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jueves, 5 de septiembre de 2019

CASIMIRO III EL GRANDE, REY DE POLONIA.





En los años convulsos del siglo XIV, un monarca eficaz y resolutivo se sentó en el trono de Polonia, Casimiro III el Grande (Kazimierz Wieliki). Su persona aúna tres facetas; el diplomático, el guerrero y el mecenas. Estamos ante uno de los monarcas medievales polacos más destacados. “La monarquía Piast, reconstituida en el siglo XIV, llegó a su apogeo político y cultural con Casimiro III, a partir de 1333”. (Perry Anderson. El Estado Absolutista).

Casimiro recibió la corona de su padre, Ladislao I Lokietek, que trabajó denodadamente durante treinta años para convertirse en monarca. En 1320 fue coronado. A la muerte del padre la sucedió el hijo que no dudó en continuar la obra del progenitor. El reinado de Casimiro III (1333 – 1370) es uno de los más largos en toda la historia de Polonia.

Sus primeros éxitos los obtuvos en el campo de la diplomacia, poniendo fin al conflicto con la monarquía bohemia (Juan I de Luxemburgo renunció a sus derechos por el trono polaco) y de paso estrechar lazos con la húngara en la famosa reunión a tres bandas de Visegrad. Además firmó una tregua (nunca una paz perpetua) con la Orden Teutónica en 1343 lo que le permitió recuperar la región de Cuyavia (Kujaway).



Como hombre de su tiempo, dedicó parte de su reinado a la guerra, extendiendo su territorio hacia el sureste aprovechando la desintegración de Kiev, y ampliando los territorios con el sometimiento de Mazovia, Podolia y uniendo a la corona el reino de Galitzia-Volinia.

Buen estadista, promovió el desarrollo de todo el potencial económico de Polonia, reorganizó el ejército y codificó las leyes. Se ampliaron los derechos de los judios que llegaban a tierras polacas desde el siglo IX. Su obra política permitió consolidar la posición de Polonia en Europa.

Casimiro fue un hombre instruido y culto, patrocinó las artes, el estudio y sentó las bases del futuro florecimiento cultural durante el Renacimiento. En ese sentido fundó la Universidad de Cracovia en 1364. Durante su reinado se desarrolló el estilo gótico con la construcción en ladrillo de ciudades, castillos e iglesias, destacando las Catedrales de Cracovia y Gniezno. Se dice que Casimiro heredó una Polonia de madera y legó una Polonia de piedra.



Aunque se casó cuatro veces (Aldona de Lituania, Adelaida de Hesse, Christina Rokiczana y Hedwig of Sagan) no tuvo ningún hijo varón. Su única descendencia fue una chica: Isabel de Polonia. Al carecer de heredero, y en base a un acuerdo anterior, su sobrino Luis de Anjou, rey de Hungría, se convirtió en rey de Polonia. Con su muerte desapareció para siempre la dinastía Piast, aquella que en los años oscuros puso las bases del Reino de Polonia.

lunes, 24 de octubre de 2016

REINO DE POLONIA XXV: UN REY HÚNGARO.



Casimiro III, el rey que había conseguido restaurar la monarquía polaca, a pesar de morir sin descendencia lo dejó todo atado y bien atado, pues había designado heredero a su sobrino, el rey de Hungría Luis I. Aunque lo cierto es que Luis I, que tenía otras preferencias, se desentendió bastante de los asuntos polacos.

La nobleza polaca, acostumbrada como estaba, a intervenir en los asuntos de la corona, no tuvo inconvenientes en reconocer y aceptar a Eduvigis, hija de Luis, como sucesora en el trono. Eso sí, a cambio de un considerale bajada de impuestos y la concesión de algunos privilegios. La nobleza polaca aceptaba la unión dinástica con Hungría pero, cosas de la historia (que es lo mismo que la vida) esa unión se va a materializar con otro vecino: el Gran Ducado de Lituania.

