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jueves, 7 de marzo de 2019

CORDILLERA DEL RIF.




Marruecos es un país montañoso, y eso es algo que compruebas nada más cruzar la frontera de Ceuta. Kilómetros y kilómetros de carretera montaña arriba. La cordillera del Rif está situada en el extemo norte de Marruecos y es una estructura compleja de tipo alpino. Poco elevada (por lo general, menos de 2000 metros). Presenta formas vigorosas debido al hundimiento de los valles.


El elemento humano del Rif presenta una variedad étnica extraordinaria. En el Rif central encontramos las tribus jebala y ghomar, ambas árabes, y a los zanaga, un grupo bereber. Mientras que los zenetas (también bereberes) habitan el Rif central desde hace (al menos) un milenio. Estas etnias han ido arabizándose progresivamente, al tiempo que iban perdiendo parte de su identidad. A pesar de la variedad étnica, la organización social en todo el Rif es bastante homogénea, y se basa en pequeños núcleos de población llamados cabilas, dispersos por las montañas.


De Fez a Chauen por carretera a través de Rif. Olivares y almazaras, burros y cabras. Me recuerda a las sierras andaluzas, nuestras queridas Cordilleras Béticas). Ambas el mismo origen geológico durante la Orogenia Alpina.


domingo, 1 de octubre de 2017

RELIEVE DE ESPAÑA



El relieve español presenta los siguientes rasgos generales que influyen decisivamente en la configuración física del país:


- Elevada altitud media de 660 metros, debido a la existencia de una extensa meseta y una serie de cordilleras.

- Compartimentación interior. Los sistemas montañosos forman grandes bloques desconectados entre sí.

- Aislamiento interior. Las cordilleras se disponen periféricamente alrededor de la Meseta aislando el interior peninsular de la influencia del mar.

- Relieve irregular, que contribuye a que España sea un país de fuertes contrastes.

Estas circunstancias, además, propician una diversidad geográfica que influye en otros aspectos sociales, culturales e históricos. España es un país que presenta importantes contrastes y diversidad entre las diferentes regiones que la conforman.

“La diversidad geográfica de España se debe fundamentalmente al hecho de su situación en el borde de la zona subtropical mediterránea que afronta el Atlántico, entre Europa y África. Los contrastes más fuertes, y también las transiciones más ricas, se dan entre la franja de tierras noroccidentales, de lluvias abundantes y regulares, pequeñas amplitudes térmicas, ríos cortos y caudalosos y vegetación de bosques caducifolios, landas y prados, y la ancha España mediterránea, extremada en su interior y moderada junto al mar, y en todas partes calurosa y seca durante el verano, la España de los matorrales y xerostepas, de los barrancos e hídricos se ven acentuadas por el hecho de ser también, el nuestro, un país de fuertes contrastes geomorfológicos”.

Crítica.


GRANDES CONJUNTOS MORFOESTRUCTURALES.


Atendiendo a la formación, estructura e historia geológica, en España podemos distinguir los siguientes conjuntos: 



1.- Macizos antiguos. Hablamos de montañas de altitud media, cumbres aplanadas y penillanuras resultado de la continuada acción erosiva. Los materiales que constituyen estos macizos son paleozoicos que se plegaron durante la orogénesis herciniana y posteriormente deformados por el plegamiento alpino. Están integrados en el zócalo peninsular.

2.- Cordilleras alpinas. Estas cordilleras formadas por materiales jóvenes surgiendo como consecuencia del último gran plegamiento alpino. Quedan integradas en el ámbito de las grandes cordilleras que circundan toda la cuenca mediterránea; Alpes, Cárpatos, Apeninos, Atlas, Cáucaso. En España los Pirineos y las Cordilleras Béticas son sus ejemplos más perfectos.

