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lunes, 1 de febrero de 2016

FUENTE DE LOS LEONES EN BAEZA



En la emblemática Plaza del Popolo de Baeza se encuentra la fuente de los leones, que desde el corazón de la misma, lleva más de cuatro centurias contemplando el transitar de la gente y el discurrir del tiempo y la Historia.

Originalmente la fuente estaba en la cercana ciudad ibero-romana de Cástulo, y el traslado a su ubicación actual en el siglo XVI (cuando Cástulo era solamente un montón de ruinas) se interpreta como una transferencia de poderes; desde la antigua sede episcopal de Cástulo a Baeza, que usurpó el papel preeminente de la antigua capital de los Oretanos. En ese sentido, la fuente simboliza el orgullo local al haberse convertido en una ciudad eclesiástica y nobiliaria a comienzos del Renacimiento.



Bueyes y leones esculpidos por manos iberas, que recuerdan a otros felinos hallados en Cástulo, y a través de cuyas bocas mana el agua, son los elementos más destacados de esta bellísima fuente.


En el centro del conjunto, una figura femenina de porte clásico, corona una columna. Para la tradición popular se trata de Himilce, la princesa oretana que se convirtió en la esposa del conquistador cartaginés Aníbal. La original fue destruida durante la Guerra Civil. La actual es obra de un escultor local y fue colocada hace un par de décadas.



En un entorno renacentista, circundando por los restos de un inmediato pasado medieval, la Fuente de los Leones, trata de enlazar el presente con el origen oretano y el desarrollo urbanístico romano; un rincón que sintetiza toda la historia del lugar.  

domingo, 13 de enero de 2013

GEOGRAFÍA DE IBERIA ESTRABÓN (XXIII)



13 Tribus y ciudades celtíberas.
Divididos los propios celtíberos en cuatro partes, los más poderosos en general, situados al Este y al Sur, son los aruacos, vecinos de los carpetanos y de las fuentes del Tago. Su ciudad más renombrada es Numancia. Demostraron su valor en la guerra de los celtíberos contra los romanos, que duró veinte años, pues fueron destruidos muchos ejércitos con sus generales, y los numantinos, cercados, se mantuvieron firmes hasta el final a excepción de unos pocos que entregaron la muralla. Al Este se hallan también los lusones, vecinos asimismo de las fuentes del Tago. A los aruacos pertenecen las ciudades de Segeda y Palancia. Numancia dista de Cesaraugusta, que dijimos se alzaba a orillas del Ìber, unos ochocientos estadios. También Segóbriga y Bílbilis sosn ciudades de los celtíberos, junto a las que lucharon Metelo y Sertorio. Polibio, al enumerar las tribus y localidades de vacceos y celtíberos, incluye también, junto a las otras ciudades, Segesama e Intercatia. Por otra parte, Posidonio afirma que Marco Marcelo percibió de Celtiberia un tributo de seiscientos talentos, de lo que puede colegirse que los celtíberos eran numerosos y dueños de abundantes riquezas, a pesar de vivir en una región poco fértil. Pero cuando Polibio dice que Tiberio Graco destruyó trescientas de sus ciudades, Posidonio, burlándose, responde que con esto el hombre trata de halagar a Graco, denominando ciudades a los baluartes, como se hace en los desfiles triunfales. Y no deja quizá de ser cierto lo que dice, pues tanto los generales como los historiadores se dejan arrastrar fácilmente a este tipo de embuste por embellecer los hechos. Es el caso también de los que sostienen que pasan de mil las ciudades de los iberos, los cuales me parece que llegan a este número otrogando el nombre de ciudades a las aldeas grandes. Porque ni la naturaleza del país puede admitir muchas ciudades por su escasez de recursos ni por su aislamiento y primitivismo, ni su modo de vida ni sus acciones, salvo los de la costa del Mar Nuestro, sugieren nada de esto: son salvajes los que viven en aldeas, y como ellos la mayoría de los pueblos iberos; y tampoco dulcifican fácilmente las costumbres las ciudades cuando son multitud los que viven en los bosques para daño de sus vecinos. 

