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domingo, 5 de marzo de 2023

LAS CIUDADES LABERINTO.

 


Durante mucho tiempo los hombres vivieron en laberintos: lo eran las ciudadelas medievales, la casbah de los árabes, las medinas y zocos, los cubos y planos inclinados del urbanismo babilónico, los bazares del Medio Oriente, el entorno de los ríos sagrados en la India, Angkor, las megalópolis de Catay (con sus ciudades prohibidas dentro de cada enclave) y los barrios de luces rojas japoneses. Fez, Katmandú, Venecia, Benarés, Shinjuku, el Pallonetto de Nápoles, la vieja Delhi, el puerto de Barcelona, Estambul y —la duda ofende — Compostela son ejemplos actuales y prototípicos de esta moda arquitectónica. Los constructores cristianos levantaron muchos dédalos en miniatura, porque recorrerlos equivalía a visitar Tierra Santa (da que pensar esta indulgencia).
Gárgoris y Habidis.
Fernando Sánchez Dragó.

jueves, 25 de julio de 2019

PEREGRINACIÓN Y ALQUIMIA.




Varias jornadas tragando polvo y caminando durante horas bajo el Sol o bajo la lluvia, a veces solo, a veces en compañía, y sin darnos cuenta, entramos de lleno en la Ruta de las Estrellas, la Vía Láctea, en la que se entremezclan (sin que sepamos exactamente como) la peregrinación y la alquimia. La transformación en oro, en metal precioso, una vívida metáfora de la iniciación y de la maduración personal. Las novelas, el cine y los relatos enfatizan todo el misticismo que rodea al milenario Camino de Santiago. Armengoud, Dragó, Fulcanelli, Carpenter y muchos otros, caminaron letras antes que yo.

martes, 3 de julio de 2018

LA EUCARISTÍA DE LAS BRUJAS.



La fiesta va a empezar: se ha ensayado tres veces a la semana durante todo el año. Aquelarres gozosos, sí, y presididos por Dionisio, pero con el perfil de los brujos inflexiblemente vuelto hacia ese día de agosto en que la Virgen Madre y la Madre Venus se confundirán ante sus súbditos como un Jano bifronte tallado en el doble misterio de la Asunción y la Lascivia. Ya comienza el de profundiis, ya el Ángel de Luz asoma por la embocadura de la cueva con su disfraz tradicional de sátiro cornudo. Temerosa y emocionada se aproxima la clientela para besar su príapo. Enderézase éste y rompen la noche los primeros campanillazos de la misa negra. Será la gran ceremonia, el mayor espectáculo del mundo. Todos los sacramentos van a mezclarse y agitarse en la marmita de la execración con aliño de promiscuidad. Aquí bisbea sus pecados una rijosa mientras el confesor la muerde y dos monaguillos la sodomizan. Allí un miscantano con liguero de tanguista compone el ademán eucarístico invocando el descendimiento del Señor sobre una escupidera llena de orines. Apetitosos castrados entonan pangelinguas y tantunergos en cocoliches sacrílegos que alborozan a los feligreses. Sobre una sintaxis de jadeos van abriéndose los muslos de las casadas, la bragueta de los varones, la ingle de las mozuelas y el lomo núbil de los rapaces. Es la hora del tribalismo y la fellatio, la hora de los sollozos, el derreniego y el rechinar de hímenes. Revuelan las casullas, arrúganse las enaguas, se desborda el vino y a cuerpo desnudo garabatean las meigas y cabrones su caligrafía de lujuria, arrebujándose en una confusión de gallos muertos, dalmáticas pisoteadas, vinajeras rotas, escapularios inmundos, sangre de menstruo, acezos de pederasta en clímax y rumor de sochantres tripones instalados a pelo y jumentillas sobre el gelatinoso tafanario de monjas menopáusicas, húmedas, diarreicas, pestilentes, mamonas y salaces. Pero cata que no dura el temporal, que mengua la fiebre, que se arría el ímpetu, oscurécense las gargantas, se apoltronan las lenguas, hacen mutis las uñas, distáncianse los orgasmos, y ya todo el aquelarre es solamente reposo del guerrero. Exhaustos y en mísero montón yacen iniciados y neófitos, aprendices y principales, legos y jesuitas, lesbianas y desvirgadores. A paso quedo desfilan entonces por el campo de batalla demonios de humilde rango que se inclinan sobre los cuerpos para imprimir en cada hombro la huella de una garra y en cada pupila izquierda la imagen de un sapo. Será éste el duende familiar de su respectivo brujo, al que vestirá, calzará, obedecerá, proporcionará ungüentos y puntualmente despertará minutos antes de que empiece el aquelarre. A nadie olvidan los diablos estampilladores en su despacioso circular. Y mientras tanto, el padre Lucifer, atusándose las cerdas en el trono de la gruta, contempla el carnaval y devora con incontenible apetito un frangollo de sesos y ternillas provenientes del cadáver de un ahorcado....
¿Fantasías? En modo alguno. Simple aderezo literario....