3.- Depresiones. En la península Ibérica existen dos tipos de depresiones, las interiores, que son fragmentos hundidos del zócalo paleozoico (como la cuenca del Duero y la Mancha), y las exteriores, situadas entre los macizos y las cordilleras jóvenes, colmatadas por los aportes sedimentarios. Nos referimos a las depresiones del Ebro y del Gudalquivir. 
 

GRANDES UNIDADES DEL RELIEVE PENINSULAR.

“Con razón se dice que España es un pequeño continente, especialmente si se considera cómo contribuye a su aislamiento con respecto al mar la disposición de las grandes unidades del relieve. Recuerda a un baluarte inexpugnable (la Meseta) rodeado por una línea de murallas (cordillera Cantábrica, Sistema Ibérico, Sierra Morena), flanqueado externamente por dos fosos (las depresiones del Ebro y del Guadalquivir) y defendida por el lado de Europa y por del de África por las murallas montañosas de los Pirineos y de los Sistemas Béticos, respectivamente”.

Alfredo Floristán Samanes
“España, país de contrastes geográficos naturales”·.




A.- MESETA CENTRAL Y UNIDADES INTERIORES.

La Meseta – con una altitud media por encima de los 700 metros - , desde el punto de vista geológico es el núcleo primitivo, y la unidad que articula y organiza a su alrededor todo el relieve peninsular. Un elemento que unifica todo el interior peninsular, pues abarca una gran extensión, ocupando un 45% del total del territorio. Suavemente inclinada hacia el oeste, los principales ríos (salvo el Ebro) fluyen en dirección Este – Oeste, y desembocan en el Océano Atlántico.

Formada por materiales paleozoicos y hercinianos que fueron reducidos a penillanuras en el mesozoico y afectados posteriormente por los movimientos alpinos. Este último plegamiento la fractura y la individualiza en bloques, unos se elevaron – cordilleras – y otros se hundieron – depresiones, y la bascula hacia el oeste. 

 
El Sistema Central, los Montes de Toledo, la Cuenca del Duero y la llanura manchega son las unidades interiores de la Meseta.

A.1. SISTEMA CENTRAL.

El Sistema Central atraviesa y divide la Meseta en dos submesetas; la submeseta norte y la submeseta sur. Está formado por diversas sierras – Guadarrama, Gredos, Peña de Francia y sierra de la Estrella (en Portugal) – en sentido oeste – este, mientras en la parte oriental se elevan Somosierra, Ayllón y Robledal. Las altitudes máximas alcanzan los 2500 metros (Almánzor, 2592 m.).

A.2. MONTES DE TOLEDO.

Los Montes de Toledo, que escapan de Castilla y penetran en Extremadura, dividen en dos partes la submeseta sur, quedando al norte la cuenca del Tajo y al sur la cuenca del Guadiana. Este sistema montañoso tienen menor entidad que el Sistema Central y sus cumbres no sobrepasan los 1600 metros (pico Villuercas). La sierra más destacada es la de Guadalupe, aunque también podemos citar Montanchez, Sao Mamede, San Pedro . . .

A.3.- DEPRESIONES Y LLANURAS.

La Cuenca del Duero y la llanura manchega se originaron con el hundimiento del zócalo paleozoico y la colmatación posterior de las depresiones resultantes. Son extensas planicies donde se alternan páramos, cerros y campiñas.

B.- LOS REBORDES DE LA MESETA.

La Meseta Central está rodeada (excepto por el oeste) por una serie de rebordes montañosos que la aíslan de la influencia del mar (confiriendo a estas tierras un carácter continental) y que dificultan las comunicaciones entre el interior y la periferia peninsular.

B.1.- MACIZO GALAICO Y MONTES DE LÉON.

Primitivo zócalo de la Meseta que ocupa el Noroeste peninsular confiriendo personalidad a la región gallega. Presenta una relieve muy fracturado, formado por un conjunto de grandes bloques hundidos y levantados, que en la costa dan lugar a a la formación de rías (rías Altas y rías Bajas). Montañas con formas redondeadas y poca altitud, pues apenas se superan los 1000 metros.

