Mostrando entradas con la etiqueta Escordiscos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Escordiscos. Mostrar todas las entradas

domingo, 15 de mayo de 2016

BUREBISTA, SEÑOR DE TODO EL DANUBIO.



De entre los bosques carpáticos surge la imponente figura de Burebista, henchido de firmeza, determinación, carisma y capacidad de mando. Junto a Decébalo, el más grande rey de los dacios.

A mediados del siglo I a.C. estableció el primer gran estado dacio, unificó a los geto-dacios y a los tracios, reorganizó el ejército y se lanzó a guerrear contra los pueblos vecinos (y algunos de más allá). Venció a los boios, tauriscos y escordiscos (todos ellos profundamente celtizados), subyugó a los correosos bastarnos e incluso consiguió el control de las dinámicas colonias griegas del mar Negro. Burebista construyó un imperio al norte de los Balcanes, que se extendía a ambas orillas del Danubio y que por oriente alcanzó la región de Odessa.


Este monarca levantó una red de fortalezas en los Cárpatos (Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO) y situó su capital muy cerca de Costesti. Reinó durante cuatro décadas sobre un mosaico de pueblos, dispares entre sí y poco cohesionados. Las tierra sobre las que gobernó eran fértiles para la agricultura, aptas para la ganadería, ricas en minas y prósperas para el comercio. Burebista siempre contó con la colaboración de Decenus, un hombre religioso similar a los druidas, un sabio consejero al estilo de Merlín, Gandalf o Panoramix.

“Burebistas, tras haberse hecho cargo de la dirección del pueblo, levantó la moral de la gente, que estaba decaída por las numerosas guerras, y logró alcanzar tal grado de prosperidad a base de entrenamiento, disciplina y obediencia a sus órdenes, que en pocos años se había hecho con un gran imperio, sometiendo al yugo geta a la mayoría de sus vecinos. Ahora comenzaba a ser digno de temer para los romanos, dado que cruzaba sin reparo el Istro y saqueaba Tracia hasta Macedonia e Iliria; devastando no sólo a los celtas que estaban mezclados con tracios e ilirios, sino también causando la completa desaparición de los boyos, gobernados por Critasiro y de los tauriscos. Para lograr la docilidad del pueblo contaba con la ayuda de Deceneo, el adivino, el cual había viajado por Egipto y había aprendido a interpretar ciertos signos, por medio de los cuales descifraba la voluntad divina”
Estrabón VII, 3, 11.

En su avance hacia Occidente Burebista chocó contra Roma y en el año 60 a.C. fulminó a un ejército comandado por Antonio Hybrida. Esta victoria le otorgó fama e hizo aumentar su prestigió, hasta el punto que Pompeyo Magno buscó su alianza para sumar fuerzas en la tortuosa Guerra Civil.

Julio César, animado por deseos de venganza y preocupado por un potencial enemigo en el Corazón de Europa, preparaba una campaña contra los dacios, cuando sobrevinieron los trágicos Idus de Marzo. A Burebista no le fue mucho mejor, pues también fue víctima de un oscuro complot nunca aclarado. Los hados del destino no quisieron que estos dos titanes cruzaran armas.


sábado, 16 de abril de 2016

KALEMEGDAN, LA FORTALEZA DE BELGRADO.



En un promontorio de unos cien metros donde confluyen los ríos Danubio y Sava, se eleva Kalemegdan la fortaleza de Belgrado, histórica frontera entre Oriente y Occidente, un castillo que cuenta sus años por asedios y batallas. Durante siglos la población de Belgrado vivía en el interior de estos muros.


Los escordiscos se asentaron aquí en el siglo III a.C., después fue romana, atacada por los hunos, reconstruida por Justiniano I, arrasada por los ávaros, vuelta a edificar por los emperadores serbios, defendida a muerte por los húngaros, conquistada por los turcos y finalmente modernizada por los Habsburgos austriacos.



domingo, 28 de febrero de 2016

FORTALEZA DE PETROVARADIN.



La fortaleza de Petrovaradin – San Pedro -, situada sobre un meandro del Danubio, domina el río y vigila de cerca la ciudad de Novi Sad, una de las más animadas de Serbia. Por su situación es conocida como “la Gibraltar del Danubio”. En el siglo XVII era el bastión más destacado que defendía al Imperio Austrohúngaro en los Balcanes con emplazamiento para unos cuatrocientos cañones. Aquí fundaron los romanos la ciudad de Cusum, tras arrebatar el territorio a los escordiscos y construyeron un fuerte. Los bizantinos la llamaron Petrikon, que terminó derivando en San Pedro. Para los húngaros era Pétervarad y Varadin para los otomanos.  

sábado, 28 de noviembre de 2015

PANONIA.



