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sábado, 15 de julio de 2017

GEZA II, REY DE HUNGRÍA.




Cuando murió su padre, Bela II "el Ciego", el joven Geza II - II Géza - quedó bajo la amorosa tutela de su madre, la inflexible Helena de Rascia, y de su  valeroso tío materno Belos Vukanovic. El primer problema que tuvo que sofocar el joven rey acaeció nada más alcanzada la mayoría de edad. 

Un caballero andante, hijo repudiado del rey Colomán, que portaba con orgullo el nombre de Boris Kolomanovic, se presentó en Hungría reclamando, a viva voz, su legítimo derecho a sentarse en el trono magiar. Apoyado por el emperador bizantino y acompañado de un nutrido grupo de mercenarios austriacos y alemanes desencadenó una guerra civil en las tierras bañadas por el Danubio. Con la inestimable ayuda de su tío Belos, Geza II pudo, por medio de las armas, conjurar la amenaza. 



Géza II mantuvo relaciones cordiales con el rey de Francia, y cuando Luis VII atravesó suelo húngaro en dirección a Tierra Santa para participar en las Cruzadas, asistió, en calidad de padrino, al bautismo del primogenito de Géza, el futuro Esteban III. Otra cosa fueron los tensiones con el Sacro Imperio, pues Geza comprobó con cierto estupor y soportó con grandes dosis de estoicismo los intentos de Federico I Barbarroja de someter a Hungría como estado vasallo.

De todas maneras el enemigo más poderoso al que se enfrentó Geza fue al emperador bizantino Manuel I Comneno, que siendo nieto de San Ladislao, reclamaba para sí, parte del reino. A duras penas consiguieron los húngaros contener en el Danubio los ataques procedentes del flanco oriental. 


El hijo de Bela II contrajo matrimonio con una guapísima mujer eslava, Eufrosina de Kiev, que le dio varios vástagos. Dos de ellos - Esteban III y Bela III - también reinaron en Hungría. Este matrimonio marcó un tanto las relaciones internacionales de la corona húngara, y al menos en seis ocasiones, el monarca envió tropas para socorrer a su cuñado, el príncipe de Kiev. 

En el convulso contexto religioso de la época Géza II fue un devoto rey cristiano tolerante con las minorías. Al finalizar la segunda cruzada fundó en Jerusalén un hospital de peregrinos que sería el origen de la Orden de San Esteban de Hungría. Por otro lado permitió que uzbekos y pechenegos viviesen en tierras húngaras y practicasen libremente su religión islámica. A cambio les exigía colaboración para defender las fronteras de los continuos ataques bizantinos.

En esta época únicamente existían tres ciudades de cierta entidad urbana; Szekesfehervar, Esztergom y Buda. Geza II fomentó y dinamizó la actividad repobladora, llegaron y se asentaron en Hungría numerosos colonos, franceses, alemanes, valones y flamencos. Los alemanes - conocidos en las fuentes como sajones - se establecieron en la región de Transilvania, colaborando activamente en su desarrollo económico.



Durante el reinado de Geza II se intensificaron los contactos entre Húngría y el mundo árabe, entre la llanura Panónica y la cálida Andalucía. A lo largo de tres años vivió en la corte magiar un turista hispano procedente de Granada, Abu Hamid al - Gharnati, escrito andalusí con alma de cronista de viajes. 

sábado, 16 de abril de 2016

IGLESIA DE MATÍAS.



La colina de Buda es el enclave original de Budapest, celebrada su belleza con el apelativo de “Reina del Danubio”. El Bastión de los Pescadores es uno de los grandes atractivos que ofrece la urbe, siempre animado y concurrido. Muy cerca se sitúa la Iglesia de Matías – Matyas templom – el templo católico histórico de Budapest.


