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martes, 12 de febrero de 2019

ALAMANES.



Alamanes, literalmente todos los hombres poderosa confederación de tribus germánicas (suevos, cuados, teutones, carudos y eudoses) que alcanzó su apogeo en el siglo III, entrando en duro conflicto con Roma. 

Se habían establecido entre el Elba y el Vístula, atacaron la frontera de Retia en 213, pero el emperador Caracalla los expulsó. Cincuenta años depués, 258, ocuparon vastas zonas entre el Rin, el Main y el Danubio, y descendieron hasta el Norte de Italia, pero Galieno los volvió a derrotar. En varias ocasiones intentaron conquistar la orilla izquierda del Rin, siendo rechazados en cada tentativa. 

En el contexto de las grandes migraciones del siglo V se establecieron en Alsacia y el Palatinado, entrando en conflicto con los francos. El rey merovingio Clodoveo los venció y los sometió. 

Los alamanes se desarrollaron como un pueblo unitario, con leyes propias y tras la desaparación del Imperio Carolingio, formaron el ducado de los suevos.




lunes, 6 de octubre de 2014

UTRECHT, FORTALEZA, OBISPADO Y MERCADO.



Utrecht se encuentra situada en un lugar estratégico a orillas del Rin, una de las más importantes vías de comunicación de Europa Septentrional. En origen fue una fortaleza romana y después, ya en la Edad Media, se convirtió en un gran centro comercial productor de lana y que además, exportaba ganado vacuno de raza frisona. Otra de las particularidades de Utrecht, es que está construida en una región ligeramente más elevada que el resto de los Países Bajos, lo que indudablemente contribuyó a su desarrollo y éxito.

Willibrod fue un misionero inglés que en el siglo VII se estableció en Utrecht, ayudando al triunfo del cristianismo en la zona, y erigiéndose en el primer obispo de la región por decisión del papa Sergio I. Desde este momento la ciudad se convirtió en la residencia del obispo, sumando a su importancia estratégica y comercial, ser un centro religioso de gran influencia. El propio rey de los francos cedió, en 723, la fortaleza de Utrecht y sus tierras circundantes a la jerarquía eclesiástica.

Durante los agitados años de la expediciones vikingas, Utrecht sufrió un brutal ataque en el 857. Los rudos hombres del norte destruyeron puertas y muros, saquearon viviendas y diezmaron a la población. Por un tiempo fue utilizada como base para otros saqueos.

En el año 965 el infatigable viajero (y escritor) hispano-judío, Ibrahim ibn Ya'qub, describe como la economía de Utrecht no se basaba en el cultivo, sino en los rebaños, la lana y las capas frisonas. Además hace referencia al uso de turba en lugar de leña. En esta época Utrecht es un centro comercial de primer orden.

En 1122 los habitantes de Utrecht pudieron adquirir derechos de ciudadanos, consiguiendo una administración e ingresos propios y permiso para construir una muralla alrededor del casco urbano. La construcción de puertos, canales y muelles, favorecieron el desarrollo del comercio y el despegue económico de la ciudad. De esta manera se fue convirtiendo en la ciudad más próspera de los actuales Países Bajos, durante la Baja Edad Media.


miércoles, 3 de septiembre de 2014

WALTER DE LAS MANOS FUERTES.



Waltharius manur fortis, hijo del rey de Aquitania es el protagonista de un antiguo poema emparentado con las sagas germánicas y el célebre Cantar de los Nibelungos. 

Walter, junto con su enamorada Hildegunda, hija del rey de Borgoña, vivían como rehenes en la corte de Atila, un auténtico nido de víboras. El joven Walter gana merecida fama por su fortaleza en el combate, lo que genera enemistades y envidias en alguno de sus compañeros de presidio, como Hagen, un valeroso muchacho franco que había vivido más de una aventura con Walter. Hagen logra fugarse, y la esposa de Atila, empeñada en retener a Walter, intenta casarlo con una joven de la corte. 

