Raimundo de Sain Gilles,
miembro de una de las familias más antiguas de la Provenza, fue
conde de Tolosa, marqués de Provenza, duque de Narbona y conde de
Sain Gilles. Acaudalado señor, motivado por sus creencias religiosas
participó en la Reconquista española y fue uno de los primeros en
apuntarse a la Primera Cruzada (donde se enfrentó abiertamente a
Bohemundo de Tarento) tras el llamamiento de Urbano II en Clermont.
Comandaba un numeroso ejército (costeado por él mismo), bien
entrenado y especialista en la guerra de asedio, que tuvo una
brillante actuación en la toma de Antioquía. Los hombres de
Raimundo participaron del descubrimiento de una de las reliquias más
fantásticas de la Cristiandad, la Sagrada Lanza, un hecho que
contribuyó a aumentar el prestigio de su señor, erigido en uno de
los líderes de la expedición. Tras la conquista de Jerusalén se le
ofreció el título de rey, que con dignidad rechazó.
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lunes, 27 de junio de 2016
miércoles, 13 de abril de 2016
ROBERTO II DE FLANDES
Hijo de Roberto el
Frisón, fue como su padre Conde de Flandes, y por su participación
en la Primera Cruzada, ha pasado a la historia como Robertus
Hierosolimitanus. Siguió a Godofredo de Bouillón hasta Tierra
Santa, intervino en el sitio de Nicea y ayudó a Bohemundo de Tarento
a conquistar Antioquía. Contrajo matrimonio con una hermana del papa
Calixto II y de esta unión nació su sucesor Balduino VII.
sábado, 12 de marzo de 2016
BOHEMUNDO DE TARENTO, "PRÍNCIPE DE ANTIOQUÍA".
Bautizado
como Marco, este hijo del normando Roberto Guiscardo, debido a su
altura y corpulencia, fue conocido como Bohemundo, el nombre de un
gigante mitológico. Príncipe de Tarenro, enemistado hasta la
obsesión con Alejo I Comneno, reunió un pequeño ejército formado
por Normandos, se enganchó a la Primera Cruzada. Esta reducida
hueste tuvo un gran impacto en Oriente. Atravesó con éxito Asia
Menor desde Constantinopla hasta Antioquía, dando muestras más que
sobradas para la guerra, convirtiéndose en uno de los más
destacados líderes cristianos en Tierra Santa. Algunos historiadores
consideran a Bohemundo el comandante más efectivo de esta Primera
Cruzada.
Bohemundo
era un hombre empañado por un aire terrible pero que sabía ser
encantador cuando la ocasión lo requería, del que se dijo que
siempre buscaba lo imposible y no tenía inconveniente en enfrentarse
a enemigos más poderosos. Puso sitio a la ciudad de Antioquía,
contribuyó a su conquista y consiguió fundar el Principado de
Antioquía. A pesar del éxito, y de tratarse de un lugar
estratégico, Bohemundo tenía poderosos vecinos: los estados
musulmanes y el propio Imperio Bizantino, que reclamaba esos
territorios como suyos legítimamente. Enfrentados a unos y otros,
Bohemundo terminó dando con sus huesos en una fría y honda mazmorra
de uno de sus enemigos. Rescatado y arruinado decide regresar a
Occidente.
Su
fama y personalidad le proporcionaron una espoda de alta alcurnia,
Constanza, la hija del rey francés Felipe I. Con los ejércitos que
le proporcionó su suegro se lanzó contra Alejo....para sufrir una
humillante derrota. El orgulloso Bohemundo acabó sus días
convertido en un vasallo más del emperador, hasta que le peste acabó
con este sufrimiento.
viernes, 11 de marzo de 2016
TANCREDO DE HAUTEVILLE.