Fernando Sánchez Dragó. Gárgoris y Habidis.  

viernes, 15 de diciembre de 2017

CABALLEROS TEMPLARIOS Y CABALLEROS JEDI.



Caballeros de capucha y espada, monjes guerreros, mitad místicos y mitad soldados, guardianes de una antigua tradición, adalides de la justicia y buscadores incansables de la perfección del espíritu. Templarios y Jedi comparten una misma esencia.

Los grandes creadores de sueños de la historia, desde Homero hasta Georges Lucas, pasando por William Shakespeare, J.R.R. Tolkien y Walt Disney, siempre bucearon en los océanos de la literatura, la historia, el arte, las leyendas y las tradiciones populares, para configurar a sus criaturas y personajes. Como escribió Sánchez Dragó hace cuarenta años en su Gárgoris y Habidis “es imposible fabular desde el vacío”. Del mismo modo que es imposible soñar sin recuerdos ni vivencias. La generación espontánea es una simple quimera.


A la hora de dibujar a los Caballeros Jedi, el visionario George Lucas buscó (y encontró) inspiración en los samuráis japoneses, en los monjes shaolín chinos y en la Orden del Temple. Esta orden miliar surgió en un momento y en un contexto muy concreto: la época de las cruzadas. Aunque la Orden del Temple es la más conocida, no fue la única creada en Tierra Santa, pues la Orden de San Juan de Jerusalén o la de los Caballeros Teutónicos, también nacieron al calor de la cruzada. Los miembros de estas órdenes militares aunaban la faceta militar y la monástica.

Utilizando la lupa de la curiosidad (aumentada con ciertas dosis de frikismo) podemos encontrar ciertas similitudes entre los caballeros del temple y los caballeros jedi.

Jedi y Templarios eran caballeros, expertos en la lucha cuerpo a cuerpo, pero también se comportan como monjes, y siguen la estricta regla de la Orden. Una orden que se muestra perfectamente jerarquizada, con aprendices (padawan), caballeros y maestros. El Capítulo General es el órgano supremo de la Orden del Temple, y el Consejo Jedi guía los destinos de sus caballeros y establece las directrices a seguir.

La fuerza - el equilibrio del Universo - o Dios. No hay que ser muy avispado para comprender que la fuerza se puede equiparar con Dios (sea el Dios que sea). Los Jedi tienen su propio templo, que sirve como sede de la Orden, y los templarios tuvieron su primera casa en las ruinas del antiguo templo de Salomón en Jerusalén.


Al igual que la fuerza tiene su reverso tenebroso, también el Dios Cristiano lo tiene, pero en este caso no nos referimos a Lucifer (qué también) sino al Islam, al secular rival del Temple. Los templarios encontraron a sus sith en los musulmanes sarracenos o en los fanáticos hashshashin , desencadenando una auténtica guerra santa. Tanto en los conflictos en que se vieron implicados los templarios, como la lucha denodada de los jedi, subyace la idea de cruzada.


La espada, el símbolo arquetípico del caballero, del noble, del aristócrata, define en definitiva a templarios y jedi. Al fin y al cabo, los jedi no dejan de formar una casta, cerrada, con sus propias reglas y estrictas normas. Célibes, pobres y obedientes como cualquier monje. Y cuidadito con el que intente evadir estos votos. (Anakin lo hizo y mirad como acabó)..Ambos caballeros – jedi y templario – renuncian al amor romántico, por un amor más puro y universal.


Fijémonos ahora en el enigmático sello de los templarios: dos cabalgan juntos; el maestro y el aprendiz. Obi Wan y Anekin, Yoda y el joven Luke. El Jedi y el Padawan. Hasta hoy nadie ha sabido explicar de forma convincente el significado del símbolo templario en que dos caballeros utilizan una misma montura. ¿No encontramos con un caballero y su aprendiz?


La tragedia sobreviene en esta larga historia. el papa Clemente V en connivencia con el rey de Francia – Felipe IV el Hermoso - desarticuló la orden del temple y mandó a la hoguera su último maestre Jacques de Molay , mientras que los jedi – en virtud de la orden 66 – fueron traicionados, masacrados y declarados proscritos. Mas a pesar de la brutalidad algunos caballeros lograron sobrevivir.

