Mostrando entradas con la etiqueta Pastoreo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pastoreo. Mostrar todas las entradas

domingo, 7 de julio de 2019

GARGANTAS DEL ZIZ.




El río Ziz fertiliza la tierra y esculpe la montaña formando una impresionante garganta que se extiende a lo largo de varias decenas de kilómetros.


Las aguas del Ziz fluyen a través de la cordillera del Atlas en busca del desierto del Sahara.




La roca roja, esculpida por el Ziz, es el marco donde se desarrolla un espectacular paisaje.


El pastor guía a sus ovejas por la pedregosa vereda.



Palmeras y acebuches crecen en sus orillas junto a los carrizos y algunos arbustos espinosos.


Dejamos atrás la gran ciudad para adentrarnos en la cordillera del Atlas, una cadena montañosa que aísla el interior de Marruecos, evitando la influencia del mar.


En una terraza sobre el río Ziz se enclava la Kasbah Jurasique, un lugar de reposo desde el que podemos disfrutar de un paraje sobrecogedor.





miércoles, 3 de julio de 2019

VIRGEN DE BIAKORRI.




A cien metros del camino, en medio de los prados alpinos donde pastan ovejas de la raza manech, entronizada sobre una cresta rocosa, la Virgen de Biakorri (o de Orisson) aguanta impasible los rigores del clima. Hoy todo está cubierto por una densa niebla, y de la Virgen, solo la silueta intuimos. Los pastores de la zona adornan la talla de la virgen con flores, collares, cruces y conchas.



jueves, 7 de marzo de 2019

CUEVA DEL MIRADOR, REFUGIO DE PASTORES.




La cueva del Mirador se abre en la vertiente más meridional de la Sierra de Atapuerca, dominando visualmente el valle del río Arlanzón. Las ocupaciones más antiguas conocidas se remontan a unos 13.500 años, cuando grupos de cazadores-recolectores la utilizaron para instalar sus campamentos. Después la cueva fue abandonada, convirtiéndose en cubil de lobos hasta la llegada de otros grupos humanos, hace unos 7.300 años.


Desde entonces se utilizó como lugar de residencia y redil para rebaños de ovejas y cabras. La agricultura era eminentemente cerealista y se completaba con la cría de vacas, cerdos y con la caza de especies salvajes como el corzo y el ciervo.


Hace aproximadamente entre 5000 y 4000 años, la cueva tuvo usos sepulcrales. Junto a una inhumación colectiva, donde los individuos fueron depositados cuidadosamente unos junto a otros – acompañados de ofrendas (recipientes cerámicos, flechas, conchas . . . ) -, se han documentado casos de canibalismos : los individuos fueron descuartizados, despedazados, hervidos y consumidos, y sus cráneos cortados, formando los llamados cráneos-copa. (Museo de la Evolución Humana de Burgos).



martes, 26 de febrero de 2019

PRADOS PIRENAICOS.




Alambradas y prados húmedos. Rebaños. Caminamos junto a la alambrada bajo una fina e insistente lluvia. El pastoreo es una actividad tradicional (y ancestral) muy vinculada a los grupos humanos que encontraron su asiento en la alta montaña. Vacas, cabras, caballos y ovejas, se mueven por los prados en régimen de semilibertad. El de pastor es un oficio antiguo, muy antiguo. Durante el verano los pastores pirenaicos ocupan rústicas cabañas comunales, de piedra y techumbre de ramas y paja. La fabricación de queso es una de las principales ocupaciones del pastor y una notable fuente de ingresos.







sábado, 14 de julio de 2018

GRAN MURALLA CHINA.




Esclavos, prisioneros de guerra, súbditos leales y todo tipo de trabajadores sin cualificación, dejaron sus fuerzas y su vidas para levantar estos recios muros. Esforzados albañiles dirigidos por exigentes capataces, domeñaron la naturaleza y fortificaron (aún más) la roca, con piedra y argamasa.


