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domingo, 14 de diciembre de 2025

SISEBUTO, EL REY CULTO.

 


Sisebuto inició el proceso de unificación del reino que concluyó Suintila. Tomó la trascendente decisión de romper las hostilidades para expulsar de forma definitiva a los bizantinos que dominaban desde hacía varias décadas el Sur y el Levante, la Spania que llamaban ellos. Aprovechó que los bizantinos estaban en guerra con el Imperio Persa y entregó el mando del ejército a su yerno Suintila. Pero cuando el genral estaba a punto de conseguir la victoria, Sisebuto optó por ofrecer un acuerdo de paz. No obstante conquistó la importante plaza de Málaga. 
    Inició también la persecución contra los judíos. Caso inaudito en una persona con gran formación cultural. Algo poco (o nada) habitual entre los reyes de su época. Especialmente entre los germanos. Había recibido una amplia educación literaria y conocía obras sagradas y profanas. En los momentos más complicados de su reinado buscaba refugio en los libros. Incluso escribió algunas obras, como un poema llamado Astronomicum de contenido científico, redactado durante una expedición contra astures y vascones. Amigo personal de Isidoro de Sevilla al que enviaba copias de sus poemas. 
    Siguiendo la tradición visigoda, Sisebuto murió en extrañas circunstancias, tal vez envenenado. La época de Sisebuto e Isidoro ha sido denominada “renacimiento isidoriano”, ambos trataron de arrojar un poco de luz después de las tinieblas que cubrieron Occidente tras el año 476. 

martes, 28 de mayo de 2019

TEUDISELO, REY VISIGODO.




Los reyes godos no morían, se les mataba. Muchas veces la víctima era atacada durante la celebración de un banquete, donde los asesinos podían escabullirse con facilidad. La noche puede confundir a muchos de los invitados. Teudiselo tenía una gran afición por el vino, por tanto es fácil pensar que se lo pondría más fácil a los asesinos.


A finales del año 549, y según Isidoro de Sevilla, organizó un fastuoso banquete en el palacio al que invitó a todos los nobles de la ciudad hispalense. Comió y bebió hasta bien entrada la noche, momento en que recibió la mortal puñalada. Teudiselo gustaba encamarse con las mujeres de otros, así que pronto corrió el rumor que sus asesinos eran maridos de la nobleza que se sentían ultrajados.

jueves, 28 de marzo de 2019

GESALEICO.




507, batalla de Vouillé, los godos son derrotados por los francos. En medio del desastre destacó un general de nombre Gesaleico. Siguiendo la costumbre de elegir al siguiente monarca en el mismo lecho de muerte del anterior, Gesaleico fue proclamado rey ante el cuerpo de Alarico II. No fue una elección acertada, pues eligieron a alguien cuya única experiencia se circunscribía a la guerra y la milicia; en un momento que era necesaria una persona con mayores habilidades políticas (el poder visigodo corría el peligro de derrumbarse definitivamente).



Los ostrogodos de Italia estuvieron poco contentos con esta elección y auparon a su propio candidato, Amalarico. Gesaleico no puedo afrontar los problemas derivados de la derrota y acabó sólo, aislado y sin aliados en Barcelona. Teodorico el Grande, rey ostrogodo, envió a un ejército para deponerlo.



Entonces Gesaleico huyó al norte de África al reino vándalo, después se refugio junto a su antiguo enemigo el merovingio Clodoveo, que le ayudó a reunir un pequeño ejército para plantar batalla a los ostrogodos. Fue derrotado y ejecutado. Isidoro de Sevilla le dedicó un epitafio: Primero perdió el honor, después la vida.




lunes, 19 de septiembre de 2016

LEANDRO DE SEVILLA.




Obispo de Sevilla, hermano del ilustre San Isidoro, Leandro se relacionó profundamente (y de forma decisiva para ellos) con los hijos del rey visigodo Leovigildo; Hermenegildo y Recaredo.

A Hermenegildo lo azuzó contra su padre, convencido arriano, en una fracasada rebelión. A Recaredo lo instruyó en el Credo de Nicea y lo condujo amablemente a la causas católica. Una conversión que se materializó en el III Concilio de Toledo en el 589.


domingo, 18 de mayo de 2014

REAL COLEGIATA DE SAN ISIDORO DE LEÓN



San Isidoro es el panteón regio de los Monarcas de León; la cripta es una auténtica Capilla Sixtina del Románico. El rey Sancho III el Mayor de Navarra, en su tiempo el más poderoso de los monarcas ibéricos, descansa bajo la atenta mirada del Pantocrátor y el Tetramorfos. Otra cuestion es lo que piensan en el Monasterio de Oña que tambien presume de poseer los restos de tan gran monarca. 


