Mostrando entradas con la etiqueta Amiano Marcelino. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Amiano Marcelino. Mostrar todas las entradas

domingo, 17 de febrero de 2019

AGATIRSOS.



Los agatirsos, emparentados con los escitas (y probablemente también con los tracios), y de costumbres similares, vivían en el territorio de la actual Transilvania, en la llanura del Mures (Maramuresh), antes de la urbanización de esta región.

“De los agatirsos baja el río Maris y va a confundir sus aguas con el Danubio”. Heródoto.

Heródoto nos ha dejado una escueta descripción de ellos.

“Los agatirsos son unos hombres particularmente amantes del lujo y muy dados a adornarse con objetos de oro; además mantienen relaciones sexuales con las mujeres a discreción, para tener entre todos ellos lazos de parentesco y, merced a este vínculo común, no verse sujetos a la envidia y el odio mutuos. En sus demás costumbres, guardan relación con los tracios”.
Heródoto IV, 104.


Instalados en la orilla izquierda del Danubio, su territorio era rico en minas de oro. Una de las razonas para explicar la campaña de Darío contra los escitas ha sido, precisamente, suponer que deseaba hacerse con el control de dichas minas.

Heródoto menciona además a un rey de los agatirsos, llamado Espargapites. Según él, los griegos consideraban a los agatirsos, los gelonos y los escitas, pueblos hermanos. Niebuhr los asimiló a los getas (o dacios), fueron sometidos en la época de las grandes invasiones por los alanos, por lo cual han sido confundidos con ellos.

Vivían en chozas transportables, montadas sobre ruedas, muy parecidas a las utilizadas por los tracios. El comercio de joyas y del oro con los griegos debió ser una actividad muy lucrativa.

Virgilio los llama pieti, acaso porque tenían la costumbre de pintarse o tatuarse el cuerpo de color azul. Según la leyenda eran descendientes de Agatirso, un hijo de hércules.


Amiano sitúa a este pueblo a las orillas del río Volga, Ptolomeo al Norte de la Sarmacia europea, Heródoto en Transilvania, Plinio en Escitia, e incluso otros autores antiguos mencionan otra pueblo del mismo nombre a orillas del Marsius en Hungría. Incluso no faltan autores que los identifican con los agatciros mencionados por Prisco en su Historia Bizantina. Esta circunstancia parece indicar que o bien se trata de un pueblo de gran movilidad (a lo largo de los siglos) o bien que se trate de grupos diferentes conocidos con el mismo nombre.



jueves, 31 de enero de 2019

ALANOS.



De complicado origen, los alanos, procedentes de Asia Central, fueron uno de los múltiples pueblos que aprovechando la crisis del siglo III realizaron incursiones en las tierras del Imperio Romano. Parece ser que serían de procedencia irania, con quienes les uniría la lengua y otros aspectos culturales, procederían de las zonas montañosas, pues parece que el término “alain” significa montaña.

Según Amiano, autor de Res Gestae;“casi todos los alanos eran algo rubios, de hermosas facciones y arrogante figura, consideraban como una felicidad morir en la guerra, y su mayor timbre de gloria era el haber matado a un enemigo, cuyos despojos gloriosos, especialmente la piel de su cráneo colgaban como trofeo del petral de sus caballos de guerra, no tenían templos, ni adoraban más dios que una espada desnuda clavada en la tierra; no reconocían otra autoridad más que la de unos magistrados o jueces nombrados entre los guerreros más ancianos y valientes, y desconocían cualquier tipo de esclavitud”.

Los alanos llegaron a formar una especie de estado, muy mal organizado por cierto, en el siglo III, entre el Ural, el Cáucaso y el Don, que fue rápidamente destruido ante el avance imparable de los hunos.

Los historiadores (antiguos y modernos) no se ponen de acuerdo al clasificar este pueblo y establecer su nacionalidad. Entre Josefo, Ptolomeo, Claudiano y Amiano Marcelino existen notables discrepancias, pues mientras unos los identifican con los getas, otros los confunden con los escitas, los hunos y los vándalos. El poeta Ovidio, en su largo y triste destierro en el Ponto, describió por primera vez sus salvajes y rudas costumbres.

Los alanos irrumpieron en Europa en el siglo IV y se dividió en dos grupos. Uno continuó su avance hacia el oeste, en la misma dirección que los germanos, y llegaron a la Galia, a Lusitania y finalmente al Norte de África, donde se fusionaron con los vándalos. El otro grupo se dirigió hacia el este y se asentó en el Cáucaso. Se dice que en esta cordillera aún viven algunos de sus descendientes, repartidos entre Georgia y Rusia.

