La muerte demacrada agarra con
fuerza a una mujer que se encuentra en el atardecer de su vida, que a
su vez trata de arrastrar hacia la nada a una voluptuosa joven.
La
lanza quebrada de la muerte entra con contacto con la mano de un niño
muerto. Estampa desoladora de la vida la que pintó Hans Baldung.


