de todo el mundo. 

 


Sin duda alguna, el equipo que ganase el partido, y pasese de ronda, se convertiría en el preferido de muchos aficionados al fútbol. 

 


Personalidad, carisma y gran capacidad de liderazgo. La selección colombiana es imposible de comprender sin René Higuita, un futbolista único en su forma de jugar. 

 


Carlos Valderrama, capitán, y otro de los líderes de la selección cafetera, sabía perfectamente cuál era el punto débil del equipo; no tener en el plantel a un goleador contrastado.

 


Camerún se hizo con la victoria en el colorido duelo que protagonizaron leones y cafeteros. 

 


Los Leones Indomables se dieron un festín a la hora del café. 

 


Los colombianos tocan y tocan, marcan el tempo del partido. Rincón casi rompe la portería con un cañonazo que pudo haber cambiado el sino del partido. En la prórroga, un Miller en estado de gracia, se erigió en el héroe de la eliminatoria. 

 


El orden y el trato del balón colombiano, frente a la fuerza física y velocidad camerunesa. Más de cien minutos sin goles. En la segunda parte de la prórroga se desató la fiebre goleadora. Dos goles de Milla y el mal llamado "del honor" de Redín. Insuficiente para Colombia. 

 


Pacho Maturana, pizarra en mano, trabaja la defensa en zona. René Higuita guarda el arco y juega de líbero. Gómez, Herrera, Escobar y Perea forman la retaguardia. Frente a ellos la potencia física de Kana-Biyick, M'Fede, M'Bouh y un espíritu libre como Makanaky. 

 


René Higuita se convirtió en uno de los protagonistas negativos del encuentro. Conocedor de sus capacidades, y consciente de lo arriesgado de su forma de juego, tiene además, la capacidad de asumir responsabilidades. Hay días que se gana, y hay días que se pierde. Grande René. 

 


Leonel Álvarez corta el avance del atacante Maboang. 

 


Mbouh y Gómez por los aires. 

 


Minuto 106, 1 - 0, Roger Milla. 

 


Minuto 108, 2 - 0, Roger Milla. 

 


Minuto 115, 2 - 1, Bernardo Redín. 

 

 

René Higuita vuela ante el atacante camerunés Oman Biyick. 

 


Batalla aérea sobre el césped de San Paolo. 

 


Leonel Álvarez, uno de los sostenes del equipo colombiano en la línea medular. 

 


Makanaky y Valderrama, dos formas diferentes de ser influyentes y decisivos en el juego de sus respectivos equipos. Dinamismo frente a templanza. 

 


Roger Miller salta al campo, empezarán a suceder cosas sobre el verde.

 


El veterano ariete, el "abuelo" del mundial, en jugada personal consigue enviar el balón al fondo de la red. Camerún 1 - Colombia 0. 

 


El error de René Higuita y el zarpazo del león. Camerún 2 - Colombia 0. 

 


El baile junto al banderín y la celebración de todo el equipo. 

 

domingo, 21 de junio de 2026

ITALIA '90. IRLANDA 1 - PAÍSES BAJOS 1.

 


21 de Junio de 1990. Grupo F. Irlanda 1 - Países Bajos 1. Quinto empate del grupo. Gullit adelantó a los tulipanes y Niall Quinn logró el empate. Un sorteo decidió que Irlanda fuese segunda de grupo y Holanda tercera. La Naranja Mecánica se vería las caras con Alemania. 

 


Mick McCarthy, capitán del combinado irlandés, celebra la clasificación a la conclusión del encuentro. 

 


La Naranja dejó de ser Mecánica. Van Basten, uno de los mejores delanteros de su época, no logró demostrar sus dotes goleadoras en la Copa del Mundo. Los holandeses no pudieron repetir en Italia el triunfo obtenido dos años antes en Alemania. 

 


Leo Beenhakker no consiguió dar con la tecla y la selección holandesa parecía una sombra de sí misma. En el otro lado del campo, Jacky Charlton había montado un equipo duro, competitivo y muy difícil de batir. 

 


Ruud Gullit, capitán y goleador, en los momentos previos al encuentro, oyendo el himno de su país. 

 


Once inicial holandés posando en el césped de la Favorita de Palermo. Rijkaard, Kieft, Van Basten, Witschge, Gullit, Van Breukelen. Agachados Van Aerle, Gilhaus, Van Tiggelen, Wouters y Ronald Koeman. 

 

  

Un partido de infarto hasta el empate, que también es bien recibido por Holanda (que iba ganando) ya que supone la clasificación de ambos equipos para los octavos de final: mientras tanto, de hecho, el equilibrio de la clasificación se rompe con la victoria de Inglaterra sobre Egipto. Los milanistas despiertan a Holanda, el gran corazón de Irlanda hace el resto. Y en las gradas se vive un espectáculo de afición desatada pero deportiva y ejemplar. En el campo, la mejor noticia es el regreso al gol de Gullit después de 393 días: solo una clamorosa pifia de la defensa holandesa permite a Irlanda lograr el empate.

