sábado, 13 de mayo de 2017

MIELIKKI



En los lejanos y recónditos bosques de Laponia, una antigua deidad, Mielikki creó al animal que se convirtió en el rey de los bosques; el Oso. Precisamente esta diosa se asocia a los ritos polares relacionados con el culto al oso. Mielikki, “Señora del Bosque”, esposa de Tapio, es la diosa finlandesa de la caza y la naturaleza (una Artemisa nórdica) y como tal aparece en el poema épico fines, el Kalevala.



La reputada banda de metal Nighwish le ha dedicado alguno de sus temas. Mielikki conoce los secretos del mundo vegetal, y los utiliza para preparar ungüentos y emplastos con los que curar las heridas de las criaturas del bosque.  


viernes, 12 de mayo de 2017

EL PERÍODO CÁLIDO MEDIEVAL.



El clima en Europa en el Período Cálido Medieval (también llamado Optimo Climático Medieval), entre el año 700 y el 1300, fue por lo general más cálido que el actual. El apogeo del período debió alcanzarse hacia el año 1100. Fue una época de clima tan suave que el cultivo de la vid se extendió por el sur de Inglaterra. El Mediterráneo debió sufrir sequías más agudas y al parecer, más al este, el nivel del Mar Caspio descendió de nivel. Los glaciares suizos se retiraron a cotas más altas (Broecker, 2001). Creen los historiadores medievales que entre el año 1000 y el 1300 la población de Europa se multiplicó por tres o cuatro. Coincidió probablemente con un clima óptimo que favoreció la actividad agrícola.

Lo más notable históricamente fue la expansión vikinga. Pueblos de origen escandinavo dejaron sus hogares para aventurarse en tierras lejanas. Los vikingos de Suecia cruzaron el Báltico y se establecieron en tierras eslavas, alrededor de Novgorod; después, desde allí, yendo hacia el sur, llegaron hasta Constantinopla. Los vikingos de Dinamarca, dirigiéndose al oeste, ocuparon y se hicieron fuertes en el sur de Gran Bretaña y en Normandía. Desde los años 800 navegaron hacia el sur por la costa de Francia y de la Península Ibérica, dejando huellas de su presencia en rías como las de Mundaka (Erkoreka, 1995) y entraron finalmente en el Mediterráneo arrebatando Sicilia a los árabes entre el 1060 y el 1091.

Los vikingos de Noruega se aventuraron aún más lejos: hacia el noroeste del Atlántico. Después de ocupar gran parte de las islas Británicas e islas septentrionales, entre el año 870 y el 930 se asentaron en Islandia. Aprovecharon un período en el que las aguas de aquellos mares se libraron del hielo y gozaron de un clima más cálido.

Más tarde, siguieron la aventura viajera y al mando de Erik el Rojo, que había sido expulsado de Islandia por criminal, arribaron a lo que llamaron exageradamente Groenlandia, tierra verde, en donde lograron crear durante unos siglos una colonia relativamente boyante, de unos 5.000 miembros, a la que no le faltaron sus propios obispos.

Ocuparon especialmente el fondo de dos fiordos situados en la costa oeste de la isla, ya que la costa este, bañada por una corriente fría que desciende del Artico, es más inhóspita. Allí, aprovechando los pastos de verano, se dedicaron a criar ganado, especialmente vacuno, lo cual no les debió resultar nada fácil. De hecho los restos que quedan de los establos indican que las vacas eran extraordinariamente menudas. Mantenían contactos con Islandia y con el continente, a donde exportaban pieles y marfil de morsa. A cambio importaban hierro y madera, de la que la isla, a excepción de algunos bosquetes de abedules, estaba muy mal surtida. Su estancia allí estaba agravada por su mala relación con los inuit, un pueblo esquimal que, gracias probablemente al buen tiempo de aquellos siglos y a la descongelación de gran parte del hielo costero del mar de Baffin, habían avanzado hasta Groenlandia desde el oeste, desde Alaska y el área de Bering.