Con la muerte de Casimiro desaparece la histórica dinastía de Piast, pero la reina húngara Eduvigis va a propiciar la llegada de una nueva dinastía de Polonia, los Jagellones. Continuará...


sábado, 22 de octubre de 2016

REINO DE POLONIA XXIV: CONSOLIDACIÓN.



El hijo de Ladislao Lokietek reinó como Casimiro III el Grande y continuó la obra política de su padre con un solo objetivo; la consolidación del estado polaco. Para ello utilizó todos los recursos que tuvo a la mano: apaciguó a la orden teutónica entregándole Pomerania, y desde su indiscutible posición de poder quebró la obstinada resistencia de la szlachta, consiguiendo de esta manera restablecer la autoridad regia.

La política de Casimiro dió mayor cohesión al estado polaco y en Visegrad – 1335 – firmó un tratado a tres bandas con Hungría y Bohemia de colaboración y reparto; que ada uno pueda ir a los uyo sin molestar al vecino. Eliminó las pretensiones de los bohemios y conjuró la latente amenaza húngara reconociendo a su sobrino, Luis el Grande Hungría, heredero de Polonia.

Además el rey Casimiro introdujo el principio de unidad legislativa y judicial mandando a codificar el derecho consuetudinario tradicional en el estatuto de Wislica (1364). Se trata del exponente ideológico de la autonomía intelectual polaca.

Establece la capital en Cracovia que además la convierte en el núcleo central de su reino y un referente cultural gracias a la fundación de la Universidad (a imitación de Praga). Preocupado por incentivar el desarrollo de su país invitó a muchos judíos, que venían huyendo de los progroms, a que se asentaran en sus tierras.


miércoles, 20 de abril de 2016

CABALLEROS HÚNGAROS DE SAN JORGE.



En el año 1326, Carlos I Roberto, un advenedizo que había conseguido ceñir la corona húngara tras varios años de disputas, reunido en Visegrad con un grupo de caballeros y el beneplácito del arzobispo de Esztergom, fundó la Orden de San Jorge. Con esta fundación el monarca pretendía propiciar el acercamiento y la confraternización entre nobleza y corona. Se trata de la primera orden de caballería laica creada, y aunque estuvo activa poco tiempo (reinados de Carlos I Roberto, Luis I y parte del de María) ha llegado, con las lógicas modificaciones, hasta nuestros días.



domingo, 13 de diciembre de 2015

PRIMERA BATALLA DEL MARITZA.



Antes de las grandes batallas entre las naciones balcánicas y el Imperio Otomano, como Kosovo, (segunda) del Maritza, Nicópolis o Varna, hubo otros choques, menos célebres, menos decisivos, pero igual de importantes para el futuro de la región. En 1363 los turcos tomaron Filipopolis (Plovdiv) y los cristianos se prepararon para el contragolpe. El rey húngaro Luis I el Grande se puso al frente de este intento de cruzada, a la que se unieron los serbios, los bosnios y posiblemente también los valacos. El ejército cruzado marchó hacia Edirne (Adrianópolis) con inusitada velocidad, pero las debilidades humanas dieron al traste con la misión. A dos jornadas de camino del objetivo, las huestes acamparon a orillas del río Maritza y se entregaron a la bebida y el desenfreno para celebrar el rápido avance y la más que probable victoria. Entonces, en medio de la noche, la caballería ligera otomana surgió de la nada, para lanzarse en un certero ataque y desbaratar a las extramotivadas tropas cristianas. Los supervivientes las pasaron canutas para huir por el Maritza, que bajaba crecido aquella jornada, y poner a salvo sus vidas. Entre ellos el propio monarca húngaro.  

domingo, 15 de noviembre de 2015

VLAICU VODA.





