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miércoles, 13 de mayo de 2026

ZAGREB 1990, EL MAYO CROATA.

 


En el mes de Mayo de 1990 en la ciudad de Zagreb en apenas ocho días, se sucedieron tres acontecimientos que funcionan como un barómetro para medir las tensiones y contradicciones que se vivían en Yugoslavia; una festival de música, unas elecciones parlamentarias y un partido de fútbol. 

 


Sábado 5 de Mayo en la Sala de conciertos Vatroslav Lisinski se celebra la trigésimo quinta edición del festival de la canción de Eurovisión. El año anterior en Lausana la banda Riva y su "Rock Me" consiguieron la primera, y última, victoria de Yugoslavia en el certamen. En Noviembre había caído el muro de Berlín, iniciando una serie de transformaciones en los países del bloque del Este y el festival de Eurovisión se llena de canciones que hablan de libertad y unidad, como la alemana Frei zu Leben (Vivir libre) o la austríaca Keine Mauern mehr (No más muros) . Yugoslavia muestra a Europa una imagen de prosperidad y felicidad, suena la música en las calles de Zagreb, donde se fusionan la tradición y la modernidad, el folk autóctono y el pop que viene de fuera. La cara más amable y alegre del país. 

 


La elección de Zagreb como sede, no estuvo exenta de polémica, pues tanto Belgrado como Ljubliana estaban preparadas para ello. Aunque Eslovenia estaba marcando el mismo rumbo que Croacia. Paradójicamente , un estado en proceso de descomposición, que pronto saltará por los aires, celebró la victoria del italiano Toto Cotugno y una canción, Insieme 92, que habla sobre la libertad, la eliminación de fronteras y la unión de los pueblos de Europa (prevista para 1992, firma del Tratado de Maastricht). Los espectadores que disfrutaban del espectáculo desde su sofá, a través de la televisión, no podían imaginar que Yugoslavia, ese país idílico, y hasta cierto punto modélico, comenzaba a despedirse de Europa. Aunque lo hacía cantando, bailando y riendo. 

 


Domingo 6 de Mayo, con la resaca eurovisiva, se celebra la segunda vuelta de las primera elecciones libres y multipartidistas en la República Socialista de Croacia. El HDZ - Unión Democrática Croata - se alzó con la victoria frente a los comunistas del SKH - Liga de los Comunistas de Croacia. Mientras los comunistas apostaban por reformar la federación yugoslava para el HDZ la única prioridad era la construcción del estado croata. El líder del HDZ, Franjo Tudman había enarbolado la bandera del nacionalismo para ganar las elecciones e iniciar el camino de la independencia de Croacia. El mensaje de Tuđman: Odlučimo sami o našoj sudbini (Decidiremos nuestro destino por nosotros mismos) había dado en el blanco. 

 


En realidad el triunfo del HDZ no había sido tan aplastante como puede parecer.  El HDZ obtuvo 1.2 millones de votos frente a los 994,000 de los comunistas. Pero el sistema electoral croata de distritos uninominales mayoritarios al estilo británico otorgó al partido de Tuđman una mayoría absoluta de los escaños en el nuevo parlamento, a pesar de haber obtenido menos de la mitad de los votos emitidos en el país. Los partidos pequeños fueron eliminados; el sistema favorecía a un movimiento de masas, como el HDZ, que estaba bien organizado en todo el país. 



Domingo 13 de Mayo en el estadio Maksimir, en medio de toda la tensión política que se hacía sentir en toda la federación, se enfrentan el Dinamo de Zagreb y el Estrella Roja de Belgrado, un  partido de la máxima rivalidad es la liga yugoslava. En determinados contextos las hinchadas futbolísticas suelen ser los primeros colectivos en radicalizarse, puesto que son fácilmente manipulables, de manera que los Bad Blues Boys del Dinamo habían abrazado las proclamas nacionalistas de Tudman, al que habían ofrecido su apoyo incondicional, mientras que los Delije del Estrella Roja enarbolaban la bandera del ultranacionalismo serbio. 

 


Los Delije llegaron al estadio Maksimir, próximo a uno de los parques más populares de la ciudad, entonando canticos provocadores como "Zagreb es Serbia". En el interior del recinto el ambiente se iba caldeando entre insultos, destrozos del mobiliario y lanzamiento de objetos. Con los dos equipos sobre el césped los Bad Blues Boys invadieron el campo y la policia respondió a golpe de porra y de gases lacrimógenos. 