Partiendo de Groenlandia, los vikingos hicieron pronto incursiones por las costas de América, que denominaron Vinland. Desde el principio encontraron también el rechazo de los indios americanos. En las sagas se cuenta que en el primer contacto con estos, de un grupo de nueve hombres, los vikingos mataron a ocho. Mal comienzo. No es por eso de extrañar que el único campamento que se ha hallado con trazas de la estancia vikinga se encuentra en L’Anse of Meadows, en la costa de Terranova. Sí se han encontrado algunos objetos suyos en algún que otro sitio más al interior, quizás acarreados hasta allí por los indios y no por los propios vikingos.

Al final, hacia el año 1300, el clima de nuevo se fue enfriando. El estrecho que separa Groenlandia de Islandia se cerraba frecuentemente debido al avance hacia el sur de la banquisa ártica marina. La navegación se hacía imposible. La incomunicación, el frío y el acoso de los Inuit —que tuvieron que bajar desde el Artico persiguiendo a las focas y, a su vez, huyendo del frío— acabó con el asentamiento de los vikingos. El último obispo murió hacia 1378. Los viajes a Vinland fueron desde entonces sólo recuerdos y leyendas (Ogilvie, 2000). Durante muchos inviernos de los siglos siguientes el avance de la banquisa hacía que la propia Islandia quedase toda ella rodeada por hielos, trayendo zozobras y tiempos difíciles, según narran las crónicas históricas islandesas.
Antón Uriarte Cantolla

Historia del Clima de la Tierra.

jueves, 11 de mayo de 2017

EL JARDÍN DE LAS DELICIAS.



Cuerpos desnudos danzando y riendo, pájaros coloridos de enorme tamaño, cuadrúpedos híbridos, formas oníricas, criaturas antediluvianas pastando en el Edén, bivalvos que saborean a un humano, tenebrismo infernal y lluvia de meteoros ardientes. Un tríptico imposible, con el paraíso en la tabla izquierda y el oscuro infierno en la tabla diestra. En el centro, el Jardín de las Delicias, con todo el mundo entregado al disfrute carnal y al pecado terrenal.

¿Alucinaciones de un loco?, ¿premonición de un visionario? ¿surrealismo medieval? Un pintor que entró por un agujero del tiempo para crear uno de los cuadros más enigmáticos e inquietantes de toda la historia del arte.


El Bosco, Jheronimus van Aken, concibió una obra a medio camino entre el mundo real y la fantasía onírica, un cuadro que haría las delicias de Salvador Dalí y de los prodigiosos dibujantes japoneses de Manga, que quedarían atrapados por las figuras trazadas por el genio holandés.  

miércoles, 10 de mayo de 2017

BILBAO. INDUSTRIA Y COMERCIO.



En el año 1300 Diego López V de Haro, señor de Vizcaya, fundó en la orilla izquierda de la ría de Nervión una población destinada a convertirse en un destacado centro industrial, y en la urbe más poblada y cosmopolita de toda Euskalherría.


Unos pocos años más tarde, concretamente en 1315, el rey de Castilla Alfonso XI confirma la Carta Puebla concedida por la señora de Vizcaya, María de Haro. A partir de este momento Bilbao se convierte en puerto de embarque de la lana castellana.


Los vascos vieron que el comercio marítimo no era suficiente para colmar sus aspiraciones y desarrollaron las ferrerías para abastecer de hierro las futuras industrias. A mediados del siglo XV se redactó el fuero de las Ferrerías de Vizcaya, que regula el proceso de producción, transporte y comercialización del hierro. Las primeras ferrerías utilizaban la fuerza motriz de los molinos de agua. La revolución industrial permitió la introducción del carbón y la utilización y posterior desarrollo de los altos hornos, que convirtieron a Euskadi en uno de los primeros focos de industrialización española.


Los productos elaborados con tesón en las ferrerías, además de aprovisionar los mercados ibéricos, se exportaban al extranjero, consiguiendo fama en toda Europa. El dramaturgo Shakespeare alaba sin rubor el hierro de Bilbao en una de sus obras.