Famoso
y despiadado combatiente de la Primera Cruzada, Tancredo de Hauteville acompañó a Tierra Santa a su tío, el no menos despiadado Bohemundo
de Tarento. Tras combatir con denuedo, Tancredo cumplió como regente
del Principado de Antioquía durante la ausencia de Bohemundo y el
tiempo y la literatura hicieron de él uno de los héroes del poema
Gerusaleme Liberata de Torquato Tasso.
miércoles, 9 de marzo de 2016
TATIKIOS
Un
imperio territorial ha necesitado históricamente a hombres capaces
que lo defendieran de las apetencias surgidas del bajo vientre de
propios y extraños. Tatikios, un hombre con la nariz mutilada y una
prótesis de oro, cumplió con esa función para un decadente (y
prácticamente insalvable) Imperio Bizantino.
Este
Tatikios era el hijo de un esclavo (posiblemente turco) que sirvió a
Juan Comneno, se crió en la corte y creció junto al futuro emperador
Alejo I. Su carrera militar y servicio al estado comenzó en 1081
cuando participó en la batalla de Dirraquio, donde los bizantinos
fueron derrotados por los normandos de Roberto Guiscardo. En los años
siguientes combatió a los selyúcidas, a los pechenegos, a los
cumanos, al tiempo que se convertía en protector y guardaespaldas
del emperador.
A
finales del siglo XII los cruzados se desparraman por Tierra Santa y
Tatikios recibe el encargo de convertirse en su guía, y de esta
manera tenerlos vigilados muy de cerca. El comandante bizantino
acompañó a la expedición de Bohemundo de Tarento (enemistado
visceralmente con Alejo) y cómo su misión era preservar los
intereses de Bizancio, pronto se ganó el desprecio de los caballeros
occidentales que veían en él a un traidor y un cobarde. Esta
opinión difiere totalmente de la imagen que nos legan los
historiadores bizantinos, con Ana Comneno a la cabeza, que se refiere
a él como un luchador valiente, un orador inteligente y un hombre
muy capaz.
martes, 8 de marzo de 2016
SICHELGAITA DE SALERNO.
Una
princesa guerrera de la Edad Media, hija del Lombardo Guaimario IV,
príncipe lombardo de Salerno y segunda esposa del normando Roberto
Guiscardo. Sichelgaita mandaba tropas por voluntad propia y
acompañaba a su esposo en las campañas que afrontaba, como en la
batalla de Dirraquio (1081) cuando juntos derrotaron al ejército de
Bizancio. Tras la muerte de su esposos se dedicó al estudio de la
medicina, en la Escuela Médica Salernitana y al uso de hierbas
curativas, ganando entre sus enemigos fama de bruja y envenenadora.
Al parecer intentó asesinar al hijo de su marido, Bohemundo de
Tarento.
martes, 9 de febrero de 2016
DAGOBERTO DE PISA.
Dagoberto desde su influyente posición de Arzobispo de Pisa, promovió entre los cristianos, la guerra contra el Islam. Fue legado papal en la corte de Alfonso VI de León, pero las luchas de la Reconquista no saciaban su ambición. Convencido de la viabilidad de la Guerra Santa se embarcó con la flota pisana que participó en la Primera Cruzada apoyando a los ejércitos occidentales en los asedios de las ciudades de la costa mediterránea. Una vez en Tierra Santa entrabló una provechosa relación con Bohemundo de Tarento y Balduino de Boulogne, que apoyaron a Dagoberto para que se convirtiese en el primer patriarca de Jerusalén.
Un iluso Dagoberto pretendía que el Reino de Jerusalén fuese gobernado directamente por la iglesia, con el Patriarca de Jerusalén como único representante legítimo del Santo Padre de Roma. Pero los nobles tenían otros planes para el recién creado reino. A la muerte de Godofredo de Bouillón, los mismos hombres que habían situado a Dagoberto como patriarca, decidieron proclamar rey a Balduino (el hermano del fallecido) y aunque a regañadiéntes Dagoberto no tuvo más remedio de proceder a coronarlo. Un episodio más de la secular lucha entre los dos poderes: el temporal y el espiritual.
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