En el siglo IV se asentaron en tierras de la actual Hungría debido a la presión de los godos, y de ahí pasaron a la Galia en el 406. Tres años después pasaron a la península Ibérica junto con vándalos y suevos. Tras su exterminio por el rey visigodo Valia en el 418, sus supervivientes se unieron a los vándalos de Genserico, que terminaron fundando un reino en el norte de África.


miércoles, 3 de agosto de 2016

CUANDO EL REY NO CUMPLE SUS FUNCIONES.



El gran historiador de la Antigüedad, Amiano Marcelino nos cuenta sobre los burgundios lo siguiente, "Entre los burgundios, el rey es conocido normalmente como Hendinos y, de acuerdo con una antigua costumbre, debe abandonar el poder si, durante su mandato, sufren una derrota en la guerra o la tierra les niega una cosecha abundante, ya que al igual que los egipcios, suelen culpar a sus mandatarios de estos hechos". Esta reflexión me transporta a la situación actual, donde nuestros dirigentes políticos - ya sean nobles o plebeyos - nunca pagan por sus errores y es el pueblo el que soporta las fatalidades perpetradas por la clase dirigente.

domingo, 6 de abril de 2014

COSTOBOCOS



Los costobocos eran primos hermanos de los dacios y de los sármatas, pueblos curtidos en mil batallas, y protagonizaron audaces expediciones hacia el interior del Imperio Romano.

En el siglo II d.C., durante el reinado de Marco Aurelio, los romanos esperaban ataques desde Germania, pero la invasión sobrevino desde las llanuras rusas. Los costobocos atacaron y saquearon la ciudad de Eleusis, en Grecia (año 170).

Como sus parientes sármatas y escitas, la mayoría de los costobocos llevaban una vida nómada y llena de peligros.

"En la mitad del arco que, como hemos indicado, tiene una amplia superficie circular (lo que para un viajero dispuesto supone quince días de viaje), están los alanos europeos y los costobocas, además de innumerables tribus escíticas, que se extienden hasta unas tierras sin final conocido. 
De estos pueblos, una pequeña parte vive de los cultivos y todas las demás vagan por inmensos desiertos, que nunca han experimentado ni la simiente, ni la esteva, ya que no áridos y están cubiertos de escarcha, por lo cual estas gentes se alimentan como fieras abominables. Tienen sus objetos queridos, sus moradas y sus viles utensilios en carros cubiertos con corcho, de manera que, cuando así lo quieren, emigran sin obstáculo alguno llevando sus carros adonde les place".
Amiano Marcelino  22, 8, 42.

Para saber más sobre la expedición de los costobocos  http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=58030 

domingo, 9 de junio de 2013

TERVINGOS



Los tervingos eran una tribu de los godos, cuyo nombre nos lega el gran historiador de la tardoantigüedad Amiano Marcelino, señalando también el nombre de uno de sus jefes, Atanarico.

"Cuando se enteró de esta situación inesperada Atanarico, jefe de los tervingos, contra quien, como hemos apuntado antes se había dirigido Valente por haber prestado ayudo a Procopio, intentó permanecer firme, dispuesto a levantarse en armas al igual que los demás si también era atacado"
Amiano Marcelino 31, 3,4.

Como muchos pueblos germanos de la época también se vieron obligados unas veces a pactar con Roma y otras veces combatirla.

"Los tervinos, llevados por el hambre, la precariedad y los malos tratos recibidos, y comandados por Alavivo y Fritigerno, se rebelan contra Valente y se unen a Lupicino"
Amiano Marcelino 31, 5

jueves, 16 de mayo de 2013

TRICORIOS



Los tricorios, trícores según Plinio el Viejo, eran una tribu galohelvética; es decir, tribu de celtas asentados en territorios de la actual Suiza, emparentada con los helvecios.

"[...] el de los trícores . . . [...]"
Plinio III, 34. 

Cuenta Amiano Marcelino, que el cartaginés Aníbal, en su aventura a través de los Alpes, pasó por los bosques tricorios. Hemos de pensar que se trataba de bosques ¿comunales? de esta tribu gala.

