Los monarcas jóvenes
muchas veces necesitan de una protector que los defienda de los
nobles ávidos de poder y los prepare para reinar. El navarro García
Jiménez fue el hombre fuerte durante los reinados de García Iñiguez
y de Fortún Garcés. Tal fue la ascendencia de este caballero
navarro en la corte, que consiguió sentar en el trono a su propio
hijo Sancho Garcés I.
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sábado, 23 de enero de 2016
viernes, 9 de enero de 2015
SANCHO GARCÉS I
En
un momento determinado (o indeterminado) del año 905 se produce en
Navarra el encumbramiento de Sancho Garcés I como rey del pequeño
reino. Los historiadores no tienen muy claro si su acceso al poder
fue un golpe de fuerza, o si Fortún Garcés, el legítimo monarca,
se retiró voluntariamente al Monasterio de Leyre.
Sancho
Garcés era el hijo de García Jiménez, hombre fuerte en época de García Íñiguez y Fortún Garcés, fundó la dinastía Jimena, como
linaje reinante, y muchos son los eruditos que lo consideran el
auténtico primer rey de Navarra, puesto que antes de él, dicho
reino se circunscribía a una pequeña comarca. Segundón de una
familia de señores y caballeros, hombre de frontera curtido en las
frecuentes lides típicas de las tierras de nadie, sus triunfos en el
campo de batalla lo convirtieron en el líder perfecto y el caudillo
militar de los magnates pamploneses. En su ascenso al poder contó
con el decisivo apoyo de Alfonso III de Asturias y Ordoño II de
León.
El
rey Sancho contrajo matrimonio con Toda, precisamente una de las
nietas de Fortún Garcés (hija de Onecca ) y con la inestimable ayuda
de Ordoño II, quien contrajo matrimonio en terceras nupcias con Sancha de Pamplona, una de las hijas de Sancho Garcés, obtuvo una brillante victoria sobre los árabes en San
Esteban de Gomaz, aunque después sufrieron la derrota de
Valdejunquera.
Decidido
a extender sus dominios, en 924 acometió la conquista de La Rioja,
expulsando a los Banu Qasi y tomando Nájera. Nuevamente combatiendo
con Ordoño II a su lado. Poco después Abderramán III se vengó
saqueando Pamplona. Aún así La Rioja Alta podía considerarse
dominada por los cristianos.
Una
tradición con aires de leyenda mantiene que el rey está sepultado
en las ruinas del castillo de Deyó situado sobre Villamayor de
Monjardín, una fortaleza que Sancho Garcés arrebató a los
musulmanes.
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jueves, 8 de enero de 2015
FORTÚN GARCÉS
Fortún
Garcés "el tuerto" o "el monje", Rey de Pamplona
entre 870 y 905, hijo y sucesor de García Íñiguez. El
enfrentamiento de su padre con los emires de Al Andalus, provocaron
que pasara gran parte de su vida como rehén en Córdoba, tras haber
sido capturado durante una razzia andalusí en Navarra.
Tras
más de dos décadas de cautiverio regresó a Pamplona para sentarse
en el trono que su padre había dejado vacío. De carácter más
espiritual que militar, se inclinó más por las prácticas piadosas
que por las empresas bélicas, lo que provocó el rechazo de sus
súbditos. García Jiménez, que había gobernado tras la muerte del
rey, debía hacerse cargo de los asuntos del reino cuando Fortún
Garcés buscaba recogimiento personal en el Monasterio de Leyre.
Sin
que se tengan claro los motivos y las circunstancias, en el año 905
Fortún Garcés se retiró, o lo obligaron a confinarse, en el
Monasterio de Leyre, donde permaneció hasta su muerte acaecida en
922. Tras la espantá de Fortún Garcés, el hijo de García Jiménez,
Sancho Garcés I fue elegido rey de Pamplona llegando al trono la
dinastía Jimena.Con él finalizó la dinastía Íñiga.
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miércoles, 7 de enero de 2015
GARCÍA ÍÑIGUEZ DE PAMPLONA.
Hijo
y sucesor de Íñigo Arista, y segundo rey de Pamplona. Fue educado
en Córdoba mientras las relaciones entre ambos estados eran fluidas
y amistosas.
El
reinado de García Íñiguez fue convulso y tortuoso, especialmente
para su persona. Cuando los normandos atacaron Pamplona secuestraron
al rey, y sólo tras el pago de un fuerte rescate, tal vez aportado
por Asturias, García puedo regresas a casa. Aliado al rey de
Asturias Ordoño I, obtuvo una importante victoria sobre los
musulmanes en la Batalla de Albelda (859). Pero los problemas no
habían acabado.
Por
apoyar a los Banu Qasi frente al emirato y prestar tropas al rey de
Asturias, el emir dirigió razzias de castigo contra Pamplona, y en
una de estas refriegas, los andalusíes capturaron al hijo del rey,
Fortún Garcés, y lo llevaron de rehén a Córdoba.
García
Íñiguez desarrolló una política matrimonial encaminada a
consolidar sus relaciones diplomáticas con los vecinos: su hija
Oneca contrajo matrimonio con Aznar Galindo II de Aragón, y doña
Jimena esposa del rey asturiano Alfonso el Magno también pudo ser
hija suya.
Se
cree, y seguramente se esté en lo cierto, que este rey navarro de
desgraciado reinado, murió combatiendo a los árabes en Aibar.
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