Una noche de alegría, Atila y sus hombres celebraban animosamente una de sus victorias en el campo de batalla, y aprovechando la ebriedad de los comensales, Walter y su amada Hildegunda se fugan de la corte, llevándose con ellos el magnífico tesoro que había ido acumulando el rey huno. ,

"Gualterio en su huida caminaba, como dije, por las noches,
y, buscando de día las quebradas y espesos arbustos
atrajo con maña a los pájaros y los cazó con la misma destreza,
engañándolos ya con la vareta, ya con un leño hendido.
Pero cuando llegó a un lugar donde serpenteaban las aguas de un río,
tiró el anzuelo y arrebató la presa al agua profunda.
Y así conjuró el hambre con duro trabajo.
Y durante todo el tiempo de la fuga se cuidó de requerir el amor de la joven
el esforzado Gualterio, el glorioso héroe"


Pero al llegar a la orilla del Rin, a la región de los Vosgos, los jóvenes amantes son descubiertos y perseguidos por Hagen y Gunter, rey de los francos, que pretenden apoderarse de las riquezas que portaban. En un estrecho desfiladero el héroe hace frente y va venciendo, uno tras otro, a todos los adversarios que se le van encarando. Entre los últimos en caer, Hagen, al que arranca un ojo, y Gunter, al que cercena, de un tajo, la mano. 

Tras el combate, Walter y Hagen hacen las paces, y mientras comparten un trago de vino, renuevan su amistad y recuerdan hazañas pasadas.

"Entonces, finalmente, el fiero Hagen y el aquitano,
aunque exhaustos en todo el cuerpo, pero con el corazón invicto,
después del gran ardor del combate y de tremendos golpes
bromearon, vaciando sus copas, en un certamen de chanzas". 

Las aventuras de Walter de Aquitania, un poema épico latino, fue redactado, al parecer por los monjes de San Gall a finales del siglo X. 

jueves, 24 de enero de 2013

MEDIOMÁTRICOS



Los mediomátricos eran un pueblo de la Galia Belga, que habitaban entre los ríos Sarre y Mosela, y que tenían por capital Divodurum, actual Metz. 

"Después de ella, la Bélgica Primera ofrece Metz y Treves, residencia ilustre de emperadores"
Amiano Marcelino XV, 11,9 

"Después de los helvecios habitan las proximidades del Rin los secuanos y los mediomátricos"
Estrabón IV, 4,3

Los mediomátricos, aportaron cinco mil hombres, al gran ejército que reunió Vercingétorix para oponer a Roma.

" a los mediomátricos [...] cinco mil"
Julio César. VII, 75, 3 

Además de esta mención, aparecen otra vez en los Comentarios de César (IV, 10, 3) y en la Historia Natural de Plinio (IV, 17).

sábado, 27 de octubre de 2012

GERMANIA DE TÁCITO (XII)



34     Los dulgubnios, los casuarios y otros pueblos menos conocidos cierran por la espalda a los angrivarios y camavos; los frisios los limitan por la parte frontal. La denominación de frisios mayores y menores proviene de su diferente potencial. Ambas naciones se hallan bordeadas por el Rin hasta llegar al Océano y abarcan también inmensos lagos, surcados incluso por flotas romanas. Es más, por esa zona hemos explorado el mismo Océano. La fama ha divulgado que subsisten todavía las columnas de Hércules, bien porque estuvo Hércules allí, bien porque parecemos estar de acuerdo en atribuir a su gloria todo lo que de grandiosos haya en cualquier parte. Y no le faltó audacia a Druso Germánico; sino que el Océano impidió sus indagaciones sobre él y sobre Hércules. Nadie lo intentó con posterioridad; y ha parecido más piadoso y reverente creer en los hechos de los dioses que conocerlos a ciencia cierta. 

35   Hasta aquí nuestras noticias sobre Germania en su parte occidental. Luego se desvía hacia el Norte formando un gran arco. Lo primero que encontramos es la nación de los caucos, que, aunque comienza a partir de los frisios y ocupa parte de la costa, se extiende a lo largo de los flancos de todos los pueblos que acabo de citar, hasta alcanzar el país de los catos, formando un entrante. Tan inmensa extensión de tierras no sólo la ocupan, sino que la abarrotan los caucos, el más noble pueblo entre los germanos y que prefiere defender su grandeza con la justicia. Sin ambiciones ni violencias, en paz e independientes, no provocan guerra alguna, no saquean ni se dedican a robos ni a rapiñas. La mejor prueba de su valor y fuerza es que no pretenden mantener su superioridad con la injusticia. Sin embargo, todos tienen sus armas dispuestas y, si la situación lo requiere, un ejército de muchos hombres y caballos. Su fama es la misma cuando están en paz.