"Enterado de esto Aníbal por unos tránsfugas, como era de mente despejada y astuta, guiado por unos habitantes de Taurino, atravesando Tricásino y el extremo de la costa de los voconcios, llegó a los bosques Tricorios"
Amiano Marcelino XV, 10, 11.  

Como la mayor parte de los pueblos galos, fueron sometidos por Cayo Julio César en su famosa guerra.

"Labieno, lugarteniente de César, venció ahora a los tigurinos y a los demás los venció César, así como a los tricorios que les ayudaron"
Sobre la Galia I, 3
Apiano. 


domingo, 21 de abril de 2013

RABANAS

Los rabanas eran un pueblo, que a ojos de los romanos, habitaban las lejanas tierras de la Sérica, denominación que vendría a coincidir con China. 

"Por donde sale el sol, encontramos a los rabannes, a los asmires y a los essedones, que son los más conocidos de todos"
Amiano  Marcelino, 23, 6, 66.

domingo, 10 de febrero de 2013

PAROPANISADAS



Habitantes de Asia Central, controlados durante un tiempo por los Persas. Si hacemos caso de la información que trasnmite Amiano, su territorio iría desde la frontera con los indos hasta el mismo Cáucaso. Un pueblo que abarcase ese inmenso territorio, no tiene más remedio que ser nómada. Por tanto, imaginamos a los paropanisadas como ganaderos nómadas, que pastorearían a sus rebaños por la interminable planicie irania. 

"Próximos a esta zona habitan los paropanisadas, que tienen por el este a los indos y, por el oeste, al Cáucaso. Su región es también montañosa y por ella fluyen ríos entre los cuales el mayor es el Gordomaris, que nace en Bactria"
Amiano Marcelino 23, 6, 70.

IAXARTAS



Iaxartas, habitantes de las inhóspitas estepas, adaptados a la dureza de estériles tierras azotadas por gélidos vientos, quizás, emparentados con los aguerridos escitas. Símbolos, a la vez, de la barberie y la benevolencia de la naturaleza, en contraposición con el decadente mundo urbano. 

"Hay también otros pueblos que habitan estas tierras, pero no creo necesario mencionarlos ahora, porque debo tratar otros temas. Sin embargo, merece la pena saber que, entre estas gentes, casi aisladas por la excesiva dureza del terreno, hay algunas de carácter amable y piadoso, como los iaxartas y los galactófagos. . . "
Amiano Marcelino 23, 6, 62

El río Sir Daria recibía en la Antigüedad el nombre de Jaxartes o Iaxartes; ¿dieron los iaxartas su nombre al río? ¿ o fue al revés?

"Entre los numerosos ríos que la naturaleza hace fluir por estas tierras ya sea para que se unan a otros mayores o para que, por sí mismos, desemboquen en el mar, son célebres el Rimmo, el Iaxartes y el Daico. En cambio se sabe que tienen tan sólo tres ciudades: Aspabota, Chauriana y Saga"
Amiano Marcelino 23, 6, 63. 

NISIBENOS


Nisibenos vivían en el sudeste de Anatolia, siendo su capital la ciudad de Nísibis, no muy lejos del Tígris. Al frente de la ciudad encontramos a hombres poderosos, pertenecientes a grandes familias,  enriquecidos gracias al comercio, y que a pesar de no contar con ningún "cargo" político, eran los encargados de dirigir los asuntos públicos.

"Craugasio de Nísibis, respetado entre la sociedad de su ciudad por su linaje, fama y poder"
Amiano Marcelino 18, 10, 1. 

La ciudad de Nisibis fue refundada, y transformada en una ciudad griega,  por los sucesores de Alejandro, (Seleuco Nicátor), bajo el nombre de Antioquía de Migdonia, y sufrió frecuentemente los ataques, y asedios, de Persas y Romanos, pues se encontraba en medio de las zonas de influencia de ambos imperios. 

"Pero estos legados iba por detrás del rumor, mensajero velocísimo de todas las noticias desgraciadas. Éste, volando por provincias y pueblos, causó a los nisibenos el peor de los sufrimientos al informarles de que su ciudad había sido entregada a Sapor, de quien temían su ira y su rencor, ya que sabían todo lo que éste había sufrido con frecuencia cuando había intentado asediarla una y otra vez"
Amiano Marcelino  25, 8,13.



ETNOGRAFÍA DE LOS CUADOS




Los cuados eran un pueblo de Germania Oriental, primos hermanos de los marcomanos, por parte de padre, y de los sármatas, por parte de madre. 

