domingo, 25 de noviembre de 2012

GEOGRAFÍA DE IBERIA ESTRABÓN (X)


11 El Betis y Tartessos.
    No muy lejos de Castalon está también la montaña donde dicen que nace el Betis, que llaman Argéntea por las minas de plata que en ella se encuentran. Polibio sostiene que tanto el Anas como aquél nacen en Celtiberia, aunque distan entre sí unos novecientos estadios; porque los celtíberos, que habían acrecentado su territorio, dieron su propio nombre a todo el país vecino. Parece que los antiguos llamaban al Betis Tartessos y a Gádira e islas cercanas Eritía. Por eso, se supone, dijo Estesícoro del boyero Gerión que fue dado a luz  
casi frente a la ilustre Eritía
junto a las fuentes inagotables de argéntea raíz del río Tartessos
en un escondrijo de la roca.

Siendo dos las desembocaduras del río, se dice que antiguamente, en el espacio entre ambas, se levantaba una ciudad que llamaban, con el mismo nombre del río, Tartessos, y al país Tartéside, que es el que ahora ocupan los túrdulos. Eratóstenes mantiene que la que recibía el nombre de Tartéside es la región que linda con Calpe y el de Eritía una isla próspera, pero Artemidoro le responde que es falso esto, lo mismo que el que la distancia de Gádira al Promontorio Sagrado sea la de una navegación de cinco días, cuando no hay más de mil setecientos estadios, y que las mareas se detengan aquí en vez de producirse alrededor de toda la tierra habitada, así como que la parte septentrional de Iberia sea más accesible por Céltica que navegando por el Océano, y todo lo demás que dijo con jactancia dando crédito a Piteas.

12 Homero conoció Tartessos.
     Por otra parte, el Poeta, que habló de tantas cosas y tan amplios conocimientos tuvo, da motivos para pensar que tampoco era desconocedor de oídas de estos lugares, si se quiere juzgar directamente a partir de dos tipos de testimonios, a saber, las afirmaciones de menor consistencia que hizo acerca de ellos y las mejores y más ajustadas a la verdad. Entre las de menor consistencia se cuenta que esta tierra sea, según había oído decir, la más alejada hacia Poniente, donde, como él mismo dice, cae en el Océano

la luz radiante del Sol,
que negra noche arrastra sobre la tierra dadora de espelta.

Pero la noche, por ser algo nefando, es también, evidentemente, noción cercana a la del Hades, y Hades a su vez a la del Tártato; podía, pues, imaginarse que Homero oyera hablar de Tartessos e identificara desde entonces su nombre con el del Tártaro, el último de los lugares subterráneos, añadiendo además un mito que salvaguardara el tono poético; del mismo modo, al saber que los cimerios vivían en sitios boreales y brumosos junto al Bósforo, los estableció cerca del Hades, llevado quizá del odio común de los jonios hacia ese pueblo; pues en tiempos de Homero o poco antes de él dicen que se produjo la incursión de los cimerios que alcanzó Eólida y Jonia. Otro ejemplo: estableció una relación entre las Rocas Errantes y las Azuladas, introduciendo siempre los mitos a partir de algunas informaciones. Porque nos cuenta que existen ciertos escollos peligrosos, como dicen que son las Azuladas (por lo cual son también llamadas las Entrechocantes) y hace por eso pasar entre ellas la expedición de Jasón; y los Estrechos de las Columnas y de Sicilia le sugirieron el mito de las Errantes. Por consiguiente, en lo que respecta a las afirmaciones de menor peso, podría adivinarse, a partir de su mito del Tártaro, la alusión a los lugares próximos a Tartessos.

sábado, 24 de noviembre de 2012

MILIAS


 Los milias, también llamados sólimos, vivían en Milíade, Asia Menor, un territorio que posteriormente fue ocupado por los licios. El nombre de Milíade acabó designando una provincia de Licia.

"[...] al país de Milias, pues el territorio habitado ahora por los licios antes era el de Milias, y a la sazón los milios se llamaban sólimos".
Herótodo I, 173.

La región montañosa conocida como Milia estaba situada en el centro de Anatolia, Estrabón, basándose en Artemidoro (s. I.a.C.), nos la describe de la siguiente manera:

"Milia es la región montañosa que se extiende hasta Sagalaso y la región de los apameos desde los desfiladeros de Termeso y el paso a través de éstos a la parte interior del Tauro en dirección a Isinda"
Estrabón XIII, 4, 17

Los milias, ante el avance de Dario, fueron sometidos por los persas e incluidos en el primer gobierno, o satrapía, a decir de Heródoto. 

"De los jonios, y de los magnesios de Asia, de los eolios, carios, licios, milias y panfilios - pues a todos ellos en conjunto se les había impuesto una cuota única - se recaudaban cuatrocientos talentos de plata. Ésta fue la primera demarcación tributaria que Darío instituyó"
Heródoto. III, 90.