En los Montes de León, barrera que separa Galicia de la Meseta, se alcanzan las cotas más altas (Teleno, 2188 metros). Las mayores altitudes presentan huellas de glaciarismo, como el lago de Sanabria, el mayor lago español de origen glaciar.

B2.- CORDILLERA CANTÁBRICA.

Es el borde septentrional de la Meseta y corre paralela al mar Cantábrico desde Galicia hasta Euskadi. Forma una formidable muralla que dificulta las comunicaciones entre la costa y el interior, aislando la Meseta de la influencia del mar. Este relieve configura las características de los ríos de esta vertiente; cortos, regulares y caudalosos.

Dentro de su aparente unidad podemos diferenciar entre el sector occidental o asturiano, con gran afinidad con el macizo galaico, y el sector oriental o cantábrico. La cordillera se va elevando gradualmente desde el oeste culminando en los Picos de Europa donde se ubican las grandes altitudes, como Torre Cerredo, Naranjo de Bulnes . . .

Las montañas se precipitan hacia el mar, las rocas más resistentes como la cuarcita forman promontorios y cabos, mientras que en las pizarras, algo más blandas, se han excavado valles y rías.

B.3.- SISTEMA IBÉRICO.

El borde oritental de la Meseta está ocupado por el Sistema Ibérico que se extiende desde las estribaciones meridionales de la Cordillera Cantábrica hasta el mar Mediterráneo cerrando la cuenca del Duero y la llanura Manchega. Se trata del único sistema montañoso español que se orienta de noroeste a suroeste, trazando una gran diagonal, que a modo de cicatriz recorre buena parte de la superficie ibérica. 


 
El Sistema Ibérico está compuesto por un conjunto de sierras y por tanto no forma un bloque compacto, una circunstancia que facilita el tránsito. El río Jalón, un afluente del Ebro (y por el que discurren las vías que comunican el valle del Ebro con la Meseta), delimita las dos partes en que se divide el Sistema Ibérico.

- Sector septentrional. Cuenta con destacadas sierras de gran presencia orográfica – Demanda, Cebollera, Urbión, Moncayo - que además dispersan aguas hacia las cuencas del Ebro y del Duero. Una zona afectada por el glaciarismo, cuyo máximo exponente es la Laguna Negra.

- Sector meridional. Es más ancho que el sector septentrional y podemos distinguir tres partes; una interior o meseteña integrada por la sierra de Albarracín y serranía de Cuenca, otra exterior o aragonesa, separadas por la Depresión Longitudinal Ibérica (o pasillo Calatayud- Teruel).

B.4.- SIERRA MORENA. 



Un abrupto escalón que separa la Meseta de las tierras del sur peninsular. En realidad se trata de una flexión del zócalo producido durante la orogénesis alpina, por lo que es una falsa cordillera. Sus sierras – Aracena, Pedroches, Madrona - presentan un perfil sin grandes altitudes (1322 metros en Bañuela) y en sus 400 kilómetros de recorrido podemos diferenciara tres partes: la occidental entre Huelva y Sevilla, la central entre Córdoba y Jaén, y a partir de Jaén donde se encuentra el único paso natural; Despeñaperros.

C.- DEPRESIONES EXTERIORES.

Las depresiones exteriores separan el bloque Meseta-Reborde de la periferia peninsular. Corresponden a sendas fosas Alpinas establecidas entre los sistemas en curso de formación y el borde del zócalo primegenio.

C.1.- DEPRESIÓN DEL EBRO. 




Una amplia llanura sedimentaria que posee carácter árido y continental por estar rodeada por una cordillera. La depresión del Ebro comprende las tierras bajas del nordeste peninsular, cerrada al mar Mediterráneo por el sistema costero catalán. En origen fue un brazo de mar cuya comunicación con el océano fue interrumpida a medida que el plegamiento alpino elevaba los relieves ibérico y pirenaico. La sedimentación hizo el resto. Si disponen de agua – como ocurre en la ribera del Ebro – estos terrenos sedimentarios son muy fértiles y aptos para la actividad agraria.