Según el historiador Tácito hacia el siglo I d.C. , formaban, junto a semnones, longobardos, hermunduros y marcomanos, parte de los suevos. 

"Próximos a los hermunduros viven los naristos y, a continuación, los marcomanos y los cuados. La gloria y el potencial más importante pertenecen a los marcomanos, e incluso su mismo territorio lo conquistaron valientemente tras derrotar en un tiempo a los boyos. No desmerecen la raza los naristos y cuados"
Tácito. Germania 42. 

Habitaban en la Europa Centrooriental, tierras de Bohemia y Moravia (República Checa), al norte del Danubio, regiones a las que llegaron junto con los marcomanos, y de las que expulsaron a los anteriores pobladores celtas (como los boios). Vivían al oeste de los sármatas, separados de las provincias romanas de Panonia Superior y Valeria, por el Danubio.

Vecinos de los sármatas, aparecen unidos en muchas ocasiones, de ahí que se nos presenten mezclados y muy próximos, no solo por la vecindad, sino también por la similitud de costumbres y armamento.

"[...] los sármatas y los cuados se habían unido y habían llegado a un acuerdo por la cercanía y la semejanza de sus costumbres y de sus armas, y que estaban atacando Panonia y la Moesia Segunda mediante grupos dispersos"
Amiano Marcelino 17, 12, 1. 

Es bastante probable, que sármatas y cuados sincronizasen sus incursiones en las zonas controladas por los romanos. 

". . . los cuados y sármatas asolan los territorios de Panonia"
Orosio VII, 22, 7

"[...] los cuados, que habían compartido numerosas situaciones de peligro con los sármatas, a quienes, con frecuencia habían estado inseparablemente unidos en sus correrías"
Amiano Marcelino 17, 12, 8. 



Parece que los cuados, gustaban de habitar lugares elevados y poblados de bosques, como la Selva Hercinia (Selva Negra). Debemos hacer hincapíé, nuevamente, de la gran importancia, tanto económica como religiosa, que tenía el bosque para el germano. La espesa vegetación, los humedales y los numerosos árboles, servían también como inaccesibles refugios y se convierten en lugares propicios para tender trampas y emboscar al ejército invasor romano.

"En este lugar además se encuentra la Selva Hercinia y los pueblos suevos, los cuales habitan en el interior del bosque, como los cuados"
Estrabón VII, 1, 3


Los cuados, junto a los alamanes, son uno de los pueblos germanos cuya importancia es mayor en el relato del historiador tardoantiguo Amiano Marcelino, que describe muy bien su organización.

Entre los siglos I y IV d.C. los cuados aparecen frecuentemente combatiendo a Roma.

El primer contacto de Roma con los Dacios (86 d.C.), obligó a Domiciano a luchar también contra otros pueblos, como los sármatas, los marcomanos de Bohemia, y los propios cuados en Moravia.

Estando Panonia sin guarnición romana, los cuados se lanzaron a su conquista, y tuvo que acudir un ejército  romano de 20.000 hombres que fue derrotado.

Envalentonados, los cuados continuaron con su avance y trataron de apoderarse de la ciudad italia de Aquileya, en el mar Adriático, muy cerca de la frontera con Eslovenia. En esta ocasión si que fueron detenidos por las legiones de Roma.




En tiempos de Marco Aurelio, se unieron a los marcomanos, y fueron vencidos en el 175. 

"Efectivamente, al sublevarse estos pueblos de crueldad bárbara y de cantidad innumerable, esto es, los marcomanos, los cuados, los vándalos, los sármatas, los suevos y casi toda Germania"
Orosio VII, 15,8.

Durante este el siglo II, los cuados eran un pueblo aguerrido y temible, protagonistas de intrépidas campañas militares, fueron capaces de destruir Opitergium (en el Véneto) y del mencionado asedio de Aquileya. En el siglo IV, Amiano considera, que los cuados han perdido el esplendor de antaño.

"En ese momento no eran muy temidos, pero habían sido un pueblo belicoso y con mucho poder como demuestran sus rápidos ascensos y caídas del pasado, el que Aquileia fue asediada por ellos y por los marcomanos, la destrucción de Opitergio, así como muchas acciones sanguinarias culminadas en campañas muy rápidas. Por ello, cuando atravesaron los Alpes Julios, el emperador Marco Pío, de quien hemos tratado anteriormente, apenas pudo resistir"
Amiano Marcelino 29, 6, 1.