Mucho se ha escrito sobre la supervivencia de la Orden del Temple, se cuenta que algunos caballeros llegaron a Escocia y ayudaron al rey Robert Bruce a derrotar a los invasores ingleses o que un enigmático personaje llamado Marcus Larmenius mantuvo la existencia de la orden en la clandestinidad. En el fondo se trata de leyendas de reciente creación, poca tradición y nula credibilidad.


Pero de la misma manera que Luke Skywalker dirigió la fundación (y desarrollo) de la Nueva Orden Jedi, el rey portugués Dionisio I “el labrador”, aglutinó a los antiguos caballeros templarios y sus posesiones, y fundó la Orden de Cristo. Un siglo después, esta Orden de Cristo, bajo el maestrazgo de Enrique el Navegante, se lanzó a la conquista de los mares.

La espada (de luz o de acero) , es la más noble de las armas y símbolo de un cuerpo creado para defender al más débil, llámese Cristiandad o República. Los Jedi fueron los defensores de la República, de un ideal de democracia, amenazada por las ansias absolutistas del Imperio Galáctico. La Orden Teutónica era – de forma similar – el brazo armado de la Hansa, una poderosa asociación de comerciantes y ciudades del Norte de Europa.


Como las aventuras de Obi Wan Kenobi, Qui Gon Jin, Luke Skywalker y el maestro Yoda ocurrieron hace mucho tiempo, en una galaxia muy muy lejana, nunca sabremos a ciencia cierta si George Lucas se inspiró en los Templarios, o si por el contrario, fueron los pobres caballeros de Cristo los que imitaron a los Jedi. En una última vuelta de tuerca, podemos jugar a imaginar a un noble caballero jedi que huyendo de la traición, llegó con su nave a nuestro planeta durante la Edad Media, para acabar instruyendo a los primeros caballeros de Hugo de Payns en las ruinas del templo de Jerusalén.  


domingo, 12 de febrero de 2017

LAS FUENTES DEL SANTO GRIAL.



Ocho minnesänger tiene el Grial en tierras de occidente: el mago Merlín (que recitó su historia en la corte de Arturo), el moro Flegetanis (que la escribió en Toledo), el armenio Kyot (que tradujo nuestro manuscrito a la lengua occitana), el francés Roberto de Boron (que a principios del siglo XIII urdió una trilogía sobre el tema), Chrétien de Troyes (que puso la versión al oc en gabacho paladino). Wolfram de Eschembach (que se la llevó al alemán), Ana Catalina Emmerich («que añadió cuanto ignoraban los anteriores») y Ricardo Wagner (que, entre otras cosas, supo dar al mito su forma más sublime). A ver dónde nos lleva este mosaico.
Fernando Sánchez Dragó. 
Gárgoris y Habidis.

miércoles, 13 de abril de 2016

EL CAMINO Y LOS OFICIOS



No solo ideas y espiritualidad anduvieron por la ruta jacobea, recorriendo los diferentes caminos de Santiago también lo hicieron la técnica y la destreza. Artesanos de distintos oficios iban y venían, enseñando y aprendiendo, de esta manera el Camino era, además de todo, una formación artesanal continua; maestros y oficiales de gremio visitaban los talleres para encontrar innovaciones que aplicar a su oficio, y de paso dejar, en su lugar, las propias de su aprendida habilidad.

“Entender el camino como una brecha abierta por la que se colaban artesanos de todos los mesteres con miras a aprender las leyes áureas de sus respectivos oficios” (Dragó).


lunes, 20 de abril de 2015

LA IGLESIA Y LO FEMENINO EN EL CAMPUS STELLAE




La cúpula de la iglesia católica ha barnizado a lo largo de su historia creencias y ritos, cultos y costumbres. En Galicia el cruceiro usurpó su lugar a la concha. El cielo sobre el mar, el hombre sobre la mujer, mas el culto xacobeo, sigue siendo femenino. La vieira, órgano femenino de placer y dador de vida. No se me ocurre un elemento, un símbolo, que merezca más atención y culto, que la mujer. La Naturaleza es mujer y sólo ante ella, deberíamos, los humanos, rendir honores y arrodillarnos. Si la cuidamos, nunca nos abandonará.  