C.2.- DEPRESIÓN DEL GUADALQUIVIR.

Una extensa llanura con forma triangular abierta a la influencia del Océano Atlántico que ocupa el espacio que se extiende entre las cordilleras Béticas y Sierra Morena, ocupada por el río Guadalquivir y sus afluentes. Sus fértiles vegas y onduladas campiñas que la conforman dejan paso, en el último tramo del río Guadalquivir a las marismas, zona pantanosa de influencia marítimo-terrestre. Inicialmente fue un brazo de mar que fue recibiendo las aportaciones sedimentarias de las Cordilleras Béticas y de Sierra Morena, por medio de los ríos que bajaban de la montaña. 


 



En la depresión del Guadalquivir, y al hilo de lo que acabamos de señalar, distinguimos tres áreas:

- La Vega. Próxima al río, llana y muy fértil, formada por arenas y limos de origen sedimentario.

- La Campiña. Alejada del curso del río, paisajes de formas onduladas donde se encajan amplios valles fluviales, objeto de explotación agraria desde épocas tempranas de la historia.

- Las Marismas. Cerca de las desembocadura, tierras de transición tierra-mar, constituidas por terrenos llanos e inundables. En esta zona húmeda se ubica el Parque Nacional de Doñana.

D.- CORDILLERAS EXTERIORES.

Es un conjunto de cordilleras alejadas de la Meseta y situadas en la periferia ibérica.

D.1.- PIRINEOS.

Un destacado sistema montañoso de gran longitud que une (o separa) la península Ibérica de Europa. Esta cordillera se extiende a lo largo de 425 kilómetros entre el Golfo de Vizcaya y el Cabo de Creus, configurando el istmo peninsular. Una robusta barrera montañosa que constituye una frontera natural de con clarisimas repercusiones geográficas (históricas, sociales y culturales). 





Se trata de una cordillera alpina por origen, estructura y formas de relieve. En su seno se distinguen dos zonas:

- Pirineo Axial (o Central). Se corresponde con la zona central y más elevada (Aneto, 3400 metros). Podemos decir que es el armazón de la cordillera.

- Prepirineo. Es una franja montañosa adosada al flanco meridional del Pirineo Axial. Está formado por dos alineaciones montañosas separadas por una depresión longitudinal. Se extiende por el nordeste de España: Cataluña, Aragón, Navarra y Euskadi. En la vertiente francesa no existe esta zona de tránsito exceptuando una zona de monte bajo en el Rosellón.

En general la cordillera presenta una ausencia casi total de valles longitudinales y el predominio de los transversales, orientados de norte a sur.

D.2.- MONTES VASCOS.

Formados por sierras abruptas, pero poco elevadas y numerosos valles que comunican la Cordillera Cantábrica con los Pirineos. Aparece dividido en dos alineaciones, una septentrional y otra meridional. Las cimas más altas alcanzan los 1500 metros en la Sierra de Aralar.. Los ríos han abierto en el litoral estuarios y rías.

D.3.- CORDILLERAS COSTERO-CATALANAS. 
 
Se trata de dos conjuntos montañosos paralelos a la costa mediterránea, que cierran la Depresión del Ebro. Está orientada de noreste a suroeste y entra en contacto tanto con los Pirineos como con el Sistema Ibérico. A pesar de su modesta condición como sistema montañoso, presenta una destacada complejidad, fruto de su fragmentación transversal y longitudinal.

El sistema se descompone en tres unidades paralelas entre sí y al mar Mediterráneo: la cordillera litoral, inmediata a la costa, que contiene entre otras, la sierra del Tibidabo, la depresión prelitoral, una fosa tectónica rellena por diversos materiales que incluye el Penedés y el Campo de Tarragona, y la cordillera prelitoral en contacto directo con las tierras del valle del Ebro, y donde destaca Montserrat.