Heródoto también nos transmite una descripción del equipo militar de los milios, muy semejante al de los licios.

"Los milias tenían lanzas cortas y abrochaban sus vestidos con hebillas. Algunos de ellos disponían de arcos licios y se cubrían la cabeza con gorros hechos de cuero. Mandaba a todos éstos Badres, hijo de Histanes"
Heródoto. VII, 77

GEOGRAFÍA DE IBERIA ESTRABÓN (IX)



9 Riqueza del subsuelo. El estaño.
     Posidonio, al ensalzar el número de minas y su riqueza, no se aparta de su retórica habitual, sino que se entusiasma con las hipérboles; porque dice que no se pone en duda lo que se cuenta de que cuando una vez se incendiaron los bosques, la tierra, que era de plata y oro, se fundió y subió hirviendo a la superficie, porque cada monte y cada colina eran materia de moneda acumulada por un azar generoso; "podría en general afirmarse", continúa, "al contemplar esos lugares, que son los tesoros de una naturaleza inagotable o la banca de un imperio destinado a no tener fin. Porque no solamente es rico el suelo, sino también el subsuelo, y en aquellos parajes qué verdad es que el mundo subterráneo no lo habita Hades, sino Plutón". Así es como, con bellas figuras retóricas, se expresó acerca del tema, empleando un lenguaje rico como si lo sacara también él de una mina.

     Y al describir la diligencia de los mineros trae a colación la observación de Falero, porque dice éste a propósito de las minas de plata del Ática que los hombres cavaban con tanto ahínco que daban la impresión de ir a sacar al propio Plutón; y hace ver que son muy semejantes el afán y el celo de los turdetanos cuando excavan, tortuosas y profundas, las galerías y achican con las caracolas egipcias las corrientes que a menudo encuentran en ellas. Pero, en general, dice que no resulta lo mismo para éstos que para los atenienses, sino que para los atenienses la minería parece un enigma: pues "lo que sacan no lo cogen y lo que tenían lo tiran", y en cambio para éstos es de sobra ventajosa, porque en las minas de cobre es cobre la cuarta parte de la tierra que extraen, y algunos de los particulares que explotan minas de plata obtienen en tres días un talento euboico. En cuanto al estaño, niega que se encuentre en la superficie, lugar común entre los historiadores, sino que se saca del subsuelo y se da entre los bárbaros de más allá de los lusitanos y en las Islas Casitérides y es trasnportado desde territorio británico hasta Masalia. Cuenta que entre los ártabros, que son los  pueblos más remotos de Lusitania hacia el Noroeste, la tierra tiene eflorescencias de plata, estaño y oro blanco (por estar mezclado con plata) y que esa tierra la arrastran los ríos. Y las mujeres, rascándo con sachos, la lavan en cribas entrelazadas en forma de cesto. Esto es lo que Posidonio dijo acerca de los minerales.

10 Minas de Cartagena. Obtención de la plata.
      Polibio, por su parte, al recordar las minas de plata de Nueva Carquedón, dice que son grandísimas y que distan de la ciudad unos veinte estadios, abarcando una circunferencia de cuatrocientos estadios, en donde se mantenían cuarenta mil trabajadores fijos que reportaban en aquel entonces al pueblo romano veinticinco mil dracmas diarias. Pasaré por alto los restantes pasos del proceso de explotación, porque es largo de referir, pero cuenta él que la pepita de plata arrastrada por los ríos es triturada y cribada en tamices a contracorriente; se trituran de nuevo los residuos, una vez filtrados en el correr de las aguas se vuelven a triturar, y al fundirse el quinto residuo, ya separado el plomo, se obtiene la plata en estado puro. Las minas de plata existen también en la actualidad, pero no pertenecen al Estado ni las de allí ni las de otros lugares, sino que su propiedad ha pasado a manos de particulares. Las de oro en cambio son patrimonios del Estado en su mayor parte. En Castalon y en otros puntos hay un tipo especial de mina, la de plomo, con el que se encuentra mezclada algo de plata, pero no tanta como para que merezca la pena purificarla.

viernes, 23 de noviembre de 2012

LOS PUEBLOS GRIEGOS


 Gentes de diversas procedencias frecuentaban el Egeo, y después del cambio de milenio, hacia el 2.000 a.C., el grupo indoeuropeo alcanza los Balcanes, se establecen en Grecia y en las Islas Cícladas. Los diversos grupos colonizadores se suelen dividir en tres grandes ramas: Eolios, Jonios y Dorios.