“Si la iglesia había bendecido los dioses y lugares de tradición pagana ¿cómo negarse a cristianizar la antigua ruta de las estrellas?” (Dragó)

lunes, 13 de octubre de 2014

CAMINANTE



. . . . y caminar para ver
y leer para aprender,
leer caminos
y andar renglones,
pisar donde otro pisó,
escribir lo que otro va a leer,
y hacer nuestro lo que otro sintió . . . .

Cada paso que doy en solitario avanzo un poco más hacia el centro de mi conciencia. Un peregrinar de autoconocimiento, enfrentar mis fuerzas a la Naturaleza, no con el objetivo de vencerla, mas por el contrario, conocerla y comprenderla. Me falta humildad para no querer firmar las palabras escritas por Fray Luis de León.

¡ Qué descansada vida
la del que huye del mundanal ruido,
y sigue la escondida senda,
por donde han ido
los pocos sabios que en el mundo han sido”

Ciertamente, en este Camino de Santiago del siglo XXI, resulta misión imposible escapar de ese mundanal ruido. Todo el mundo vocifera (una vez, yo también fui uno de esos)

[...] indiferencia a todo lo que no sea el propio ego, nomadismo tan gratuito como esencial: la forma más noble de emplear el tiempo que hasta ahora se ha inventado. Obsesión machadiana; se hace camino al andar. Así viajaban los caballeros andantes y los monjes giróvagos . . . Es la aventura por la aventura; una fabulosa concepción existencial que ya casi nadie alcanza a comprender” (Dragó).


domingo, 21 de septiembre de 2014

PASTORES Y LEGIONARIOS



La avanzada ingeniería romana, utilizando a sus eficientes legionarios, fue “asfaltando” antiquísimos caminos, utilizados por druidas giróvagos y pastores trashumantes. Ambas tradiciones se unen en la Ruta Xacobea.


“.... dos redes viarias convergentes en Compostela y anteriores a la aparición del culto jacobeo; la romana y la del ganado trashumante. Aquélla nació de empedrar senderos ya trillados por los celtas. Esta fue trazada por los pastores de Habidis en su larga aventura peninsular” (Dragó).  

lunes, 7 de julio de 2014

PANTA REI. HERÁCLITO DE ÉFESO Y EL CAMINO DE SANTIAGO.



Todo fluye. “Nadie puede bañarse dos veces en el mismo río”, escribió uno de los pensadores que marcaron una tardía adolescencia (que sufrí, pero también disfruté); Heráclito de Éfeso, apodado, tal vez sin criterio, el Oscuro. De la misma manera, nadie puede hacer dos veces el mismo camino. Tú cambias y el camino cambia. Es una máxima vital y una inquebrantable ley de la realidad. Y menos mal que es así. La eternidad es una tortura si cada día tuvieses que vivir, pensar, hacer y sentir las mismas cosas. Dos años después soy distinto de aquel que se echó a caminar en el Cebreiro. La persona que me acompaña también es otra. Y por supuesto, el camino no es igual. Más frío, más gente, menos vegetación, otro equipo, diferentes molestias, otras palabras (aunque algunas se repiten) . . . todo fluye . . . el cero absoluto, la muerte definitiva, lo inerte, es producto de la calenturienta mente (privilegiada) de unos pocos físicos (y algunos químicos). Otra vez recordando al filósofo de Éfeso y el Eterno Retorno, el camino no tiene comienzo, ni fin; es una forma de vivir tu vida, donde cada pequeña etapa es un fin en sí misma.


El Camino es un círculo que se cierra sobre todos sus puntos y cualquiera de ellos obliga a recorrerlo por entero” Sánchez Dragó. 

jueves, 23 de enero de 2014

ORIGEN ATÁVICO PROTOHISTÓRICO DEL CAMINO DE SANTIAGO.



¿Cuándo comenzó el Ser Humano a buscar el Finis Terrae? ¿En qué momento del pasado, grupos de hombres y mujeres se encaminaron, siguiendo un Campus Stellae, hacia el lugar donde el Océano Tenebroso engulle a la Tierra?. No podemos mantener que la peregrinación surgió, de la nada, allá por el siglo IX a.C. Como ha ocurrido a lo largo de la Historia, la Iglesia Católica se adueñó de los ritos precedentes, sembró la antigua vía de crucifijos y ofreció como recompensa, por llegar a la tumba del Apóstol, indulgencias y reducción de años en el Purgatorio. En algún momento indeterminado, los druidas se convirtieron en frailes mendicantes. ¿O acaso Galicia no es la más celta de todas las tierras ibéricas? Y no es menos cierto, que el Monacato Columbano, o céltico, influyó de manera decisiva en la redacción de la Regla Benedictina. La meiga abrió hospitales y dedicó su arte y su vida, a socorrer y atender a los desfondados peregrinos. Y ¿por qué detenerse en Santiago y no concluir junto al Océano?. 

