Se
conoce con el nombre de Vulgata a una famosa y exitosa recopilación
de textos del Ciclo Artúrico compuesta en la Edad Media. También es
conocida como Ciclo Lanzarote-Grial y llegó a ser considerada la
auténtica y verdadera historia de los caballeros de la Tabla
Redonda. Esta colección de textos supone la consolidación literaria
definitiva de las aventuras del rey Arturo y sus extraordinarios
caballeros errantes.
Prácticamente toda la tradición artúrica,
interpretada y reinterpretada continuamente, bebe de la Vulgata.
"Un
prosista de genio ordenó una extensa narración que se conoce con
los nombres de Gran San Graal, Lancelot en prosa o simplemente
Vulgata, en la que la leyenda, perfectamente estructurada y
ensanchada con numerosos motivos y episodios, se convierte en una
maravillosa novela de simbólico misticismo".
Riquer-Valverde.
Historia de la literatura universal.
La
Vulgata está compuesta por cinco libros:
Las
dos primeras fueron compuestas y añadidas posteriormente, como una
larga ( y necesaria) introducción a todo el conjunto. Se trata de la
prosificación de las obras de Robert de Boron. Las tres últimas
reciben el nombre conjunto de Lanzarote en prosa, debido al gran
protagonismo que en ellas alcanza el citado personaje.
♠
Redacción y autoría.
Los
libros del Lanzarote en prosa fueron escritos entre 1215 y 1235. En
la redacción se recurrió a la prosa, abandonando el verso utilizado
por Chretien de Troyes y Robert de Boron. Se entendía que la prosa
era más veraz, por tanto mas apta para relatos históricos que
pretendían ser verídicos, mientras que el verso, más frívolo e
irracional, quedaba desterrado al mundo de la imaginación y la
fantasía. Varios pasajes citan a Walter Map, archidiácono de
Oxford, canónigo de San Pablo e historiador, como el autor material
de la compleja obra. Map falleció en 1210 por lo que difícilmente
pudo escribir el Lanzarote en prosa.

En
realidad la redacción de estas tres obras no corresponde a la pluma
de un único autor, existen diferencias notables entre ellas, según
han estudiado los especialistas en la materia. La Queste del Saint
Graal y la Muerte de Artus, parecen deberse cada una de ellas a un
único autor, mientras que es posible la intervención de varias
manos en la redacción del Lancelot. Al parecer todos estos
escritores trabajaban de forma coordinada , o al menos, desarrollando
un plan, una trama, diseñada de antemano.
La
concatenación de episodios entre las tres obras del Lanzarote en
prosa, su rigurosa progresión y el entrelazamiento de las tramas a
través de una serie de profecías, parecen confirmar la existencia
de un director, un maestro de obra que diseñó lo esencial del
ciclo. Una persona que bien pudo escribir algún fragmento del texto,
bosquejar las ideas principales para, posteriormente, encomendar a
sus colaboradores la mayor parte de la producción literaria.
¿Pudo
Walter Map esbozar la obra antes de su muerte. Encontró alguien el
manuscrito de Map, totalmente desconocido, y lo utilizó para
componer el Lanzarote en prosa?.
Además
de al citado Walter Map, los autores de la Vulgata hacen referencia a
un libro que fue concedido por el mismo Cristo, y a la obra de un tal
Blaise. Pero ¿quién es el misterioso Blaise?.
Blaise
es un escritor ficticio, que bautizó a Merlín, liberándolo así de
la influencia de los demonios que habían orquestado su concepción y
nacimiento. Según Robert de Boron, y a petición del mago, pondrá
por escrito los sucesos de la vida de Merlín, a modo de escribano.
Con
todas estas referencias, a supuestos libros, los autores de la
Vulgata, pretendían dar forma y consistencia, a un argumento de
autoridad que diera paso a la narración. De paso, en caso de
conflicto con la iglesia, podrían desviar la culpa y la
responsabilidad.
Es
posible, por otro lado, que estos escritores fueran monjes del
Císter, o influenciados, por la nueva doctrina. El éxito de la
búsqueda del Grial viene determinado por el valor ascético, la
humildad de los caballeros y su obediencia a Dios. Pero por otro
lado, el texto también está plagado de ideas místicas, ascéticas
y esotéricas heterodoxas, que se apartan del camino marcado por la
ortodoxia dogmática imperante. Por todo ello, muy sabiamente, los
autores decidieron borrar sus nombres de la historia.