Vlaicu Voda, o Vladislav I, fue por sus acciones, uno de los padres fundadores del Principado de Valaquia, llamado a participar en la forja futura de la nacionalidad rumana. Hijo y sucesor de Nicolae Alexandru, nieto por tanto de Basarab I, y de Klara Dobokay que pertenecía a una familia aristocrática de Transilvania, Vlaicu Voda fue voivoda de Valaquia entre 1364 y 1377, y desarrolló una política exterior orientada en dos direcciones; hacia Bulgaria en una frontera, y hacia el Reino de Hungría en la otra.

                             
En 1369 colaboró con el zar búlgaro Ivan Alejandro (la hermana de su padre Teodora de Valaquia fue su primera esposa), del que era vasallo nominal, en la reconquista de Vidin ocupada unos años antes por los húngaros. Ese mismo año juró vasallaje al rey húngaro Luis I, a cambio del cual recibió los feudos de Severin, Amlas y Fagaras. La relación con el húngaro fue bastante turbulentas, y en 1373 Luis I tomó Severin, aunque más tarde fue recuperada por los valacos. También se relaciona con los primeros enfrentamientos entre valacos y otomanos, ya que participó en un campaña organizada por Luis I contra el turco.

Uno de los documentos más antiguos de la historia rumana fue emitido por Vlaicu para la fundación del Monasterio Vodita situado cerca de las aguas del Danubio. También fue Vlaicu el encargado de acuñar las primeras mondedas valacas, fabricadas en plata y similares a los ducados venecianos y a los dinares húngaros. 




Completó la construcción de la Corte Principesca de Curtea de Arges comenzada por su abuelo y continuada por su padre. Durante mucho tiempo se creyó que Vlaicu estaba enterrado en la pequeña iglesia de esta corte, la Biserica Domneasca. Recientes pruebas de ADN realizadas sobre sus supuestos restos han confirmado que no se trata de Vladislav I.

Fue sucedido por su hermano Radu I y se ha propuesto la hipótesis que su hijo fuese Vlad I el Usurpador. Durante su reinado se introdujo en Valaquia un deporte, posiblemente de origen cumano y practicado entre los pastores, similar en algunos aspectos al beisbol y que se llama Oina. Aún se practica en la actualidad.  

domingo, 13 de septiembre de 2015

CRAMELE RECAS, UN VINO MEDIEVAL RUMANO.



El vino es casi tan antiguo como la propia sociedad humana. En los simposios griegos, las bacanales romanas y los banquetes medievales, nunca faltaba el jugo de la vid, el elixir divino de Baco. En algunos lugares de Europa existen bodegas que llevan abiertas desde hace mucho tiempo y viñedos han producido vino durante centurias, como la Cramele Recas de Transilvania, cuyo origen se remonta al año 1447.

En el año 1319 las crónicas mencionan a un noble húngaro como propietario de la finca de Recas. Años más tarde, en 1359 el rey húngaro Luis I aprobó el asentamiento de colonos ortodoxos rumanos en estas tierras. Finalmente, en noviembre de 1447 se documenta la primera mención a la existencia de viñedos en Recas. Es de suponer que en esa fecha se producía vino en esta bodega, un vino que probablemente amenizase las fiestas y los banquetes que celebraban los boyardos transilvanos y valacos en sus castillos. Podemos imaginar al mísmisimo Vlad el Empalador disfrutando de uno de estos caldos.

Por cierto el vino Castel Huniade producido en esta bodega está buenísimo.


domingo, 25 de enero de 2015

LA CAMPAÑA NAPOLITANA DE LUIS I DE HUNGRÍA.



Luis I fue uno de los más poderosos reyes húngaros de la Edad Media, aunque a pesar de sus intentos nunca consiguió crear un imperio, con el que seguramente soñaba. Nunca pudo con Venecia y a pesar de derrotar a los napolitanos, tampoco pudo dominar el sur de Italia.

En 1343 murió el rey de Nápoles Roberto, y el hermano menor de Luis, llamado Andrés, que era esposo de Juana, heredera del reino de Nápoles, es asesinado en circunstancias nunca aclaradas. El rey húngaro, convencido de la participación de Juana en la muerte de su hermano, y con el propósito de reclamar derechos hereditarios sobre la corona napolitana, lanzó un par de campañas sobre el sur de Italia. 