14 Al sur de Celtiberia.
A continuación de los celtíberos están, hacia el Sur, los que ocupan el macizo de la Oróspeda y la región del Sucron, los sedetanos hasta Carquedón y los bastetanos y oretanos casi hasta Málaca.

jueves, 10 de enero de 2013

GEOGRAFÍA DE IBERIA ESTRABÓN (XXII)


11 Los cerretanos.
Del propio Pirene, la vertiente ibérica es rica en árboles de toda especie y en particular de hoja perenne, pero la céltica está desnuda, y en cuanto a la zona central, configura valles con buenas condiciones de habitabilidad. Los ocupan en su mayor parte los cerretanos, de raza ibérica, entre los cuales se preparan excelentes jamones que rivalizan con los de Cibira y proporcionan no pocos ingresos a sus gentes. 

12 Fronteras y ríos de Celtiberia.
Rebasando la Idúbeda se halla inmediatamente Celtiberia, vasta y heterogénea; la mayor parte de ella es escabrosa y está bañada por ríos, pues a través de ella discurren el Anas, el Tago y otros cuantos ríos que, yendo a parar al mar occidental, tienen su origen en Celtiberia. De éstos, el Durio pasa por Numancia y Serguncia, y el Betis, teniendo sus fuentes en la Oróspeda, fluye a través de Oretania hacia la Bética. Al norte de los celtíberos viven los berones, limítrofes de los cántabros coniscos y surgidos también ellos de la migración celta, a los cuales pertenece la ciudad de Varia, emplazada en el paso de Íber. Son vecinos también de los bardietas, a los que ahora llaman bárdulos. Por Occidente hay algunas tribus de astures, calaicos y vacceos y también de vetones y carpetanos, por el Sur los oretanos y todos los demás bastetanos y edetanos que habitan la Oróspeda, y, al Oriente, la Idúbeda.

domingo, 16 de diciembre de 2012

GEOGRAFÍA DE IBERIA
ESTRABÓN (XVII)

4 DE LAS COLUMNAS A LOS PIRINEOS. TRIBUS DEL INTERIOR.

1 Medidas de la costa.
Lo que resta de Iberia es la costa, que da al Mar Nuestro, desde las Columnas hasta el Pirene y toda la zona al interior de ésta, de anchura varia y de longitud algo mayor de cuatro mil estadios, mientras que la del litoral queda dicho ya que es dos mil estadios aún más larga. Dicen que desde Calpe, la montaña de las Columnas, hasta Nueva Carquedón hay dos mil doscientos estadios, y que esta costa está habitada por bastetanos, a los que también se llama bástulos, y en parte también por oretanos. Desde allí hasta el Íber hay aproximadamente otros tantos estadios: esa parte de la costa la ocupan los edetanos. De la orilla de aca del Íber hasta el Pirene y los Trofeos de Pompeyo, mil seiscientos, y la habitan unos cuantos pueblos edetanos, y el resto, los denominados indicetes, divididos en cuatro tribus.

2 Málaca, Menace, Sexi.
Comenzando parte por parte desde Calpe, hay primero una cordillera montañosa que pertenece a Bastetania y a los oretanos, con un bosque frondoso y de altos árboles, que separa la costa del interior. También allí se dan con profusión las minas de oro y otros minerales. La ciudad más importante de esta costa es Málaca, distante de Calpe lo mismo que Gádira; es un emporio para los nómadas de la costa de enfrente y tiene grandes saladeros. Algunos piensan que esta ciudad es la misma que Menace, más alejada de Calpe, fue destruida hasta los cimientos, aunque conserva vestigios de una ciudad griega, en tanto que Málaca, más cercana, es de configuración fenicia. A continuación está la ciudad de los saxitanos, con cuyo nombre se designan también sus salazones.

domingo, 2 de diciembre de 2012

GEOGRAFÍA DE IBERIA
ESTRABÓN (XIII)