Esta
artimaña literaria de recurrir a libros imaginarios y autores
inexistentes ya la utilizó Chretien de Troyes. En el prólogo al
Cuento del Grial afirma que todo lo narrado procede de un libro que
le entregó Felipe, conde de Flandes. Recordamos también a Kyot el
provenzal, utilizado por Wolfram von Eschenbach en su Parzival (otra
obra inspirada en el Cuento del Grial), a Cide Hamate Benengueli,
autor de la auténtica biografía de Don Quijote de la Mancha, que
Miguel de Cervantes pudo conseguir en el alcaná de Toledo, o el
fascinante Abdul Alhazred, el árabe loco , autor del grimorio
Necronomicón surgido de la inquietante y fecunda mente de H.P.
Lovecraft.
♠ José
de Arimatea y Merlín.
El
primer libro de la Vulgata es L'estorie del Saint Graal. Estamos
básicamente ante un refundición, con algunas modificaciones, de la
obra del mismo titulo escrita por Robert de Boron. José de Arimatea
llega a Gran Bretaña portando el Grial de la Última Cena.
Estorie
de Merlín cuenta la vida de su protagonista, sus prodigios y su
encuentro con Arturo. Como en el libro anterior, una revisión con
pequeñas modificaciones de lo ya escrito por Robert de Boron y
Geoffrey de Monmouth.
♠ Lancelot.
Lancelot
es la obra más extensa del ciclo y ocupa prácticamente la mitad de
toda la Vulgata. Debido a su gran amplitud se decidió su partición
en tres; el libro de Galahot, el libro de Meleagant (o de la Carreta)
y el libro de Agravaín.
Este
Lanzarote en prosa está basado fundamentalmente en la obra de
Chretien de Troyes, el Caballero de la Carreta, y en el original
francés perdido de la novela Lanzelet, traducida al alemán por
Ulrich von Zatzikhoven.
En
esta obra, centrada en la vida y hazañas del caballero que le da
nombre, aparecen citados más de cuatrocientos personajes, con sus
cuitas e historias. Una magna obra. Al estilo de las actuales
producciones televisivas como Vikingos o Juego de Tronos.
A
lo largo de la obra se van concatenando los hechos de armas y las
aventuras de los caballeros de la Tabla Redonda, cobrando especial
protagonismo la biografía de Lancelot. Entre aventura y aventura se
narra la infancia de Lancelot, nacido del linaje del rey David, su
crianza educación e instrucción por parte de la Dama del Lago, su
investidura, y las hazañas que lo convirtieron, gracias a su gran
valor y nobleza, en el mejor caballero del mundo.
Acogido
en la corte del rey Arturo, Lancelot conoce a la reina Ginebra, e
inician un apasionado (y desafortunado) romance. En estas relaciones
adúlteras es mediador un caballero llamado Galehault (el Galeotto de
Dante). Además se recuperan historias como el valerodo rescate de
Ginebra tras ser secuestrada por Meliagaunt.
Entre
los contenidos del Lanzarote cabe destacar dos relatos, el
descubrimiento de la infidelidad y la concepción de Galahad.
Morgana,
que odiaba profundamente a su cuñada, descubre la relación
prohibida entre Ginebra y Lancelot, y decide raptar al caballero.
Encerrado, aislado de todo menos de sus recuerdos, Lancelot dedica el
tiempo a pintar las paredes de su presidio con hermosos murales en
los que cuenta su vida, y sus amores con Ginebra. Pinturas que más
tarde descubrirá un desolado rey Arturo.
"El
adulterio cometido hará que Lancelot , en la continuación de esta
novela, no pueda contemplar el graal sin limitaciones, ya que el
episodio fundamental de El Cuento del Graal de Chretien de Troyes, es
decir, el desfile que presenció Perceval en el castillo, es en esta
extensa compilación en prosa el núcleo alrededor del cual gira toda
la ficción, con un nuevo sentido". (Riquer-Valverde).
Elaine
de Cobernic, hija del rey Pescador, descendiente del linaje de José
de Arimatea, utiliza un bebedizo para hechizar a Lancelot y copular
con él, pues el caballero creyó estar en compañía de Ginebra.