En los siglos bajomedievales Bilbao desarrolla una importante actividad comercial, vinculada tanto a la actividad minera de las ferrerías, como a la exportación de la lana. También se importaban alimentos, textiles y manufacturas varias. Los cereales llegaban de Francia, la sal de Aveiro en Portugal y los textiles de Flandes e Inglaterra. Para mantener esta situación privilegiada, los bilbaínos mantuvieron un duro pulso con Burgos por el comercio de la lana y con los señores de la Tierra Llana que pretendían controlar las rentables ferrerías vizcaínas.


Cuando Europa dejaba atrás la Edad Media y poco a poco se iban imponiendo nuevas formas de organización económica, el rey Fernando el Católico, en el ocaso de su vida, concedió a la ciudad de Bilbao un Consulado propio, que eliminaba la dependencia de los comerciantes bilbaínos con respecto a Burgos.


Por otro lado los mercaderes bilbaínos se habían agrupado para defender (con uñas y dientes) sus intereses creando una Hermandad, “la Universidad de Capitanes, Maestres de Nao y Mercaderes de la Villa de Bilbao. La cofradía regulaba y controlaba todo el tráfico comercial que subía y bajaba por la ría.


Las Siete Calles, el histórico casco viejo de Bilbao, se arremolinan alrededor de la Catedral de Santiago.


La catedral es la iglesia más antigua de la villa, de hecho, ya existía en el momento de la fundación de López de Haro.


La iglesia gótica de San Antón, junto al puente del mismo y al Mercado de la Ribera, es el templo más popular del centro de la ciudad.


Dos lobos, el viejo puente medieval y la iglesia de San Antón forman el blasón de la ciudad.


La maqueta expuesta en el Museo de Bilbao recrea el aspecto de la ciudad en el siglo XVI. Una visión del núcleo primigenio, el recinto amurallado de las Siete Calles, con las casas torre de las poderosas familias reforzando el perímetro. El Puente, la Iglesia de San Antón y la Catedral se revelan como los elementos más característicos del entramado urbano.


El progresivo fortalecimiento de Bilbao en el siglo XV, un tiempo en que se consolidó la siderurgia vasca, la ciudad se desparramó más allá de las siete calles amuralladas. En 1483 se autoriza la construcción del ensanche de Santa María para adaptarse al crecimiento urbano.



La situación geográfica, las ventajas fiscales, la libertad de comercio y el carácter de su gente, fueron los factores que propiciaron que Bilbao se convirtiese en el más activo centro del tráfico marítimo comercial entre la Península Ibérica y los países del Norte de Europa. A través del puerto, bien resguardado de temporales y piratas, y en naves construidas en los reputados astilleros, capitaneados por expertos y bregados pilotos se canalizó la exportación del hierro vasco y lana castellana hacia los centros manufactureros de Flandes, Francia e Inglaterra. De esta forma Bilbao se convirtió en una puerta abierta a Europa.


martes, 9 de mayo de 2017

DYAH GITARJA.



Dyah Gitarja, cuyo nombre real era Tribhuwana Wijayatunggadewi fue la tercera reina del Imperio Majapahit, un estado insular indonesio centralizado en la isla de Java. Dyah Gitarja fue una soberana guerrera que extendió ampliamente el reino que había heredado, para ello contó con la ayuda de su primer ministro Gajah Mada.  

lunes, 8 de mayo de 2017

EL PODER POLÍTICO EN LAS CIUDADES MEDIEVALES.



Frente a los anquilosados señores feudales de castillos y monasterios, surgen las ciudades como una alternativa de poder con mucho futuro. El crecimiento demográfico, la roturación de tierras y el aumento de la producción agraria, el fin de las segundas invasiones, el desvío de los hombres de armas más violentos hacia Tierra Santa y la irrupción de las órdenes mendicantes permitieron que las ciudades incrementaran su población, se convirtiesen en referentes culturales y volviesen a recuperar su papel de centros de producción e intercambio.