3. LAS COSTAS ESTE Y NORTE. ETNIAS QUE LAS OCUPAN.

1 Del Promontorio Sagrado a la boca del Tago.
Según se comienza de nuevo desde el Promontorio Sagrado hacia el otro lado de la costa, el que llega hasta el Tago, hay primero un golfo; a continuación un cabo, el Barbario, y allí cerca se halla la desembocadura del Tago, hasta la cual hay, navegando en línea recta, . . . mil estadios. Hay también esteros en el lugar, de los cuales uno avanza más de cuatrocientos estadios a partir de la mencionada torre, y en sus orillas se reposta agua . . . Salacia. El Tagus tiene de boca una anchura de unos veinte estadios y una profundidad tan grande que puede ser remontado por embarcaciones con capacidad para diez mil ánforas. En las llanuras del interior forma el río dos esteros cada vez que sube la marea, de modo que puede surcarse como un mar en ciento cincuenta estadios y hace navegable la llanura, configurando en el estero superior una islita de unos treinta estadios de longitud y de anchura algo menos que de longitud, con hermosos bosques y viñedos. Se halla la isla a la altura de Moron, ciudad bien emplazada sobre un monte cercano al río, distante del mar unos quinientos estadios, también con suelo fértil en los alrededores y una navegación sin obstáculos en un gran trecho incluso para grandes barcos, y el resto, para lanchas fluviales. Más allá de Moron puede remontarse un tramo aún mayor. Sirviéndose de esta ciudad como base de operaciones sostuvo Bruto, el conocido por Galaico, la guerra contra los lusitanos y los sometió. Junto a la corriente del río fortificó Olisipon para tener expedita la navegación río arriba y el transporte de víveres, de tal modo que, de las ciudades del Tago, son éstas las más poderosas. El río, por otra parte, es abundante en peces y está lleno de moluscos. Discurre, teniendo sus fuentes entre los celtíberos, a través de vetones, carpetanos y lusitanos hacia el Poniente equinoccial, siendo paralelo en parte de su trayecto al Anas y al Betis y alejándose luego de ellos cuando se desvían hacia la costa meridional.

2 Tribus del interior.
Los pueblos que se encuentran al interior de las regiones mencionadas son los oretanos, que son los más meridionales y se extienden hasta el litoral del lado de acá de las Columnas, más allá hacia el Norte los carpetanos, a continuación vettones y vacceos, por cuyo territorio pasa el Durio, que tiene travesía en la ciudad de Acontia, perteneciente a los vacceos, y en último lugar los galaicos, que ocupan gran parte de la zona montañosa. Por eso y por ser los más difíciles de vencer, al que sometió a los lusitanos le proporcionaron ellos mismos el sobrenombre e hicieron que a la mayoría de los lusitanos se les denomine hoy galaicos. Las ciudades más poderosas de Oretania son Castalon y Oria.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

GEOGRAFÍA DE IBERIA ESTRABÓN (V)



2  TURDETANIA.

1. Límites y ciudades principales.  
      Así pues,al interior de la orilla este del Anas se extiende la Turdetania, que está recorrida por el río Betis. La delimitan, por el Oeste y el Norte, el río Anas, por el Este algunas tribus de los carpetanos y oretanos, y por el Sur los bastetanos que ocupan una estrecha franja costera entre Calpe y Gádira, y el mar después hasta el Anas. También se integran en Turdetania los bastetanos que he mencionado, así como los pueblos de más allá del Anas y la mayor parte de los pueblos limítrofes. La extensión de este país no es, en longitud y anchura, superior a dos mil estadios, pero sus ciudades son extraordinariamente numerosas, pues se dice que llegan a doscientas. Las más conocidas son las que se alzan a orillas de los ríos, los esteros y el mar, debido a su ventajosa situación. Las que más auge han adquirido son Córduba, fundación de Marcelo, y por su fama y su pujanza también la ciudad de los gaditanos, ésta por sus empresas navales y por haber estrechado lazos con los romanos mediante alianzas y aquélla por la fertilidad y amplitud de su campiña, a lo que contribuye en gran medida el río Betis; desde un principio la habitaron gentes escogidas de los romanos y los indígenas, y además fue ésta la primera colonia que enviaron a estos lugares los romanos. Después de esta ciudad y la de los gaditanos descuella ciertamente Híspalis, si bien su mercado continúa existiendo, por su renombre y por haberse establecido recientemente allí como colonos los soldados de César sobresale Betis, aunque no tenga entre su población hombres ilustres. 