Los cuados volvieron al ataque durante el Imperio de Caracalla y en época de Galieno invadieron Panonia. En el 375 Valentiniano los expulsó, y desde este momento se confundieron totalmente con los suevos, formando parte de este contingente de pueblos en la "gran migración de los germanos". 

El emperador Valentiniano sentía la necesidad de proteger la frontera situada al otro lado del Danubio, concretamente el territorio ocupado por los cuados, y por este motivo los forzó a la guerra, invadiendo su espadio. Según nos informa Amiano, este espacio debía contar con enormes proporciones.

"Y es que Valentiniano, que desde el inicio de su principado había mostrado un gran afán por fortificar las fronteras - afán ciertamente excesivo -, ordenó que se levantara un campamento defensivo al otro lado del río Íster, en el interior del territorio de los cuados, como si estos formaran parte ya del suelo romano"
Amiano Marcelino 29, 6, 1.

El asesinato a sangre fría de su rey Gabinio, que parece ser ordenó Valentiniano, fue el motivo de una gran agitación generalizada entre los cuados, que devastaron a sangre y fuego las provincias de Panonia y Valeria.

"[...] el pueblo de los cuados, que había permanecido tranquilo durante mucho tiempo, se agitó de repente. [...] Y lo cierto es que, por bárbaros que fueran, tenían un motivo de queja".
Amiano Marcelino 29, 6, 1.

"Después, cuando el rey Gabinio pidió humildemente que no se intentara nada nuevo, simuló humanidad y, como si fuera a mostrarse de acuerdo, le invitó a que acudiera a un banquete junto a otras personas.
Pero cuando Gabinio salía del banquete, Marceliano hizo que le mataran, violando de forma criminal el deber sagrado de la hospitalidad.
Cuando el rumo de esta acción tan atroz se difundió por diversas regiones, hizo que se rebelaran los cuados y los pueblos cercanos. Éstos, llorando la muerte de su rey, reunieron y enviaron tropas de ataque que, después de atravesar el Danubio, atacaron a la gente que estaba ocupada en las tareas de la cosecha, ya que no esperaban ninguna hostilidad"
Amiano Marcelino 29  , 6, 5-6.

Sus ataques habitualmente estaban dirigidos sobre las fronteras romanas dirigidos contra las provincias de Valeria y ambas Panonias. Nos parece necesario distinguir, entre las ocasiones, pocas, que lo hacían en solitario, y las más frecuentes, en las que aliados con los sármatas invadieron las Panonias en 365, las dos Panonias y Valeria en el 373, y nuevamente, en el 375, las dos provincias de Panonia.

" [...] los suevos estaban atacando Recia, los cuados Valeria, y que los sármatas, el pueblo más experto en el pillaje, estaban devastando la Moesia Superior y la Panonia Segunda"
Amiano Marcelino 16, 10, 20. 

Los cuados, como otros muchos pueblos germanos, también sirvieron en el ejército romano, siendo destinados a las orillas del Éufrates y a la frontera meridional de la provincia africana. 

En las fuentes se nos muestra un pueblo dedicado al pillaje y la rapiña, siendo el robo el único objetivo de sus expediciones militares. Además, Amiano exalta su carácter bárbaro, cuando nos los presenta exultante, alegres y satisfechos tras haber destruido una ciudad y masacrado a su población.

También sobresale su capacidad mucho más dispuesta para la emboscada, la táctica de guerrilla, que para la batalla campal, el combate a campo abierto; siendo ágiles en rápidos ataques y veloces retiradas. Siendo su organización militar en pequeños escuadrones de gran movilidad.

Su carácter volátil, o más bien conscientes del verdadero peligro, se muestra en las numerosas ocasiones, en las que tras una derrota militar, se arrodillan ante sus vencedores y suplican una paz honrosa. Más de una vez, culpan de sus razzias a pequeños grupos de bandidos que nada tienen que ver con ellos (actuación similar a la de los lusitanos en la Península Ibérica). Para asegurar la paz, no tenían inconveniente en desprenderse de las armas, ni de entregar a sus propios hijos como rehenes a los romanos, a cambio de la fidelidad.

". . . al ver a nuestro ejército en el corazón de su reino y del suelo patrio, se echaron a los pies de nuestros soldados y, tras alcanzar el perdón, cumplieron lo que se les ordenó, eso es, entregaron a sus hijos como garantía de que estaban dispuestos a cumplir las condiciones impuestas, tras lo cual, sacaron las espadas que ellos veneran como divinas y juraron que iban a ser reales"
Amiano Marcelino 17, 12, 21.