Muchas ciudades europeas eran muy antiguas, contaban varios siglos de historia y tenían un origen romano (París, Roma, Aquisgrán, Nimes...) o incluso anterior, otras sin embargo, surgen durante la Plena Edad Media en lugares de paso para peregrinos o mercaderes, cruces de caminos, alrededor de castillos o monasterios. Todas estas urbes cumplían funciones administrativas, residenciales, defensivas, comerciales y artesanales, aunque algunas de ellas se especializaron en una actividad determinada: centros comerciales (Génova, Venecia, Barcelona, Lübeck, Ragusa...), ciudades artesanales (Brujas, Londres...), sedes de ferias (Champaña, Medina del Campo, Amberes...), focos culturales (Oxford, Bolonia, Salamanca...), cabeza de administración (París, Londres, Valladolid...), destinos religiosos (Roma, Santiago de Compostela, Nidaros, Canterbury....)

La mayoría de estas ciudades estaban sujetas al control de algún señor feudal, pero poco a poco y gracias, en parte, al apoyo de las monarquías, alcanzaron gran autonomía. En su lucha por incrementar su poder frente a los grandes señores, los monarcas feudales encontraron un inestimable apoyo en las ciudades. Para garantizar esos apoyos los reyes favorecieron el desarrollo económico y la autonomía política de las ciudades por medio de la legislación. Para regular la actividad económica expedían licencias para celebrar ferias y mercados. También concedían fueros y cartas puebla donde se disponen los repartos de tierra y las normas de convivencia. Con el tiempo los representantes de las ciudades también acudían, junto a nobles y clérigos, a las Cortes (o Parlamentos) convocados por el monarca.

Las ciudades prosperaron gracias a la artesanía y a los intercambios comerciales que se concentraban en barrios que recibían el nombre de burgo. Vinculada a estos lucrativos oficios surgió una nueva y dinámica clase social; la burguesía. El burgués, por definición, se oponía abiertamente a los grupos privilegiados del Orden Feudal.

Los linajes burgueses más importantes e influyentes rigieron los destinos de sus ciudades, y llegaron a conformar una auténtico patriciado urbano. Estos patricios copaban las instituciones de gobierno. Esta concentración del poder en unas pocas (y contadas) manos fue origen de numerosos motines y revueltas populares.

Los vecinos elegían a sus representantes para desempeñar las funciones de gobierno. Entre los cargos e instituciones políticas más importantes podemos enumerar las siguientes:

Magistrado. Recibía diferentes nombres, como alcalde, regidor o burgomaestre, y era la cabeza visible de la ciudad y se encargaba de su gobierno. En esta figura podemos ver un recuerdo del antiguo cónsul romano.

Concejo. Estaba formado por varios ciudadanos notables que ayudaban al burgomaestre, se encargaban de la seguridad y la buena convivencia, establecen los impuestos y preparan los presupuestos para gestionar los gastos y los ingresos. El concejo es el precedente temporal e institucional de los ayuntamientos.

Milicias. Los vecinos de la urbe, al igual que los comprometidos ciudadanos de las polis griegas, se organizaban en milicias para la defensa de la ciudad (o bien, de sus intereses).

Tribunales. Su función era juzgar y castigar los delitos perpetrados en el área urbana.

En la práctica muchas de estas ciudades funcionaban como repúblicas oligárquicas más o menos independientes.


domingo, 7 de mayo de 2017

UNA DE ALMOGÁVARES



De ese centenario se ha hablado poco, pues nadie puede hacerse fotos a su costa. Hace setecientos años justos, además de salvar el imperio bizantino del avance turco, los almogávares arrasaron Grecia. Fue un episodio sólo comparable a la conquista de América por bandas de aventureros sin nada que perder salvo el pellejo -que se cotizaba a la baja- y con todo por ganar si salían vivos. Pero en esta España donde los libros escolares no los determina la memoria, sino el pesebre donde trinca tanto sinvergüenza periférico y central, esas historias han sido eliminadas, o manipuladas en beneficio de los golfos que organizan el negocio en plazos de cuatro años: los que van de una urna a otra. El resto importa un carajo. De los almogávares, como de lo demás, no se acuerda casi nadie. Eran políticamente incorrectos.