 


En medio del caos emergió la figura de Zvonimir Boban, jugador del Dinamo y una de las jóvenes estrellas del fútbol yugoslavo. El futbolista propinó una patada a un policía que hostigaba a un hincha del equipo croata. Aquel acto convirtió a Boban en un traidor a ojos serbios, y en un héroe y patriota para los croatas. Meses después Vlado Divac, cuando Yugoslavia celebraba el campeonato mundial de baloncesto, protagonizó un acto similar cuando arrebató una bandera de Croacia a un aficionado que saltó a la cancha enarbolándola. Las tensiones que acabarían desembocando en una cruenta guerra civil ya eran más que latentes entre la sociedad yugoslava de principios de los '90. 

 


Del partido en Zagreb, y la patada de Boban, se ha escrito mucho, e imagino que se seguirá escribiendo, especialmente entre la prensa y los portales deportivos. En muchas de las publicaciones inluso se señala que ese incidente es el origen de las guerras yugoslavas de los años '90. Es algo exagerado, y un tanto sensacionalista, defender un argumento así. Más que una causa, es una consecuencia del viraje nacionalista de las repúblicas que formaban la federación,  y un sintoma, alarmante y violento, de la crisis socioeconómica y de identidad que sufría yugoslavia. 

 


El 30 de mayo, en medio de una pompa considerable, Tuđman fue investido formalmente como el primer presidente de Croacia elegido democráticamente. Llevaba una banda roja, blanca y azul. La šahovnica (la bandera aedrezada) se exhibía en el fondo, con la estrella roja comunista abandonada. Los símbolos croatas habían sustituido a los yugoslavos. La nueva Croacia iniciaba un camino de no retorno.  

 


La historia está ahí para que reflexionemos sobre la esencia humana , y su análisis nos sirve para comprender el presente. Para aquellos que crecimos en la década de los '90 el Ocaso de Yugoslava se convirtió en una excelente lección para la vida. Como escribió Miguel Roán en Balcanismos "los Balcanes son un buen escaparate para entender el mundo y también a los seres humanos". 

miércoles, 2 de noviembre de 2016

AGUSTÍN KAZOTIC.



Fraile dominico, obispo de Zagreb nacido en Trogir, estudió en París y fue una de las figuras precursoras del humanismo en Dalmacia. En Zagreb estableció un centro de estudios gratuito para todos aquellos estudiantes que no tenían.

miércoles, 4 de mayo de 2016

CROACIA INTEGRANTE DEL REINO DE HUNGRÍA.




Comerciantes venecianos, soldados, trabajadores y campesinos croatas, y nobles húngaros, convivieron (más mal que bien) y dejaron su impronta en este hermoso país balcánico. Posiblemente esa mezcolanza sirva para explicar el carácter afable y acogedor de sus gentes. Durante los siglos plenomedievales gran parte de la Croacia actual estaba integrada en el Reino de Hungría, el reino medieval más poderoso de Europa Centro-Oriental. Magiares y venecianos pugnaron durante décadas por el control de la costa dálmata. La superior flota de la república de San Marcos acabó triunfando en el mar y llevándose (y nunca mejor apuntado) el gato al agua.


El reino de Croacia, unificado y fundado por Tomislav I en 925 perdió su independencia nominal con la muerte del rey Dimitar Zvonimir en 1091. Sin la existencia de un sucesor, su viuda, Helena de Hungría, ofreció el trono a su hermano Ladislao  , rey de Hungría. Una parte de la nobleza croata eligió a su propio rey Petar Svacic. Durante unos años, en los que se produjo la muerte de Ladislao, la coronación de Colomán y la intromisión de Venecia, la situación política en Croacia era confusa e inestable, hasta que en 1097 se produce el choque armado entre húngaros y croatas en la batalla de la montaña Gvozd. El enfrentamiento finalizó con la muerte del aspirante croata y la coronación de Colomán , llamado el Bibliófilo, como rey de Croacia. Desde este momento y a lo largo de ocho siglos Crocia quedó vinculada a Hungría hasta la disolución del Imperio Austro-Húngaro al finalizar la Primera Guerra Mundial.