A pesar de obtener la victoria en el campo de batalla, siempre contó con la oposición del papa Clemente VI, que no quería ver como el Reino de Hungría aumentaba su poder y finalmente abandonó el proyecto convencido de la dificultar de mantener unos territorios tan alejados del centro neurálgico de su reino.

martes, 13 de enero de 2015

UNIVERSIDAD DE PECS - KÖZEPKORI EGYETEM.



El Renacimiento Urbano, las órdenes religiosas, los cabildos catedralicios, el patrocinio de ciertos monarcas y una comunión entre estudiantes (más o menos aplicados) y maestros, confluyeron durante la Edad Media para crear centros de estudios superiores e integrales; las Universidades. La ciudad húngara de Pecs presume de haber disfrutado de la primera de su país y una de las más antiguas de Europa Central.


En 1367 el esplendor cultural de Reino de Hungría,el estado católico más importante de la Europa Centro Oriental, se materializó en la fundación de la Universidad de Pecs.


Protegida por las murallas y torreones, y auspiciada por lo cercana Catedral, se alza la Universidad de Pecs, la primera del país y una de las más antiguas de Centroeuropa. Los monarcas magiares que pretendieron situarse en vanguardia, patrocinaron la fundación y el desarrollo de instituciones culturales de este tipo.


El establecimiento de la primera universidad de Hungría fue concedida en Viterbo por un decreto del papa Urbano V. Se considera un hecho inusual que la Universidad no se fundara en la residencia regia, como Buda, Visegrad o Szekesfehervar , sino en la llanura meridional, en Pecs.


De acuerdo con la bula papal, Pecs era particularmente adecuada por su Educación Superior, esta reputación era debida a la existencia de las órdenes mendicantes en la ciudad que prestaban una atención especial a la educación. El hecho de que el área de la diócesis de Pecs fuera una de las regiones más densamente pobladas del Reino de Hungría durante la Edad Media, tuvo como consecuencia que el obispo de Pecs, fuese la segunda autoridad eclesiástica del país después del Arzobispo de Esztergom, y fue definitivo a la hora de establecer la primera universidad húngara en la capital de su diócesis.


La fundación de la universidad fue obra del obispo William (Bergzaberni Vilmos Püspök, 1361 - 1374), un diplomático y hombre de confianza del rey Luis I . Además de la licencia para el establecimiento, la bula papal declaraba "un estudio general se establecerá en la ciudad de Pecs, donde la ley de la iglesia y la ley civil, serán enseñadas por la eternidad". El más famoso miembro del profesorado fue Galvano de Bolonia, experto en ambas leyes, que llegó desde la prestigiosa Universidad de Bolonia, por invitación del propio obispo.



La capilla de Golden Mary fue fundada en 1355 por el obispo Nicolás y sirvió para acoger las sepulturas de algunos obispos, entre ellos el fundador de la universidad, William.  

lunes, 15 de diciembre de 2014

TOLDI MIKLÓS



Toldi Miklos, Nicolás Toldi para nosotros, héroe medieval húngaro, famoso por su fuerza física, un Heracles magiar, una suerte de Cid Campeador, una proyección de Roland. Una vida donde realidad y ficción se entremezclan para parir legendarias hazañas. Un personaje rescatado, y resucitado, durante el Romanticismo, por la pluma de János Arany, que le hizo protagonizar un ciclo de tres cantares de gesta modernos.

Durante mucho tiempo se dudó de la existencia de Toldi Miklos, pero al parecer, en la actualidad se tiene como bastante probable. El noble caballero húngaro era un señor feudal, un terrateniente, que estuvo al servicio del Arzobispo de Esztergom. Un eficiente guerrero que combatió para el rey Luis I, dirigiendo tropas en una fracasada campaña contra Venecia. Fue capturado y confinado en Italia. Pero consiguió escapar, regresar a Hugría y poner su espada al servicio de Segismundo de Luxemburgo. Posiblemente vivió más aventuras literarias que reales, pero su recuerdo aún permanece en el alma del pueblo magiar.

domingo, 14 de diciembre de 2014

LUIS I DE HUNGRÍA "EL GRANDE".