Madrugando el siglo XIV, el emperador de Bizancio pidió ayuda para frenar el avance de los turcos, y la corona de Aragón envió sus temibles Compañías Catalanas. Lo hizo para quitárselas de encima. Estaban integradas por almogávares: mercenarios endurecidos en las guerras de la Reconquista y en el sur de Italia. Sus oficiales, de mayoría catalana, eran también aragoneses, navarros, valencianos y mallorquines. En cuanto a la tropa, el núcleo principal procedía de las montañas de Aragón y Cataluña; pero las relaciones mencionan apellidos de Granada, Navarra, Asturias y Galicia. Feroces y rápidos, armados con equipo ligero, combatían a pie en orden abierto, con extrema crueldad, y entraban en combate bajo la señera cuatribarrada de Aragón. Sus gritos de guerra eran Aragón, Aragón, y el terrible, legendario, Desperta, ferro.


La historia es larga, tremenda, difícil de resumir. Seis mil quinientos almogávares recién desembarcados en Grecia destrozaron a fuerzas turcas muy superiores, matando en la primera batalla a trece mil enemigos, sin dejar con vida -eran tiempos ajenos al talante, al buen rollito y al diálogo entre civilizaciones- a ningún varón mayor de diez años. En la segunda vuelta, de veinte mil turcos sólo escaparon mil quinientos. Y, tras escaramuzas menores, en una tercera escabechina los almogávares se cepillaron a dieciocho mil más. Eran letales como guadañas. Además, entre batalla y batalla -españoles a fin de cuentas- pasaban el rato apuñalándose entre sí por disputas internas, o despachando a terceros en plan chulito, como los tres mil genoveses a los que por un quítame allá esas pajas acuchillaron en Constantinopla, durante una especie de botellón que terminó como el rosario de la aurora.


A esas alturas, claro, el emperador Andrónico II se preguntaba, con los huevos por corbata, si había hecho bien contratando a semejantes bestias. Así que su hijo Miguel invitó a cenar a Roger de Flor, que era el jefe, y a los postres hizo que mercenarios alanos los degollaran a él y a un centenar largo de oficiales. Fue el 4 de abril de 1305. Después de aquello los griegos creyeron que la tropa almogávar, sin jefes, pediría cuartel. Pero eso era desconocer al personal. Cuando apareció el inmenso ejército bizantino para someterlos, aquellos matarifes oyeron misa y comulgaron. Luego gritaron: Desperta ferro, Aragón, Aragón, y se lanzaron contra el enemigo, pasándose por la piedra a veintiséis mil bizantinos en un abrir y cerrar de ojos. Lo cuenta Ramón Muntaner, que estuvo allí: no se alzaba mano para herir que no diera en carne.


No quedó sólo en eso. Enterados los almogávares de que nueve mil mercenarios alanos -los que aliñaron a Roger de Flor- volvían a su tierra licenciados y con familia, les salieron al paso, hicieron picadillo a ocho mil setecientos y se quedaron con sus mujeres. Después, durante una larga temporada y pese a estar rodeados de enemigos, se pasearon por Grecia saqueando y arrasando, por la patilla, cuanto se les puso por delante. Fue la famosa venganza catalana. Y cuando no quedó nada por robar o quemar, fundaron los ducados de Atenas y Neopatría: estados catalano-aragoneses leales al rey de Aragón, que aguantaron durante tres generaciones hasta que con el tiempo, el sedentarismo y el confort, se fueron amariconando -hijo caballero, nieto pordiosero- y quedaron engullidos, como el resto de Grecia, por la creciente marea turca que había de culminar con la caída de Constantinopla.


Y ésa, colorín colorado, es la historia de los almogávares. Admitan que es una buena historia. Vive Dios.
Arturo Pérez Reverte
Patente de Corso 28/05/2005

sábado, 6 de mayo de 2017

PRÍNCIPE CSABA.



El príncipe Csaba era el hijo menor de Atila rey de los hunos, un guerrero fuerte, hábil e inteligente que guió a sus valientes guerreros en numerosas batallas. Poco tiempo después de su fallecimiento, los hunos andaban descabezados a merced de sus enemigos, los poderosos francos, que se burlaban de ellos diciendo: ¿quién os salvará ahora que vuestro jefe ha muerto?.

