Sébastien
Le Prestre, Marqués de Vauban, Mariscal de Francia y reputado
ingeniero militar en tiempos del rey Sol, Luis XIV. Especialista en
el asedio de plazas fuertes, en el diseño de paramentos defensivos,
la construcción de ciudadelas y en la fortificación de puertos.
Vauban fue una pieza esencial en el estado absolutista francés que
consiguió el dominio de la Europa continental.
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jueves, 7 de febrero de 2019
viernes, 1 de diciembre de 2017
LA CIUDADELA DE SAINT JEAN PIED DE PORT.
Donde
los arquitectos militares de la Edad Moderna, la era de la pólvora y
la artillería, levantaron un bastión, existía en la Edad Media un
castillo. La Ciudadela de Saint Jean Pied de Port, magnífico ejemplo
de baluarte artillero que reposa en la colina Mendiguren, es una
muestra indudable del tradicional carácter estratégico de la
localidad.
En
los inicios del siglo XVI los reyes Carlos I y Francisco I mantenían
una enconada disputa (con el trono imperial de fondo) y el castillo
medieval aquí situado fue arrasado por las tropas españolas después
de un asedio de tres semanas. La tensión constante entre Francia y
España y el contexto bélico permanente llevaron a la determinación
de convertir Saint Jean pie de Port en un bastión defensivo con
guarnición permanente entre Bayona y Pamplona.
Durante
la década de 1620 la actual ciudadela fue tomando forma con la
construcción de los cuatro bastiones angulares. Antes de que acabase
el siglo el ingeniero Vauban, que trabajaba a las órdenes de Luis
XIV, el Rey Sol, dejó aquí su marca personal en el estilo de los
edificios y puertas, y la construcción de subterráneos.
Desde
el siglo XVIII la vida de esta tranquila villa pirenaica transcurría
a ritmo de paso militar, con la llegada de convoyes, los movimientos
de tropas y la presencia constante de una guarnición de quinientos
hombres. Esta ciudadela jugó un destacado papel en las guerras de la
Revolución y del Imperio, por aquí pasó Napoleón para invadir
España y en 1814 resistió un enconado asedio. En el siglo XX perdió
su condición militar, fue declarada Monumento Histórico y
actualmente es un colegio.
Desde
del cumbre de la colina Mendiguren, la fortaleza domina ciudad y
entorno, y podemos obtener una buena perspectiva de los cercanos
Puertos de Cize. Hoy es posible meterse en la piel de los soldados
que formaban parte de la guarnición permanente de la ciudad y
recorrer el camino de ronda (o adarve). Moviéndose uno por aquí
puede desentrañar (en altura) los intrincados secretos de la ciudad.
Troneras, garitas, almenas y matacanes nos sumergen en un emocionante
pasado bélico.
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Saint Jean pied de Port
viernes, 13 de marzo de 2015
VILLAFRANCA DE CONFLENT, CENTINELA DE LOS PIRINEOS.
Cataluña, Andorra y el Rosellón, la misma lengua y la Senyera en ambas márgenes de los Pirineos. Villafranca de Conflent, considerada una de Les plus beaux villages de France, es una preciosa ciudad fortificada de origen medieval. Fundada por Guillermo Ramón, conde de Cerdaña a finales del siglo XI, en un punto estratégico del Valle del Tet, paso obligado entre la Cerdaña y el Rosellón. La villa fue parte integrante sucesivamente del Condado de Barcelona, el Reino de Mallorca, la Corona de Aragón, Francia (1463), España (1493) y tras la Paz de los Pirineos (1659) volvió nuevamente a Francia.
A pesar de su esencia medieval, sus formidables fortificaciones abaluartadas son obra del ingeniero Marqués de Vauban en el siglo XVII.
Topé con esta ciudad por casualidad, pues reconozco mi ignorancia en cuanto a su existencia, hasta que pasé por delante de sus murallas en cierta ocasión que cruzaba los Pirineos en dirección a Francia. Por supuesto detuvimos la marcha y nos dispusimos a conocer mejor esa villa que nos había dejado con la boca abierta.
El fundador, el conde Guillermo Ramón de Cerdaña, estableció un mercado y una iglesia para favorecer el asentamiento de población.
La ciudad está estructurada en dos calles paralelas, rue Saint Jean y rue Saint Jacques. En el pasado, la actividad textil (telas y teñido), el hierro y el trabajo del cuero y carnicería se concentraban a lo largo de estas dos calles. La calle rue des Tisserands conserva el recuerdo de aquella época.
La porte Contale es la puerta más antigua de la ciudad, construida durante la primera ampliación de la villa, abierta a la gran llanura del Rosellón.
Constuida en mármol en el siglo XII la portada de la iglesia de Villafranca es un ejemplo del arte románico catalán.
El ayuntamiento, sede del poder civil, fue construido en el siglo XII.
La torre campanario fue construida en 1200, integrada en el ayuntamiento actual, fue utilizada, como muchos de estos edificios fortificados, como prisión. El veguer era juez y representante del poder y la administración del rey, y como tal impartía justicia en su nombre. Durante varios siglos, junto con el ayuntamiento local, este edificio fue la sede de la Veguería del distrito de Conflent, y un claro símbolo de la autoridad condal.
La rue des Tisserands. En la Edad Media y a lo largo de cientos de años, los tejedores (tisserands en francés) vivían y trabajaban en esta calle (de ahí precisamente su nombre). Fundamentalmente se dedicaban al tejido de la lana, y en menor medida lino y seda. La calidad de los productos fabricados era tal, que llegaban mercaderes de toda Europa para comprarlos. Los tejedores poseían una marca de calidad para garantizar el origen de los tejidos.
La fama de los paños de Villafranca fue, durante mucho tiempo, el motivo principal de la riqueza de la ciudad. Por esta razón no existían impuestos para comerciar aquí, y de ese hecho se desprende el nombre de la localidad: Villa Franca.
La torre de Solanell ocupa la intersección de dos calles, al costado de un edificio del siglo XIV que más tarde sirvió como hospital militar. Forma un cuadrado con siete metros de lado y veinte metros de altura. El carácter imponente del edificio debía marcar el poder y la riqueza del municipio.
San Juan lleva siglos protegiendo a los habitantes de la ciudad.
El blasón de Villafranca de Conflent consiste en dos torres, una escalera y una corriente de agua coronadas con los colores de Cataluña y de la Corona de Aragón.
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