Después vienen los fecundísimos espacios de Panonia. En ese lugar las cimas de los Alpes suavizándose a través del Ilírico de septentrión a mediodía, se asientan a derecha e izquierda en blandas ondulaciones. Las partes que miran al mar Adriático, se llaman Dalmacia y el Ilírico antes mencionado. Vuelta al septentrión esta la Panonia. Alcanza desde allí hasta el Danubio. En ella están las colonias de Emona y Siscia, unos ríos famosos y navegables que vierten al Danubio, el Drao de corrientes violentas que viene del Nórico, y el Sao de los Alpes Cárnicos, más plácido, a una distancia de ciento veinte mil pasos. El Drao atraviesa por los serretes, serapilos, yasos y andicetes; el Sao, por los colapianos y los breucos. Estos son los principales de sus pueblos. Ademas están los arviates, azalos, amantinos, belgites, cataros, comacates, eraviscos, hercuniates, latovicos, oseriates, y varcianos; el monte Claudio, en cuya cara anterior están los escordiscos y en la posterior los tauriscos; la isla Metubarbis en el río Sao, que es la mayor de las fluviales. Además unos ríos dignos de mención, el Colapis que al desembocar en el Sao cerca de Siscia, desdoblando su cauce forma una isla que se llama Segestica, y un segundo río, el Bacuncio, que desemboca en el Sao en la localidad de Sirmio, donde se hallan la comunidad de los sirmienses y la de los amantinos. Desde allí a Tauruno, donde el Sao se junta con el Danubio, hay cuarenta y cinco mil pasos. Mas arriba son afluentes el Valdaso y el Urpano, tambien importantes.
Plinio “el Viejo” 
Historia Natural III, 25

domingo, 25 de enero de 2015

AUTARIEOS



Según la mitología, Autario, hijo de Ilirio, fue el héroe epónimo e iniciador del linaje de los autarieos, una de las numerosas tribus en que se dividían los ilirios.

Fuertemente celtizados los autarieos, que contaban con un poderoso ejército formado por una disciplinada infantería derrotaron a los ardieos, poseedores de una experimentada flota y más acostumbrados a luchar en el mar que en la tierra.

"Los ardieos, que destacaban por su poderío marítimo, fueron destruidos por los autarieos, excelentes en fuerzas de tierra"
Apiano. Sobre Iliria 3

Los inquietos y valientes autarieos no podían permanecer por mucho tiempo en el hogar, y siempre estaban prestos a participar en nuevas aventuras. Pero en una de ellas provocaron la furia del dios griego Apolo, que les lanzó una terrible maldición.

"Se dice que los autarieos cayeron en el grado extremo de desgracia por causa del azote divino de Apolo. Pues llevaron a cabo una expedición contra Delfos en compañía de Molistomo y de los celtas llamados cimbrios, y la mayor parte de ellos fueron destruidos de inmediato antes del intento, al abatirse sobre ellos aguaceros, huracanes y rayos, y a los que emprendieron el regreso les cayó encima un número incontable de ranas que, al pudrirse por completo, corrompieron las aguas. Y, como consecuencia de la emanación de extraños vapores desde el suelo, brotó una epidemia entre los ilirios y murieron, sobre todo, los autarieos".
Apiano. Sobre Iliria 4

Los autarieos - o autariatas - siguieron sometiendo a sus vecinos y se convirtieron, durante un tiempo al menos, en el más poderoso de los pueblos ilirios. Más tarde, escordiscos y romanos, derrotaron, destruyeron y reorganizaron a estas gentes.

"Por cierto, los autariatas fueron el más grande y valeroso de los pueblos ilirios, el cual en épocas precedentes sostuvo frecuentes guerras con los ardieos a causa de las salinas existentes en sus territorios limítrofes. [...] Hubo un tiempo en que los autariatas, tras haber sometido a los tribalos, cuyo territorio se extendía desde el de los agrianes hasta el Istro cinco días de marcha, gobernaron también sobre otros tracios e ilirios; pero fueron destruidos por los escordiscos primero, y por los romanos después, quienes a su vez vencieron a los propios escordiscos, que habían sido poderosos durante mucho tiempo.
Estrabón VII, 11.


viernes, 25 de octubre de 2013

¿LA TUMBA DE ATILA?



Europa Central. En el lugar donde el Sava y el Danubio se encuentran, hace más de dos mil años, los escordiscos fundaron Singidinum. Con el correr de los siglos, este primer poblamiento se convirtió en Belgrado (o Beograd), la Ciudad Blanca. 

La fortaleza de Kalemegdan es uno de los principales atractivos turísticos de la capital de Serbia y sus murallas dominan las aguas fluviales de ambos ríos. Desde este punto, la vista es un auténtico espectáculo.


Justo en la confluencia de Danubio y Sava, surge un pequeño islote deshabitado, que según cuenta una antigua leyenda, oculta en su seno en tumba perdida de Atila, azote de Dios y rey de los Hunos. 