Apenas fueron pronunciadas estas palabras un ejército espectral descendió del cielo nocturno a través de un camino luminoso, al frente de ellos, cabalgaba el caudillo difunto. Csaba y su ejército derrotaron a los francos y salvaron, una vez más, al pueblo huno.


Las leyendas, como los mitos, nunca mueren, y se cuenta que Csaba también ayudó a los magiares de Arpad, un pueblo hermano de los hunos, en la conquista de la patria húngara. Desde entonces cada vez que los descendientes de hunos y magiares, Csaba desciende de los cielos para socorrerlos.


La leyenda de Csaba se inscribe en un motivo mítico recurrente presente en el folklore y cuentos populares de muchas culturas, “el Rey de la Montaña” o “el Héroe Dormido” que espera, en estado latente, a que su pueblo precise su ayuda para acudir raudo. 

viernes, 5 de mayo de 2017

ALTO DE SAN ROQUE.



La primera gran subida del Camino de Santiago en tierras gallegas. Las montañas acarician el cielo, mientras a nuestros pies, la densa niebla, se niega a abandonar los valles. Un enorme peregrino escudriña el horizonte y nos enseña el camino que debemos seguir.  

jueves, 4 de mayo de 2017

FEDERICO II HOHENSTAUFEN



Estadista, sabio, hereje y amante, Federico II Hohenstaufen es una de las personalidades más complejas y fascinantes de todo el Medievo europeo, se enfrentó con todo el mundo, jamás se doblegó y siempre fue fiel a sí mismo. Nieto del gran Federico Barbarroja, rey de Sicilia por su madre Constanza, emperador de Alemania por herencia paterna y rey de Jerusalén por su matrimonio con Yolanda. En su poliédrica persona se mezclaron la sangre germana y la sangre normanda, y padeció en sus carnes las contradicciones de ambos mundos: autoritarismo e individualismo.


En una Europa feudal, atomizada en pequeños estados con aires de grandeza, cuando la lucha por conservar lo propio era una constante vital, nació Federico II. Perdió a sus padres antes casi de aprender a caminar, y el papa Inocencio III se encargó de su tutela. Se educó en la corte siciliana, brillante y cosmopolita, un lugar de contacto entre el Islam y la Cristiandad, y pasó toda su vida peleando para que todos, desde el más humilde de sus súbditos hasta el infalible papa de Roma reconociesen su autoridad. En Alemania tuvo que derrotar a Otón IV, hijo de Enrique el León, y en Sicilia necesitó doblegar a toda la oposición.


Siempre se sintió más siciliano que alemán, y mientras que trabajaba para crear una poderoso estado centralista en el sur de Italia, dejaba el gobierno del Imperio en manos de uno de sus hijos. Palermo solía ser su residencia habitual, y allí se rodeó de una cohorte de sabios, poetas y eruditos, cristianos, judíos y hebreos. Gustaba debatir sobre astronomía, ciencias naturales o álgebra, compuso algunos poemas y escribió un tratado de cetrería. En Nápoles fundó una Universidad para formar a los futuros funcionarios del estado. Hombre ecléctico (y en el fondo ateo), mostró respeto y curiosidad por el Islam y se interesó por los movimientos de renovación cristiana de su época, como los Franciscanos. Otro motivo más para desafiar al papa.


Al igual que otros príncipes de su época, Federico era un gran aficionado a la astrología y a los secretos del Cosmos. Sus enemigos hicieron circular una macabro rumor: para saber, a ciencia cierta, que le pasaba al alma después de la muerte, hizo asfixiar a un hombre dentro de una tinaja herméticamente cerrada.


En Apulia mandó construir el extraño Castel del Monte, una fortaleza con estructura octogonal y que presenta las mismas proporciones que la capilla palatina de Aquisgrán.


Excomulgado por Gregorio IX, Federico II organizó su propia cruzada, y con la ayuda del sultán egipcio al-Kamil, partió a Tierra Santa. Defensor del uso de la diplomacia acordó con el dueño de Jerusalén, hermano de su amigo al-Kamil, que los cristianos pudiesen volver a los Santos Lugares. De esta manera consiguió con la palabra aquello que se resistía a la espada. Desafió al papa, ignoró sus quejas y se coronó rey de Jerusalén en el mismísimo Santo Sepulcro. El cruzado excomulgado recuperó para la Cristiandad el anhelado Reino de los Cielos.