36      En el costado de los caucos y de los catos, los queruscos, al no ser hostigados, alimentaron una paz excesiva y enervante. Y esto fue más agradable que tranquilizador, porque en medio de ambiciosos y potentes la seguridad que se mantiene es falsa; cuando la violencia aparece, la moderación y la honradez son conceptos que se apropia el vencedor. Así, a quienes antes se llamaba los buenos y justos queruscos, ahora son tachados de indolentes y necios. La fortuna se convirtió en sabiduría para sus vencedores los catos. Arrastrados por la ruina de los queruscos, también los fosos, pueblo vecino, participan de su desgracia, aunque en los tiempos felices habían sido inferiores. 

jueves, 25 de octubre de 2012

GERMANIA DE TÁCITO (X)




29  Los bátavos, que se distinguen por su valor entre todos estos pueblos, no ocupan una gran zona de la orilla, aunque habitan también una isla del Rin. Eran antaño una tribu de los catos que emigró, por culpa de una revuelta interna, a las sedes en las que pasarían a formar parte del imperio romano. Conservan la distinción y la señal de la antigua alianza, pues no son humillados con tributos, ni los arruina el publicano: exentos de cargas y contribuciones, quedan reservados para utilizarlos en combate, como si fueran lanzas y armaduras. 

En la misma situación de obediencia están los matiacos, pues la grandeza del pueblo romano ha extendido el respeto a su imperio más allá del Rin y de sus antiguos confines. Y aunque viven en su orilla en lo tocante a su asentamiento y fronteras, están con nosotros en espíritu y pensamiento, semejantes en el resto a los batavos, salvo que son más temperamentales por el suelo y el clima de su país.

Aunque se hayan asentado al otro lado del Rin y del Danubio, no veo razón para incluir entre los pueblos de Germania los que trabajan los campos Decumates: deshecho de toda la Galia y audaces en su pobreza, ocuparon un suelo, de propiedad incierta; más tarde, trasladada la frontera y adelantadas las guarniciones, se convierten en avanzada del imperio y en parte de una provincia.

30    Más allá de éstos, tienen los catos sus primeros asentamientos a partir de la selva Hercinia, en una zona no tan llana y pantanosa como la de los demás pueblos por los que se extiende la Germania; a lo largo de una formación de colinas, que luego se van haciendo más escasas, la selva Hercinia acompaña a los catos como algo propio, pues acaba donde ellos acaban. Pueblo de cuerpo más robusto, miembros enjutos, de semblante amenazador y con mayor fuerza de ánimo. Para lo que son los germanos, tienen mucha capacidad de raciocinio y habilidad. Invisten como jefes a gente escogida, saben escuchar a tales jefes, guarda cada uno su puesto, reconocen las oportunidades, refrenan sus impulsos, distribuyen las tareas diurnas, se atrincheran durante las noches; incluyen la fortuna entre las cosas dudosas, el valor entre las seguras y - cosa muy rara y que sólo puede lograrse con la disciplina romana - esperan más del jefe que del ejército. Toda su fuerza está en la infantería, a la que cargan, aparte de sus armas, con herramientas y provisiones. Otros pueblos parece que van al combate; los catos van a la guerra. Son raros los golpes de mano y la lucha improvisada. Corresponde a las fuerzas de a caballo obtener una victoria rápida y retirarse con la misma rapidez. La velocidad guarda relación con el miedo; la lentitud es más propia de la firmeza.   

GERMANIA DE TÁCITO (IX)



27    Ninguna pompa en sus funerales: procuran sólo que los cuerpos de los hombres ilustres se quemen con leña de una determinada clases. No hacinan vestidos ni perfumes sobre el montón de la pira; cada cadáver conserva sus armas; a las llamas de algunos se le añade también su caballo. Un cúmulo de césped forma el sepulcro. Rechazan el adorno laboriosamente trabajado de los monumentos, por considerarlo una carga pesada para el difunto. Abandonan pronto los lamentos y las lágrimas no así el dolor y la tristeza. Para las mujeres es decoroso llorar, para los hombres, mantener el recuerdo.