Después de yacer con Lancelot, Elaine quedó encinta de Galahad,
destinado a triunfar donde fracasó su padre (por culpa del pecado
del adulterio) y encontrar el Santo Grial.
La
novela finaliza cuando Galahad alcanza la edad necesaria para ser
armado caballero.
♠ La
Queste del Grial.
Concluye
el Lancelot y comienza La Queste del Graal. La narración gira en
torno al joven Galahad y a otros caballeros que participarán de la
demanda o búsqueda. Es la aventura por la aventura, el lanzarse a
los caminos sin miedo, sin añorar el pasado ni preocuparse por el
futuro. La búsqueda del Santo Grial (como la de la Atlántida, el
maravilloso continente hundido) no deja de ser una metáfora del
viaje interior, del camino del héroe. Cada individuo acomete la
búsqueda de su Santo Grial personal. Estamos ante una de las
aventuras más grandes de todos los tiempos. En palabras de
Riquer-Valverde "la novela más impresionante y mejor escrita"
de la trilogía original de la Vulgata.

La
historia comienza durante la celebración de Pentecostés. Toda la
corte se ha reunido para conmemorar tan señalada festividad del
calendario litúrgico cristiano. Alrededor de la Tabla Redonda están
sentados todos los caballeros acompañando a su rey, Arturo. Un único
asiento permanece libre, el Asiento Peligroso, que desde la Pasión
de Cristo estaba reservado para el caballero perfecto, y que nadie
había podido ocupar. Acontecen una serie de presagios que anuncian
la llegada del elegido.

"[...]
Cuando ya estaban sentados, se dieron cuenta de que habían venido
todos los compañeros de la Mesa Redonda y que todos los asientos
estaban ocupados, excepto [...] el Asiento Peligroso. Se habían
comido ya el primer plato, cuando [...] todas las puertas y ventanas
del salón donde comían se cerraron solas, sin que nadie las tocara,
pero la sala no se oscureció [...] entró un hombre viejo y anciano
vestido con una túnica blanca: no había caballero ahí dentro que
pudiera saber por donde había entrado. El anciano venía a pie y
traía de la mano a un caballero vestido con armadura bermeja, sin
espada y sin escudo. Cuando hubo llegado al centro de la sala, dijo:
-
La paz sea con vos [...] Rey Arturo, te traigo al Caballero Deseado,
del alto linaje del rey David y emparentado con José de Arimatea.
Con él culminarán las maravillas de este país y de tierras
extrañas. Helo aquí.
[...]
El anciano lo lleva derecho al Asiento Peligroso, ante el que está
sentado Lanzarote; levanta el velo de seda que había puesto antes,
encontrándose con las letras que dicen: ESTE ES EL ASIENTO DE
GALAHAD. El buen hombre mira las letras, ve que está recién
escritas, al menos así lo parece, y reconoce el nombre, entonces se
dirige al joven y le dice en voz tan alta que todos los demás lo
oyen:
-
Señor caballero, sentaos aquí, pues este lugar es vuestro."
Entonces,
el milagroso cáliz, (tal vez) como homenaje al elegido, aparece
flotando sobre la reunión de caballeros, sirve a cada comensal, y
desaparece. La desmaterialización del Grial a la vista de todos,
origina (de alguna manera) en el corazón de los presentes, el anhelo
de alcanzarlo. Así se inicia su búsqueda, el momento de lanzarse
sin miedo ni remordimientos por lo que se deja atrás, en pos de la
sagrada reliquia. Los caballeros de la Tabla Redonda, pero también
algunos otros que no pertenecían a la fraternidad, parten a la
aventura, tomando cada uno de ellos, un camino diferente. El destino
espera más allá de la difusa línea del horizonte.
El
recién llegado es armado caballero por su propio padre, Lancelot,
que no reconoce en el muchacho, a la carne de su carne. El sabio rey
Arturo concede su gracia y da su consentimiento para que Galahad
también participe de la búsqueda del Grial.
Los
valientes, y desde este momento, errantes caballero, parten en su
búsqueda, la famosa Queste o demanda del Grial. La mejor corte del
mundo se dispersa para siempre. La narración sigue los pasos y las
aventuras, llenas de fantasía, de estos caballeros andantes.