A su regreso a Europa el conflicto con el Papa era ya una guerra abierta que terminó afectando a buena parte de Europa, en un enfrentamiento total de intereses políticos, religiosos y económicos. Inglaterra, Pisa, Venecia e Imperio Bizantino de Nicea apoyaron al emperador, mientras que Génova y la Liga de ciudades lombardas se inclinaron hacia Roma.


Los últimos años de su agitada vida estuvieron marcados por el desgaste, la represión violenta de cualquier conjura y el interminable conflicto con el Papa, con victorias y reveses a partes iguales. Su mayor triunfo fue en Cortenuova, y el ambicioso Federico lo celebró como los antiguos Césares, con un desfile triunfal en Cremona.


Conquistador de corazones y apasionado por el sexo femenino, Federico tuvo tres esposas – Constanza de Aragón y Castilla, Yolanda de Jerusalén e Isabel e Inglaterra – y una pléyade de amantes, entre las que sobresalió Blanca Lanzia. Unas y otras le dieron una abundante prole. Cuentan las malas lenguas que Federico, pervertido fornicador, tenía un harén con lascivas bailarinas y musculosos efebos sarracenos, custodiado por obedientes eunucos.


En su época se referían a Federico II como “estupor del mundo” y para Joaquín de Fiore y sus seguidores el emperador encarnaba al mismísimo Anticristo. El tiempo, juez y verdugo, lo encumbró como defensor implacable de la independencia del Estado y precursor de los maquiavelicos príncipes del Renacimiento. Un monarca que nunca dejó indiferente a nadie, al que se le atribuye el Tratado de los Tres Impostores que se puede resumir en una sentencia lapidaria (y llena de fundamento): “el mundo ha sido engañado por tres impostores: Moisés, Jesucristo y Mahoma”.



Murió el hombre y nació el mito. Una leyenda medieval cuenta que Federico II nunca murió, sino que duerme un sueño soterrado en el interior de su sepulcro. Estas historias dieron pábulo al “Rey bajo la Montaña” popularizada en el siglo XIX por los hermanos Grimm.  


miércoles, 3 de mayo de 2017

ZU YUANZHANG.



La historia milenaria de China es la historia de sus dinastías, cuando una familia sustituye a otra en el poder, comienza una nueva época. En el año 1368 un monje budista llamado Zu Yuanzhang (o Hongwu) relacionado con la secta del “Loto Blanco”, derroca al último emperador mongol de Pekín (al fin y al cabo extranjeros y usurpadores), traslada la capital a Nankín y funda una nueva dinastía, esta de origen chino, la carismática Dinatía Ming.  

martes, 2 de mayo de 2017

LEMMINKÄINEN.



Joven, guapo y de rubia cabellera, compañero de andanzas de Ilmarinen y Väinämöinen protagonistas del Kalevala. En la mitología finera Lemminkäinen aparecer asociado al agua, es chamán y hechicero, y por medio de su canto podía realizar maravillosos prodigios. 


El compositor finlandés Jan Sibelius compuso la Suite Lemminkäinen basado en este personaje.



El joven y atractivo héroe se enfrentó con el Cisne Negro para poder casarse con la reina de Pohjola, la tierra del Norte. Lemminkäinen sucumbe en el combate y acaba ahogado en el fondo de un río, que vendría a simbolizar el inframundo. La madre del muchacho encontró su cadáver y por medio de sortilegios ancestrales consiguió arrancarlo de los brazos de la muerte y devolverlo a la vida.  


lunes, 1 de mayo de 2017

PAPA LEÓN III.



Los poderosos jugando siempre a favor de los poderosos. León III fue un Papa poco popular (mala prensa vaticana) y cuando accedió al solio pontificio fue acusado de adulterio y perjurio. Ni siquiera se molestó en defenderse, ni en desmentir a nadie.

En el 799 fue víctima de una emboscada y fue dado por muerto; abandonado con la lengua cortada y ciego. San Pedro – piedra angular de la sede romana – se le apareció en sueños y le devolvió “vista” y “habla”.