2 Otras ciudades.
    Tras éstas encontramos Itálica  e Ilipa a orillas del Betis, y más lejos Astigis, Carmon y Obulcon. Y también aquéllas en las que fueron vencidos los hijos de Pompeyo, Munda, Ategua, Urson, Tuccis, Ulia y Aspavia, todas ellas no lejos de Córduba. En cierto modo se constituyó como metrópolis de este lugar Munda, que dista mil cuatrocientos estadios de Carteya, a donde huyó Gneo después de ser derrotado; luego, zarpando de allí y desembarcando en una región montañosa situada sobre el mar, encontró la muerte. Su hermano Sexto, que salió con vida de Córduba y luchó durante un corto tiempo entre los iberos, sublevó más tarde Sicilia; expulsado después de allí a Asia, fue alcanzado por los generales de Antonio y terminó sus días en Mileto. 

    De los celtas, la ciudad más conocida es Conistorgis, y a las orillas de los esteros Asta, a la que acuden generalmente los gaditanos, por estar situada a no mucho más de cien estadios del puerto de la isla.  

lunes, 12 de noviembre de 2012

GEOGRAFÍA DE IBERIA ESTRABÓN (III)



6  Situación de la Bética.
      Del litoral que arranca del Promontorio Sagrado, una parte señala el comienzo del flanco occidental de Iberia hasta la desembocadura del río Tago y la otra el del flanco meridional hasta otro río, el Anas, con su desembocadura. Uno y otro vienen desde la zona de Levante, pero el primero va a dar directamente a Occidente y es mucho mayor que el Anas, mientras que éste se desvía en dirección Sur, delimitando la tierra entre ríos que ocupan en su mayor parte celtas y algunos lusitanos deportados por los romanos de allende el Tago. En las regiones del interior viven carpetanos, oretanos y numerosos vetones. Ese país es moderadamente próspero, pero el que viene a continuación, situado al Sureste, no permite hipérbole se se lo compara con todo el mundo habitado, gracias a su fertilidad y a los bienes de la tierra y el mar. Esa región es la que recorre el río Betis, que tiene su nacimiento en los mismos parajes que el Anas y el Tago, y que por su tamaño se encuentra en medio de estos dos. Del mismo modo que el Anas, corre al principio en dirección Oeste, volviéndose luego hacia el Sur y desembocando en la misma costa que él. A la región la denominan Bética por el río y Turdetania por sus habitantes, y a los que en ella viven los llaman turdetanos y túrdulos, que unos creen que son los mismos y otros que son distintos, y entre los últimos se cuenta Polibio, que dice que los túrdulos son vecinos de los turdetanos por la parte Norte; pero actualmente no parece haber entre ellos ninguna separación. Éstos son los tenidos por más cultos de entre los iberos, puesto que no sólo utilizan escritura, sino que de sus antiguos recuerdos tienen también crónicas históricas, poemas y leyes versificadas de seis mil años, según dicen. También los otros pueblos iberos utilizan escritura, cuyos caracteres no son uniformes, como tampoco es una la lengua. Esta región de más acá del Anas se extiende en dirección Este hasta Oretania y en dirección Sur hasta la costa comprendida entre la desembocadura del Anas y las Columnas. Acerca de ella, así como sobre las tierras vecinas, es preciso tratar más por extenso todo aquello encaminado a dar a conocer la bondad natural y la riqueza de los lugares.

7  La zona del Estrecho.
       Desde esta costa en la que desembocan el Betis y el Anas y desde los confines de Maurusia hacia el interior, el Mar Atlántico penetra y configura el Estrecho de las Columnas, por el que el Mar Interior se une con el Exterior. Hay allí un monte que pertenece a los iberos llamados bastetanos, a los que también llaman bástulos, el Calpe, no muy grande si se atiende a su perímetro, pero tan alto y escarpado que de lejos parece como una isla. Para los que navegan desde el Mare Nostrum, hacia el Mar Exterior queda éste por consiguiente a la derecha, y junto a él, a cuarenta estadios, está la ciudad de Calpe, antigua y digna mención, que fue en tiempos puerto marítimo de los iberos. Algunos sostienen que también ella fue fundada por Heracles, entre los cuales se cuenta Timóstenes, quien afirma que antiguamente incluso tenía por nombre Heraclea y que mostraba una gran muralla y dársenas.
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