Mostrando entradas con la etiqueta Leonor de Aquitania. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Leonor de Aquitania. Mostrar todas las entradas

sábado, 17 de junio de 2017

BAYONA, ENTRE GASCUÑA Y EUSKADI.



El río entra y sale de la ciudad, estructura su entramado y la organiza en barrios. A un lado vasca, en la otra orilla francesa. Destacado puerto y ciudad histórica. Aquí mantuvo secuestrados Napoleón a los ineptos Carlos IV y Fernando VII. Cielo gris y húmedo, fachadas oscuras, gaviotas posadas sobre cualquier poste. Se siente el agua en cada calle, en cada pequeña plazuela o espacio abierto. Típica estampa de un pueblo marinero atlántico, más frío que el mare Nostrum, pero de confines más lejanos.

Bayona (Baiona o Bayonne) está emplazada muy cerca del mar Cantábrico, en la confluencia de los ríos Nive y Adur, en la región histórica de Euskal Herria llamada Labourd/Lapurdi, tierra no solo de vascos, sino también de vascones.


Como todas las plazas fronterizas, Bayona ha sido testigo de una turbulenta historia jalonada de episodios violentos. El origen de Bayona hay que buscarlo en un castrum romano conocido como Lapurdum. Durante los primeros siglos medievales fue conquistada por los vikingos. Se cuenta que en estos años de presencia escandinava aprendieron los bayoneses los secretos de la navegación. Técnicas que supieron poner en práctica con éxito.

Más tarde formó parte del ducado de Aquitania y en el siglo XII tras la boda entre Enrique II Plantagenet y Leonor de Aquitania, Bayona se convirtió en una ciudad inglesa. En estos años desarrolló todo su potencial económico. Tras varios siglos de presencia inglesa en el contexto de la Guerra de los Cien Años, Jean de Dunois la conquistó para su rey Carlos VII de Francia.

Durante los conflictos que se desarrollaron en el campo francés durante el Antiguo Régimen, los campesinos de Bayona, faltos de pólvora, pero sobrados de imaginación, introdujeron cuchillos de caza en los cañones de sus escopetas a modo de improvisadas lanzas; había nacido la bayoneta.


El río Adur conecta Bayona con el Golfo de Vizcaya y esta estratégica situación geográfica hizo posible el desarrollo económico de la urbe. Los ciudadanos prosperaron con la práctica del comercio y gracias al dinero que llegaba a través del río se construyeron la catedral, el claustro y el castillo.

Durante toda la Edad Media, Bayona disponía de un dinámico puerto que comerciaba con las islas Británicas y con el mar del Norte. Por otro ladro, sus astilleros gozaban de gran reputación en el continente.


El río Nive divide la ciudad en dos barrios, el histórico Grand Bayonne, y el barrio vasco de Petir Bayonne.


El Grand Bayonne, organizado alrededor de su catedral gótica de Sainte Marie, es el barrio histórico, comercial y burgués desde siempre. Los numerosos privilegios reales fomentaron la práctica económica y el enriquecimiento de la clase burguesa. Los diferentes oficios – toneleros, tejedores, forjadores, carniceros – se van asentando en calles y barrios. Los nombres actuales de muchas calles recuerdan, y sirven de sencillo homenaje, a estas corporaciones medievales que contribuyeron al engrandecimiento del burgo.


Para cubrir las necesidades de espacio y proteger sus mercancías de los frecuentes incendios, artesanos y comerciantes, mandaron construir sótanos o caves, de los que se han llegado a localizar más de cien.

La Catedral de Sainte Marie es el corazón de la ciudad medieval y aquí se reunían los peregrinos que se dirigían a Santiago de Compostela a través de la llamada vía de Bayona. El claustro, abierto sin complejos a la vida de la ciudad, se convierte en lugar de reunión del consistorio y los habitantes, y recinto para los comerciantes.