Los magiares utiizaron las fortalezas, como la de Klis para defender la región. Primeramente de los venecianos que constantemente intentaban someter la costa de Croacia. Tras varios vaivenes (Zara cambió varias vences de manos) a partir de 1420 la República de San Marcos se implantó en la región de forma perdurable. El otro enemigo al que tuvieron que hacer frente eslavos y húngaros unidos fueron los turcos del Imperio Otomano. Ladislao I fundó el obispado de Agram (Zagreb ) y en general los monarcas húngaros patrocinaron la implantación del catolicismo en el país, de forma paralela al crecimiento de la iglesia ortodoxa en la vecina Serbia. El rey de Hungría delegaba en un ban (una especie de virrey) el gobierno de Croacia, que en la práctica funcionaba de forma autónoma y contaba con su propia dieta. Algunos de estos banes, como Belos Bukanovic, pertenecían a la aristocracia eslava.  

domingo, 21 de febrero de 2016

EL DESCANSO DE SAN JORGE.



El descanso del guerrero. Un atípico San Jorge, reposado y compungido, parece pedir, tímidamente perdón, al Dragón recién abatido. 


sábado, 17 de enero de 2015

ZAGREB MEDIEVAL



La sorprendente, y bastante desconocida aún, capital de Croacia tiene su origen, aunque poco queda ya, en la Edad Media, cuando se encontraba dividida en dos barrios o burgos, que a menudo se enfrentaban mutuamente; Kaptol en una colina y Gradec, en la colina de enfrente. En la actualidad forman la ciudad alta.

Ambos burgos estaban unidos a través de un puente, que terminó siendo conocido como "Puente Sangriento" por las frecuentes reyertas que tenían lugar entre vecinos de un barrio y otro.

La Iglesia y la plaza de San Marcos eran el centro de Gradec, mientras que la Catedral era el corazón de Kaptol. En 1094 se fundó el obispado de Zagreb por el rey Ladislao (rey también de Hungría), que concedió el cargo a un clérigo checo, el obispo Duh.

A mediados del siglo XIII, acosado por los mongoles el rey húngaro Bela IV tuvo que huir de su país y buscar refugio en Zagreb. Tan bien se debió sentir aquí el rey magiar, que cuando el peligro pasó concedió a Gradec el estatus de ciudad real. 

La diócesis de Kaptol podían incomunicar a la comunidad vecina e independiente de Gradec, a lo que estos respondían provocando incendios. A pesar de la enconada rivalidad, en ocasiones ambos burgos colaboraban entre sí, como durante la celebración de ferias.


La unión de los dos barrios y el nacimiento de Zagreb no se produjo hasta 1851.

martes, 18 de marzo de 2014

CRKVA SVETOG MARKA.



La Iglesia de San Marcos, en la ciudad alta de Zagreb, en el corazón del antiguo burgo de Gradec, con pequeños azulejos policromados de vivos colores, rojo, azul y blanco, que recuerdan a la bandera de Croacia. Una bellísima advocación a Marcos el Evangelista y de las más llamativas iglesia que he visto. 



Construida entre los siglos XIII y XIV, de origen románico, terminada gótica. El aspecto actual se lo confirió´Herman Bollé, cuando la reconstruyó (en estilo neogótico) a finales del XIX, incorporando los escudos del reino formado por Croacia, Dalmacia y Eslavonia. 

martes, 21 de enero de 2014

KATEDRALA MARIJINA UZNESENJA

CATEDRAL DE ZAGREB 


La Catedral de la Asunción de la Virgen María, situada en el barrio Kaptol, y dedicada además a San Esteban y San Ladislao, es uno de los edificios simbólicos de la capital de Croacia. Concebida como un templo gótico, se inicia su construcción a finales del siglo XIII. 


María Virgen enfrentada a su templo.


Una serie de murallas renacentistas, y edificios, construidas durante la invasión turca, la rodean y protegen. 


Gótico interior que quiere tocar los cielos. 


Santa Catalina de Alejandría en la fachada principal de la Catedral. 

domingo, 19 de enero de 2014

KRALJ TOMISLAV




Tomislav, miembro de la familia Trpimirovic, duque de Dalmacia en el 910, unificó los ducados de Dalmacia y Panonia. A caballo y con el brazo en alto sujetando la espada, se nos presenta en Zagreb, la capital del estado croata. 



Derrotó a los magiares, a los que dejó al otro lado del río Drava. Además fue aliado del Imperio Bizantino, lo que le permitió poder administrar las ricas ciudades de la costa, como Zadar, Split y Troggir. 



En el año 925, Tomislav I se proclamó rey de todos los croatas; "Rex Chroatorum". Su estatua ecuestre la podemos ver en Zagreb, capital actual de Croacia. 
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