domingo, 14 de junio de 2026

ITALIA '90. CAMERÚN 2 - RUMANÍA 1.

 


 

14 de Junio 1990. Camerún 2 - Rumanía 1. Grupo B. Todo pasó en doce minutos, goles de Milla 76' y 86', y de Balint '88. Los dos delanteros salieron desde el banquillo. Camerún ganaba su segundo partido, clasificaba para Octavos y se convertía en una de las sensaciones del mundial.

 


Después de la inesperada victoria frente a Argentina la selección de Camerún aún guardaba una sorpresa, un delantero de 38 años llamado Roger Milla que demostró una solvencia y una superioridad física típica de un súper héroe. 

 



Valeri Nepomniaschi tuvo que reconfigurar el equipo debido a las ausencias por sanción de Massing y Kana Biyick, expulsados en el primer partido frente a Argentina. En Rumania por fin debuta el Maradona de los Cárpatos, flamante fichaje del Real Madrid. 

 


Hagi entra en el once en detrimento de Lupescu por lo que el equipo gana en capacidad ofensiva. Sin embargo, como le ocurrió a Argentina, también sucumbieron al juego aguerrido de Camerún y a un Roger Milla pletórico. El veterano delantero saltó al campo en el minuto '58 para desequilibrar el partido. 

 


La defensa rumana estaba formada por tres veteranos, Rednic, Andone y Klein, compañeros en el Dinamo de Bucarest y un joven líbero de la Universidad de Craiova, Gica Popescu. 

 





El portero Silviu Lung, y los defensores Ion Andone, Michael Klein y Mircea Rednic ya jugaron con Rumanía la Eurocopa de 1984 celebrada en Francia.  


Tataw, el lateral derecho de Camerún intenta frenar al joven y veloz Raducioiu.

 


El otro lateral, Ebwelle, intenta detener a la gran estrella rumana, Gica Hagi, que en este partido debutaba en la fase final de una Copa del Mundo.  

 


Andone falla en el despeje y el veterano Roger Milla no perdona. Gica Popescu, a pesar de su rápida reacción, no llega a tiempo de evitar el gol. 

 


Radiografía del gol.  

 


El león Roger Milla convertido en una de las sensaciones de la Copa del Mundo.

 


Acrobático remate para marcar el segundo tanto. 

 


Roger Milla en la portada de France Football. El delantero camerunés tenía experiencia en la liga francesa en clubes como Valenciennes, Mónaco, Bastia, Saint Etienne y Montpellier. El año del mundial jugaba en el JS Saint-Pierroise de Islas Reunión, uno de los departamentos de ultramar de Francia. 

ITALIA'90. YUGOSLAVIA 1 - COLOMBIA 0.

 


 

14 de Junio de 1990. Yugoslavia 1 - Colombia 0. Grupo D. Una espectacular volea de Davor Jozic para derrotar a Colombia y mantener a Yugoslavia en la pelea por pasar a la segunda fase del mundial. 

 


Yugoslavia conseguía su primera victoria y comenzaba a recuperar el pulso tras la goleada sufrida en la primera jornada. 

 


Yugoslavia tenía una interesante mezcla de veteranía y juventud en el equipo. El futuro para la selección plavi pintaba muy bien.

 


La zona de Maturana frente a la improvisación balcánica. Yugoslavia era un equipo ordenado en defensa e imaginativo en ataque. Colombia era una máquina perfectamente engrasada que disfrutaba con la posesión del balón.

 

Colombia implementa una zona bien dispuesta en el campo, sin embargo, no estuvo apoyada por una adecuada consistencia ofensiva.  Los delanteros sudamericanos son anulados por marcajes «al hombre»: Jozić sobre Rincón, Spasić sobre Iguarán, Šabanadžović sobre Valderrama. Dos cambios en la reanudación muestran el potencial de Yugoslavia: Jarni y Pančev proyectan al equipo hacia adelante.

 


René Higuita, el portero líbero, corta el avance del delantero Darko Pancev, que había sustituido a Vujovic, al comienzo del segundo tiempo. 

 


Zlatko Vujovic, el poderoso delantero que militaba en el Paris Saint Germain.  

 

  


Jozic consigue, y celebra, el solitario gol de la victoria europea (minuto 73).  