El Chateau Vieux tiene forma de enorme cubo, sin estridencias ni elementos fútiles. Un gran bloque indestructible construido en el siglo XII por los reyes ingleses. Su estructura descansa sobre tres torres romanas fuertemente reforzadas. Este Castillo Viejo fue lugar de residencia de los gobernadores de la ciudad. Aquí vivió (un tiempo) Eduardo de Woodstock, el famoso Príncipe Negro.


La Petit Bayonne fue urbanizada a partir del siglo XII sobre las tierras bajas y pantanosas de la margen derecha del Nive, organizándose a lo largo de canales. En gascón se llama Borc Nau, el Burgo Nuevo. El barrio fue protegido por una línea de fortificaciones y poco a poco fue configurando su vocación comercial. Fue también un barrio de profunda implantación cristiana con la instalación aquí de las órdenes religiosas.

Petit Bayonne es un barrio dedicado a las actividades fluviales y marítimas. Aquí se ubican los astilleros, el mercado de pescado y los oficios relacionados con el mar. Corsarios, contrabandistas y etarras encontraron aquí refugio en alguna vieja casa.


El Chateau Neuf – Castillo Nuevo – fue construido por Carlos VII tras la conquista francesa, levantándolo sobre la muralla inglesa del siglo XIII.


Dura razonable, en el proyecto político de una Euskal Herría unida e independiente ¿qué papel jugaría una ciudad como Bayona?.


La estructura fortificada, formada por tres líneas de muralla, corresponde a la típica de cualquier población de frontera.


En el callejón de la Luna Negra los marineros gastaban la paga en tascas y burdeles de mala muerte. Bajos fondos portuarios, esencia viva de ciudades abiertas al mar.




 Una patria chica de hombres lanzados al mar, pescadores de bacalao, comerciantes y marineros, arponeros y corsarios. Desde el siglo XI tenemos noticias de la venta de carne de ballena en el mercado de la ciudad. En el siglo XIV, además, era cuartel general (y guarida) para bandas de corsarios.


sábado, 1 de octubre de 2016

GUILLERMO X DE AQUITANIA.



Noble francés de talle descomunal y voraz apetito, conde de Poitiers y duque de Aquitania, hijo de Guillermo el Trovador y padre de Leonor de Aquitania, a través de su sangre, el amor por las letras, la música y la poesía pasó del abuelo a la nieta.


Guillermo ha sido identificado con el don Gaiferos de Mormaltán, el protagonista de un famoso romance medieval escrito en lengua gallega que narra las vicisitudes de un peregrino en el Camino de Santiago. Don Gaiferos peregrinó varias veces a la tumba del Apóstol (dicen que ocho) y en la última de ellas, durante la celebración del Viernes Santo, falleció en la catedral compostelana.  

miércoles, 30 de marzo de 2016

GUILLERMO EL TROVADOR



Guillermo IX duque de Aquitania – Guilhem de Peiteus en occitano – y Conde de Poitiers, es el primer trovador en lengua provenzal de nombre conocido. Auténtico prototipo de galán medieval, cruzado, caballero, amante, músico y poeta. Heredó unos territorios más extensos que los del propio rey de Francia. Anticlerical convencido fue dos veces excomulgado, una de ellas por un lío de faldas. Un hombre con pocos escrúpulos, cínico, sensual y burlón, en ocasiones obsceno, pero capaz de rendirse ante los favores de una dama, su ajetreada vida, llena de anécdotas, le proporcionó material suficiente para su pluma.

“qu'enaissi fue de nuetz fadatz
sobr'un pueg au”

[porque así fui hechizado de noche sobre una alta montaña]


Su nieta Leonor de Aquitania heredó de él su pasión por la cultura, las artes y el amor cortés.

martes, 22 de marzo de 2016

ALFONSO DE POITIERS.