Luis I - Nagy Lajos en lengua magiar - era el primogénito de Carlos Roberto (primer rey húngaro tras la desaparición de la casa Arpad) y de la princesa polaca Isabel Lokietek, nacido en 1326 y uno de los más celebrados monarcas húngaros de la Edad Media.

Cuando falleció su padre en 1342 se sentó en el trono e inició un reinadode veinte años caracterizado por las guerras que inició y los combates que protagonizó. En apenas dos años, 1344 - 1345 - reconquistó Valaquia y Croacia, sin embargo, sus ejércitos fueron derrotados por las tropas de Venecia en 1346 cerca de la ciudad de Zadar (perpetuo punto de fricciones entre húngaros y venecianos).


A lo largo de su reinado, además combatió en diversas ocasiones contra Serbia, Moldavia y Bosnia, recibiendo con frecuencia la ayuda de su tío el rey Casimiro III de Polonia. Y de forma personal participó en los combates contra los tártaros y lituanos que habían atacado el Reino de Polonia. En 1370, al morir Casimiro III, y en virtud de lo pactado por su padre, Luis recibió la corona polaca, formalizando de esta forma la unión dinástica entre los dos países.


Con otro de sus vecinos, Carlos IV, Emperador Germánico y rey de Bohemia mantuvo buenas relaciones, e incluso llegó a casarse con su hija Margarita de Luxemburgo, que falleció siendo muy joven. Posteriormente contrajo matrimonio con Isabel de Bosnia, con la que tuvo tres hijas. Precisamente una de ellas, María, fue prometida al hijo de Carlos, Segismundo. De esta manera el futuro emperador Segismundo, también se convirtió en rey de Hungría.

En política económica Luis I mantuvo vigente el sistema elaborado por su padre, poniendo interés especial en desarrollar el comercio interior y para ello concedió facilidades aduaneras a los comerciantes alemanes y checos, fomentando el desarrollo de mercados, burgos y ciudades, a los que ofreció importantes privilegios. Además, intentó, en la medida de lo posible, debilitar el monopolio mercantil de Venecia.


Luis trasladó su Sede Real a la fortaleza de Diósgyor en el norte de Hungría, remodelandolo y enriqueciéndolo. En esta época vivió el castillo su época de mayor esplendor. Al final de su vida contrajo la lepra, una dolencia que le retiró poco a poco de la escena política (y pública), hasta que la terrible enfermedad acabó con él en 1382, muriendo Luis sin dejar herederos varones.

La historia húngara habla de Luis como "el rey caballero" debido a sus continuas campañas militares contra los países balcánciso, pero estos conflictos trajeron consecuencias muy perjudiciales para el Reino de Hungría. En vísperas de la lucha contra los otomanos, las relaciones de Hungría con sus vecinos fueron a peor, y los estados que podían servir para taponar las acometidas turcas, se encontraban más debilitados.


En un país, Hungría, que sigue recordando vivamente su pasado, el rey Luis I ocupa un lugar de privilegio, siendo uno de sus próceres más homenajeados, y es fácil encontrarse con él, siempre con la espada en la mano y presto para la batalla, cuando viajamos a través del maravilloso país magiar.



miércoles, 29 de octubre de 2014

SZEGED, ORIGEN Y DESARROLLO DE UNA CIUDAD EN EL SUR DE HUNGRÍA



A orillas del río Tisza, cruel verdugo en un ocasión (inundación) de la ciudad, se levanta Szeged, entre Hungría y Serbia, a medio camino entre Budapest y Belgrado. Agradable, Universitaria y Moderna. Un punto de referencia para aquellos que desean conocer el país.

