lunes, 22 de febrero de 2021

DE BURGOS A HONTANAS.



El caminante abandona la ciudad de Burgos, cabeza y corazón de un condado que terminó convertido en Reino, y se dispone a errar durante un par de semanas por los interminables páramos y llanuras cerealistas castellanas. En estas tierras la peregrinación xacobea cobra el mayor, el más esencial y auténtico de los sentidos. Treinta y un kilómetros separan la portada gótica de la catedral burgalesa y la modesta entrada de la parroquia de la Inmaculada en Hontanas. Hoy más que nunca es imprescindible madrugar y comenzar a caminar antes que despierten los primeros rayos de sol.



Con cadencia de pasos, hoy entramos de forma definitiva, e irreversible, en la inabarcable Meseta Castellana. Un llano continuo que se pierde más allá de la línea del horizonte. Fértiles campos abrasados por el implacable sol estival. Son los campos de Castilla de Antonio Machado, aquellos por los que cruza errante la sombra de Caín.


La Meseta, con mayúsculas, te reta a que la atravieses, y culmines con éxito la travesía. Corazón, piernas y cabeza trabajando juntas por un objetivo.


En Burgos, como en otros lugares fin o inicio de etapa, dotados de buenos servicios de acogida, los grandes hitos jacobeos han eclipsado a los más modestos del Camino. Pero ese rumiante de soledades y proyectos que es el romero de hoy, cuando es auténtico, ha aprendido a apreciar lo que alguien, con acierto, llama “las perlas del Camino”: esos pequeños pueblos siempre próximos, que atendieron la marcha colectiva y lenta de los peregrinos de antaño. Es precisamente en estos lugares donde la comunicación oral, los recuerdos de jacobitas y apuntes del caminar, han contribuido a fijar costumbres y transmitirse anotaciones típicamente jacobeas.

Pablo Arribas Briones.

Los Pequeños Pueblos en el Camino de Burgos.

Revista Peregrino Nº 42.

                        

Con el frescor de la mañana, y cierta parsimonia por nuestra parte, fuimos abandonando la gótica ciudad de Burgos (Gotham pero a los mesetaria). Pasamos por delante del solar del Cid y por el Hospital del Rey (hoy sede de la Universidad), ayer centro de acogida de peregrinos fundada por Alfonso VIII. Las pequeñas localidades jalonan la jornada, pueblos silenciosos y casi desérticos, Villalbilla apartada del Camino, Tardajos, a once kilómetros el lugar ideal para un desayuno (bocata y cerveza), Rabé de las Calzadas, Hornillos del Camino (segunda parada del día, piernas cansadas y sofoco generalizado) y por fin Hontanas (La Meca del día). Los tramos Rabé-Hornillos y Hornillos – Hontanas son muy áridos, y es necesario llenar la cantimplora antes de afrontarlos. Los últimos diez kilómetros, los que separan Hornillos de Hontanas, fueron terribles, con el Sol en todo su esplendor castigando a los romeros, que perdido el sentido y la consciencia, lo único que son capaces de hacer es seguir caminando.


De aquí en adelante el Camino se adentra por la estepa castellana. Quizá sean estos los kilómetros más solitarios de toda la Ruta, con la carretera distante y desde la que sólo puede alcanzarse el Camino con ocasión de algunos pueblos unidos por senderos vecinales. La planicie castellana se abre hoy como hace siete siglos, inmisericorde al viajero que se aventura por ella.

El abierto paisaje, con pequeñas lomas, tiene un poder interiorizador terrible en cuanto el caminante se habitúa a estar rodeado por la Naturaleza totalmente. Ahora, el Camino, más que nunca, es andar. Para el que se anima a hacerlo el profundo conocedor que es Eusebio Goicoechea en su Ruta Jacobea da un solo consejo: “En cruce con otros caminos o veredas, seguir siempre recto por el camino más ancho”. Impresionante.

El Camino iniciatico de Santiago.

Juan Pedro Morin Bentejac y Jaime Cobreros Aguirre.






Los campos de Castilla imponen su ley. Treinta kilómetros por estos páramos (en invierno o en verano) ponen a prueba a los más fuertes y valientes. Es como caminar por un duro desierto pedregoso, mucho calor y poca agua. Pasado el medio día transitar por aquí es agobiante y desesperante. Es un poco una locura, de esas que hay que hacer al menos una vez en la vida.




“En algún lugar de un gran país
olvidaron construir, un hogar
donde no queme el Sol
y al nacer no haya que morir”.