En 1249 Alfonso de Potiers era el noble más rico de toda Francia. Hermano y hombre de confianza del rey Luis IX, hijos ambos de Luis VIII y Blanca de Castilla, bisnietos por tanto de Enrique II Plantagenet y Leonor de Aquitania. Alfonso dedicó su vida a amasar su enorme fortuna. Caballero armado, coleccionista de títulos, como Conde de Poitiers y Conde de Tolosa, reputado administrador de bienes, ambicioso terrataniente, prisionero en las cruzadas (junto a sus hermanos Luis y Carlos de Anjou), yerno (y heredero) de Raimundo VII de Tolosa, compañero de armas de San Luis y regente de Francia mientras el rey permanecía en Tierra Santa. Alfonso y su esposa, Juana de Tolosa, fallecieron en Italia cuando regresaban de la cruzada del Norte de África. Al morir sin descendencia, todo el patrimonio de Alfonso fue incorporado por la corona francesa.  

miércoles, 8 de abril de 2015

EGLISE SAINT MICHEL DE FONTEVRAUD.



En los alrededores de la Abadía de Fontevraud , en el valle del Loira y lugar de reposo de Leonor de Aquitania y su esposo Enrique II Plantegenet se encuentra la pequeña iglesia de San Miguel.


Esta curiosa iglesia porticada fue construida entre los siglos XIII y XV a iniciativa de la abadesa de Fontevraud, y posteriormente reformada en el siglo XVIII. 


domingo, 1 de junio de 2014

WILLIAM THE MARSHAL, EL CABALLERO MÁS GRANDE.



William the Marshal, o Guillermo el Mariscal, fue un caballero anglonormando, considerado, en su época "el más grande caballero que jamás vivió". Sirvió a cuatro monarcas ingleses, Enrique II, Ricardo I Corazón de León, a su hermano Juan Sin Tierra, y a Enrique III. 



Como hijo menor de un noble menor William no tenía donde caerse muerto. Así que ni corto ni perezoso decidió cruzar el canal y pasar a Normandía, con la intención de hacerse un hombre y un nombre. En 1166 fue armado caballero durante una campaña en la Alta Normandía que había sido invadida por Flandes. En otra ocasión fue capturado en una emboscada, pero impresionó de tal manera de Leonor de Aquitania, que decidió liberarlo.

Bajo la protección y admiración de la reina, William se convirtió en el mejor competidor de justas de su época, su auténtica pasión, y descubrió, que bien podía ganarse la vida participando en torneos por toda Francia. Se trataba de duras competencias, mortales en numerosas ocasiones, pero que podía reportar botines, caballos y armaduras, y recompensas por los oponentes capturados. En su lecho de muerte el Mariscal recordaba haber vencido a más de quinientos caballeros durante su exitosa carrera.


Su relación con los monarcas se fue estrechando, se convirtió en un asiduo e íntimo de la corte, y Enrique y Leonor, lo eligieron como maestro de armas del hijo de ambos Enrique el Joven, que moriría prematuramente. William fue capitán de Enrique II, y durante el enfrentamiento entre éste y su hijo Ricardo, en una escaramuza el Mariscal descabalgó a Ricardo, aunque se limitó, simplemente , a matar a su caballo. Se cuenta que Guillermo el Mariscal fue el único hombre capaz de tirar del caballo a Ricardo I Corazón de León. 

A pesar de este lance, tras la muerte de Enrique, Ricardo aceptó a William en su corte, como consejero y alaido, decisión que también tomó su hermano Juan, y un tiempo después, Enrique III.

Por mediación del rey Enrique, William contrajo matrimonio con Isabel de Clare, obteniendo, además de propiedades en Inglaterra, Gales y Normandía, el título de Conde de Pembroke. 

La biografía de este caballero y señor feudal francés, bajo el título "Histoire de Guillaume le Maréchal", promovida por uno de los hijos de William, y cuyo autor, es un desconocido Jean, sirvió al medievalista  francés George Duby para escribir el libro "Guillermo el Mariscal". 

El 14 de mayo de 1219 moría el Gran Mariscal, y cumpliendo el voto realizado durante las Cruzadas, fue Ordenado Caballero en su lecho de muerte. Entre sus últimas disposiciones, entregar comida a los pobres que asistiesen a su cortejo fúnebre. Condes, nobles y pares vistieron sus mejores galas para tributar merecido homenaje al féretro de tan excelso caballero. Cuando estas noticias llegaron a Francia, Guillermo el Mariscal fue proclamado "el primer lugarteniente de Dios en la tierra y el mejor de los Caballeros". 