AQUEOS
Pueblo antiguo de transición entre la leyenda y la historia, genéricamente Homero designa con este nombre a los griegos que se embarcaron en la legendaria expedición contra la ciudad de Troya. Según la mitología, eran descencientes de Aqueo. Habitarían en la región de Acaya, al note del Peloponeso. De todas formas, Aqueos, es más bien una licencia poética, más que una realidad etnográfica.
EOLIOS.
Descencientes, como su nombre parece indicarnos con cierta claridad, del dios Eolo, establecidos en la zona de Tesalia, Beocia y Etolia. Con la llegada de los dorios, una buena parte de ellos emigró a la costa de Asia Menor, donde fundaron varias ciudades y colonias. Además, el dialecto eolio, normalmente se considera una de las primeras formas de la lengua griega.
JONIOS.
Parece ser que estos descencientes de Ion, hermano de Aqueo, fueron uno de los primeros pueblos de habla griega, que alcanzaron las tierras de Grecia Central. Poblaron Ática y Eubea, la mayor parte de las islas del Egeo, fundaron numerosas colonias, y formaron en Asia Menor la Liga Jonia de 12 ciudades, como Éfeso, Samos, Mileto.....y que tenían como lugar común el templo llamado Panionio (Pan-Ionio =común a todos los jonios), en un promontorio en Mycala. Y es en las colonias jonias de la costa minorasiática donde verá la luz la filosofía griega.
DORIOS
Mucho se ha debatido, y aún se continuará debatiendo, sobre la llegada, a hierro y fuego, del pueblo dorio a Grecia, originarios tal vez del valle del Danubio, y cuyo héroe epónimo fue Doro, su conocimiento del hierro le otorgó una superioridad militar ante los otros pueblos de Grecia. Llegaron hacia el 1.200 a.C., siguiendo la estela de los Pueblos del Mar, parece que dieron el golpe de gracia a Micenas, ocuparon Creta, Argólida, Corinto, parte de Asia Menor y el sur de Italia, y en Esparta convirtieron a sus súbditos en Ilotas (esclavos, sin ningun tipo de derechos). Sin embargo, en otros lugares se produjo una fusión gradual con los conquistadores.

TEMPLO DE ATENEA NIKÉ


Situado en un saliente, en una especie de mirador desde el cual se podia ver toda la ciudad de Atenas, el templo de Atenea Niké, parece dar la bienvenida a los visitantes de la Acrópolis ateniense. 
 Este pequeño templo de mármol, ejemplo de perfección formal del orden jónico, está compuesto unicamente de una sola nave, o cella, donde se custodiaba la imagen de la Atenea Niké, y de dos pórticos, por ello se dice que es anfipróstilo, con cuatro columnas cada uno (tetrástilo), y fue diseñado por Calícrates, que tuvo que adaptarlo, para poder situarlo en el escaso espacio del que disponía, dando como resultado un templo en miniatura de estilo jónico. Este estilo, por considerarse femenino, en contraposición al estilo dórico, que representaba los masculino, se adoptó en la construción de templos para las divinidades femeninas. Destaca además la ornamentación escultórica, con escenas mitológicas y de las luchas entre griegos y persas, obra de Calímacos.

El templo de Atenea Niké fue construído para conmemorar el tratado de paz firmado con los persas en el año 449 a.C., pero por diversas circunstancias, no se empezó a construir hasta el 428 a.C. En su interior guardaba una imagen de la Atenea Victoriosa (Niké), que habitualmente se representaba con alas, pero los atenienses, en la lógica creencia de que si le cortaban las alas, la victoria no abandonaría la ciudad, representaron esta vez a la Atenea Victoriosa sin alas, y por eso era conocido como la Niké Aptera (sin alas). Debido a las reducidas dimensiones del templo, era habitual que el culto se celebrara en el exterior del mismo.

CIVILIZACIÓN DEL EGEO


 A lo largo de toda la historia el mar Egeo se convertirá en el articulador del espacio y principal vía de comunicación de todo el ámbito griego. Con el nombre de Civilización del Egeo nos referimos en conjunto a las culturas prehelénicas antecedentes de lo que será el Mundo Griego. Durante más de mil años se van a suceder la Cultura Cicládica, la Cultura Minoica y la Civilización Micénica; se trata de tres de las culturas históricas plenamente europeas más antiguas.


Los rapsodas y poetas griegos, y más adelante los escritores de la Grecia Clásica, hacían referencia una y otra vez a un legendario pasado remoto, la "Edad de los Héroes", para referirse a estas Civilizaciones del Egeo. Mas no será hasta finales del siglo XIX, cuando gracias a excavaciones y hallazgos arqueológicos, de lugares hastas entonces legendarios, como Troya, Micenas, o Cnossos, empecemos a tener datos más concretos y fidedignos de este período prehelénico.


Gracias a la arqueología se han conseguido pruebas materiales de una progresión cultural en la zona, que iría desde los últimos siglos del Neolítico hasta la Edad del Bronce, que comienza aproximadamente hacia el año 3000 a.C., y de la que podemos indicar tres fases:


Bronce Primitivo.
Hacia el 3000 a.C. aparecen en el Egeo pueblos que procedían del Asia Menor y portaban armas y objetos de bronce, poblando Creta y las Cícladas.