Desde el Pacífico al Gobi, el chino conquistó las montañas con esta obra de ingeniería ciclópea, una empresa colosal que mantuvo ocupado a miles de hombres durante cientos de años. Por merecimiento propio una de las Siete Maravillas del mundo moderno, el primer emperador Qi Shi Huang Ti, unificó el territorio y todas las murallas existentes para crear este monumento a la constancia y determinación. Maltrecha por el paso de los años, los soberanos Ming le confirieron su aspecto definitivo.


La muralla se encresta mientras la bruma cubre la montaña.


Las almenas siempre miran hacia el Norte, más allá es tierra de bárbaros. 


Hacia septentrión se extiende la inhóspita Mongolia, la patria de los rudos jinetes nómadas de las estepas, tan diferentes del civilizado chino. Eterna disputa entre pastor y campesino, entre nómada y sedentario, entre guerrero y soldado.


Y aunque los chinos siempre miraron hacia el exterior vigilando las fronteras, la mayoría de las veces el enemigo ya se encontraba en casa, a espaldas de la Gran Muralla.


En una ocasión dijo Mao “para ser un hombre de verdad, hay que subir esta muralla”. Un monolito, en el que se fotografía todo el mundo, recuerda la frase, el momento, y como no, al estadista.


La guarnición defiende cada fortín, los centinelas encienden hogueras para comunicarse con el resto de las torres. Esta es la primera línea de contención para mantener alejados a los peligrosos y molestos nómadas esteparios: hunos, turcos, mongoles, pueblos salvajes como perros a ojos de los sofisticados chinos.


Escaleras y rampas de pronunciada pendiente unen una torre con otra. Forman un camino de ronda que se pierde más allá de donde alcanza la visión. Salvan, a veces bruscamente, colinas, picos y repechos, o se precipitan vertiginosamente sobre valles y llanuras.


Una de las grandes ilusiones de mi vida era subir esos escalones y asomarme por las almenas. Allá a lo lejos, el desierto y la vastísima Mongolia. De la niebla surge la muralla misma, construida con tesón (y una cuadriculada organización). Su función, como la de los pirámides de la Meseta de Gizeh, era configurar un estado centralizado. Más allá de defender una frontera – por otro lado indefendible – la cuestión era implicar a todos los súbditos (directa o indirectamente) en la tarea.


La más truculenta de las tradiciones sostiene, que todos las personas que morían mientras trabajaban en su construcción, eran emparedadas en sus muros, de forma que se convirtieran en eternos guardianes de la Gran Muralla China.




viernes, 17 de noviembre de 2017

TRASHUMANCIA

            

Cabras y ovejas marchan al son de cencerros, escoltadas por zagales y adultos curtidos, y vigiladas de cerca por perros pastores. Esforzados ganaderos, hijos de una estirpe de rudos caminantes, como los describió Antonio Machado, que cada cambio de estación recogen sus bártulos y se ponen en marcha. En verano hacia los frescos pastos de las cumbres, en invierno hacia los templados valles. La trashumancia es una actividad inherente al hombre mediterráneo.

            Tradicionalmente la trashumancia ha desempeñado un papel crucial en la vida y la economía de la Península Ibérica, y por extensión a toda la Europa mediterránea. Recordemos por ejemplo al pastor lusitano Viriato, a los ganaderos vettones que llenaron la Meseta con sus toscos verracos de piedra o a los esforzados miembros de las mestas medievales.

            No obstante la trashumancia no se circunscribe estrictamente a la zona mediterránea, pues se ha practicado en todo el sur del continente desde Aquitania hasta la llanura húngara y Valaquia. “En la totalidad de los Balcanes ha sido facilitada por la unificación turca: no era raro encontrar pastores valacos en el norte de Grecia”. (Max Derruau).

            Habitualmente las rutas, sendas, cañadas y cordeles utilizados por los rebaños de cabras, vacas y ovejas, venían definidos por las propias condiciones naturales del terreno.



            Al paso de los rebaños se producen los conflictos con los labriegos, como aquellas viejas películas de John Wayne, y con los grandes terratenientes. Para defender sus intereses económicos los ricos ganaderos se agruparon formando poderosas corporaciones, como el Honrado Concejo de la Mesta auspiciado por el rey Alfonso X en el Reino de Castilla.