D.4.- SISTEMAS BÉTICOS.

Se extienden a lo largo de 800 kilómetros por el Sur – Sudeste de la península, desde el estrecho de Gibraltar al Cabo de la Nao (Andalucía en su mayor parte). Es el mayor sistema montañoso de la Península, el más joven, largo y de mayor complejidad geológica. 



Formado por dos alineaciones montañosas separadas por un depresión, ocupa casi ⅔ de la superficie de Andalucía, y se prolonga hacia las Islas Baleares por el mar y por el Norte de África por el Rif. La orogenia alpina plegó las Béticas y hundió la región del Guadalquivir.

Las tres unidades que componen los Sistemas Béticos son:

- Cordillera Penibética. Discurre paralela al mar Mediterráneo, se levanta bruscamente ante el litoral y presenta las mayores altitudes de la península en Sierra Nevada (Mulhacén, 3478 metros). Dividida en varios bloques, serranía de Ronda, Sierra Nevada, sierra de los Filabres, Gádor, sierra Espuña . . .

- Cordillera Subbética. Se extiende por el interior y presenta altitudes menores. Tiene una clara orientación suroeste-noreste y se extiende de Cádiz a Alicante por las sierras Grazalema, Mágina Cabra, Cazorla, Segura y La Sagra. En este último entorno nacen los ríos Guadalquivir y Segura. Entre sus materiales constitutivos abundan las calizas, originando paisajes kársticos, siendo el más representativo el Torcal de Antequera.

- Depresión intrabética. Un amplio corredor longitudinal interior que separa ambas cordilleras, que se extiende desde Antequera hasta Baza, a través de Loja, Granada y Guadix.


RELIEVE INSULAR.

El relieve balear complemente, en cierto modo, el relieve peninsular, mientras que el relieve canario es totalmente independiente.


ISLAS BALEARES.

El archipiélago balear está formado por cuatro islas; Mallorca, Menorca, Ibiza, Formentera y el archipiélago de Cabrera. Excepto Menorca, todas son una prolongación en el mar de los Sistemas Béticos a través del cabo de la Nao. 


 
Mallorca, debido a su tamaño, presenta los rasgos más característicos del relieve balear. Dos cadenas montañosas y una depresión interior configuran el relieve de la isla. En el noroeste se sitúa la sierra de Tramontana, donde se ubica la mayor elevación del archipiélago, el Puir Major con 1445. Ibiza montañosa y Formentera más llana, en general predominan los litorales acantilados. Menorca se diferencia del resto del archipiélago por su vinculación con la cordillera Costero – Catalana.


ISLAS CANARIAS. 





Un archipiélago de origen volcánico (que comparte con otras islas atlánticas como Islandia o Azores) formado por siete grandes islas – Lanzarote, Fuerteventura, Gran Canaria, Tenerife, Gomera, La Palma y el Hierro – varios islotes como Graciosa, Lobos, Alegranza, Montaña Clara y una mítica isla que aparece y desaparece, San Borondón.


El relieve canario está íntimamente relacionado con su origen y morfología volcánica, con calderas (cavidad circular), conos, roques (masas de lava solidificada)…. Lanzarote y Fuerteventura son llanas, mientras que el resto son montañosas. En ese sentido destaca el pico más alto de España, el Teide (3718 metros), situado en el centro de Tenerife. El litoral es irregular con acantilados, playas arenosas y dunas (Maspalomas).

La peculiaridad del relieve y el clima canario han permitido la configuración de cuatro parques nacionales, las Cañadas del Teide, Garajonay, la Caldera de Taburiente y Timanfaya. 


LOS SUELOS.
 A partir del tipo de roca dominantes, en España podemos distinguir cuatro grandes zonas.