La mítica canción En Algún Lugar, de Duncan Dhu, se adapta perfectamente a estos páramos infinitos. Mientras camino entono la canción.



domingo, 21 de febrero de 2021

CRUZ DE MADERA EN LA CUMBRE DE MATAGRANDE (SIERRA DE ATAPUERCA).

 


El Camino de Santiago atraviesa la localidad de Atapuerca siguiendo el trazado de la carretera BU-7012, y después de dejar atrás la iglesia parroquial, gira hacia la izquierda, se interna en tierras de labor y pinares, y comienza la principal dificultad que tendrán que superar los peregrinos en este tramo, el asalto a la Sierra de Atapuerca, 2.4 kilómetros de ascensión hasta alcanzar la Cruz de Madera que corona la cumbre (Cumbre de Matagrande). Dura subida para alcanzar unas vistas maravillosas de Castilla. Tal como descendemos de la sierra enfilamos Burgos.




sábado, 20 de febrero de 2021

VILLALBILLA DE BURGOS.



Una pequeña localidad que vive, trabaja y duerme en el Alfoz de Burgos, en las proximidades de la capital. Sus vecinos contemplan como el Camino de Santiago pasa lo suficientemente cerca para que el caminante sepa de su existencia y contemple desde la distancia la espadaña de su iglesia, pero no tanto como para que los peregrinos pisen sus calles.

viernes, 19 de febrero de 2021

EL CREDO DE LOS PEREGRINOS.

 


Cádiz es la ciudad de los cien profetas, Juan Carlos Aragón fue uno de ellos, sus versos y sus acordes forman parte de la banda sonora de la Tacita de Plata y de miles de aficionados al Carnaval a ambos lados de la Puerta de Tierra. Para el Capitán Veneno el carnaval era crítica, ironía y acidez, pero también lujuría, gamberrismo y hedonismo, poco antes de irse a cantar coplas con el mismísimo Ángel Caído, nos legó el maravilloso Credo que cantaron los Peregrinos.

jueves, 18 de febrero de 2021

ANTIGUO HOSPITAL DE PEREGRINOS SAN JUAN DE ACRE EN NAVARRETE.

 


Solo quedan en pie unas pocas ruinas, pero suficientes para hacerse una idea de las dimensiones del conjunto. Fundado hacia 1185 para albergar y auxiliar a los peregrinos que llegaban, rendidos, hasta aquí. Una serie de excavaciones arqueológicas han conseguido localizar los muros principales del antiguo hospital, que contaba con una iglesia con planta de cruz latina y torre cilíndrica con escalera de caracol.

Los sanjuanistas aparecieron tempranamente en el Camino de Santiago. Según Arcaz61, ello se debe a la capacidad de los freires de la Orden para atender alberguerías y hospitales e, incluso, para proporcionar seguridad y protección a los peregrinos. Se trataba de hospitales pequeños, que servían no sólo de centro sanitario, sino también como asilo y hospedería, ofreciendo la posibilidad de una estancia más prolongada a los enfermos.

Ángela Madrid Medina.

La actividad hospitalaria de la Orden de Malta en España.



A estas alturas está demostrado que el camino es, ha sido y será, más Sanjuanista que Templario. Y en Navarrete los hospitalarios de San Juan tuvieron otra encomienda. Antes de encarar la subida que nos conduce a la villa de Navarrete, al pie del Camino de Santiago, nos encontramos las evocadoras ruinas de una pequeña iglesia de planta central. Este edificio formaba parte de un hospital de peregrinos que fue construido a finales del siglo XII. Una mujer, con fama de excepcional, María Ramírez, fue su impulsora. Esfuerzo personal y económico enfocado a ayudar a los que más lo necesitaban. Cuando murió esta buena señora, su cuerpo fue inhumano en el templo y el hospital (e iglesia) fueron cedidos a la Orden Militar y Hospitalaria de San Juan de Acre, que lo administró hasta su desaparición en el siglo XIX. A finales de esa misma centuria, y dado su ruinoso estado, se demolió y portada y ventanales fueron trasladados al camposanto de Navarrete donde se conservan en la actualidad. Esas piedras que nos observan con cierto recerlo, son las guardianas de la historia.


El pórtico ostenta cinco columnas a cada lado, que sostienen capiteles y arcos en los que alternan estrías y zigzag. Los arcos algo apuntados, llegan en su intersección diversas figuras: Cristo, ángeles, rostros deteriorados. La figura siguiente a la de Cristo podría ser la de un alquimista. Encima de los arcos, un rosetón, estrella de seis puntas o tres triángulos curvilíneos. Por fin, debajo de la cruz probablemente moderna, una lucha de caballeros, o sea la idea de juicio que preside el conjunto.