Bronce Medio
Entre 2200-1800 a.C. otra ola de pobladores indoeuropeos se asentaron en la zona, dando origen en Creta a la Civilización Minoica.


Bronce Final.
Durante el bronce final se desarrolló la floreciente Civilización Micénica.


Poco después del año 1.200 a.C. se produjo el derrumbe definitivo de la Civilización Egea, con la caída de Micenas, multitud de estudios e hipótesis intentan explicar el fenómeno, siendo la invasión de los dorios y algunos desastres naturales, como erupciones volcánicas, las más aceptadas hasta la fecha. Personalmente no creo que un acontecimiento de tales magnitudes sea debido a un único factor explicativo, más bien es un cúmulo de causas, llegada de los dorios, comienzo de la Edad del Hierro, problemas internos, competencia económica, los propios desastres naturales, etc... las que provocaron el fin de la Civilización del Egeo, y el comienzo de la "Dark Age" - Edad Oscura - en Grecia.

EL NACIMIENTO DE VENUS


Uno de los cuadros más representativos, influyentes y conocidos, del Renacimiento italiano es "El Nacimiento de Venus", del artista del quatroccento Sandro Boticelli, aunque recordemos que Venus es el apelativo romano para la diosa griega Afrodita. Esta espectacular obra de arte la podemos disfrutar en la Galeria de los Uffizzi en Florencia, en plena Toscana, ocupando todo el frontal de una sala, pues se trata de un cuadro de considerables dimensiones.


Según la leyenda, cuando Cronos mutiló a su padre Urano, sus genitales cayeron al mar, y de la espuma blanca que produjo a continuación, emergío la hermosa figura de Afrodita, que sería venerada como diosa del amor y también de la belleza.


Aunque se dedicó más a temas religiosos, Sandro Boticelli, figura capital del Renacimiento en Florencia, se inspiró en los mitos griegos, para crear sus obras, utilizando para ello excelentes desnudos femeninos, como el del caso que nos ocupa, aunque parece ser que sus convicciones religiosas le llevaron a destruir parte de sus obras en que aparecián figuras femeninas desnudas, arrojandolas al fuego de la hoguera de las vanidades efectuada por el monje benedictino Girolamo Savonarola , aunque por fortuna se pudieron salvar algunas de ellas, para poder deleitarnos simplemente observándolas.


La escena muestra el momento en que el viento Céfiro y a Aura, diosa de la brisa, que abrazados empujan a Venus hacia las costas de la isla de Citera, dotando a la escena de movimiento, donde la espera la Primavera para recibirla y cubrirla con su manto florido............ indudablemente estamos ante uno de los grandes hitos de la historia de la pintura....

¿QUÉ CLASE DE HOMBRE LUCHA POR HONOR?



Mardonio, general persa, observando los juegos olímpicos y como los participantes se entregan al máximo de sus fuerzas en pos del triunfo, pregunta a unos desertores griegos...¿qué premio obtiene el vencedor?...una rama de olivo - responden estos - ...¿entonces?, exclamó un compañero de Mardonio...¿contra que clase de hombres nos has conducido, que no luchan por oro ni por fama, sino por el honor?...

...NADA EXISTE...


"Nada existe; si algo existiera, no podria ser conocido; si pudiera ser conocido; no podría ser expresado a los demás por medio del lenguaje".


Con estas tres tesis, el filósofo Gorgias de Leontinos (ca. 483 a.C. - ca. 392 a.C.), conduce su pensamiento desde el relativismo de la Sofística hasta alcanzar el escepticismo radical y niega la posibilidad de que realidad, pensamiento y lenguaje coincidan. Pasemos ahora a analizar sus tres tesis.

"Nada existe...."
El ser es, pero el no-ser no es, luego no existe. Ahora bien, si el ser existiera, tendría una de dos o provenir del ser o provenir del no ser. Del no ser, no puede venir, ya que no existe. Y no puede provenir de otro ser, porque este tendría que ser eterno o creado; pero no puede ser eterno, porque entonces seria infinito y no cabria en un mundo finito, pero tampoco puede ser creado, porque entonces tendría que haber sido creado por otro ser, que como hemos visto, no existe.

"Si algo existiera, no podría ser conocido....."
El pensamiento no siempre se identifica con la realidad, podemos pensar en un caballo con alas, sin que este tenga forzosamente que existir, por tanto si el ser existiera sería impensable.

"Si pudiera ser conocido, no podría ser expresado por medio del lenguaje....."
La realidad expresada por el que habla, o en este caso escribe, nunca es la misma realidad del que escucha, o lee, por ejemplo dolor, frío, belleza; en estos casos el que habla no puede expresar la realidad al que escucha. La realidad y el lenguaje son cosas completamente distintas, y como al comunicarnos lo que utilizamos es el lenguaje, este no puede expresar una realidad.