- España silícea. Se extiende por todo el oeste peninsular y en los lugares donde afloran restos de macizos antiguos. Estos suelos están formados por rocas antiguas como el granito, las pizarras y las cuarcitas. 

- España caliza. Forma una especie de Z invertida en el este peninsular. Está compuesta por rocas como la caliza, cuya erosión origina un peculiar paisaje kárstico, areniscas y conglomerados. 

- España arcillosa. La España arcillosa ocupa las grandes cuencas sedimentarias de ambas submesetas, y los valles del Ebro y del Guadalquivir. En estas zonas deprimidas se han ido depositando, a lo largo del tiempo, materiales como arcillas y margas, originando extensas llanuras.

- Islas Canarias. Debido a su origen - diferente del resto de España - abundan las rocas y las cenizas volcánicas. 

martes, 10 de marzo de 2015

HISTORIA GEOLÓGICA DE LA PENÍNSULA IBÉRICA.



"Todo fluye", cuanta razón tenía el filósofo de Éfeso, conocido como el Oscuro, Heráclito. Incluso los materiales más inertes, como las rocas, también cambian, "también fluyen". Los procesos geológicos, en su mayoría, son lentos, demasiado lentos como para poder apreciarlos en toda una vida humana. Afortunadamente contamos con los geólogos, que estudian y explican los cambios operados en la superficie de nuestro planeta. Intentaremos exponer brevemente, y de forma sencilla la evolución del relieve de la Península Ibérica. 


El relieve de la Península Ibérica tal como lo conocemos hoy, imprescindible conocerlo para entender con máxima complejidad la Historia de nuestro país, es fruto de una larga evolución geológica de millones de años; lo que en la actualidad es el fondo marino fue un día una abrupta sierra, y las cumbres más elevadas de nuestros montes, pasaron millones de años cubiertos por las aguas del océano. En este continuo proceso de transformación se fueron alternando fases de gran dinamismo (orogénesis) con fases de calma relativa (erosión y sedimentación). Los dos momentos claves en la configuración de la Península Ibérica sucedieron a finales del Paleozoico y a lo largo del Terciario. 

Precámbrico o Era Arcaica (4000 - 600 m.a.). Del mar emergió una banda montañosa arqueada de Noroeste a Sureste, formada por pizarras y neis,que se corresponde con la Galicia actual. También surgieron algunos puntos aislados del Sistema Central y los Montes de Toledo. Este antiguo Macizo Precámbrico fue erosionado y sumergido, casi totalmente, bajo los mares paleozoicos. 


Paleozoico o Era Primaria (600 - 225 m.a.). Durante esta etapa, hace aproximadamente unos 300 millones de años, tuvo lugar la Orogénesis Herciniana.Como resultado de esta orogénesis, emergió el Macizo Hespérico como un enorme titán, de los mares que cubrían la mayor parte de las tierras de la futura Iberia. Estas cordilleras hercinianas estaban compuestas por silicatos, como el granito, la cuarcita y la pizarra. Cuando finalizaron los plegamientos, la acción erosiva arrasará a lo largo del Carbonífero estos nuevos relieves del Macizo Hespérico transformándolos en penillanuras.

En el mismo proceso aparecen también los macizos de Aquitania, Catalano-Balear y del Ebro en el Noreste, y el macizo Bético-Rifeño en el Sureste. En la etapa siguiente fueron arrasados y convertidos en zócalos. 

El Macizo Hespérico, conocido también como Macizo Ibérico o Meseta Ibérica, es el núcleo más antiguo de la Península, y se trata de un zócalo endurecido sobre el que se asienta buena parte de la superficie peninsular actual. Se formó al quedar adosados los nuevos sistemas montañosos a los viejos núcleos del precámbrico. 