            Gracias al apoyo monárquico y a la solidaridad dentro de la Mesta, la lana se convirtió en base de la riqueza de un importante sector de la nobleza castellana que obtenía pingües beneficios con la exportación del género a Flandes e Inglaterra. En otras regiones del sur de Europa, esta actividad contribuyó al desarrollo de manufacturas textiles como sucedió en Montpellier o Florencia.



            En Extremadura y en La Mancha fueron las Órdenes Militares las propietarias de pastos y de ganados, de tal manera que la Orden de Calatrava tenía en el Campo de Calatrava inmensos terrenos dedicados al pasturaje de los que obtenían enormes beneficios. 

miércoles, 9 de agosto de 2017

CULTURA APENÍNICA.



Durante la Edad del Bronce, y a partir del año 1400 a.C. se desarrolló en la región de los Apeninos centrales una cultura que ha sido bautizada, precisamente, Cultura Apenínica.

Eran poblaciones de pastores que si tenían ocasión depredaban las cosechas de los agricultores del llano. Tenían una existencia seminómada, construían cabañas o buscaban refugio en cuevas. Enterraban a sus muertos en tumbas megalíticas y utilizaban una cerámica hecha a mano, de color negro y decorada en zig zag.


Con el tiempo estos dinámicos pastores se desplazaron al sur, hacia Apulia y Campania.  

jueves, 28 de abril de 2016

GÖK TUKLER, LOS TURCOS CELESTIALES.



Gök, dios del Cielo, era la principal deidad de una tribu turca, conocida por ese motivo como Turcos Celestiales, que formaron el primer imperio turco del que tenemos noticias. La gente de esta tribu se consideraban hijos del cielo y de una loba. El lobo, y el inmenso cielo azul, son dos de los símbolos tradicionales de los pueblos esteparios. Los turcos mantendrán el culto al lobo hasta su conversión al Islam. Antes de obedecer el Imán, los turcos eran guiados en el mundo de los espíritus por el chamán.

Los Gök Tukler – o köktürk – procedentes de los montes Altai, crearon una poderosa confederación y bajo el mando de Bumin Khan, conquistaron buena parte de Asia Central y fundaron un destacado imperio territorial destruyendo de paso, el imperio de los ruan ruan. Desde esta privilegiada posición los köktürk controlaban algunos tramos de la lucrativa Ruta de la Seda. Más tarde Bumin Khan intentó casarse con una princesa ávara, pero fue rechazado por su familia que lo consideraba un simple herrero. Y esta es otra actividad (además de la guerra y la cría de caballos) en la que sobresalían los turcos: la metalurgia.


El imperio prolongó su existencia casi dos centurias. En 744 se desintegró como consecuencia de una sublevación generalizada y el continuo hostigamiento de otras tribus túrquicas, como los uigures. Antes que todo eso, y a la muerte del fundador, el kaganato se dividió en dos ramas; una oriental que acabó dominada por los chinos y otra occidental que se aproximó a Persia, adoptando algunos principios del zoroastrismo. Kutlu Jagán reunificó el imperio, que viviría entonces, siglo VII, sus momentos de mayor esplendor. En esa época crearon un sistema de escritura (de la que existen algunos testimonios) que guardaban ciertas semejanza con las “runas”.  

martes, 1 de diciembre de 2015

LOS EUROPEOS APRENDIMOS A BEBER LECHE HACE 4.000 AÑOS.



Siempre me ha parecido curioso, y hasta cierto punto una alteración de las leyes (no escritas) de la naturaleza, el que los seres humanos (un porcentaje al menos) sean los únicos mamíferos que consumen leche en edad adulta. Además leche de otras especies. Nunca he tenido muy claro los motivos, y ahora, la revista Nature (23 de noviembre de 2015) me ha dado la respuesta. Al parecer una mutación ocurrida hace 4000 años permite a los europeos tolerar la lactosa y servirse de la leche y sus derivados como alimento.