Irremediablemente
todos los caballeros fracasarán como consecuencia de sus pecados y
su irrenunciable apego a la vida material. Una existencia mundana y
placentera, pero espiritualmente vacía.
Gauvain,
sobrino del rey Arturo, se pierde en empresas ajenas a la Queste. Los
ermitaños le reprochan sus pecados, y el caballero se mantiene
alejado de los sacramentos. Valiente, pero no lo suficientemente puro
para completar la misión.
Lancelot,
acaso el más valiente (y casi perfecto) caballero que ha existido
jamás, el más hábil paladín, debe purgar su adulterio con la
reina y no tiene más remedio que luchar desesperadamente contra los
poderes que le impiden concluir la demanda con éxito, manteniéndose
apartado de la búsqueda como un excomulgado. La confesión y su
sincero arrepentimiento, a la que sigue una dura penitencia,
transforman al antiguo caballero pasional y enamorado, en un asceta.
Son
tres caballeros los que alcanzarán, en diferente grado, el éxito,
Bors el Desterrado, que mantiene una actitud ascética y admira a los
ermitaños por la pureza de su alma. Lucha para proteger a los más
desvalidos y consigue vencer a las tentaciones urdidas por el propio
Diablo. Perceval, el caballero inocente e ingenuo que presentó al
mundo el bardo Chrétien de Troyes. Y Galahad, el caballero perfecto,
si mácula, destinado a ocupar el Asiento Peligroso. Los tres son
elegidos como los más puros y dignos.

Los
tres héroes realizan el último tramo de la búsqueda en una nave de
mágica esencia, construida por el rey Salomón, el monarca de
proverbial sabiduría y adalid de la justicia en su estado de máxima
pureza, con árboles del Paraíso Terrenal. En ella reúne una serie
de símbolos mesiánicos. En la prodigiosa nave se encuentra la
espada del rey David, que únicamente se deja desenvainar y empuñar
por Galahad, su último descendiente, y que solo admite como tahalí
las trenzas de la hermana de Perceval (que en la Vulgata aparece sin
nombre).
Esta
joven y delicada doncella, de rubios cabellos, es la encargada de
guiar el bajel del rey Salomón. Aunque no tardará en morir. Se
sacrificará voluntariamente ofreciendo su sangre para curar a una
leprosa de su horrible enfermedad. El cuerpo de la doncella es
depositado en la nave en la que luego embarcará Lancelot. Navegando
en solitario, únicamente con la compañía de la joven difunta,
arribará al castillo de Corbenic.
Debido
a su pasado y a no tener confianza y fé ciega en el Creador, el
caballero del Lago se tendrá que conformar con simplemente
vislumbrar las maravillas del Grial. Sus pecados le condujeron
inevitablemente al fracaso.
Galahad,
que por designio divino había abandonado la nave, realiza increíbles
hazañas, de esas que perduran en la memoria popular centurias, que
ya habían sido profetizadas mucho tiempo atrás (¿en el Antiguo
Testamento?), y tras cinco largos años de existencia solitaria y
vagabundeo errante, se reencuentra con Perceval y Bohort. Los tres
juntos llegan al castillo de Cobernic.
En
Cobernic, el castillo residencia del rey Pelles, el lugar donde fue
concebido (mágicamente) Galahad, y en compañía de nueve caballeros
desconocidos (¿los Nueve de la Fama?), celebran una especie de
recreación de la Última Cena. Entonces acontece el milagro.
José
de Arimatea desciende del Cielo para presidir la mesa sobre la que
reposa el Santo Grial, acompañado por cuatro ángeles que portan dos
cirios, un paño y la sagrada lanza de Longinos, de cuya punta gotea
sangre. Sangre que utilizará Galahad para sanar al rey Tullido.
Triunfará allí donde fracasó Perceval.
José
de Arimatea, en función de obispo, oficia una misa y del Santo Cáliz
emerge la figura de Cristo, que administra la comunión a los doce
caballeros presentes en la reunión. Se ha producido el milagro de la
transubstanciación. Concluida la liturgia, y en estado de ascetismo,
Galahad, Perceval y Bohort embarcan de nuevo en el bajel salomónico,
llevando con ellos el Grial. Ponen rumbo a Sarras, donde se ubica el
Palacio Espiritual, o sea, la Jerusalén Celeste (¿el Reino de los
Cielos?).