¿Realidad o ficción? Poco importa, el lugar es lo suficientemente sugerente como para creer lo que uno quiera. . . 

viernes, 1 de junio de 2012

ESCORDISCOS



Una parte de esta región (el autor está describiendo la provincia de Tracia), era habitada por los escordiscos, que ahora viven en tierras muy alejadas. Eran entonces pueblos crueles y sanguinarios que, según se narraba en la Antigüedad, sacrificaban a los cautivos y se los ofrecían a Belona y Marte, después de lo cual bebían ansiosamente sangre en sus cráneos.
Además sabemos que con frecuencia los romanos, tras soportar numerosas penalidades en la lucha, sucumbieron finalmente ante su dureza y llegaron a perder algún ejército completo incluyendo a su general
Amiano Marcelino 27, 4,4. 

Montes Sar.
 En época de Amiano los encontramos en Tracia, pero Apiano y Estrabón los situaban en los Balcanes, aproximadamente en territorios de los actuales países de Croacia, Hungría, Serbia, Eslovenia, Austria y Bosnia - Herzegovina. 
      El nombre de esta tribu parece que está ligado a la montaña Escordo, actualmente Montes Sar, situada en Iliria. Más complicado es asignarles un origen concreto, pues diversos autores los consideran ilirios, celtas o tracios, y otros más bien un grupo mixto. Nosotros nos inclinamos por esta última hipótesis. 
       En la confluencia de los ríos Sava y Danubio, erigieron las fortalezas de Singidunum y Taurunum, y es muy probable que fueran el origen de la ciudad de Belgrado.

BREVE BOSQUEJO HISTÓRICO.


En 279 a.C. tras enfrentarse  los griegos, avanzaron hacia Panonia, asentandose entre Moesia y los Balcanes.

En 175 a.C. ayudaron a Perseo de Macedonia, colisionando en este momento con Roma, con quienes estuvieron muchos años luchando.

En 135 a.C., en Tracia, fueron derrotados por Casconio (o tal vez Ascanio)

En 118 a.C., según nos informa una lápida de piedra, descubierta cerca de Tesalónica, Sexto Pompeyo, fue muerto luchando con ellos.

En 114 a.C. éstos escordiscos derrotaron a Porcio Catón en la zona montañosa de la actual Serbia. Pero en 107 a.C. fueron derrotados por Minucio Rufo. 

De todas formas siguieron ocasionando problemas a los romanos, llegando a invadir Macedonia, junto a Medos y Dardanios. Posteriormente fueron capaces de atacar Delfos y saquear el templo de Apolo.

En 88 a.C. Lucio Cornelio Escipión "Aisático" Asiageno los venció y los hizo cruzar el Danubio.

Finalmente, en época de Estrabón, son expulsados por los Dacios del valle del Danubios, dejando de esta manera de figurar en la historia, posiblemente sometidos y/o asimilados por los Dacios. 

Como la mayoría de estas poblaciones, su organización social se basaba en la tribu. En estos momentos no disponemos de información sobre sus instituciones políticas, pero seguiremos investigando.

ACTIVIDAD MILITAR.

En la meseta interior habitaban los escordiscos, también celtas, que habían exterminado al pueblo de los tribalos.
Apiano. Sobre Iliria. 

Entre este fragmento de Apiano, el de Amiano y todo el acontecer histórico que hemos visto, podemos hacernos una idea de lo belicoso que resultaba, al menos para sus enemigos, este indómito pueblo. Bien es cierto, que para los autores clásicos grecolatinos, la belicosidad de estos pueblos fronterizos era un tópico literario, bastante extendido en toda la historiografía.

RELIGIOSIDAD

A partir del texto de Amiano Marcelino, podemos hacernos una ligera idea de las creencias de este pueblo.

Como observamos en otros pueblos de la Antigüedad, como los lusitanos, los escordiscos también sacrificaban a sus enemigos. Además "bebían ansiosamente su sangre" con la intención de apoderarse de su fuerza, energía y vitalidad. Noticia similar para los escordiscos la recogen entre otros Floro 1, 39 ,2, Eutropio $, 24, Rufo Festio 9 y Orosio 5, 23, 18. Podemos comparar estas costumbres con las descritas por Heródoto para los escitas y relacionarla con la "afición" celta de "coleccionar" las cabezas de los enemigos vencidos, como nos cuenta Tito Livio sobre los boios.       
Belona por Edgar Bertram Mackennal.

Al tratarse de un pueblo guerrero, es normal que venerasen a dioses de la guerra, como Belona o Marte, a los que ofrecían sus sacrificios humanos.



. . . . entre otras acciones horribles de decir y escuchar, que cometían en las personas de los prisioneros, usaban, cuando tenían que beber, con avidez y sin asco, como si fuesen auténticos recipientes, los huesos arrancados de las cabezas humanas, todavía con sangre y con pelos y sin haber limpiado totalmente de sus cavernas interiores los sesos que no habían sido sacados; de estos pueblos, los más crueles e inhumanos son los escordiscos . . . "
Orosio 5, 23. 1




Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...