Una serie de cambios genéticos asociados a la agricultura y ganadería, y relacionados con la persistencia de la lactasa, una enzima que permite la correcta absorción de la lactosa (azúcar de la leche) durante la infancia, hicieron posible que los europeos de la Edad de los Metales se alimentasen de leche. La revista Nature acaba de publicar un estudio genético a partir de más de 200 muestras humanas de entre 3000 y 8000 años de antigüedad (incluidos quince individuos procedentes del yacimiento de Atapuerca), y los resultados se refieren a unas mutaciones ocurridas en el contexto del surgimiento de la actividad agropecuaria, y relacionadas, además de con la alimentación, con la altura, el color de la piel y el sistema inmunológico.

La ingesta de leche pudo ser una de las claves de la supervivencia humana, especialmente en ambientes climáticos adversos. Según Carles Lalueza Fox, un prestigioso biólogo evolutivo, “la leche era un recurso alimenticio muy rico, fijo y seguro. Cuando había una mala cosecha o un invierno muy largo, podía permitirles sobrevivir”. De esta manera, aquellos individuos afectados por la mutación, podían alimentarse de leche en edad adulta, aumentando las posibilidades de supervivencia. Estudios anteriores descubrieron que antes de estos cambios genéticos, los pueblos pastores descubrieron que la leche fermentada, en forma de quesos o yogures, facilitaba la digestión de la lactosa y podía ser un alimento bastante nutritivo, y posible de digerir.


Estudios futuros refrendarán esta hipótesis, la complementarán, o la desterrarán de los libros y revistas de historia natural . La evolución humana es un gran puzzle inacabado, del que vamos destapando poco a poco sus piezas.  

viernes, 11 de septiembre de 2015

PUEBLO KAZAJO.



El pueblo kazajo – o kazako – de estirpe mongola y lengua turca, ocupaba una amplia región, una inabarcable océano estepario ideal para la domesticación del caballo, dedicado fundamentalmente al pastoreo nómada, y organizado en clanes. Entre los siglos XIV y XV, en un proceso paulatino, fueron adoptando la religión islámica, siendo conquistados y dominados por los rusos a lo largo del siglo XVIII.

jueves, 4 de abril de 2013

DE PIEZA DE CAZA, A CABEZA DE GANADO



DE ANIMALES Y DE HOMBRES.

Formando parte de una misma, y única Naturaleza, el ser humano (y los homínidos antecesores) y las diferentes especies de animales han compartido los diversos medios naturales del Planeta. A lo largo del tiempo el ser humano ha sabido aprovechar en beneficio propio esa relación.

Podemos establecer, a grandes rasgos, cuatro funciones que los animales han desempeñado para las Sociedades Humanas:

1 Como fuente de alimentos y de materias primas.

2 Como fuerza de trabajo en diferentes actividades.

3 Como importante, y a veces decisivo, apoyo en la guerra.

4 Como símbolos, tótems y deidades en la esfera espiritual. 

En algunas ocasiones, una misma especie ha representado varias de estas funciones, mientras que otras veces, una especie se ha dedicado en exclusiva para una de ellas.




LOS CAZADORES DEL PALEOLÍTICO.

Mucho antes de la domesticación de especies durante el Neolítico, las bandas del Paleolítico se dedicaban a la caza ocasional de algún animal. En numerosas ocasiones los hombres recurrían al carroñeo, aprovechando los restos de alguna pieza abandonada por otros depredadores. 

Cualquier animal era susceptible de ser cazado, aunque evidentemente algunas piezas ofrecían más peligros en ser abatidas. Normalmente, cada banda o tribu se dedicaba a cazar las especies más abundantes del medio natural que compartían, siendo habitual que un grupo humano se especializase en la caza de un determinado animal.

Los cambios climáticos, la estacionalidad y las migraciones de las manadas, provocaban que las hordas de cazadores siguiesen sus rutas, sin poder establecerse permanentemente en ningún lugar, hablamos, por tanto de Sociedades Nómadas. 

Gacelas, ciervos, renos, bisontes, caballos, mamuts . . . eran presas propicias para el depredador más voraz de todos los tiempos: el hombre. 

El cerebro inventa, y la mano, liberada de su función locomotora, fabrica armas, con las que compensar las evidentes desventajas biológicas, con respecto a la mayor parte de las especies animales.