Los orgullosos reyes de León, cuando eran los soberanos del más poderoso estado cristiano ibérico, se hacían titular como Imperator Hispaniarum. De León dice Aymeric; “es sede de la corte real, llena de todo tipo de bienes”

En 1063 Fernando I, que había trasladado a la Capital del Reino, los restos mortales del sabio San Isidoro de Sevilla, procedió a la consagración definitiva de este Santo Lugar. El propio Fernando I, uno de los hijos de Sancho III el Mayor, y su esposa, Doña Sancha, eligieron este lugar para el enterramiento de la Estirpe Real Leonesa, convirtiéndose en Panteón Regio. La hija de ambos, Urraca, señora de Zamora, amplió el templo, edificando una nueva iglesia. 


Inscripción en el interior del Panteón en homenaje a Doña Urraca: “Aquí reposa Doña Urraca, reina de Zamora, hija del rey Fernando el Magno, ella amplificó esta iglesia y la enriqueció con multitud de donaciones. Y porque amaba a San Isidoro sobre todas las cosas de este mundo se consagró a su servicio”.

El insigne sabio visigodo San Isidoro de Sevilla, celebrado autor de Etimologías, reposa eternamente en este excepcional templo del Románico. Una auténtica joya del primer estilo europeo, tanto en arquitectura, como en pintura y escultura. 


La puerta aparece rematada por San Isidoro a caballo, emulando a Santiago Matamoros. Sabio y guerrero. 


La cripta, como toda necrópolis, desprende una suave atmósfera de sacralidad enfatizada por etéreas nubes de misterio. Todo ello bajo una cúpula policromada, donde Pantocrátor es Señor Absoluto, acompañado por su cuatro heraldos. La cúpula románica vela por el descanso eterno de once reyes, catorce reinas y condes, infantas y nobles; sus almas en el cielo y sus cuerpos en suelo sacro. 


Cristo en maiestas (majestad) y el Tetramorfos, desde el cielo velan por las almas de reyes, reinas, infantes e infantas del reino. La pintura románica, simple e infantil en láminas y fotografías, cobra esplendor, belleza, brillo, luminosidad y significado cuando se observa en la realidad. 


Un precioso calendario agrícola ornamente un arco de una de las bóvedas. Cada mes se relaciona con la actividad agropecuaria que correspondía según la estación.  El Calendario Agrícola, dibujado con maestría en un arco, muy cerca de Cristo, es un velado homenaje a esa clase de hombres y mujeres, los campesinos, encargados de sostener sobre sus hombres todo el engranaje socioeconómico de la Europa Feudal. Sin ellos (ni ellas) no hay señores, ni reyes, ni obispos, y por supuesto, ni iglesias ni castillos. El autor supo donde situarlos, en los cimientos de la inmensa Colegiata, sobre sus doloridas (y castigadas) espaldas se elevan, altos, gruesos y compactos muros. Una iglesia es mucho más que piedra, cuenta la historia del mundo, del real (campesino) y el ideal (noble y clérigo). Hoy San Isidoro seguirá escribiendo, hoy San Isidoro conocerá mi historia. 






jueves, 3 de abril de 2014

ISIDORO DE SEVILLA, EL REINO VISIGODO, LA CULTURA CLÁSICA Y LA IGLESIA.



Los visigodos aparecen en la Península Ibérica procedentes del sur de Francia en el 507, tras ser derrotados en la batalla de Vouillé. Se trata de un pueblo arriano que se convierte al catolicismo, de la mano de su rey Recaredo, en el año 589, durante el III Concilio de Toledo.

A partir de ese momento se desarrolla en la Hispania Visigoda una actividad cultural más evidente, destacando de gran manera Isidoro de Sevilla (560 - 636)

De familia católica, pero de lugar de origen incierto, aunque hay quien opina que procedía de la zona bizantina de la Peninsula Ibérica, la llamada Spania. Otros investigadores opinan que procedía de la Bética, la zona controlada por los hispanorromanos. Si se sabe que su familia se traslada a Sevilla a mediados del siglo IV.

En el año 600 Isidoro fue nombrado obispo de Sevilla, sustituyendo en el cargo a su hermano Leandro. Los obispos, en líneas generales, tenían en la Alta Edad Media un destacado papel. Desempeñaban actividades esencialmente religiosas; misas, eucaristías, sacramentos, etc, pero también realizaban otros tipos de cometidos vinculados con la economía y la política. 

Los obispos eran considerados consejeros de los reyes y de los grandes señores. También estaban relacionados con aspectos culturales. Se encargaban de administrar el bagaje cultural de los diferentes reinos. Y en el caso de San Isidoro coincide con una familia que estaba inmersa en esta actividad intelectual.


La obra más importante de San Isidoro fue "Etimologías". Es una especie de enciclopedia donde intenta recoger todo el saber  de la Humanidad.

San Isidoro constituye uno de los pilares de la cultura clásica transmitida a través de la Iglesia. Las Etimologías tienen gran repercusión durante los siglos plenomedievales. Él conjuga perfectamente el saber de los paganos con los escritos católicos. 
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