Los cuados se dividían en diferentes pueblos (tribus/linajes) que ocupaban diferentes territorios; de ahí que en las fuentes aparezcan distintos reinos de los cuados. También se utiliza el término "pagi" para referirse a esas circunscripciones, al frente de cada cual había una jerarquía superior.

Las noticias sobre la campaña de 358 nos ofrece una muestra de la organización política de este pueblo germano; en ella se distinguen varios grupos y podemos extraer además algunas ideas sobre su concepción monárquica.



Tenemos las figuras de los reyes Arahario, que aparece al frente de una tropa mixta de cuados y transiugitanos, y de Vitrodo, hijo de Viduario. Podemos pensar en una monarquía claramente hereditaria y en cierto sentido compartida. Los reyes tendrían amplios poderes, aunque limitado quizás por la asamblea del pueblo en armas, tan típica de la organización políticosocial de los pueblos germanos.

"Es lo que hicieron Arahario y Usáfer, un noble destacado, generales de los ejércitos de sus pueblos y, de los cuales, el primero encabezaba al grupo de los transyugitanos y de los cuados y, el segundo a algunos sármatas, grupos muy unidos por la cercanía de sus tierras y por la fiereza de su carácter"
Amiano Marcelino 17 ,12, 12.

Junto a esta cúspide, denotamos la presencia de un conjunto de reyezuelos vasallos, por llamarlos de alguna manera, con un poder mucho más limitado y posiblemente dependiente de los anteriores. El caso más claro es el de Agilimundo.

"Entonces su príncipe Vitrodoro, hijo del rey Viduario, y su vasallo Agilimundo, así como otros nobles y oficiales, que encabezaban a varios pueblos . . ."
Amiano Marcelino 17, 12, 21.

La sociedad de los cuados tiene forma piramidal. En la cúspide se encuentran los reyes principales, compartiendo el poder, Arahario y Vitrodo.

El escalafón intermedio estaría formado por los mencionados reyes vasallo, Agilimundo, y un conjunto de grandes jefes militares (una especie de aristocracia), que extendían su poder sobre algunos grupos de cuados.



La base de la pirámide, sobre la que descansa todo el engranaje social y económico, está compuesta por los hombres libres; capaces de luchar y de trabajar.

En cuanto a la esclavitud no podemos ni afirmar, ni negar su existencia en algún momento de su historia. Lo cierto es que en esta época ya habría desaparecido.



La ganadería, especialmente la caballar, era su actividad económica más destacada. En general sus caballos eran superiores, en docilidad y rapidez, a los romanos. En el botín de guerra un elemento primordial eran los rebaños y todos los animales en general.

"Y una vez que mataron a la mayor parte, al resto se los llevaron prisioneros hasta su tierra, así como a una gran cantidad de ganado"
Amiano Marcelino 29, 6, 6.

Junto a la ganadería también practicaban la agricultura, aunque a mucha menor escala. La producción agrícola no les ofrecía suficientes garantías de subsistencia, por lo que se veían obligados, en numerosas ocasiones, a incluir el grano en los botines obtenidos mediante las expediciones de pillaje o razzias.

En un principio, el territorio ocupado por los cuados era de una gran inmensidad, por tanto contaban con amplias tierras para el cultivo. Esta abundancia de tierras podría explicar el escaso desarrollo de sus técnicas de cultivo, y por ende, de su productividad. Utilizarían técnicas similares a la agricultura de rozas.

Por otro lado, el carácter montañoso de su hábitat dificultaría en gran manera el cultivo de la tierra. Por estos  motivos, sus actividades económicas revisten un marcado carácter ganadero, que implicaba una mayor movilidad que otros pueblos germanos occidentales.

Los cuados pasaban por ser excelentes jinetes, algo típico de pueblos nómadas pastores y  ganaderos, que hacen de la monta una auténtica forma de vida.

"Recorren distancias enormes, ya cuando persiguen a otros o cuando regresan, montando a caballos veloces y dóciles, y llevando cada uno un caballo y, a veces, incluso dos, de manera que, al ir cambiando de montura, pueden recuperar las fuerzas y el vigor con descansos alternativos"
Amiano Marcelino 17, 12, 3. 