Puntas de sílex, arcos y flechas, hachas de piedra, lanzas, trampas, emboscadas, fosos, todo era válido para conseguir la preciada pieza.

Del animal cazado se aprovechaba absolutamente todo; por supuesto la carne como alimento, pero también las astas, la piel, tendones, huesos, grasas, vísceras . . . No obstante, la importancia de la caza, el mayor aporte nutricional y calórico provenía de la actividad recolectora; frutos, raíces, mariscos, pequeños animalillos . . . 

Debemos mencionar también la pesca, en sus diferentes modalidades, fluvial, lacustre o marina, por su gran importancia. 



LOS PRIMEROS GANADEROS DEL NEOLÍTICO.

Sin que aún esté del todo claro, que actividad surgió antes, ganadería o agricultura, lo que está fuera de toda duda, es el hecho de que la domesticación de animales y plantas significó el hito más trascendental de la historia de la Humanidad; las sociedades pasan de ser nómadas y depredadoras, a sedentarias y productoras, con todos los cambios que estas innovaciones significaron en cualquier ámbito de la Sociedad Humana. 

A partir de este crucial momento el ser humano dispone de una fuente de recursos al alcance de la mano; a la carne, la piel y los huesos, ahora hay que añadir los huevos, la leche, la lana y los excrementos. 

A lo largo del Neolítico y a lo ancho del Mundo, se fueron domesticando diferentes especies de animales, mejorando, o mejor dicho, adaptando las especies a las necesidades humanas. Entre los animales más característicos domesticados por el hombre podemos citar; el perro, la cabra, la oveja, el cerdo, el buey, el asno, el caballo, el camello y las aves de corral. 

lunes, 25 de marzo de 2013

DE GANADEROS Y PASTORES



Tierras meseteñas, tierras castellanas, tierras ganaderas, celtíberos, vettones, vacceos y lusitanos, fuente de riqueza y prestigio para unos, única forma, muy trabajosa y dura, de ganarse el sustento para muchos, cuantas más cabezas de ganado, cuanto más grande es el rebaño, mayor es la diferencia entre el pastor y los ganaderos propietarios. . . 

martes, 5 de marzo de 2013

LA PREHISTORIA EN EL SAHARA OCCIDENTAL



Un acercamiento a la Prehistoria del inabarcable Sahara (a partir de la exposición La Prehistoria en el Sahara Occidental. Megalitismo y Arte Rupestre en el Parque de las Ciencias de Granada). 

De sabana a desierto, del rudimentario Paleolítico, al más refinado Neolítico, de las cavernas y abrigos, a las enigmáticas construcciones megalíticas.

Desierto que fue sabana.

A inicios del Holoceno, hace unos 10.000 años, el clima era más húmedo que el actual, siendo frecuentes las lluvias veraniegas y una mayor densidad de vegetación. No obstante, se producían importantes variaciones climáticas, intercalando períodos húmedos, con otros más cálidos. 


Fósiles variados.
Las especies que aparecen representada en cuevas y abrigos, se corresponden con una fauna esteparia o de sabana; siendo la vegetación de estepa formada por matorrales en las zonas bajas y árboles en las montañas. 


Rosa de Jericó 
Durante las épocas más lluviosas se formaron gran cantidad de lagos en las zonas bajas del Sahara. 


Ammonite de considerables dimensiones
En los abrigos rocosos del Sahara Occidental aparecen representadas una veintena de especies animales, la mayoría de ellos mamíferos; jirafas, elefantes, hipopótamos, rinocerontes, antílopes, gacelas y avestruces. Sin embargo es notable la ausencia de los grandes carnívoros, reptiles o aves, animales, que a buen seguro, debían ser muy comunes en la región. ¿Quizás únicamente representaban a las piezas de caza, o aquellas especies susceptibles de serlo?.



Abrigos rocosos y Arte Rupestre.


Maqueta a tamaño natural de un abrigo
Hacia el 8.000 a.C., un aumento de la humedad propició una importante expansión demográfica, a lo largo y ancho de todo el Sahara, en busca de abrigos rocosos situados estratégicamente, en las inmediaciones de cursos de agua, ya fuesen permanentes o temporales. 


