Mostrando entradas con la etiqueta Durad Brankovic. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Durad Brankovic. Mostrar todas las entradas

sábado, 7 de diciembre de 2019

PALADÍN GUNDULIC.





En el siglo XV el Mediterráneo Oriental era un hervidero, con Repúblicas de comerciantes buscando constantemente nuevos mercados, al tiempo que los turcos otomanos proyectaban el dominio absoluto de las tierras bañadas por el Mare Nostrum. Paladín Gundulic, Paladino Góndola en italiano, fue uno de los hombres que se movió por el mundo de estos tiempos. 

Paladín Gundulic fue un notable comerciante y diplomático de la República de Ragusa (Dubrovnik). Su familia era de origen italiano – Lucca – y se asentó en la ciudad del Adriático hacia el año 930. Gondola suministraba a Dubrovnik cereales del sur de Italia y Sicilia, gracias a los privilegios que le otorgaron los monarcas napolitanos. 

A lo largo de su vida protagonizó numerosas misiones diplomáticas. En una ocasión escoltó a Erik de Pomerania, gobernante de la Unión Kalmar que regresaba de Tierra Santa y pasó por Dubrovnik. La ciudad equipó una galera y le concedió una escolta, puesta bajo el mando de Gundulic. 

En 1433 el gobierno de la República de Ragusa envió una comitiva encabezada por Gundulic, a felicitar al déspota serbio Brankovic, por el matrimonio de su hija Mara con el sultán Murad II. De paso pidió ayuda al serbio para tratar con el soberano otomano. Más tarde fue nombrado como uno de los supervisores de las obras para el suministro de agua de Dubrovnik. 

Paladin Gundulic se fue ganando la confianza del rey de Nápoles Fernando I (Ferrante I), que lo contrató para mantener una conexión permanente con el señor de la guerra albanés, Skanderbeg.


lunes, 1 de junio de 2015

SANTA ANGELINA



Albaneses y serbios llevan siglos fomentando una peligrosa enemistad, cuyo origen al parecer habría que buscarlo en la Edad Media, y es que esas cosas suelen ocurrir entre todos los vecinos. De la misma manera que podemos encontrar motivos para el desencuentro, también es posible dar a conocer razones para la solidaridad. Santa Angelina es un ejemplo de ello.

Angelina nació en el seno de un destacado clan albanés, los Arianiti. Su padre era Gergj Arianiti y su hermana Donika, la esposa del caudillo Skanderbeg. Angelina se casó con Stefan Brankovic, el hijo del déspota serbio Durad Brankovic. Pudo ser un matrimonio basado en el amor, y quizás primaron los intereses políticos, militares y estratégicos, pero lo importante es que serbios y albaneses colaboraban para hacer frente a un enemigo común, el Imperio Otomano.


Cuando los otomanos invadieron y borraron del mapa el Despotado Serbio, Angelina y Stefan se refugiaron en Italia. Cuando murió su esposo, Angelina viajó al Reino de Hungría y finalmente se retiró a un monasterio en Fruska Gora. Por su vida piadosa fue proclamada santa (al igual que su marido) y pasó a ser venerada por la Iglesia Ortodoxa. Tanto en Serbia, Venerable madre Angelina, como en Albania, Angelina de Krujë. 

jueves, 30 de abril de 2015

MARA BRANKOVIC.



Mientras las mujeres de las clases populares y humildes tenían como función social ser madre y mantener el hogar, las féminas de la aristocracia eran utilizadas para forjar alianzas, sellar pactos indisolubles y firmar la paz después de la guerra. Mara Brankovic - conocida también como Sultana Marija , hija del déspota serbio Durad Brankovic y la bizantina Irene Cantacucena contrajo matrimonio con el sultán Murad II, para asegurar las fronteras y la estabilidad del débil principado de su padre. Probablemente el matrimonio no se consumó y tras la muerte de su esposo, Mara formó parte activa de la corte de su hijastro Mehmet II, actuando incluso en embajadas ante la República de Venecia.  

jueves, 19 de febrero de 2015

DURAD BRANKOVIC



Durad Brankovic - o Jorge Brankovic - intentó por todos los medios posibles conservar la cultura serbia ante el empuje destructivo de los otomanos. Durad fue hijo de Vuk Brankovic y Mara Lazarevic (hija del Zar Lazar ), y sucedió a su tío Esteban Lazarevic al frente del Despotado Serbio, los últimos despojos del gran Imperio Serbio medieval. Cuando los turcos conquistaron Krusevac, mudó su capital a Smederevo, cerca de Belgrado, donde logró reunir una importante biblioteca con textos en lengua eslava, en latín y en griego, convirtiéndola en un importante centro de cultura serbia.

Los turcos la ocuparon en 1439 y Durad comenzó un largo peregrinar que le llevó a Zagreb , a Budva, a Zeta y a Dubrovnik . Los otomanos exigieron a los senadores de Ragusa la devolución de Brankovic, a lo que estos se negaron alegando dos poderosas razones: Dubrovnik era una ciudad libre que aceptaba a cualquiera,  y que era mejor que Durad permaneciese allí, ya que de esta manera no intentaría nada contra los intereses turcos. 


Se alió con los húngaros y acompañó a Janos Hunyadi en su Campaña Larga, participando por ejemplo en la Batalla de Nis . Hizo de embajador ante Murad II, al que ofreció su propia hija, Mara Brankovic como esposa, contribuyendo a la firma de la Paz de Szeged entre cristianos y turcos. Una paz demasiado breve. Como recompensa el sultán devolvió a Durad su capital, Smederevo.

Durad Brankovic intentó estar presente en todos los frentes: se casó con Irene Cantacucena, una de las nietas de Juan VI Cantacuceno, en 1430 envió a uno de sus hijos a luchar junto al albanés Gjon Kastrioti, y viendo que se avecinaba el desastre cristiano se negó a participar en la fracasada Cruzada de Varna. 