 


El veterano Susic estrelló un balón en el palo en el minuto 76. 



Los dos líberos frente a frente.  Minuto 80, penalti por mano de Perea, lanza Hadzibegic y para René Higuita. 

sábado, 13 de junio de 2026

ITALIA '90. ARGENTINA 2 - UNIÓN SOVIÉTICA 0

 


 

13 de junio de 1990. Argentina 2 - Unión Soviética 0. Grupo B. En el estadio San Paolo, la "casa italiana" de Diego Maradona, Argentina no podía volver a fallar. En un partido que tuvo de todo, la albiceleste derrotaba a un combinado soviético al que no le salía nada. 

 


A los doce minutos de juego Argentina sufre un duro mazazo, el arquero titular, el campeón del mundo en México '86, el bético Nery Pumpido sufría una gravísima lesión. 

 


Desde el banquillo, sin tiempo para calentar, saltó un semidesconocido Sergio Goycoechea que jugaba la liga colombiana con Millonarios. Poco podía imaginar en aquellos momentos en que acabaría convertido en uno de los grandes protagonistas de la cita mundialista. 

 


 

Los sustos no acaban para Argentina. Minutos después de la lesión de Pumpido, Diego Maradona salva con la mano una ocasión de gol con cero - cero en el marcador. Con el reglamento actual, penalti y expulsión. La Mano de Dios volvió a salvar a Argentina. 

 

Otra vez la mano de Dios. La prensa italiana no estaba dispuesta a dejar pasar ni una al Pelusa.

 
 




La prensa internacional se hizo eco de la polémica.  

 


Bilardo frente a Lobanovski, un duelo de experimentados estrategas. En esa ocasión el duelo se lo llevó el argentino.

 


Bilardo revolucionó el once. Ruggeri y Fabbri salieron para que entraran Monzón y Serrizuela. Olarticoechea por Sensini, Troglio por Lorenzo y Caniggia por Balbo. Lobanovski sentó a Dassaev, reforzó la retaguardia con Zygmantovich y puso arriba toda la dinamita que tenía. Monzón y Serrizuela apuntalaron la defensa y controlaron a Protasov y compañía. Pedro Troglio aportó trabajo y un magnífico gol de cabeza. Y Caniggia dotó al equipo de una punta de velocidad que carece con Balbo.

 


Los jugadores soviéticos, con Alexander Uvarov a la cabeza, saltan al terreno de juego. Argentina espera. 

 



Gorlukovic sigue de cerca de Claudio Caniggia, un joven y rápido delantero, capaz de crear peligro en décimas de segundo. 

 


Sergei Aleinikov intentando parar a Maradona. Cuando se juega contra tipos como Diego es necesario que todo el equipo se sacrifique en labores defensivas.

 


El rápido Igor Shalimov frente al experimentado Vasco Olarticoechea. 

 


Zygmantovich el encargado de marcar a Maradona. Poco a poco el marcaje al hombre comenzaba a desaparecer como fórmula defensiva. 

 


Potente testarazo de Pedro Troglio. 

 


Definitivamente, la Unión Soviética le fue esquiva la fortuna en su última Copa del Mundo. La mano de Maradona que Fredriksson no vió (o no quiso ver), la expulsión de Bessonov (minuto 48) y el desafortunado pase atrás de Kuznetsov que asistió a Burruchaga para anotar el segundo gol. 

 

El problema de la URSS quizá es Gorbachov . . . por Arrigo Sacchi. 

 

Al final de la segunda «jornada», aún no es posible redactar juicios definitivos. Excepto Alemania Occidental, todos los equipos han alternado actuaciones buenas con otras apenas suficientes. Tedeschi uber alles, por tanto, y para el resto la situación parece fluida. He aquí que: sinceramente, no me esperaba un inicio diferente. Es difícil explicar el motivo, pero lo mejor —en las competiciones mundiales— comienza cuando los partidos son de eliminación directa y las ganas de ganar prevalecen —por razones obvias— sobre el miedo a perder. Desde el punto de vista táctico, he visto formaciones bien organizadas pero todavía un poco contraídas.