El transporte de sal por el río Maros propició el asentamiento humano en una de sus orillas ya en época del rey Esteban I (cuasi fundador del Reino de Hungría). Hay que esperar algo más de un siglo para encontrar la primera mención documental de esta población. Durante el reinado de Bela III un documento del año 1183 un documento se refiere a ella con el nombre latino de Ciggedin, al parecer relacionado con el transporte y el comercio de la sal por el río.


En 1246, poco después de la desastrosa invasión mongola de 1241, el rey Bela IV la elevó al rango de ciudad y comenzó la construcción de un castillo, que continuaron su hijo Esteban V y su nieto Ladislao IV.

El desarrollo pleno de Szeged coincidió en el tiempo con el reinado de Luis I en el siglo XIV. En este periodo Szeged se convirtió en la ciudad más importante del sur del Reino de Hungría y ante el acuciante peligro que representaban las invasiones otomanas en un baluarte defensivo y punto estratégico de primera magnitud. Más adelante, y bajo el reinado de Segismundo de Luxemburgo, además de por el castillo, la ciudad fue protegida por enormes murallas.


Tanta muralla y tanto esfuerzo no fueron suficientes, y al final de la Edad Media, tras varias intentonas desde 1529, los otomanos conquistaron Szeged en 1543 comenzando un nuevo tiempo para la ciudad.


domingo, 5 de octubre de 2014

PLAZA DE LOS HÉROES DE BUDAPEST



Uno de los lugares más espectaculares de Budapest es la Plaza de los Héroes (Hosok tere). En el lugar donde desemboca la Avenida Andrassy (Andrassy Ut) una de las principales calles de la capital magiar, se construyó en 1896 la Plaza de los Héroes y el Monumento al Milenario, en el año 1896 para conmemorar el primer milenio de la fundación del Reino de Hungría por el rey San Esteban.


La Plaza de los Héroes está presidida por este monumento, que está rematado por la cuádriga del señor de la guerra (Rydwan)


En el centro aparecen Arpad y los otros seis líderes tribales húngaros. A un lado y otro de los caudillos magiares se disponen en dos hileras algunos de los reyes y próceres más destacados de los mil años de monarquía húngara.


San Esteban I


San Ladislao I


Colomán, llamado el Bibliófilo.


Andrés II


Bela IV


Carlos I Roberto


Luis I el Grande


Janos Hunyadi


Matías Corvino


Esteban Bocskai


Gabriel Bethlen


Emérico Thököly


Francisco II Rákóczi


Luis Kossuth


El arcángel Gabriel, con la cruz de San Esteban en un mano y la Santa Corona en la otra, domina desde los cielos todo el conjunto, velando además por la seguridad de todos los habitantes de Budapest.

...otras maravillas de Budapest, Budapest, la Perla del Danubio


viernes, 5 de septiembre de 2014

SZEKESFEHERVAR, LUGAR DE CORONACIÓN Y PANTEÓN DE LOS REYES HÚNGAROS.



La antigua capital del Reino Medieval de Hungría. Ajada por los años, trata de mostrar al visitante algunas pinceladas de su belleza. Su trazado actual, sus edificios y sus colores no me recuerdan a nada parecido que haya visto en mis viajes por Europa.


Sus calles son un museo de estatuas de los reyes medievales húngaros, desde Esteban el Grande hasta Matias Corvino. Sus edificios emblemáticos fueron arrasados, pero sus habitantes muestran orgulloso su pasado y su historia. Vinculados a la casas de Arpad, una familia que forjó un estado, un reino, que fue paradigma del Catolicismo y baluarte frente al turco. Y una de sus sedes regias fue Szekesfehervar. Un pedazo importante de la historia de Hungría.

Luis I
A medio camino entre Budapest, la capital, y el Lago Balatón, destino turístico, se sitúa Szekesfehervar, una ciudad de nombre impronunciable para nosotros hispanohablantes, y parte imprescindible de la historia de su país. Fue Szekesfehervar, y no Visegrad, la primera capital de Hungría y la Sede Regia de la Dinastía Arpad.