A partir de ese momento se alineó en el bando de su yerno y en 1448 cuando Hunyadi regresaba a Hungría tras ser derrotado en la Segunda Batalla de Kosovo, fue retenido por el déspota serbio. Se cuenta además que Durad Brankovic cortó el camino a los albaneses de Skanderbeg que pretendían participar en la batalla al lado de los húngaros.

Y lo que son las cosas, precisamente Hunyadi con su brillante victoria sobre los turcos en el cerco de Belgrado, posibilitó que Durad Brankovic recuperase buena parte de su territorio, tras la consiguiente retirada del sultán turco a Edirne. En diciembre de ese mismo año, 1456, a los 79 años de edad, murió el déspota Brankovic, dejando a su querida serbia en una estado de agonizante fragilidad frente al Turco. 

jueves, 12 de febrero de 2015

BATALLA DE NIS

El día que Skanderbeg se quitó el turbante. 


Cada día cuenta. Cada acontecimiento que nos ocurre (seamos o no el protagonista) marca nuestra existencia. A veces pasan desapercibidos y no somos capaces de comprender su alcance. Con la historia sucede lo mismo, hechos que parecen insignificantes, olvidados por la mayoría, tuvieron gran trascendencia para mucha gente, pero raramente alguien los recuerda. Esto es lo que sucede con la batalla de Nis. 

La batalla de Nis es una más de la larga lista de victorias del paladín transilvano Janos Hunyadi , en este caso concreto, circunscrita a la denominada Campaña Larga. En realidad se incluyen cinco choques armados entre el ejército cristianos y tres cuerpos diferentes del ejército turco. En el primer envite fue tomada la exigua guarnición de Nis. Nis, transliterada a veces en la forma de Nish, es una ciudad serbia ubicada sobre el río Nisava, famosa por ser el lugar de nacimiento del emperador Constantino el Grande. Una de las ciudades más antiguas de los Balcanes, una puerta entre Oriente y Occidente, situada en un cruce de autopistas que unen Europa con Asia Menor.

A continuación se producen tres choques sucesivos contra otros tantos ejércitos otomanos, que avanzaban desde diferentes posiciones. Y finalmente una batalla frente a los restos de los tres ejércitos derrotados que se habían recompuesto a duras penas. 

En esta campaña larga, el comandante húngaro estuvo asistido por el representante papal Giuliano Cesarini, el rey de Hungría y de Polonia, Vladislao III Jagellón, por Nicolás Ujlaki , y por el serbio Durad Brankovic. Por parte de los turcos sus principales oficiales fueron Kasim Pasha, Turakhan de Beg, Isak Beg y Skanderbeg. 

El 3 ó 4 de noviembre de 1443 el ejército cristiano (20000 húngaros, 5000 polacos y 8000 serbios) desbarataron al ejército otomano (12000 jinetes pesados y un número desconocido de soldados fronterizos) obligándoles a retirarse (momentaneamente) de los Balcanes.

Las consecuencias de la victoria cristiana fueron inmediatas: Murad II cede el trono a su joven hijo Mehmet II, se detiene el avance turco, además se liberan algunos territorios que ya habían sido controlados, Durad Brankovic consigue restaurar temporalmente el despotado de Serbia y la euforia cristiana propició la convocatoria de una nueva cruzada el año siguiente (acabó con el Desastre de Varna). Para los albaneses significó el comienzo de la resistencia y el nacimiento de un símbolo eterno: Skanderbeg .

En la confusión de la derrota, algunos caballeros extranjeros que formaban parte de la hueste otomana, aprovecharon la coyuntura para desertar del ejército turco y volver a su tierra natal, y recuperar las viejas posesiones de su familia; uno de ellos fue Jorge Castriota, Skanderbeg.

Jorge Castriota era el hijo de un noble albanés, Gjon Kastriota, que había pasado buena parte de su vida como rehén de los trucos, una costumbre habitual en la época. Los sultanes se aseguraban la lealtad de sus vasallos manteniendo a sus vástagos como rehenes. Al parecer, según fuentes y opiniones, Castriota fue educado en la fe musulmana y pronto se convirtió en un magnífico militar, que combatía para la Media Luna. Pero todo cambió la noche del 3 al 4 de noviembre. 

En medio del caso reinante, con los soldados de Hunyadi masacrando a los pobres turcos, Skanderbeg arrojó el turbante otomano, y acompañado de 300 jinetes albaneses, entre los que se encontraba su sobrino Hamza, abandonó a sus compañeros de armas y fatiga, renegó de la Media Luna y regresó a su tierra natal. Una vez en Albania organizó la resistencia antiturca y mantuvo en jaque a los sultanes de la Sublime Puerta durante dos décadas, prácticamente hasta el día de su muerte. Sin duda alguna, este momento fue clave para la historia posterior de Albania. 

sábado, 3 de mayo de 2014

VUK BRANKOVIC ¿HÉROE O TRAIDOR?



Vuk Brankovic fue un noble serbio, que poseía el título de Knez (príncipe), señor de un feudo en Kosovo, vasallo del Gran Príncipe de Serbia y yerno de Lazar Hrebeljanovic, al estar casado con su hija Mara. El hijo de ambos, Durad Brankovic, llegará a gobernar sobre todos los serbios. 


La tradición literaria serbia siempre lo ha descrito como traidor, puesto que abandonó las huestes cristianas en mitad del combate, durante la celebérrima Batalla de Kosovo (1389). Sin embargo, jamás dejó de luchar contra los infieles otomanos, como en la Batalla de Nicópolis (1396), y murió, precisamente, en una fétida y oscura mazmorra turca. 
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...