Fernando Sánchez Dragó está de acuerdo conmigo, o yo con él, que más da, el orden de los factores no altera el producto, y cree firmemente en la existencia del camino, antes del Camino; “¿Dije que el dios de Compostela ha sido, yendo hacia atrás, paredro de Prisciliano, apóstol del Evangelio, Santiago Alfeo, Santiago Zebedeo, mellizo de Cristo, Cristo en persona, Habidis, hércules solar, timonel de los muertos, estrella de los druidas y encarnación de Osiris?” (Gárgoris y Habidis).

La persecución del Santo Grial, desenterrar de las aguas la Atlántida, alcanzar la Jerusalén Celeste, atracar en Ítaca, matar al Minotauro y no perder el ovillo de Ariadna, descubrir la panacea, ser elegido para morar (morir) en Valhalla, desentrañar los secretos de la Piedra Filosofal, ser armado caballero, conocer la interpretación de la Cábala, despertar ante la diosa Isis (o Venus), completar con éxito las Doce Pruebas, aprender a leer las estrellas, conocer el poder y significado de los arcanos, conseguir el conocimiento de uno mismo; la magia, la literatura, la religión, las leyendas, la psicología siempre han seguido un mismo camino de iniciación, no hacia la divinidad, no hacia una realidad inabarcable, sino hacia el interior de nuestro yo. El Camino (marcado por uno mismo) por ejemplo, el de Santiago, ayuda (y mucho) a conseguirlo.

miércoles, 27 de febrero de 2013

LOS CELTAS Y "SUS TIERRAS PROMETIDAS"



El escritor, y muchas otras cosas más, Fernando Sánchez Dragó, en su libro "Gárgoris y Habidis. Un historia mágica de España", imagina a las tribus celtas protagonizando una peregrinación ritual, un éxodo análogo al del pueblo hebreo, donde los druidas interpretarían el papel de Abraham, Moisés y los otros patriarcas,  en busca de sus tierras prometidas,  a saber; Galicia, Bretaña e Irlanda. 

"Los druidas al frente de su pueblo, irrumpen en la Península hacia el año 1000, pero no pasan de Cataluña: son los primeros celtas, los que incineraban a sus cadáveres y ponían a las ciudades nombres terminados en dunum. Dos siglos más tarde, otras vanguardias de los mismos nómadas (que evidentemente buscaban algo) llegan al Ebro, atraviesan el llano del Urbión, dejan atrás Madrid y Ávila, y rinden viaje en el norte de Portugal: muy cerca de la meta. Son hormigas exploradoras que preceden en poco más de cien años a la gran oleada, la del siglo VI, que sin detenerse, siguiendo un itinerario muy preciso, llega a Galicia y allí cambia sus costumbres andariegas por el pastoreo sedentario. 

Ruda, interminable odisea, en cuyo término sólo una parte de los expedicionarios alcanza el punto de promision.

También sabemos que Galicia no era la única meta del viaje. Había otras dos: Irlanda y Bretaña. Todo hace suponer que los emigrantes se encaminaban hacia una tierra de promisión desconocida, pero de la que alguien - los maestros - o algo - ciencia infusa, verdad revelada, tradición - les había hablado. Como a Moisés y los hebreos. Comparación nada ociosa, porque los celtas acometieron una empresa muy parecida al Éxodo: tribus de pastores trashumantes, conducidas por hombres de superiores entendederas (los druidas), se ponen en marcha hacia un destino ignorado del que les separan setenta veces siete generaciones. Y tantean, y se descaminan y se dejan distraer por aventuras como el saco de Roma, y retroceden, y destacan ojeadores, y purgan sus yerros, y transmiten una consigna de padres a hijos, y por fin se establecen para siempre jamás en tres lugares de análogas características: finisterres atlánticos de costas recortadas, umbrales del país de los muertos salpicados de dólmenes, bibliotecas de piedra con jeroglíficos escritos a cincel en todas las veredas".
Sánchez Dragó 

¿Patraña? ¿Realidad? ¿Elucubración? ¿Posibilidad histórica?, quizás nunca lo sepamos, pero de lo que no cabe duda alguna, es de lo sugerente que resulta la narración de Dragó. . . así que cada cual dejé volar su imaginación, y póngase en el lugar de alguno de esos celtas que tras décadas de camino situó su hogar en el Finisterrae . . . 
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