 


Paul McGrath uno de los mejores futbolistas de la historia de Irlanda. Figura destacada en el progreso de la selección irlandesa desde mediados de la década de los '80. 

 




La estrella holandesa, el Balón de Oro, Ruud Gullit apareció en el momento en que su equipo más lo necesitaba.  

 


La réplica, el empate y la clasificación en la bota de Nial Quinn.  

ITALIA 90. INGLATERRA 1 - EGIPTO 0.

 


 

21 de Junio de 1990. Grupo F. Inglaterra 1 - Egipto 0. Centro medido de Paul Gascoigne y remate perfecto del defensa Mark Wright para poner en el casillero la única victoria este grupo de los empates. Inglaterra primera y Egipto regresa a casa con todos los honores. 

 


Inglaterra 1 - Egipto 0, la única victoria en el grupo de los empates. Los ingleses derrotan a un combativo equipo egipcio en el estadio Sant'Elia en la ciudad de Cagliari, la capital de la isla de Cerdeña. 

 


Bobby Robson repitió línea defensiva de cuatro, con Steve McMahon sustituyendo al lesionado Brian Robson y Bull acompañando a Gary Lineker en punta. El seleccionador egipcio Mahmoud El-Gohary vuelve a confiar práctiamente en el mismo once que en los dos partidos anteriores.

 


H. Ramzy, el defensor egipcio, y el delantero inglés Gary Lineker. Duelo en la cumbre. 

 




Chris Waddle y Paul Gascoigne, dos estrellas, dos peloteros que encarnan la esencia del buen fútbol, bello y eficiente.  

 



Sin embargo en el césped de Saint Elia el equipo inglés no fue capaz de desarrollar todo el fútbol que atesoran sus futbolistas. Únicamente Paul Gascoigne  parece tener las ideas claras sobre qué hacer, pero predica en el desierto, mientras que la actitud conservadora de los egipcios complica aún más las cosas. En el densísimo mediocampo dispuesto por El Gohary, los Waddle, McMahon y Barnes de turno se muestran lentos, desesperadamente incapaces de abastecer a los delanteros. Es Wright quien, con una genialidad acrobática, se encarga de abrir el marcador. Para Egipto es el fin de un sueño: al final, incluso hay quienes rompen a llorar.

  


Mark Wight se eleva por encima de todos y de certero cabezazo manda el balón al fondo de la red. 

 


El bravo defensor británico, brazo en alto, celebra el gol. 

ITALIA'90. COREA DEL SUR 0 - URUGUAY 1.

 


 

21 de Junio de 1990. Stadio Friuli de Udine. Grupo E. Uruguay 1 - Corea del Sur 0. Milagroso cabezazo del delantero Daniel Fonseca que clasifica a Uruguay para Octavos. Corea cae de nuevo en la primera fase. A la Celeste le espera el equipo anfitrión en el siguiente partido. 

 


La Celeste sufrió lo indecible para derribar el muro asiático. Los coreanos, que disputaban su segundo mundial consecutivo, seguían aprendiendo a competir en una gran cita. 

 


En ningún momento a lo largo de la Copa del Mundo pudo Uruguay desarrollar todo su potencial futbolístico. Es cierto que todo podría haber sido muy diferente si Rubén Sosa no hubiese fallado frente a Zubizarreta aquel penalti. 

 


De la mano de jugadores como Bum Kum Cha, Hong Myung Bo, Kim Joo Sung, Bo Kwan Hwang o Yong Hwan Chung, Corea del Sur se estaba convirtiendo en la potencia futbolística del continente asiático. 

 


El Príncipe y Caballo Loco, las dos estrellas frente a frente, disputando el balón. 

 


José Perdomo un líder en el corazón del campo.  

 




Y Fonseca obró el milagro. Una Uruguay irreconocible consigue, con el tiempo ya muy cumplido, el pase a los octavos de finale. Maquinaria, confusa y casi sin un ápice de inventiva, la maniobra de los sudamericanos se estrella sistemáticamente contra el admirable empeño de la zaga coreana. Muchas fueron las ocasiones perdidas por la «celeste», sobre todo si se piensa que a veinte minutos del final los asiáticos se quedaron incluso con diez jugadores. El milagro llega en el minuto 92: tiro libre desde la tres cuartos de De León, la recoge Fonseca en el centro del área que, completamente solo, logra batir a Choi In-Young.

 


Los coreanos lucharon hasta el límite de sus fuerzas y capacidades futbolísticas. Estuvieron a punto de conseguir un meritorio empate ante una campeona del mundo venida a menos.  

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