Juan Pedro Morin Bentejac

Jaime Cobreros Aguirre.

El Camino iniciático de Santiago.




miércoles, 17 de febrero de 2021

EL FRESNO.

 


El fresno (Fraxinus excelsior) es un árbol frondoso de hoja caduca frecuente en sotos y riberas. Nativo de la mayor parte de Europa, se extiende desde Grecia hasta Trondheim en Noruega. En la Península Ibérica habita en el Norte y se refugia en las montañas y zonas más húmedas y frescas a medida que descendemos en latitud. Fraxinus es el nombre dado por los romanos al fresno y a su madera.


Se trata de un árbol frondoso que alcanza fácilmente los quince metros de altura, se caracteriza por su tronco corto y grueso. Su corteza es gris lisa en los jóvenes y con una rugosidad al envejecer. La madera es elástica, tenaz y fácil de trabajar. Se emplea en ebanistería, mangos de herramientas, remos, tacos de billar, carretería y tornería. La leña es un excelente combustible y produce un carbón de gran calidad. En medicina tradicional y casera se utilizaban las hojas en infusión por sus propiedades diuréticas y antirreumáticas contra la artritis y crisis de gota.

El fresno ocupa un destacado lugar en la mitología germana y escandinava, pues Yggdrasil, el árbol que mediaba entre el cielo y la tierra era un fresno perenne. En la edad media, además, su madera era utilizada para fabricar la mayoría de las armas: lanzas, flechas, jabalinas . . .


martes, 16 de febrero de 2021

CARDEÑUELA RIO PICO.


La localidad aparece escondida detrás de los trigales. Cardeñuela Riopico está situada en el Valle del Río Pico, y llegamos a ella después de superar la Sierra de Atapuerca. Su edificio más destacado es la iglesia parroquial de Santa Eulalia de Mérida, de la que destaca su portada renacentista y su espadaña, dotada de grandes campanas y que controla todo el caserío desde su elevada posición encima de un cerro.




El origen de Cardeñuela se relaciona con las primeras fases de la repoblación en los valles de los ríos Vena y Pico, hacia el siglo X. La disposición de su caserío se adapta al paso del Camino de Santiago, a través de una larga calle central a cuyos lados se levantan las casas.



lunes, 15 de febrero de 2021

LAGUNAS DE ATAPUERCA.


La agricultura siempre ha sido una actividad básica para el mantenimiento y el desarrollo de las sociedades humanas. A lo largo de la historia los seres humanos han obtenido terreno para sus cultivos y pastos en detrimento de los bosques y de las zonas húmedas. Desecar humedales y zonas pantanosas se convirtió en una práctica habitual que se ha mantenido hasta no hace muchos años. De esta manera el déficit de estos hábitats en España es muy importante. El Prado de la Laguna era una zona cenagosa de la que ya existen testimonios en la documentación medieval. Se fue colmatando con el paso del tiempo por la acumulación natural de biomasa, y fue drenada en la primera mitad del siglo XX para utilizarla como pastizal. No obstante, la Naturaleza sigue siempre su propio curso, y se sigue encharcando temporalmente. En el año 2004 se toma la decisión de restablecer la fase inicial de ese espacio creando cinco lagunas, enclavadas en plena ruta euroafricana de aves migratorias, potenciando con ello, la biodiversidad local; garzas reales, grullas, gansos, gaviotas, varias especies de anátidas, fochas, gallinetas, rapaces como el especialista aguilucho lagunero y las típicas especies esteparias como la ganga, el sisón y la avutarda.


Los humedales juegan un papel fundamental en el correcto funcionamiento de los ciclos hidrogeobiológicos, constituyéndose como piezas clave para muchos de los sistemas que sostienen la vida. Entre sus funciones reconocidas destacan la capacidad de regulación del régimen hidráulico y su funcionalidad para purificar las aguas, además de representar hábitats de alta productividad y diversidad biológica específica en muchos casos. La Confederación del Duero, plenamente consciente de todo ello, ha iniciado un programa de actuación sobre estos sistemas acuáticos, que pasa por la consolidación del dominio público hidráulico, la puesta en experimentación de innovadores de recuperación y regeneración de estos sistemas, hasta la puesta en valor y difusión de los mismos sistemas de depuración de las aguas y sistemas sostenibles.

