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viernes, 28 de julio de 2017

GENADIO DE ASTORGA.



Religioso benedictino, seguidor de San Fructuoso e iniciador del movimiento cenobítico que se extendió por El Bierzo. Genadio mantenía una cercana relación con el rey Alfonso III, es posible que compartiesen lazos de sangre.

El monarca asturiano insistió para que Genadio se convirtiese en obispo de Astorga. Los juegos de poder y el lujo que rodeaban la corte episcopal nada tenían que ver con la concepción religiosa de Genadio, que decidió abandonar el obispado, retirarse a orar y dedicar el resto de sus días a la vida contemplativa.

Anacoreta convencido, Genadio encontró en El Bierzo las mismas sensaciones que Jesús fue a buscar al desierto de Galilea. En el Valle del Silencio, a los pies de los Montes Aquilanos, halló su hogar un Genedio que solía morar en alguna de las cuevas que aún son visibles en la comarca.

Fundó varios monasterios y restauró otros tantos, y a su muerte fue aclamado santo por el fervor popular. Los fieles católicos se dirigían en romería a las cuevas que habían servido de celda natural a Genadio, que con Santo Toribio, es copatrón de la diócesis de Astorga.


sábado, 25 de octubre de 2014

CRUCERO DE SANTO TORIBIO



Toribio, religioso natural de la provincia de Galicia, de buena familia lo vendió todo y acudió a Jerusalén. Allí gozó del favor del patriarca Juvenal que lo nombró Sacristán de la Iglesia del San Sepulcro. La morriña le hizo regresar a su tierra, y lo hizo trayendo a España algunas reliquias de la pasión, como un fragmeno del Lignum Crucis. Una tradición cuenta que Toribio trajó al Bierzo la talla de la Virgen de la Encina, llamada a convertirse en patrona de la comarca. Ya en la Península Ibérica fue nombrado obispo de Astorga y combatió enérgicamente la herejía de su paisano Prisciliano.


Cuenta la leyenda que Santo Toribio tuvo que abandonar su diócesis y huir de la ciudad, ya que los habitantes de Astorga lo acusaron de impiedad. Corrío montaña arriba y cuando llegó al lugar donde hoy se eleva el Cruceiro, juró que jamás regresaría. Otra versión de la leyenda cuenta que Toribio tuvo que huir de Astorga cuando llegaron las hordas de bárbaros suaves que arrasaron y se adueñaron de la región.  
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