A primera vista nos podría parecer que Gorgias llega a un nihilismo sobre la posibilidad de conocer el mundo que nos rodea, pero si intentamos comprender, especialmente la tercera de sus tesis, lo que realmente está tratando de exponer Gorgias es que el poder de la palabra radica precisamente en que, ante la imposibilidad de un conocimiento absoluto, es la opinión relativa la que nos guia.......de ahí la importancia de saber manejar bien la oratoria.....y en definitiva el lenguaje.........

jueves, 22 de noviembre de 2012

GEOGRAFÍA DE IBERIA ESTRABÓN (VIII)



7 La pesca
    Mas, con ser tan rico el interior de Turdetania, podría hallarse su rival en la región costera, por los bienes procedentes del mar; porque todas las ostras y almejas destacan en general por su cantidad y tamaño en todo el Mar Exterior, pero más que nada allí debido a que en esa zona las pleamares y bajamares son mayores, las cuales son, verosímilmente, las causantes de su número y su tamaño gracias al ejercicio a que las someten. Lo mismo ocurre con los cetáceos de todo tipo, orcas, ballenas y cachalotes, de los cuales parece surgir cuando espiran una especie de columna nebulosa si se mira desde lejos. Y los congrios parecen monstruos por lo mucho que sobrepasan en tamaño a los nuestros, así como las murenas y otros muchos peces de este género. Dicen que en Carteya se encuentran buccinas y púrpuras de diez cótilas, y que en puntos de más allá de las Columnas la murena y el congrio pesan hasta más de ochenta minas, el pulpo un talento, y que los calamares y especies afines miden dos codos.

    Se reúnen también en esta zona muchos atunes que vienen de otras partes de la costa exterior, gordos y voluminosos. Se alimentan con la bellota de una encina que se cría en el mar y es enana en extremo, que produce un fruto muy suculento. En Iberia se da también con profusión en tierra firme, tiene raíces grandes como las de una encina crecida, pero de tronco se levanta menos que una pequeña. Produce tanto fruto que después de su sazón aparece cubierta de bellota la costa, tanto la del lado de acá como la del de más allá de las Columnas, que arrojan las mareas; pero la de la costa de más acá de las Columnas es siempre más pequeña y se encuentra en mayor cantidad. Polibio afirma que esta bellota llega hasta la costa latina, "a no ser, dice, que la produzcan también Sardon y las comarcas vecinas". Y los atunes, cuanto más se aproximan a las Columnas viniendo desde el exterior, tanto más adelgazan por falta de alimento. Es por tanto un cerdo marino este animal, porque disfruta con la bellota y engorda especialmente con ella, y si hay abundancia de bellotas hay también abundancia de atunes.

8 La minería. Obtención del oro.
      Pero, a pesar de estar dotada dicha región de tantos bienes, no se maravillaría uno menos, sino todo lo contrario, al conocer la generosidad de sus minas; porque de ellas está repleta toda la tierra de los iberos, aunque no toda sea tan fértil y próspera, especialmente la que proporciona minerales. Raro es gozar de ambos recursos, pero raro es también que la misma tierra esté llena de minerales diversos en un territorio reducido. La Turdetania y comarcas limítrofes no dejan, a los que quieren ensalzarlas por sus bondades, palabras que las reflejen adecuadamente. Pues ni el oro, ni la plata, ni el cobre, ni el hierro, en ningún lugar de la tierra se ha comprobado hasta ahora que se produzcan en tan gran cantidad ni de tan alta calidad. 

    El oro no se extrae sólo en las minas, también se recoge en los cursos de agua. Los ríos y torrentes arrastran la arena aurífera, que se da en muchos lugares incluso en sitios sin agua, pero mientras que en éstos es invisible, en los terrenos anegados el polvo de oro refulge. Y cubriendo los lugares secos con agua que acarrean, hacen brillar el polvo, y excavando pozos e ideando otras técnicas separan, mediante lavado, de la arena el oro, e incluso más numerosos que las minas de este metal son hoy los llamados lavaderos de oro. Los gálatas estiman que son parejas sus minas del monte Cemeno y las emplazafas bajo el mismo Pirene, pero en realidad tienen más fama las de aquí. Cuentan que entre el polvo de oro se han encontrado a veces pepitas de media lira, que llaman palas, que tan sólo necesitan una leve purificación. Dicen también que al partirse las piedras se hallan pepitas semejantes a tetillas, que de la cocción y purificación del oro con un mineral astrigente queda como residuo el électron, y que al cocer de nuevo éste, que tiene una aleación de oro y mercurio, se consume el mercurio y subsiste el oro, porque el mercurio es fácil de volatilizar y el mineral a la vez. Por ello se derrite mejor el oro con fuego de paja, porque la llama, al ser sueave, es proporcionada a una sustancia que cede y se volatiliza fácilmente, y en cambio el carbón, al derretirlo demasiado y evaporarlo con su violencia, consume gran parte del oro. En las corrientes se recoge y se lava allí cerca en pilas; o bien se excava un pozo y se lava la tierra extraída. Los hornos del mercurio los construyen elevados para que la fulígine que se desprende de los trozos del mineral se eleve en el aire, pues es pesada y nociva. Algunas de las minas de cobre son conocidas como minas de oro, de lo que se infiere que anteriormente se extraía de ellas oro.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

