El palmito, ese arbusto tan típico de
nuestras latitudes áridas y cálidas, es el único tipo de palmera
autóctono del continente europeo.
El Palmito (Chamaerops humulis) fue
capaz de soportar las gélidas temperaturas y sobrevivir en el frío
ambiente de la Edad del Hielo. El resto de palmeras no pudo con las
durísimas condiciones y se extinguieron de Europa hace unos dos
millones de años.
Esta planta, de cuyas hojas se
obtienen fibras que se utilizan como relleno de colchones y muebles
acolchados, coloniza lugares abiertos y secos. Una palmera enana que
se distribuye por la costa mediterránea española, especialmente
abundante en el Parque Natural del Cabo de Gata, un fascinante
enclave en la provincia de Almería.