Rafael López Argüeso

Lagunas de Atapuerca: un ejemplo actual de recuperación y recreación de humedales en la Confederación Hidrográfica del Duero


domingo, 14 de febrero de 2021

CASTAÑARES.


Castañares es un punto de inflexión en el Camino de Santiago en la trazado que une San Juan de Ortega con Burgos. El camino histórico coincide con el trazado de la N -120 pero pocos kilómetros antes de llegar a la capital burgalesa existe la posibilidad de seguir una ruta alternativa, a través del Paseo de Fuentes Blancas, para alcanzar la ciudad de Burgos.




sábado, 13 de febrero de 2021

ORBANEJA RIOPICO.


El trazado de este modesto pueblo de poco más de cien habitantes, está completamente adaptado al Camino de Santiago a su paso por la provincia de Burgos. A partir de Orbaneja, en pleno valle del Ríopico, y durante muchos kilómetros, predomina el llano. Hacia el Poniente se puede divisar ya la ciudad de Burgos.




Orbaneja conserva buenas casas de piedra caliza, algunas de las cuales lucen los escudos familiares en sus fachadas y otras su antiguo entramado de madera. La sencilla ermita de la Inmaculada se alza en el centro de la localidad.




Dos leones rampantes sobre una flor de lis lucen encima de la portada de la ermita. Una Inmaculada del siglo XVII representada por una Virgen con rasgos de mujer indígena americana y una Cristo gótico del siglo XVI atribuido a Felipe Vigarny.

viernes, 12 de febrero de 2021

DOROGOI DLINNOYU/THOSE WERE THE DAYS.

 


La música es el auténtico lenguaje del alma. La gente del pueblo siempre ha cantado sus sueños y sus anhelos, su nostalgia y su sufrimiento. Y no importa en que idioma esté la letra, la música es un lenguaje universal. En plena Guerra Fría, un músico estadounidense – Gene Raskin – puso letra a una balada romántica rusa de principios del siglo XX, demostrando que la música es capaz de unir aquello que la ideología se empeña en separar. La versión inglesa, Those were the days, alcanzó rápidamente los primeros puestos en las listas de éxito y desde ese momento la lista de intérpretes y de versiones de esta tonada no ha parado de crecer.





jueves, 11 de febrero de 2021

PASEO DE FUENTES BLANCAS EN BURGOS.

 


El Parque Natural de Fuentes Blancas está ubicado aguas arribas del río Arlanzón, en la zona oriental de la ciudad de Burgos. Un enclave natural al que los burgaleses acuden a pasear, hacer deporte, huir del ajetreo y encontrarse con la vegetación y la fauna de ribera. También es utilizado por algunos peregrinos jacobeos que deciden llegar por aquí a la ciudad en vez de por el trazado histórico que entra en Burgos por el barrio de Gamonal. Fuentes Blancas cuenta con una playa artificial, una interesante muestra de árboles de clima templado y forma parte del Cinturón Verde de Burgos.





Ligada a las bajas márgenes del río Arlanzón se observa una vegetación cambiante y bien diferenciada. Existe una primera franja de bosque de galería aledaña a las orillas del río, con elevado grado de naturalización, donde encontramos plantas acuáticas y un rico sotobosque formado por rosáceas arbustivas, saucos y sustraro herbáceo. El estrato arbóreo está dominado por chopos (Populus nigro), álamos (Populus alba), auces (Salix alba), fresnos (Fraxinus angustifolia) y arces (Acer campestre). Conforme nos alejamos del cauce del río la vegetación autóctona cede su lugar a plantaciones de chopos híbridos y clónicos, cuyo origen artificial proviene del cruce de Populus deltoides de Norteamérica y el Populus nigra euroastiático. Estos híbridos de rápido crecimiento se emplean de forma generalizada en plantaciones para aprovechamientos forestales, procediendo la práctica totalidad de la madera de chopo que se produce en España de ellos. Estos árboles una vez que han superado su edad óptima de corta, presentan un estado sanitario deficiente por las pudriciones que les afectan. Otra de sus características es su elevada capacidad para asilvestrarse mediante el arraigo de fragmentos vegetativos y el rebrote de cepa, pudiendo convertise en invasores que desplazan a las especies autóctonas en las riberas.