Las últimas palabras de un guerreo convencido, ante una batalla imposible de ganar fueron: "No puedo defenderme de la Muerte". El cuerpo sin vida de William fue sepultado en la Iglesia del Temple de Londres, donde aún podemos ver la efigie de su sepulcro reposando eternamente junto a uno de sus hijos. 

miércoles, 16 de abril de 2014

CORAZÓN DE LEÓN.



Corazón de León, más conocido por la literatura (y el cine), que por la historia, más francés que británico, más de Leonor que de Enrique, más guerrero que político, su enorme estatua se agranda como su leyenda.

En un lugar privilegiado de Londres, junto al Parlamento, Ricardo I Corazón de León, la espada alzada hacia el cielo divino, romántico caballero cruzado, prototipo idealizado del buen gobernante.

....¿y qué importa la historia si tenemos las leyendas?....

jueves, 30 de enero de 2014

LEONOR DE PLANTAGENET



Leonor de Plantagenet, hija de Leonor de Aquitania y su segundo esposo Enrique II, fue reina consorte de Castilla por su enlace matrimonial con Alfonso VIII y defensora de la igualdad entre hombres y mujeres. 

Leonor, que había heredado de su madre las inquietudes y aptitudes para el mecenazgo, tenía el objetivo, quizás descabellado para algunos círculos intelectuales de su tiempo, de que las mujeres pudiesen lograr los mismo niveles de mando y responsabilidad que los hombres (al menos en el marco del monacato). Para ofrecer un lugar donde las mujeres pudiesen ser instruidas en los mismas temas que los hombres, fundó un monasterio cisterciense de las Huelgas en Burgos. 

Su hija Berenguela se casó con el rey de León Alfonso IX, y el hijo de ambos, Fernando III el Santo, unifico definitivamente ambos reinos. 

martes, 6 de agosto de 2013

ABBAYE DE FONTEVRAUD



Una de las más grandes abadías medievales europeas. 


Robert d'Arbrissel, un predicador itinerante de origen bretón fundó una comunidad mixta, aunque con predominio femenino, en un pequeño valle conocido como Fontaine d'Evraud. 


A finales del siglo XII se convirtió en necrópolis, un panteón regio que albergaba a destacados miembros de la familia Plantagenet. 


Toda la comunidad se situaba bajo la autoridad de una abadesa según lo establecido por su fundador, conviriténdose en un lugar ideal para la exaltación de la fe.


Con el paso del tiempo, la abadía acabó transformándose en una auténtica ciudad monacal, con tres prioratos femeninos y uno masculino. 


Las abadesas procedían de nobles cunas y reinaban con un poder temporal muy amplio, sin embargo, el poder espiritual quedaba reservado a los hombres, encargados de celebrar los oficios. 


La traición de Judas, fresco que ornamenta una de las paredes de la sala capitular. 


Cocinas de estilo bizantino construída durante las Cruzadas, con tejado de escamas de pez atravesado por veintiuna chimeneas. Aquí se ahumaba el pescado, uno de los principales alimentos de las monjas. 


La Abadía se ubicaba en la confluencia de los feudos de Leonor de Aquitania y su segundo esposo, Enrique II Plantagenet. La propia Leonor, tras quedar viuda, pasó en este monástico lugar, los últimos años de su vida, y aquí dio tierra a sus seres queridos. 


El rey inglés Enrique II Plantagenet, yace bajo esta colosal abadía de la Edad Media feudal.


Junto a él, duerme el sueño eterno una de las mujeres más poderosas e influyentes de su tiempo, reina de Francia, reina de Inglaterra, cuyo halo legendario ha traspasado siglos y eras, Leonor de Aquitania.


Y a sus pies, el heroico, literario y no menos legendario hijo de ambos, Ricardo I Corazón de León. 


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...