Era Secundaria (225 - 68 m.a.). La Era Secundaria fue una época de relativa calma y sosiego geológico sin grandes cataclismos. Predominan la erosión y la sedimentación que seguirán desgastando los viejos relieves hercinianos. Los materiales calizos fueron depositados en dos zonas cubiertas por el mar: el borde oriental de la Meseta y las fosas marinas situadas en las actuales regiones pirenaica y bética. El mar de Thetis separaba las dos grandes masas continentales que existían en la Tierra, Laurasia y Gondwana. 


Era Terciaria (68 - 1'7 m.a.). Si la era Secundaria fue tranquila, la era Terciaria fue todo lo contrario. Una etapa caracterizada por la actividad geológica y la complejidad. El hecho trascendental fue la Orogénesis Alpina, que produjo profundas transformaciones que van configurando poco a poco el aspecto actual de la Península Ibérica. 

* Se levantan las impresionantes cordilleras alpinas, al plegarse los materiales depositados en las las fosas pirenaica y bética entre los macizos antiguos. El Pirineo surge entre los macizos de Aquitania, el Hespérico y el del Ebro, que acabó hundiéndose. Los Sistemas Béticos lo hacen entre el macizo Hespérico y el Bético-Rifeño. 

* Se forman las depresiones prealpinas que van a discurrir de forma paralela a las nuevas cordilleras, la depresión del Ebro que corre paralela al Pirineo y la del Guadalquivir que hace lo propio con las Cordilleras Béticas. 

* La Meseta también sufrió las consecuencias del plegamiento alpino. Basculó ligeramente hacia Occidente jerarquizando de esta forma la red hidrográfica peninsular; los ríos más importantes, excepción hecha del Ebro, a saber, Miño, Duero, Guadiana, Tajo y Guadalquivir, fluyen de Este a Oeste, y desembocan en el Océano. Se forman los rebordes montañosos orientales (región oriental de la Cordillera Cantábrica y el Sistema Ibérico) y meridionales, el propio empuje de las Cordilleras Béticas eleva un escalón; Sierra Morena.

* El zócalo de la Meseta, que estaba formado por materiales rígidos y quebradizos del Paleozocio sufrió fracturas y fallas. Las fallas originaron una estructura constituida por bloques levantados y bloques hundidos. Los bloques levantados formaron el reborde montañoso del norte de la Meseta (Macizo Galaico y región occidental de Cordillera Cantábrica) y las sierras interiores (Sistema Central y Montes de Toledo). Los bloques hundidos dieron lugar a las depresiones interiores, la del Duero en la submeseta norte, y las del Tajo y el Guadiana en la submeseta sur. Las mismas fallas produjeron cierta actividad volcánica en algunas zonas del Campo de Calatrava, Olot, Ampurdán y Cabo de Gata. 

* El Estrecho de Gibraltar se cierra y el Mediterráneo queda aislado durante un millón de años. Transcurrido este tiempo volverá a abrirse separando definitivamente África y Europa (España).

* En otro lugar del Atlántico, la orogénesis alpina abre el fondo marino del que van a emerger rocas volcánicas que estarán en la génesis de las Islas Canarias. 

Cuaternario(1'7 m.a. - actualidad). Durante esta última etapa los fenómenos más destacados son el glaciarismo y la formación de terrazas fluviales, ambos relacionados con las oscilaciones de la temperatura global terrestre.

El glaciarismo afectó a las más altas cordilleras; Pirineos, Cordillera Cantábrica, Sistema Ibérico y Sierra Nevada, originando glaciares de circo, que cuando se fundieron formaron pequeños lagos, y los glaciares de valle, auténticos ríos de hielo.



Las terrazas fluviales, franjas planas y elevadas acumuladas en los márgenes de los ríos, originadas, también, por la alternancia climática del Cuaternario. En época de frío glacial, el caudal del río es escaso, pierde fuerza erosiva y va depositando aluviones en su cauce. En épocas cálidas, aumentan tanto el caudal del río como su capacidad de erosión, de tal forma que ahonda su cauce, dejando suspendidas en los márgenes los aluviones depositados en la fase anterior. Estos aluviones constituyen las terrazas.
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