La vegetación de ribera tiene como rasgo fundamental su distribución horizontal en bandas concéntricas al cauce del río. La primera banda, en contacto directo con el agua fluyente, está integrada por especies con mayores requerimientos hídricos, y que son capaces de soportar los efectos de avenidas y encharcamientos como son los juncos, las espadañas y plantarias, sauces arbustivos, lirios amarillos . . . Por detrás de ellos surge la vegetación que únicamente requiere que la capa freática se encuentre a una profundidad accesible, aunque sólo sea temporalmente, para sus sistemas radicales. Además de las especies que ya hemos citado, aparecen saucos, cornejos, zarzamoras, majuelo, hiedra, lantana . . . 





miércoles, 10 de febrero de 2021

ETAPA SAN JUAN DE ORTEGA – CIUDAD DE BURGOS.

 


Comenzamos a caminar cuando aún no había amanecido y las luces de las farolas nos servían de guía, el monasterio de San Juan de Ortega nos despide y nos desea buen camino. Nuestro destino es Burgos, la tercera de las grandes capitales del camino después de Pamplona y Logroño, sede de un condado que terminó convirtiéndose en reino y andando el tiempo aglutinó a su alrededor todas las Españas (incluidas las ultramarinas). Además subiremos a la Sierra de Atapuerca, una de las cunas de la Humanidad, al menos de la humanidad europea. 25.8 kilómetros separan el Alfa y el Omega de la etapa.


Una etapa con dos partes bien diferenciadas, la primera hasta la Cruz de Madera, que alcanzamos tras un moderado ascenso, atrás quedaron Agés y Atapuerca, a nuestros pies toda la inmensidad de Castilla. Descendemos de la sierra y ya encaramos la senda que nos llevará a Burgos, este es uno de los tramos con menos encanto de todo el Camino Francés. A los pies de la sierra se abre el valle del río Pico, un afluente del Arlanzón, y atravesamos Cardeñuela y Orbaneja (ambas apellidadas de Riopico) y decidimos tomar la variante que después de rodear el aeropuerto (muy tedioso) alcanza Castañares para llegar a Burgos caminando junto a la orilla del Arlanzón (los fanáticos puristas nunca se cansarán de recordarnos que esa no es la traza histórica), un bonito paseo fluvial, lleno de árboles, que debido al cansancio se me hizo interminable.


El final de la etapa, como todas las que tienen la meta en un entorno urbano, se alarga demasiado. Una vez que superamos la Sierra de Atapuerca, cuyo ascenso concluye en una hermosa explanada, alcanzar Burgos se hace lento, pesado, y en algunos puntos, monótono. Abandonamos el recogimiento y el silencio de San Juan de Ortega, al ajetreo y bullicio de Burgos. Son los contrastes del Camino de Santiago.






El Camino es un verdadero laboratorio que permite tener la experiencia de otra dualidad: la que opone el silencio al ruido. Las travesías de las ciudades contrastan con los recorridos en plena naturaleza. A algunos no les gusta que el Camino atraviese las grandes ciudades y hasta hay quien utiliza transportes públicos para evitar los centros urbanos. Eso puede ser un error, ya que se pierden una experiencia penosa, pero necesaria para darse cuenta de hasta qué punto el hombre es prisionero de los urbanismos desmesurados.

La llegada a Burgos es inolvidable. La etapa que nos lleva allí parece muy corta, en principio. En efecto: el peregrino se encuentra en la periferia de la ciudad mucho antes de lo que pensaba; pero no contaba con la extensión de este pulpo humano, que no deja de agrandar sus tentáculos hacia el entorno natural. Pero esta satisfacción es efímera, ya que, a la entrada a los barrios periféricos, hay un panel inolvidable que indica: “Albergue 9 kms” ¡Es una invitación para seguir caminando dos horas más para llegar al final de la etapa!.

Esta travesía permite tomar consciencia de la extensión de la ciudad que, sin embargo, no es una gran metrópoli. Hay una ruptura total con el medio natural, una discontinuidad del Camino, roto por todas las intersecciones. Las fragancias del campo se ven reemplazadas por los gases de los motores de explosión . . . El campo visual se reduce, limitado por los edificios, encerrado en líneas verticales y horizontales que se cortan en ángulo recto. Los ruidos son artificiales, agresivos y discordantes.

Esta inmersión en una ciudad nacida de la civilización tecnológica da testimonio del estado de exilio en que se encuentra el hombre que se ve obligado a vivir todos los días en este decorado.

El alba siguiente dará al peregrino la oportunidad de liberarse de esta opresión agobiante, pare regenerarse en el seno de la Dama Naturaleza.

Michel Armengaud.

La peregrinación a Compostela:

Una búsqueda espiritual.



Miércoles 12 de Julio de 2017.


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