ANFITEATRO ROMANO DE SUTRI

Recorriendo el centro de Italia, nos encontramos con una sorpresa, al tropezar casi por casualidad con este anfieatro, del que hasta ese momento, no conocíamos su existencia.


Excavado en la montaña y aprovechando la roca, este anfiteatro se confunde totalmente con un hermoso entorno natural. 

Sutri es una pequeña localidad del Lazio, a pocos kilómetros de la capital y parece ser que la construcción de este anfiteatro data de finales del siglo I a.C. Cuando se celebraban espectáculos sobre su arena, acudían a vibrar en su pétreas gradas, gentes de toda la zona, puesto que tenía capacidad para unos 5.000 espectadores.

En la Antigüedad recibía el nombre de Sutrio, y era una de las ciudades más prósperas de Etruria, y tras su conquista fue utilizada por los romanos como baluarte defensivo de todo el territorio circundante. Situada junto a una de las principales vías de comunicación, la Vía Casia, aprovechó esta ubicación para enriquecerse con el comercio de producto agrícolas y manufacturados. La construcción del anfiteatro es fruto del importante desarrollo económico y crecimiento demográfico. 

"En el interior se encuentran ciudades a las que ya hemos hecho referencia, como Arretio, Perusia, Volsinos y Sutrio"
Estrabón. V, 2,9.

LASONIOS


Sabemos que los lasonios habitaban en Anatolia, pero no es fácil su identificación. Heródoto los incluye en una de las satrapías persas.

"De los misios, lidios, lasonios, cabalios e hiteneos se recaudaban quinientos talentos. Y ésta fue la segunda demarcación tributaria"
Heródoto. III, 90

MESOLITAS

Los mesolitas eran un pueblo que vivían en Lidia, Asia Menor, y del que tenemos noticias por Apiano (Sobre Mitrídates 48).

GARUNOS


Los garunos eran un pueblo de Aquitania, asentados en el margen derecho del Garona. No tenemos claro si los garunos dieron su nombre al Garona, o tomaron su nombre del río. Julio César (III, 29, 2) los cita junto a muchos otros como vocates, elusates o auscos, y cuenta que le enviaron rehenes a Craso. Sin embargo Estrabón en su descripción de la Galia (libro IV de su geografía) ni siquiera los cita. El que no aparezcan en la obra de Estrabón posiblemente se deba, a que en tiempos de Estrabón, este pueblo ya hubiese desaparecido, probablemente asimilado por otras poblaciones más poderosas.

JULIO CÉSAR




   Lo llamaban el calvo putañero, decían que era el marido de todas las mujeres y la mujer de todos los maridos.
    Fuentes bien informadas aseguraban que había estado encerrado varios meses en el dormitorio de Cleopatra, sin asomar la nariz.
    Con ella, su trofeo, regresó a Roma desde Alejandría. Y coronando sus campañas victoriosas en Europa y África, rindió homenaje a su propia gloria mandando al muere a una multitud de gladiadores y exhibiendo jirafas y otras rarezas que Cleopatra le había regalado.
    Y Roma lo vistió de púrpura, la única toga de ese color en todo el imperio, y ciñó su frente con corona de laurel, y Virgilio, el poeta oficial, cantó a su estirpe divina, que venía de Eneas, Marte y Venus.
     Y poco después, desde la cumbre de las cumbres, se proclamó dictador vitalicio y anunció reformas que amenazaban los intocables privilegios de su propia clase.
      Y los suyos, los patricios, decidieron que más vale prevenir que curar.
      Y el todopoderoso, marcado para morir, fue rodeado por sus íntimos y su bienamado Marco Bruto, que quizás era su hijo, lo estrujó en el primer abrazo y en la espalda le clavó la primera puñalada.
    Y otros puñales lo acribillaron y se alzaron, rojos, al cielo.
     Y allí tirado quedó el cuerpo, en el suelo de piedra, porque ni sus esclavos se atrevían a tocarlo.      
Eduardo Galeano. Espejos.    

martes, 20 de noviembre de 2012

GEOGRAFÍA DE IBERIA ESTRABÓN (VII)