El
rey de Sarras encarcela a los tres desventurados caballeros, que se
mantienen todo un año entero gracias a la presencia del Grial.
Transcurrido un año el rey muere y una voz divina incita a los
súbditos a ofrecer la corona a Galahad, que la acepta con humildad.
Poco
a poco nos acercamos al clímax final. Galahad contempla una comunión
de ángeles que rodean el Grial y le son revelados todos sus
secretos. Tras recibir la comunión alcanza el éxtasis y muere.
Una
mano misteriosa, suponemos divina, recoge la lanza, el Grial y se los
lleva al Cielo. Desde aquel entonces , nadie ha vuelto a ver esos
objetos sagrados sobre la faz de la Tierra.
Perceval
se convierte en ermitaño , y también fallece poco después. Bohort
se encarga de enterrarlo junto a su hermana y a Galahad. No se conoce
el nombre del lugar.
El
único superviviente, Bohort, con la cordura prácticamente intacta,
regresa a Camelot para narrar a la corte todas estas maravillosas
aventuras.
"Destaca
en todo el libro, reconocido por la crítica como una de las obras
maestras de la literatura francesa, además de una gran solvencia
narrativa en la presentación de personajes, escenas, efectos, etc, y
de un nuevo tratamiento espiritual de la materia, la reinterpretación
religiosa de los valores caballerescos entendidos de manera mística
y trascendente, tras la cual se reconoce la influencia cisterciense.
El carácter simbólico de los episodios es evidente, pero, además,
el autor anónimo (o autores) los explica alegóricamente, de manera
que acción y glosa van de la mano. La primera no tiene sentido sin
la explicación alegórica constante. El influjo cisterciense es
patente en la utilización de los recursos del ars praedicandi, en el
elogio de la castidad, en la exaltación del ascetismo, en la
entronización de la milicia "celeste" y en el arrebato
místico final de Galahad". (Los orígenes del Grial en las
leyendas artúricas: interpretaciones cristianas y visiones
simbólicas. Rafael Beltrán).
♠ La
muerte de Arturo.
La Morte li roi Artu cierra
(definitivamente) la Vulgata, presenta el desenlace del ciclo, un
final dramático (creencia humana de que todo puede ir a peor),
trágico y catastrófico, con cierto sentido épico, de todo un mundo
cortés, maravilloso y perfecto, condenado irremediablemente (por la
debilidad humana) a la destrucción.
Este último capítulo se abre con el
regreso de Bohort a Camelot donde relatará los maravillosos
prodigios que ha visto con sus propios ojos. Abandonamos el
misticismo de la Demanda y volvemos al ambiente mundano y
caballeresco de la corte de Bretaña, en franca decadencia y sumida
en la depresión por la ausencia de tantos valientes paladines.
El
autor (o autores) añaden los desenlaces de las diferentes tramas
que se habían iniciado en el Lancelot (volumen 3 de la Vulgata), de
manera que no se reproduce la infidelidad de Ginebra con Mordred, que
aparecía en las primeras narraciones artúricas, sino que mantiene
su romance con Lancelot.
Por otra parte una de las tramas más
populares de todo el ciclo artúrico, y tema central de la película
el Primer Caballero, cuyo trío protagonista lo formaron Sean
Connery, Richard Gere y Julia Ormond. Una relación adúltera que
contribuirá a la caída de Logres (el nombre del Reino de Arturo en
la Materia de Bretaña, derivado del galés).
Arturo recobra, de nuevo, todo el
protagonismo, el reino de Camelot nació con él, y sucumbirá con
él. Toda la obra aparece envuelta en una atmósfera de gran
pesimismo, un ineludible destino aciago.
Adulterio.
El rey descubre el adulterio de
Ginebra con su amigo, admirado paladín y hermano de armas, el
caballero Lanzarote, y se lanza en implacable persecución del
compañero traidor. La gloriosa Mesa Redonda estalla en una cruenta
guerra civil, antiguos hermanos de armas rompen sus juramentos de
fidelidad y se lanzan unos contra otros en un holocausto sin sentido.
Corazón destrozado por la rabia, la incomprensión y la tristeza. Su
mundo se desmorona a su alrededor.