Su táctica bélica, como hemos mencionado antes, es la de las emboscadas, ataques vertiginosos y rápidas huídas. Para ello utilizaban sus rápidos y bien adiestrados corceles, a los que castraban para evitar que se sintiesen sobreexcitados ante la presencia de yeguas (enemigas). En este sentido, la fuerza principal de su ejército era la caballería.



El armamento era variado y contaba con corazas de cuero, escudos y largas lanzas, ideales para la carga de caballería o para ser arrojadas; también contaban con dardos y otras armas arrojadizas.  Para el combate cuerpo a cuerpo utilizaban las espadas.

"Estos pueblos, más hábiles en el pillaje que en combate abierto, disponían de lanzas bastante largas, y de escudos hechos con cueros pulidos y alisados, sujetos a sus ropas de hilo como si fueran plumas. La mayor parte de sus caballos suelen estar castrados para evitar que se escapen agitados al ver a alguna hembra, o para que no se revuelvan cuando están escondidos y evitar así que descubran a los jinetes con sus fuertes relinchos"
Amiano Marcelino 17 , 2, 2.


En cuanto a las creencias religiosas, los cuados, al igual que otros pueblos esteparios de pastores nómadas como los hunos, veneraban las espadas. Entre los pueblos mencionados era costumbre adorar una espada clavada en la tierra.

"[....] sacaron las espadas que ellos veneran como divinas y juraron que iban a ser leales."
Amiano Marcelino 17, 12, 21. 

sábado, 9 de febrero de 2013

SARGETAS


Pueblo que moraba en las amplias llanuras que se abren al norte del Ponto Euxino. Sus usos y costumbres eran similares a la de pueblos esteparios como los maságetas y los alanos. 

"De este modo, en el propio inicio de esta zona, donde se suavizan ya los montes Rifeos habitan los aremfeos, pueblo conocido por su justicia y amabilidad, en torno al cual corren los ríos Cronio y Visula. Junto a ellos encontramos a los masagetas, alanos, sargetas y otros muchos pueblos desconocidos, de los que no nos han llegado ni sus nombres ni sus costumbres"
Amiano Marcelino  22, 8, 38.

jueves, 24 de enero de 2013

MEDIOMÁTRICOS



Los mediomátricos eran un pueblo de la Galia Belga, que habitaban entre los ríos Sarre y Mosela, y que tenían por capital Divodurum, actual Metz. 

"Después de ella, la Bélgica Primera ofrece Metz y Treves, residencia ilustre de emperadores"
Amiano Marcelino XV, 11,9 

"Después de los helvecios habitan las proximidades del Rin los secuanos y los mediomátricos"
Estrabón IV, 4,3

Los mediomátricos, aportaron cinco mil hombres, al gran ejército que reunió Vercingétorix para oponer a Roma.

" a los mediomátricos [...] cinco mil"
Julio César. VII, 75, 3 

Además de esta mención, aparecen otra vez en los Comentarios de César (IV, 10, 3) y en la Historia Natural de Plinio (IV, 17).

viernes, 12 de octubre de 2012

BURGUNDIOS

Aproximación a la historia del pueblo burgundio

Es comunmente aceptado que el lugar de origen del pueblo burgundio sería alguna zona a orillas del mar Báltico. 
 Para Plinio eran germanos emparentados con los vándalos; "Las estirpes de los germanos son cinco: los vándalos, de los que forman parte los burgodiones, los varinnas, los carinos y los gutones; "
Plinio el Viejo. H.N. IV, 28.

En el siglo I d.C. abandonaron su patria ancestral y ocuparon la cuenca del Vístula medio. En el siglo III se unieron a los alamanes para intentar franquear el limes de los Campos Decumates. Fracasaron en este intento y se asentaron entre el Röhm y Suabia central. 

A partir del año 406 llegaron desde el Norte a tierras imperiales, en la misma oleada que arrastró a ostrogodos y vándalos.

En esta época comenzaron a funcionar como auxiliares de los romanos, convirtiéndose en federados del emperador Jovino en el 413, asentándolos en la zona en torno al Main. 

Las pretensiones burgundias de expandirse hacia el Norte provocaron que Flavio Aecio lanzase contra ellos a los hunos, que en estos momentos, 436, aún eran federados romanos. 
Los hunos de Atila destruyeron este "primer reino burgundio", muriendo a sus manos el rey burgundio Gundanar. Este acontecimiento esta bellamente narrado en la epopeya medieval "El Cantar de los Nibelungos".
Tras esta derrota, los burgundios abandonaron sus pretensiones expansionistas, y en 443 fueron asentados por Roma en las inmediaciones del Lago Leman y Ginebra, donde crearon un "segundo reino".





