En el juego de la seducción no hay ni víctimas ni verdugos todos jugamos con las mismas reglas y cometemos los mismos pecados. La magia de las palabras tiene un firme propósito, el deleite placentero de los cuerpos. ¿Jugamos?.
SIKYÓS- CVCVMIS- PEPINO- COHOMBRO III
Hace 1 hora


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