Szekesfehervar fue además, y durante siglos, el lugar de coronación y enterramiento de los monarcas húngaros. Precisamente su toponimia está relacionado con esta función, su nombre significa algo así como "la sede en el castillo blanco": Szek (sede) feher (blanco) var (castillo). Por otra parte, en las fuentes medievales aparece con su nombre latino; Alba Regia.

Príncipe Geza
La ciudad fue fundada en el 972 por el Gran Duque Geza, que estableció aquí su residencia principesca, ya que era un lugar seguro, situado en el monte y rodeada por pantanos. Fortificó su palacio, como era pertinente en la época, con zanjas y murallas, y erigió una de las iglesias más antiguas del país, en estilo bizantino.

San Esteban
Sería en los albores del segundo milenio, y bajo el reinado de San Esteban, cuando Szekesfehervar alcanzó su máximo desarrollo e importancia, y se convirtió en testigo de acontecimientos trascendentales de la historia de Hungría y del pueblo magiar.

Rey San Ladislao.
Durante el reinado de Esteban I la ciudad fue un asentamiento muy densamente poblado, rodeado por empalizadas y murallas levantadas con tierra. El rey se ocupó de consolidar el papel de sede regia de Szekesfehervar. Ordenó edificar la Capilla Palatina como Iglesia de Coronación y Panteón Real.


La basílica del Rey Esteban contaba entre los edificios más monumentales de la Europa del año mil y uno de los edificios más destacados del reino húngaro durante cinco siglos. En el interior se alzaba el trono y se custodiaban la corona y los otros símbolos del poder real (orbe y cetro) así como el tesoro y la hacienda. El arzobispo de Esztergom tenía el privilegio de coronar al rey de Hungría, pero la ceremonia debía celebrarse en la sede de Szekesfehervar. No obstante el rey Esteban si fue coronado en la propia Esztergom.

La impresionante basílica, que tenía la capacidad de recibir en su interior a unas diez mil almas, prácticamente toda la población de la ciudad, vio coronar a casi cuarenta reyes y ofreció lugar de sepultura a otros quince. Entre los monarcas sepultados tenemos a Emerico, San Esteban, Colomán el Bibliófilo, Bela II, Bela III, Ladislao III, Carlos Roberto I, Luis I y Luis II.


En la actualidad solo unas pocas ruinas quedan de tan magnífico edificio, en un céntrico jardín junto al Palacio Episcopal. Los invasores otomanos en el siglo XVI se encargaron de saquearla, profanarla y reducirla a escombros. La conquista turca en 1543 puso fin a quinientos años de vocación monárquica. Y cuando los turcos se retiraron, un siglo y medio más tarde, dejaron atrás un montón de ruinas.

En otro orden de cosas, dejando a un lado las funciones regias, las rutas de peregrinación con destino a Tierra Santa y las vías comerciales que pasaban por aquí, y los mercados semanales, también contribuyeron al engrandecimiento de la urbe.

Matías Corvino
Por otro lado, pero siguiendo con lo mismo, los monjes que se establecieron aquí, al igual que los habitantes, enriquecieron Alba Regia con la construcción de iglesias, monasterios y viviendas. Y en el siglo XII los suburbios quedaron unidos a la ciudad. Otro de los acontecimientos más destacados de la historia de Szekesfehervar fue la concesión en 1222 de la "Bula de Oro", por el rey Andrés II, un documento de similares características a la Carta Magna otorgada por Juan Sin Miedo. (En ambos casos sometidos a fuertes presiones por parte de la nobleza).

Una centuria antes de la llegada de los otomanos Szekesfehervar inició una lenta y progresiva decadencia. Los cambios en el sistema social y en la administración, y el desplazamiento de poder político a Budo, provocó la disminución del papel político de Szekesfehervar. No obstante Alba Regia siguió disfrutando de los honores de la Coronación y los enterramientos de los monarcas.


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