Mentes calenturientas imaginan
tórridas escenas en el interior de los conventos. Monjas casquivanas
y frailes salidillos dan rienda suelta a las más bajas pasiones
lejos de las miradas inquisitoriales del abad y la madre superiora.
La blancura virginal de la piel femenina contrasta con el sonrosado
rostro del monje tonsurado. El dibujante flamenco Cornelis Cornelisz van Haarlem añade a la escena deliciosas viandas, y para no olvidar
donde estamos y a quién servimos, un rosario de considerable tamaño.
Mostrando entradas con la etiqueta Cornelis Cornelisz van Haarlem. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cornelis Cornelisz van Haarlem. Mostrar todas las entradas
lunes, 19 de junio de 2017
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