Lasca Levallois 
Los abrigos que fueron ocupados por los seres humanos durante la prehistoria, son en la actualidad museos del arte rupestre, donde quedan representados la variada fauna del lugar, las diferentes etnias y las distintas culturas materiales de cada uno de los grupos. 


Antílope 
Desde la cómoda butaca del siglo XXI resulta muy complicado interpretar la intencionalidad y el significado del Arte Rupestre Prehistórico; no obstante, algunos (muchos) investigadores y estudiosos se aventuran, en tan pantanoso territorio, y lanzan diferentes hipótesis, probables aunque difíciles de comprobar - y consensuar - que consigan explicar esas enigmáticas imágenes que nos legaron nuestros antepasados.

* La magia simpática; la imagen plasmada es un intento de apropiación, que busca, por medio de ciertos rituales y ceremonias, fines propiciatorios para las expediciones de caza.

* El tótem; la especie representada correspondería con el animal totémico del clan o grupo, y actuaría como divinidad protectora. 

* El estructuralismo; concibe la cueva como un santuario, cuyas imágenes reflejan la ideología y el simbolismo social de la comunidad. 

Cazadores recolectores.


Caza de oryx con propulsor.
Pese a la abundancia de material lítico recuperado en el Sahara, aún no se ha establecido una secuenciación clara del mismo. En términos generales podemos hablar de una industria inicial de cantos tallados . . . 


Raedera 

Canto tallado

. . . seguida de otra protagonizada por los bifaces . . . 



Bifaces 
. . . hasta evolucionar a los útiles pedunculados de la Cultura Ateriense (38.000 - 10.000 a.C.), surgida en el Sahara y que se extendió al resto del continente africano. 


Puntas de flechas aterienses

Neolítico

Iniciado el Holoceno, y coincidiendo con las mejoras de las condiciones medioambientales, los grupos nómadas tienden a sedentarizarse, creando asentamientos estables y permanentes, y llegando a producir su propia cerámica. 


Puntas de flecha tipo torre Eiffel
A partir de estos momentos se desarrollan las siguientes culturas epipaleolíticas del Sahara:

- Cultura Ibero-Mauritana en el Magreb, con un utillaje laminar
- Cultura Capsiense centrada en Túnez, con microlitos geométricos
- Cultura Keremiense, en Argelia Occidental, como una evolución del Capsiense


Huevo de avestruz y puntas de flechas pedúnculas

Durante el Neolítico se realizan las pinturas rupestres y se construyen las grandes obras megalíticas. Las poblaciones acostumbradas (y adaptadas) a las frecuentes oscilaciones climáticas, seguían llevando un estilo de vida cazador y recolector, sin apenas estratificacion social. Más tarde, coincidiendo en el tiempo con una época climática más benigna, la sociedad se fue haciendo más sedentaria y comienzan a desarrollar procesos para transformar los recursos naturales. 

La sociedad se va haciendo más compleja y basa su economía en los grandes rebaños de cabras y ovejas, guiadas por pastores nómadas, que mantienen contactos con otros grupos, sin abandonar totalmente sus hábitos cazadores-recolectores.


Una de las presas más complicadas de cazar.
Poco a poco la aridez va ganando terreno, los pastos y reservas de agua comienzan a escasear, y el control de estos recursos, provoca la aparición de ciertas élites nómadas que detentan el poder, ratifican alianzas entre clanes y arbitran en las disputas intertribales. 

Megalitos.



Localizados en lugares de gran visibilidad, los túmulos funerarios se extienden por todo el Sahara. Estos túmulos se agrupan formando necrópolis que se convierten en auténticos hitos territoriales de las sociedades agropecuarias de la Prehistoria Reciente. 

Estas sepulturas, que presentan multitud de variantes en tipología y tamaño, se mantienen su presencia a lo largo de varios milenios, desde el inicio del Neolítico hasta la Protohistoria; una época de transición hacia la escritura. 


Maqueta de un complejo megalítico en la zona de Meheris 
Las grandes estructuras megalíticas se relacionan con determinadas creencias y ritos solares, lunares y/o astrales, despertando la imaginación de todo aquel que se acerca a contemplarlas . . . 
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...