Se recupera, además, la guerra
contra los romanos y la conquista de Francia por los caballeros de
Arturo, aunque un tanto difuminada por el conflicto entre el rey y el
caballero.
Pero no solo Ginebra sucumbe a los
encantos del Lancelot. La joven doncella Elaine de Astalot – Dama
de Shalott - muere de amor al no ser correspondida por el gallardo y
valiente caballero. Esta trágica figura literaria tuvo gran
influencia en los poetas del siglo XIX y en los pintores de la
hermandad prerrafaelita.
Ginebra muere y cuatro años después,
apartado del mundo como ermitaño (lleno de remordimientos tal vez),
también fallece Lancelot. Un final sin gloria para el más grande de
los caballeros andantes (con permiso del hidalgo manchego don Alonso
Quijano). Las puertas del Valhalla no se abrirá para él.
Fratricidio.
Arturo sufrirá otra traición,
aunque no tan dolorosa, la de su sobrino e hijo Mordred, fruto de la
relación incestuosa con una de sus hermanas, probablemente Morgause,
que se levantará en armas contra el rey. Enfrentamiento fratricida
que ya aparecía en las obras de Geoffrey de Monmouth y Robert Wace.
El choque definitivo de los dos
ejércitos aconteció en la batalla final, en Salisbury. Arturo
consigue derrotar y dar muerte a Mordred, aunque acaba fatalmente
herido.
Crespúsculo.
Arturo Pendragón llega moribundo a
orillas del mar, y ordena a Sir Griflet le Fise que su espada,
Excalibur, sea arrojada al lago. De las aguas emerge la misteriosa
mano de la Dama del Lago, agarra la espada y desaparece para no
volver a ser vista jamás.
Morgana, siempre fiel, como la
abnegada Connie Corleone con su desquiciado hermano Michael, llega
hasta el lugar en una barca, que parece movida por la niebla, recoge
el cuerpo agonizante del rey sin reino y lo lleva consigo. La
embarcación desaparece engullida por las brumas. Cae el telón.
“Esta
novela constituye el crepúsculo de la corte del rey Artús,
conducido y narrado con tal habilidad que el lector que antes ha
seguido con atención el Lancelot en prosa y la Demanda del graal ve
desmoronarse y aniquilarse la antigua gallardía, el espíritu
caballeresco y los viejos valores cortesanos del amor, que se funden
como consecuencia del agotamiento y del pecado”. Riquer-Valverde.
Historia de la Literatura Universal.
Estos episodios son populares, muy
conocidos, versionados y repetidos por diferentes autores de la
literatura desde la Edad Media, la pintura del siglo XIX o el cine
del siglo XX. Historias que ya no están propiamente vinculadas con
la búsqueda del Grial, pero dejan abierta la puerta a artistas y
creadores posteriores, que seguirán recreando, reinterpretando y
enriqueciendo toda esta fascinante e inagotable materia de Bretaña.
Con todo, lo más sugerente, son
todas esas preguntas que quedan en el aire, interrogantes sin
resolver: ¿a dónde trasladó Morgana el cuerpo de Arturo?,
¿realmente murió Arturo?, ¿podrá regresar algún día (el rey
bajo la montaña)?, ¿cuál fue el destino del Santo Grial?.
“En
el llano de Salebieres comenzó la batalla, por la que el reino de
Logres fue a la destrucción, a la vez que muchos otros, porque
después no hubo tantos nobles caballeros como había habido antes;
tras su muerte, las tierras quedaron desoladas y yermas, sin buenos
señores, pues todos murieron con gran dolor y aflicción”.
Muerte
del rey Arturo, cap. 181
Para que el lector, pasado, presente
o futuro, tenga claro que este es el final definitivo, el autor deja
muerto a todos los personajes (aunque mantenga la incógnita de lo
que sucedió al rey). Ginebra y Lanzarote reciben por separado a la
Parca, Arturo y Mordred se dan muerte mutuamente y los caballeros de
ambos ejércitos sucumben a las armas del rival. Todo está
consumado.
La
música de Richard Wagner y las leyendas del ciclo artúrico, la
magia visual del cine, la épica y el dramatismo, el enfrentamiento
cara a cara con el ineludible destino, el orgullo y la decadencia. El
espíritu trágico europeo condensado en un par de minutos de
metraje.