Y precisamente por esto, Camerún ha merecido el honor de los titulares a nueve columnas. N'Kono y compañía han saltado al campo sin temores reverenciales y han sabido suplir las carencias técnicas con mucha sana competitividad. A propósito de Camerún (y de Egipto: menos espectacular pero igualmente encomiable): me parece que el fútbol africano está mereciendo —a base de resultados— una mayor consideración y, en el futuro, sería deseable una ampliación de la participación de representantes africanos en la Copa del Mundo. Esperas a los ases italianos, brasileños o holandeses y, en cambio, te ves «obligado» a aplaudir a Omam-Biyik y otros simpáticos desconocidos que de repente —incluso por culpas ajenas— se convierten en reyes por una noche.

Pero la mayor decepción la ha proporcionado la URSS. ¿Qué ha sido del equipo que habíamos admirado en la Eurocopa del '88? La que puso en campo en los días pasados Lobanovski era lenta, previsible, poco agresiva, disgregada. Para explicar un colapso semejante, quizá es necesario sacar a colación factores extra deportivos. Me pregunto, por ejemplo, cuánto ha influido el proceso de democracia querido por Gorbachov en el modo de vivir (y por tanto de entender el fútbol) de los soviéticos. Quién sabe, quizá esta es una pista equivocada: pero a mí, si me permiten, la duda me queda...
 

 

 

ITALIA '90. URUGUAY 0 - ESPAÑA 0

 

  

13 de junio de 1990. Estadio Friuli de Udine. Grupo E. España 0 - Uruguay 0. Ni españoles, ni uruguayos se encontraron cómodos en ningún momento. Juego plano y aburrido. Lo único destacable fue el penalty cometido por Villarroya y fallado por Ruben Sosa. 

 


En la previa del encuentro, el seleccionador español Luis Suarez, iba dejando claras cuales eran sus ideas, y sus apuestas para formar el equipo.  

 


El planteamiento de Luis Suárez para enfrentarse a Uruguay en el primer partido del mundial.

 


Un resultado decepcionante. La selección española generaba más expectación que buen juego. 

 


La Uruguay campeona de América de 1987 frente a la España de la Quinta del Buitre. Dos países con fuertes y duraderos vínculos. El futbolista uruguayo siempre ha sido bien considerado en la liga española. 

 



La "celeste" y la "roja" dos clásicos de la Copa del Mundo. Equipos siempre dispuestos a animar las citas mundialistas. En el primer partido más miedo y prudencia que buen juego. Aunque siempre es positivo no empezar perdiendo. 

 


Alzamendi, Ruben Sosa y Francescoli de un lado. Butragueño, Michel y Martín Vázquez de otro. Las defensas se impusieron a las delanteras. En los banquillos dos personalidades históricas, Luis Suarez y Oscar Washington Tabares.

 


La mano de Francisco Javier Villarroya . . .

 


 . . . y el lanzamiento mandado al limbo de Rubén Sosa.

 


Chendo, Zubizarreta, Michel, Roberto, Andrinua, Jiménez, Villarroya, Butragueño, Manolo, Sanchis y Martín Vázquez. El primer once de España en la Copa del Mundo.

 


Roberto Fernández y Enzo Francescoli en un lance del partido. Ninguno de los dos combinados cumplió con las expectativas previas. 

 


Michel en un lance del partido. No tuvo su día. 

 


Ruben Paz intenta zafarse de la marca de Manuel Sanchis. 

 


Herrera y Chendo, duelo en las alturas.  

 


Jiménez corta el avance de Rubén Sosa.  

 


El sevillista Manolo Jiménez ocupó la banda izquierda de la defensa. Fue uno de los sacrificados después de la pobre imagen del equipo español. Perdió la titularidad, anque disputó la segunda parte y la prórroga frente a Yugoslavia.

 


Una inoperante España se salva gracias al fallo de Rubén Sosa. Extremadamente decepcionantes Míchel y Martín Vázquez, de quienes se esperaba mucho más. Los noventa minutos transcurrieron casi en su totalidad entre las dos áreas. Uruguay intentó construir con mayor sentido práctico, aunque llegando a la zona de remate con algunas dificultades. Para la "Celeste", el balance de ocasiones cuenta también con un travesaño golpeado por Alzamendi con la colaboración de Zubizarreta. El empate premia quizá demasiado a los españoles, muy alejados de unas condiciones aceptables tanto físicas como de juego. Como en otras ocasiones, España mucho ruido, y pocas nueces. 

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...