Zona volcánica, aguas calientes y tradición termal manchega. A unos tres kilómetros de la fortaleza de Calatrava la Vieja, en el municipio de Carrión de Calatrava, en el paraje conocido como la Dehesa, encontramos un ejemplo de hervidero manchego.
Estos hervideros de Carrión se conocen, al menos, desde época islámica. Una compilación anónima de tradiciones andalusíes escrita hacia finales del siglo XIV afrimaba que “cerca de Calatrava brota un manantial de agua tan amarga como el más ácido vinagre e imposible de beber; sin embargo, si se llena con ella un odre y se agita, pierde la acidez y se hace potable . . . “. Desde entonces el lugar ha sido objeto de la atención por parte de geógrafos, cronistas y médicos.
Estos hervideros de Carrión funcionaron como balneario termal, durante la segunda mitad del siglo XIX y el primer tercio del siglo XX, período durante el cual adquirieron cierta fama y renombre en la comarca. En esta centuria las aguas fueron clasificadas como frías (15ºC), claras, transparentes, inodoras y acídulo-carbónicas sin hierro. Estaban especialmente indicadas para el tratamiento de afecciones venéreas y erupcions cutáneas. Abandonado en la década de los ‘40 del siglo XX. El aspecto actual se debe a la profunda restauración llevada a cabo en el año 2008.




No hay comentarios:
Publicar un comentario