5 Los canales y la navegación en el Mediterráneo.
    Así pues, habiendo observado los habitantes la naturaleza del lugar y que los esteros podían aprovecharse con la misma finalidad que los ríos, fundaron en sus orillas, como en las de los ríos, ciudades poderosas y otros asentamientos. Entre ellas se cuentan Asta, Nabrisa, Onoba, Osonoba, Menoba y otras muchas. Además en algunos lugares se han abierto canales en vista de que el comercio, tanto en el interior como el exterior, se efectúa entre muchos puntos. Contribuyen igualmente a la navegación sus confluencias interiores, con ocasión de las altísimas mareas que se derraman sobre los istmos que separan los cauces y los tornan navegables, de modo que puede pasarse de los ríos a los esteros y de éstos a aquéllos. El comercio marítimo se efectúa en su totalidad con Italia y Roma, con una buena travesía hasta las Columnas, excepto alguna dificultad en las cercanías del Estrecho, y una buena navegación de altura en el Mare Nostrum. Pues los recorridos, gracias a un clima sereno, tienen un buen fin, sobre todo si son de altura; y esto representa una ventaja para los barcos mercantes. Los vientos de alta mar soplan también con regularidad. Contamos además con la calma actual por haberse puesto fin a las piraterías, de forma que existen unas condiciones extremadamente favorables para los navegantes. Posidonio no obstante dice que advirtió algo singular en su regreso desde Iberia, y es que por aquella parte del mar hasta el Golfo Sardo los euros soplaban como etesios, y que por ello no desembarcó en Italia sino a duras penas a los tres meses, después de haber sido desviado de su ruta a las islas Gimnesias, a Sardon y a otras zonas de Libia frente a éstas. 

6 Materias primas e industrias. El conejo.
    De Turdetania se exporta trigo y vino en cantidad, y aceite no sólo en cantidad, sino también de la mejor calidad. Se exporta asimismo cera, miel y pez, mucha cochinilla y un bermellón no inferior a la tierra sinóptica. Los astilleros funcionan allí con madera del país, en su territorio hay minas de sal y no pocas corrientes de ríos salobres, y tampoco escasea la industria de salazón de pescado, procedente tanto de la zona como del resto del litoral de más allá de las Columnas, que no va a la zaga de la salazón del Ponto. Antes figuraba en primera línea su igualmente abundante paño, pero ahora lo hace la lana, de la que hay más producción que de lanas coraxinas. Y en belleza es insuperable: los carneros para cría se compran al menos en un talento. Insuperables son también los tejidos ligeros, como los que fabrican los salacietas. 

    Es inagotable asimismo la riqueza en ganado de toda especie y en caza, siendo en cambio raras las alimañas, con excepción de los lebratos zapadores que algunos llaman leberides: al comerse las raíces estropean las plantas y las simientes, y esto ocurre en casi toda la extensión de Iberia, llega hasta Masalia y estraga incluso las islas. Se dice que los habitantes de las Gimnesias enviaron una vez una embajada a los romanos con la petición de tierras, por ser, según decían, expulsados de las suyas por estos animales, ya que no podían hacerles frente a causa de su número. Y ciertamente, quizás en una lucha tan grande - que no siempre tiene lugar - contra un azote devastador, habría necesidad de semejante auxilio (como en el caso de serpientes y ratones de campo), pero en una situación ordinaria se han hallado modos diversos de cazarlos. Crían especialmente con este propósito hurones salvajes de los que se dan en Libia, que sueltan, luego de ponerles un bozal, en dirección a las madrigueras. Éstos, con sus uñas, arrastran fuera los que agarran o los obligan a huir hacia la superficie, y los hombres que están allí apostados los cazan cuando se precipitan fuera.
   De la abundancia de exportaciones de Turdetania hablan a las claras el tamaño y el número de sus barcos, pues sus enormes naves mercantes navegan rumbo a Dicearquia y Ostia, el puerto de Roma, rivalizando casi en número con las libias.

HOMONADEOS


 En los valles de los Montes Tauro, vivían los homonadeos, aprovechando la fértil llanura para vivir de la agricultura. Los montes que rodean su territorio hacen las veces de inexpugnable fortaleza y si el hambre acucia, tras un largo invierno o una mala cosecha, los homonadeos, armados hasta los dientes, se lanzan sobre las poblaciones vecinas y las saquean.

"En el centro de la zona más elevada del Tauro, formada por barrancos muy escarpados y la mayor parte intransitables, hay una llanura hundida y fértil, dividida en varios valles. Los homonadeos vivían, cultivándola, en las terrazas que la dominan o en las cuevas. Generalmente estaban armados y saqueaban los territorios ajenos, teniendo ellos montes que amurallaban el suyo"
Estrabón. Geografía. XII, 6,5
Sulpicio Quirino fue el encargado entre el 6 y el 4 a.C. de dirigir la campaña contra los homonadeos, tomando más de cuarenta fortalezas, incluida, Omana, su capital, y de aniquilar prácticamente a este pueblo, y de esta forma pacificar el Tauro. 
"[...] a ellos los aniquiló Quirino haciéndolos morir de hambre, y a cuatro mil hombres los capturó vivos y los estableció en las ciudades cercanas, dejando el lugar sin un solo hombre en edad madura".
Estrabón. Geografía XII, 6,5.