A cambio de la ayuda de Carlomagno para acabar con la anarquía que reinada en Roma, León III lo coronó en Roma restaurador del Imperio Romano. Favor por favor, el método preferido de la mafia.

domingo, 30 de abril de 2017

ISABEL DE SOLÍS.



Cristiana cautiva y prisionera en Granada. Mujer de gran belleza, el rey Muley Hacén se enamoró locamente de ella. Isabel adoptó la religión islámica, cambio su nombre por el de Zoraida – Lucero del Alba – y contrajo matrimonio con el soberano granadino. A partir de este momento se convirtió en la favorita de Muley Hacén. Los celos que provocó en la corte acabaron precipitando la pérdida de poder de su querido esposo.  

sábado, 29 de abril de 2017

REVUELTA EN SAHAGÚN.



Las relaciones personales, especialmente las que se producen en un marco de desigualdad, suelen estar caracterizadas por las tensiones y los conflictos. Siervos contra señores, burgueses contra nobles, sindicatos contra patrones, la lucha de clases es uno de los motores de la historia y no faltan ejemplos para ilustrar esta idea.

A lo largo del siglo XII fueron frecuentes las revueltas antiseñoriales en las ciudades que jalonaban el Camino de Santiago, como la acontecida en Sahagún. En la localidad leonesa los habitantes del burgo, que había surgido y prosperado al amparo del monasterio, se encontraban bajo la autoridad de su abad. En 1110 campesinos y burgueses, unidos bajo un mismo grito de rebeldía, se sublevaron contra su señor, y durante varios años los hermanados hostigaban a los representantes de los señores, y si se daba el caso, saqueaban sus casas.


Pero como hemos apuntado al principio, las relaciones sociales terminan desgastando, pues el roce no hace el cariño, sino que al contrario, genera tensiones, y la hermandad entre campesinos y burgueses no podía ser eterna. Estos burgueses (que con el tiempo se convirtieron en un poderoso patriciado urbano) en el fondo ambicionaban las tierras de los campesinos y las disensiones internas entre los amotinados permitieron al abad sofocar la revuelta.  

viernes, 28 de abril de 2017

EL GRAN CABRÓN.



Negrura, oscuridad, cánticos guturales alrededor del macho cabrío. Adoradoras de Satán, buscadoras de la libertad, ajenas a los cielos, nunca pensaron renunciar a la Gran Madre. Rostros desdibujados, apenas iluminados por una luz más espectral que racional. Magia y superstición, religión transmutada, conjuras tradicionales y dioses ancestrales, comportamientos atávicos de comunidades rurales que viven en simbiosis con la naturaleza.  

jueves, 27 de abril de 2017

HUGO DE SIENA



Antes de que el conocimiento fuese almacenado en compartimentos estancos y la superespecialización fuese más valorada que la erudición, la sabiduría y la propia inteligencia, Hugo de Siena – Ugo Benzi – enseñó medicina y filosofía. Seguidor de Averroes y de Avicena pasó por Bolonia, Pavía, Padua y otras facultades italianas antes de recalar finalmente en Ferrara, donde sus enseñanzas y sus clases alcanzaron gran notoriedad.  

miércoles, 26 de abril de 2017

ROTARIO, REY DE LOS LOMBARDOS.



Rey de los lombardos de Italia, bastante promiscuo pero un muy eficiente e inteligente hombre de estado. Otorgó a los lombardos las primeras leyes escritas, y como no sabía ni leer ni escribir las dictó en voz alta al notario de la corte que lo compiló en un latín macarrónico. Este corpus legal venía a sustituir a las ancestrales costumbres esteparias y bárbaras, como por ejemplo las venganzas de sangre. Este fue un mecanismo muy válido para transformar una horda errante en una pueblo de pleno derecho.  

martes, 25 de abril de 2017

PERUSCALLE



Caminando entre robles e higueras por tierras gallegas hacia Santiago, atravesamos lugares de otro tiempo. Peruscalle, un poblado semiderruido, donde las vacas, como si fuera la India, campan a sus anchas entre las casas.
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