Mostrando entradas con la etiqueta Segismundo de Luxemburgo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Segismundo de Luxemburgo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 1 de junio de 2016

TABOR



Europa Central, en la agreste región de Bohemia meridional, situada en una colina de suaves formas sobre las orillas del río Luznice, la población de Tabor se convirtió durante el siglo XV en uno de los baluartes destacados del movimiento husita. Un ciudad con un nombre bíblico.


Aunque existía una asentamiento previo, la ciudad como tal fue fundada en 1420 por un nutrido grupo de husitas del ala más radical comandados por el victorioso Jan Zizka, que decidieron bautizarla con el nombre de Tabor, el monte en que según los evangelios se produjo la Transfiguración de Jesús.


Desde este momento los husitas más radicales serían conocidos como “taboritas”. Instalados en su nueva ciudad, establecieron una especie de comuna (anarco-religiosa) en la que no existía la propiedad privada, ni tenía cabida ningún tipo de jerarquía religiosa. Pronto comenzaron a llegar a Tabor gente de toda clase y condición atraídos por la utopía, movidos por los ideales evangélicos de solidaridad e igualdad, que venía huyendo tanto de las persecuciones religiosas como de la pobreza extrema.


El centro neurálgico de Tabor es la plaza de Jan Zizka – Zizkovo namesti – alrededor de la cual se dispone la población histórica. Una ciudad pequeña y tranquila, rodeada de bosques y colinas, de estrechas callejuelas empedradas con un agradable sabor medieval.


La Iglesia gótica de la Transfiguración de Cristo, que domina la plaza y los cielos, es el templo más destacado de la ciudad. El ayuntamiento, con su torre del reloj, es el otro edificio importante del centro. 


Los valientes taboritas resistieron las acometidas del emperador Segismundo de Luxemburgo, pero sucumbieron ante los husitas moderados aliados con los católicos.




martes, 26 de abril de 2016

GHIMBAV



En la llanura transilvana, en las tierras que forman parte del condado rumano de Brasov se situa la pequeña ciudad de Ghimbav – Weidenbach en alemán y Vidombák en húngaro – organizada a partir de su iglesia fortificada.


La iglesia y su campanario fueron construidos en el siglo XIII por la mano de los caballeros de la Orden Teutónica. La primera mención de Ghimbav data de 1342 y conocemos una carta fechada en 1420 que remitió el rey húngaro Segismundo de Luxemburgo a los habitantes de Ghimbav y a otras poblaciones vecinas para que contribuyesen a la construcción de la fortaleza de la cercana Brasov.


Probablemente la ciudad fue fundada por colonos sajones (protegidos y patrocinados por los monarcas húngaros) que reactivaron el comercio de la región. Los campos estaban poblados y trabajados por campesinos rumanos que acudían a la ciudad de cuando en cuando.


En el siglo XV se construyó una muralla con piedras y ladrillos alrededor de la iglesia. Toda la estructura quedaba rodeada por un foso inundable. Las iglesias fortalezas son construcciones típicas del medio rural transilvano, un lugar ideal para acoger a la población en caso de agresión esxterna. En origen esta muralla estuvo protegida por siete torres. Cinco aún permanecen en pie. En 1666 el ayuntamiento y varias casas más se trasladaron al interior del recinto.


En el escudo destaca un corazón del que florecen tres amapolas que simbolizan tres valores enraizados en la gente del lugar; solidaridad, valor y gloria.



Una preciosa iglesia fortificada del siglo XIII adaptada a los nuevos tiempos, hace las veces de ayuntamiento – Primaria – y se ha convertido en el corazón del pueblo. Cuando cae la tarde viejos y jóvenes se sientan alrededor de la fortaleza buscando al alivio de los tórridos calores estivales.




jueves, 18 de febrero de 2016

WENCESLAO IV DE BOHEMIA.



Wenceslao de Luxemburgo – Waclaw IV – fue un rey de Bohemia, además de duque de Luxemburgo, elector de Brandeburgo, Rey de Romanos (no coronado), hijo de Carlos IV y hermano de Segismundo de Luxemburgo. Nunca fue un rey fuerte, ni siquiera tuvo fortaleza para engrendrar hijos en dos matrimonios fracasados, y su reinado se caracterizó por las luchas nobiliarias y los conflictos entre ciudades. Aficionado a la caza, se le suele representar acompañado de perros, murió en una montería dejando al país empantanado con una crisis política y sucesoria.  

domingo, 14 de febrero de 2016

KUTNA HORA, LA CIUDAD RIVAL DE PRAGA.



En Bohemia Central surgió con fuerza durante la Edad Media Kutna Hora, una ciudad dispuesta a competir en todo con la capital Praga. Su origen está vinculado a la explotación de las cercanas minas de plata. Un metal con el que se fabrican monedas para alimentar el auge del Reino de Bohemia.


El primer asentamiento data de 1142 cuando Sedlec se instala un monasterio cisterciense, el primero en tierras bohemias. El despegue económico comienza en el siglo XIII cuando el rey Wenceslao II concede título a sus minas “Ius Regale Montanorum” a partir de la cual se acuñan moneda con la plata arrancada de la montaña de plata. En poco tiempo Kutna Hora se convierte en un próspero núcleo urbano, era la auténtica Tesorería del Reino y rivaliza con Praga en poder económico, político y cultural hasta bien avanzado el siglo XVI.


Desde los inicios del siglo XV Kutna Hora se convierte en la segunda ciudad en importancia del Reino de Bohemia, tras la bella capital, Praga. También fue residencia favorita para varios reyes bohemios, que buscaban un ambiente más tranquilo y relajado que el praguense.


La ciudad fue un escenario de primer orden en las guerras husitas. En 1420 el emperador Segismundo instaló aquí su base de operaciones. Poco después fue tomada por el ejército de los husitas que fue asediada en su interior. A cañonazos y utilizando toda la potencia de fuego de sus famosos carros, Jan Ziska logró romper el cerco y ponerse a salvo. Tras una trabajada reconciliación en 1422, las tropas imperiales incendiaron la ciudad para evitar que volviese a manos rebeldes.


A partir del siglo XVI comienza una lenta caída libre, en la Guerra de los Treinta Años es dañada por las tropas suecas, en 1770 es devastada por el fuego y en la siguiente centuria son abandonadas las minas.


El turismo, actividad típica (y tópica) del siglo XXI ha vuelto a situar a Kutna Hora en el mapa de no sólo de la República Checa, sino de Europa.



La Iglesia de Santa Bárbara, impresionante ejemplo del gótico bohemio, es el principal templo de la ciudad.


En lo que arquitectura civil respecta, destaca el Palacio Gótico Hrádek, vivienda de una familia patricia urbana



La Corte Italiana era la residencia regia y también cumplia funciones de casa de la moneda.


A pesar de toda su belleza arquitectónica y su rico legado histórico, Kutna Hora es una Praga en miniatura, pero sin la magia ni el encanto de la capital embellecida por el emperador Carlos IV.



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...