Éstos son los datos de tipo general que hemos recogido sobre el origen y las costumbres del conjunto de los germanos. A continuación trataré de referir las instituciones y los usos de cada nación, en la medida en que difieran unos de otros, y qué pueblos, procedentes de Germania, han emigrado a las Galias. 

28     El divino Julio, la máxima autoridad, nos transmite que los galos fueron más fuertes en otra época, y por ello se puede creer que penetraron incluso en Germania, pues ¡cuán poco era un río para impedir que cualquier nación, si se encontraba con fuerzas, ocupase y cambiase de unos asentamientos hasta entonces comunes y sin separar por ningún poder soberano¡.

Así pues, los helvecios ocuparon el territorio que hay entre la selva Hercinia y los ríos Rin y Meno, y el de más allá, los boios, pueblos ambos de la Galia. El nombre de bohemios subsiste y atestigua la vieja tradición del lugar, aunque los habitantes sean otros. 

Pero si los araviscos emigraron a Panonia desde el territorio de los osos, nación germana, o los osos desde el de los araviscos a Germania, si tenemos en cuenta que poseen aún la misma lengua, instituciones y costumbres, no puede saberse a ciencia cierta, puesto que antiguamente lo bueno y lo malo de ambas orillas era común a causa de una pobreza y libertad similares.

Los tréveros y los nervios son excesivamente vanidosos en su pretensiones de un origen germano, como si intentaran evadirse de su semejanza con los indolentes galos mediante esta gloria genealógica. Pueblos germanos sin duda alguna habitan en la misma orilla del Rin: vangiones, tribocos y nemetes.  

Ni siquiera los ubios, aunque alcanzaron la dignidad de ser colonia romana y prefieren que se les llame agripinenses, del nombre de su fundador, se avergüenzan de su origen, habiendo pasado el río en otro tiempo y siendo instalados sobre la misma orilla del Rin para poner a prueba su fidelidad y con el fin de defender aquella, no para ser vigilado.  

sábado, 20 de octubre de 2012

GERMANIA DE TÁCITO



1       El conjunto de la Germania está separado de los galos, los retos y los panonios por los ríos Rin y Danubio; de los sármatas y dacios, por el recíproco miedo o por montañas; el resto los ciñe el Océano, que forma grandes penínsulas y abarca enormes extensiones de islas. Son conocidos desde hace poco algunos de sus pueblos y reyes, con los que nos ha puesto en contacto la guerra. El Rin, que nace en un pico escarpado e inaccesible de los Alpes Réticos, tras desviarse suavemente hacia el oeste, une sus aguas con el Mar del Norte. El Danubio se difunde a partir de una altura de poca elevación y perfil suave del monte Abnoba y recorre muchos pueblos, hasta que rompe en el Mar Póntico por seis bocas; una séptima queda absorbida por lagunas. 

2      Estoy casi convencido de que los germanos son indígenas y que de ningún modo están mezclados con otros pueblos, bien como resultado de emigraciones, bien por pactos de hospitalidad, pues quienes en otros tiempos querían cambiar de lugar, no lo hacían por tierra, sino por mar, y desde nuestro mundo son escasas las naves que se adentran en un Océano inmenso y, por así decirlo, hostil. Además, aparte del peligro de un mar temible y desconocido, ¿quién va a dejar Asia, África e Italia para marchar a Germania, con un terreno difícil, un clima duro, triste de habitar y contemplar si no es su patria?.

Mediante antiguos cánticos, única forma de crónica e historia que hay entre ellos, conmemoran al dios Tuistón, nacido de la tierra; le atribuyen un hijo, Manno, origen de la raza, y, como fundadores, otros tres a Manno, de cuyos nombres provienen los ingevones, que son los más próximos al Océano, hermiones los de la zona central e istevones los restantes. Algunos, amparados en la libertad que da lo antiguo, afirman que fueron más los nacidos del dios y añaden más nombres de pueblos: marsos, gambrivios, suevos, vandilios; afirman que éstos son los nombres auténticos y antiguos; que, por el contrario, el de Germania es reciente y su empleo es nuevo, puesto que a los primeros que, tras atravesar el Rin, expulsaron a los galos y ahora se llaman tungros, antes se les conocía como germanos; que, por tanto, el nombre de un pueblo, no de toda la nación, era el que había llegado a imponerse de tal manera que todos se llamaron germanos con un nombre prestado, tomado primero por el vencedor para infundir miedo y utilizado después de ellos mismos.