La única condición: impedir que los alamanes se asentasen en el Ródano. "Después de considerar numerosas posibilidades, el emperador decidió enviar contra los alamanes a los burgundios, pueblo belicoso y que contaba con muchísimos jóvenes valientes, de manera que causaría el pánico entre todos los pueblos vecinos"
Amiano Marcelino 28, 5.9
De todas formas, la ambición corría por las venas de los líderes burgundios, y dos de ellos, Gondiac y Chilperico, a partir del 457 comenzaron a ampliar sus fronteras, hacia Lyon, el Ródano, el Loira, la depresión del Saona y los Alpes Marítimos. 
Durante estos años los burgundios combatieron a favor de Roma contra los hunos (451) y contra los suevos en Hispania (456). En el siglo V los burgundios constituían un poderoso, importante e influyente reino en Europa Occidental. 
Desde la creación del reino, los burgundios van a contar con enemigos fronterizos claros; los alamanes, a los que consiguieron contener en Sapaudia, los ostrogodos de Italia y los francos de Clovis; éstos últimos fueron sus más encarnizados rivales. 
El Reino Burgundio fue una entidad política mixta; romano-germana; que concedía leyes, aunque diferentes, a romanos y burgundios. El rey designaba condes en los diferentes "pagus"; un conde romano para juzgar a los romanos y un conde burgundio que haría lo propio con su gente. 
Conocemos las bases de la ley burgundia gracias a la "Lex Romana Burgundionum", recopilación efectuada en el 506 bajo el reinado de Gundobaldo, con ayuda de juristas romanos. Toda la civilización burgundia descansa sobre esta dualidad germano-romana. El ejército se organiza a partir de razzias y pillajes; mientras que la administración se modela según la de Rávena.  

 
Los burgundios se adaptaron rápidamente a la vida urbana y mostraron siempre respeto a los emperadores. Así el rey burgundio Segismundo (516 - 523) escribió a Anastasio: "Mi pueblo os pertenece; os obedezco, al mismo tiempo que le mando a él".

El rey burgundio residía en Lyon, y su heredero e Ginebra. El monarca debía abandonar su cargo en caso de derrota en el campo de batalla o de una mala cosecha (de la misma forma que hacen hoy día nuestros políticos)ya que no habría cumplido su cometido y fallado a su pueblo. Otra de las figuras importantes de la sociedad burgundia era la máxima autoridad religiosa, que mantenía su posición durante toda la vida.

" Entre los burgundios, el rey es conocido normalmente como Hendinos y, de acuerdo con una antigua costumbre, debe abandonar el poder si, durante su mandato, sufren una derrota en la guerra o la tierra les niega una cosecha abundante, ya que al igual que los egipcios, suelen culpar a sus mandatarios de estos hechos. 
En cuanto a la principal autoridad religiosa de este pueblo, es el Sinistus, que mantiene esta dignidad durante toda su vida sin verse expuesto a las eventualidades de los reyes"
Amiano Marcelino 28,5.4  

A partir de estos momentos la historia política estuvo marcada por el continuo conflicto con los reyes merovingios.

En 493, Gundebaldo firmó un pacto de no agresión con el rey franco Clodoveo I que se casó con su hija Clotilde. Mas la conversión de Clodoveo al catolicismo y las ambiciones políticas del hermano de Gundobaldo, provocaron un nuevo conflicto entre francos y burgundios.

Clodoveo venció a Gundobaldo en Dijón y aceptó levantar el sitio de Aviñón a cambio de un tributo anual. No obstante los sucesores de Gundobaldo, Segismundo y Gondomar siguieron enfrentados a los herederos de Clodoveo. 

Estatua de Gundobaldo en Ginebra.

Aprovechando disenciones internas en la casa real burgundia, los francos consiguen por fin anexionar el Reino de Burgundia hacia el 534. Los francos respetaron las instituciones y la nacionalidad burgundia, parte de la aristocracia permaneció en los puestos claves, produciéndose la fusión entre francos y burgundios. 

Pero la zona resistirá hasta el siglo XV, cuyo nombre recordaba la impronta dejada por los invasores del siglo V. . . BORGOÑA.... 

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...