La Iglesia Parroquial de Nuestra Señora – advocación auténtica – fue levantada durante la Baja Edad Media. Fundada en 1255 por Bela IV, los trabajos se prolongaron entre el siglo XIII y XV. Buena parte de la construcción data del reinado de Segismundo de Luxemburgo, aunque ha quedado vinculada con el rey Matías (de ahí el nombre por el que es conocida), que encargó la ampliación del edificio. En 1458 tras su coronación se celebró aquí una multitudinaria Misa de Acción de Gracias.


Durante un tiempo fue el lugar de coronación de los reyes húngaros. En 1309 fue coronado aquí Carlos Roberto de Anjou, primer rey húngaro tras la desaparición de la histórica dinastía de Arpad. Su interior guarda una réplica del Orbe de San Esteban, el Cetro y la Santa Corona, los elementos simbólicos del ceremonial.


También fue coronada en este templo Sissi Emperatriz, que gozó del amor del pueblo húngaro. 


Los muros interiores de las iglesias húngaras aparecen siempre policromados, ofreciendo a los feligreses vívidas imágenes de la historia del país.



Un interminable fresco que se extiende por paredes, bóvedas y cúpulas. Nada que ver con la monotonía de la piedra desnuda de nuestras iglesias.



Los otomanos conquistaron la ciudad y transformaron la iglesia en mezquita. Es por este motivo que muchos elementos originales han desaparecido.


Los avatares de la ciudad pasaron factura a la iglesia que fue reconstruida por los franciscanos en estilo barroco y a finales del siglo XIX vuelta a restaurar siguiendo la moda del momento; el neogótico.


El altar mayor es el corazón espiritual de la iglesia.


Capilla de San Emeric, hijo de San Esteban, al que la muerte le llegó en la incompleta juventud.


En el año 1860 se trasladaron desde la desaparecida basílica de Szekesfehervar los cuerpos del rey Bela III y su esposa Inés de Chatillón.


El ciervo es uno de los animales simbólicos y totémicos de los magiares desde los tiempos en que cabalgaban libremente por las estepas.




Capilla del rey San Ladislao – Szent Laszlo.


Rematando una de las puntiagudas cúpulas el cuervo, símbolo de la poderosa familia Hunyadi, a la que pertenecía el rey Matías.




viernes, 25 de marzo de 2016

INÉS DE CHATILLÓN



Inés nació en Tierra Santa, pues era hija del combativo Reinaldo de Chatillón y Constanza de Antioquía, y pasó gran parte de su juventud en la corte de Manuel I Comneno (su hermana María de Antioquía era esposa del emperador), donde abrazó la fe ortodoxa. Paseando por la opulenta capital de Bizancio, Inés conoció a un príncipe húngaro llamado Bela, con el que terminaría casándose.


En 1172 murió Esteban III, e Inés acompañó a su esposo a Hungría para coronarse como rey como Bela III. Inés de Chatillón además de reina consorte fue madre de dos reyes húngaros, Emerico y Andrés II (una persona muy vinculada a Jerusalén). La muerte sorprendió a Inés demasiado pronto, apenas contaba treinta años cuando falleció, y fue enterrada en el desaparecido panteón real de Szekesfehervar. En el siglo XIX los arqueólogos localizaron sus restos y fueron inhumados de nuevo en la iglesia de Matias en Budapest.  

miércoles, 13 de noviembre de 2013

MAGISTER P.


Anonymus en Varosliget, un inmenso parque de la capital húngara.
Magister P, que oculta su rostro al mundo, también conocido como "Anonymus", clérigo húngaro que estudió en París, fue cronista de un rey húngaro de nombre Bela, muy posiblemente Bela III y autor de "Gesta Hungarorum" de 1204, primera Historia escrita del pueblo magiar.


Se trata de una detallada crónica de la epopeya mítica de los Siete Jefes Magiares y la fundación del Reino de Hungría. Para Magister P, únicamente conocemos la inicial de su nombre, todas las familias importantes y dominantes de Hungría eran descendientes del legendario Arpad. 
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