3      Hablan de que entre ellos hubo también un Hércules y, cuando van a entrar en combate, lo ensalzan en sus cantos como el más valiente entre los valientes. Tienen también otros, con cuya entonación, que llaman "baritum", enardecen los ánimos, y con el mismo canto predicen la suerte de la próxima lucha, pues causan terror o se atemorizan según el griterío de los guerreros, y parece aquel no tanto armonía de voces como de valor. Se busca, sobre todo, aspereza de sonido y ruido entrecortado, colocando los escudos junto a la boca para que la voz, repercutida, aumente y salga más grave y más llena. 

Por otra parte, algunos opinan que también Ulises, arrojado hasta este Océano en aquel largo y legendario vagar suyo, fue a parar a las tierras de Germania y fundó y dio nombre a Asciburgio, situada a orillas del Rin y habitada aún hoy; insisten en que se encontró tiempo ha un altar consagrado a Ulises en el mismo lugar, con el nombre de su padre Alertes, y que todavía existen ciertos monumentos y túmulos con inscripciones en caracteres griegos en los confines de la Recia y la Germania. No está en mi ánimo el confirmar con argumentos ni refutar todo esto; que cada cual le quite o dé crédito según su criterio. 

miércoles, 17 de octubre de 2012

CANINEFATES



Pueblo de la Germania, aliados de los romanos y asentados en la desembocadura del Rhin, en el extremo septentrional de la isla de los bátavos.

Los caninefates aparecen frecuentemente mencionados durante la revuelta del bátavo Civilis, luchando en el bando romano. Normalmente formaban una de las alas de caballería del ejército romano.

"Entretanto, habiendo descubierto un vado, manda que el ala de los caninefates y la infantería germana que militaba en nuestras filas rodeen por la espalda a nuestro enemigo".
Tácito. Anales. IV, 73.

A pesar de la alianza, a veces se producían deserciones. Ganasco, fue un caninefate que desertó del ejército romano, y liderando a un numeroso grupo de caucos, otro pueblo germano, se lanzó al pillaje en las tierras de Germania Inferior y luego cometió actos de piratería sobre las costas de la Galia. No obstante, fue rápidamente derrotado por Corbulón. 

"Por el mismo tiempo, los caucos, libres de disensiones internas y exultantes por la muerte de Sanquinio, mientras llegaba Corbulón realizaron incursiones en la Germania Inferior al mando de Ganasco, un caninefate que había militado entre nuestros auxiliares y después había desertado; convertido en pirata, con naves ligeras devastaba sobre todo el litoral de la Galia, sabedor de que eran pueblos ricos y poco belicosos"
Tácito. Anales. XI,18.

sábado, 30 de enero de 2010

BÁTAVOS GERMANOS EN LOS PAÍSES BAJOS



Tácito nos cuenta lo siguiente, de ese pueblo germano, asentado en territorios de los actuales Países Bajos: “Los batavos, que se distinguen por su valor entre todos estos pueblos, no ocupan una gran zona de la orilla, aunque habitan también una isla del Rhin. Eran antaño una tribu de los catos que emigró, por culpa de una revuelta interna, a las sedes en las que pasarían a formar parte del Imperio Romano. Conservan la distinción y la señal de la antigua alianza, pues no son humillados con tributos, ni los arruina el publicano; exentos de cargas y contribuciones, quedan reservados para utilizarlos en combate, como si fueran lanzas y armaduras”.

Los batavos, posiblemente descendientes de los catos y fuertemente celtizados, tenían como capital Niviomagus (Nimega) y otras ciudades como Batavarum Oppidum (Batenburgo) y Batavodurum (Wyck-Durstel), fueron sometidos por Druso en el 12 a.C. Los romanos se aprovecharon de las destrezas militares de los bátavos, llegando Augusto a formar una guardia imperial con ellos. Hacia el 69 d.C. se sublevaron junto a los belgas, acaudillados por Claudio Civilis, aunque fueron derrotados por Cerealis , y siguieron actuando como tropas auxiliares de los ejércitos romanos.Ya en la Antigüedad Tardía, los francos invadieron su territorio a principios del siglo V, produciéndose una fusión entre ambas entidades, y dejó de hablarse por siempre de los batavos.
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