Los generales romanos siempre actuaban de la misma manera, una vez tomada una plaza, que había mantenido enconada resistencia, a los supervivientes que podían trabajar los vendían como esclavos. Su política de pacificación no admite dudas, exterminando (y/o diseminando) al enemigo, se consigue una paz segura. 
El propio Quirino,que había sido cónsul en el Imperio de Augusto, recibió las insignias del triunfo por su victoria sobre los homonadeos.

"[...]su coraje en la guerra y su diligencia en el ejercicio de sus funciones le habían hecho obtener el consulado bajo el divino Augusto, y después, por haber expugnado en Cilicia las fortalezas de los omonadenses, las insignias del triunfo"
Tácito. Anales. III, 48


lunes, 19 de noviembre de 2012

LISÍSTRATA

HUELGA DE PIERNAS CERRADAS.
Uno de los más críticos escritores de la Atenas Clásica fue Aristófanes, y en su obra de teatro Lisístrata, hace gala de su sátira y mordacidad.

En esta comedia del año 411 a.C., Aristófanes cuenta la curiosa idea de la ateniense Lisístrata, para poner fin a la cruenta guerra que durante años enfrentaba Esparta contra Atenas.


Esta mujer ateniense, secundada por la espartana Lámpito, proponen al resto de las mujeres de ambas ciudades, de los bandos contendientes, llevar a cabo una huelga de sexo, hasta que los hombres decidan poner fin a la guerra, cosa que finalmente sucede. De esta forma, Aristófanes retrata de una forma cómica y simpática el cansancio de una guerra que se estaba extendiendo demasiado en el tiempo.


Este es un ejemplo más, de como el legado griego sigue muy presente en la actualidad, y que ni la comedia, ni la sátira, ni las situaciones surrealistas, son inventos del Hollywood, la televisión, ni las novelas del siglo XX.

CLEONICE. Mujeres, dejadme jurar a mí la primera.
LISÍSTRATA. No, por Afrodita; cuando te llegue el turno. Tocad todas la copa, Lampito, y que una en vuestro nombre repita exactamente lo que yo diga. Vosotras declararéis esto bajo juramento de acuerdo conmigo y lo mantendréis firmemente: «Ningún hombre, ni amante, ni marido»...
CLEONICE. «Ningún hombre, ni amante, ni marido»...
LISÍSTRATA.... «se acercará a mí descapullado». Dilo.
CLEONICE. ... «se acercará a mí descapullado». ¡Ay, ay!, se me debilitan las rodillas, Lisístrata.
LISÍSTRATA. «En casa pasaré el tiempo sin mi toro»
CLEONICE. «En casa pasaré el tiempo sin mi toro»...
LISÍSTRATA.... «con mi vestido azafranado y muy bien arreglada»...
CLEONICE. ... «con mi vestido azafranado y muy bien arreglada»...
LISÍSTRATA.... «para que mi marido se ponga al rojo vivo»...
CLEONICE. ... «para que mi marido se ponga al rojo vivo»...
LISÍSTRATA.... «y nunca le seguiré la corriente a mi marido de buena gana».
CLEONICE.... «y nunca le seguiré la corriente a mi marido de buena gana».
LISÍSTRATA. «Pero si me obliga por la fuerza contra mi voluntad»...
CLEONICE. «Pero si me obliga por la fuerza contra mi voluntad»...
LISÍSTRATA.... «me dejaré de mala gana y no le seguiré en sus meneos».
CLEONICE. ... «me dejaré de mala gana y no le seguiré en sus meneos».
LISÍSTRATA. «No levantaré hacia el techo mis zapatillas persas».
CLEONICE. «No levantaré hacia el techo mis zapatillas persas».
LISÍSTRATA. «No me pondré a cuatro patas como una leona encima del rallador de queso».
CLEONICE. «No me pondré a cuatro patas como una leona encima del rallador de queso».
LISÍSTRATA. «Si mantengo firmemente estas cosas, que beba yo de aquí»...
CLEONICE. «Si mantengo firmemente estas cosas, que beba yo de aquí»...
LISÍSTRATA. «Pero si las violo, que se llene de agua la copa».
CLEONICE. «Pero si las violo, que se llene de agua la copa».
LISÍSTRATA. ¿Declaráis todas vosotras esto bajo juramento de acuerdo conmigo?
TODAS. Sí, por Zeus.
LISISTRATA. Hala, yo haré la ofrenda de ésta. (Coge la copa para bebérsela.)
CLEONICE. Tu parte y gracias, querida, para que resultemos en el acto todas amigas unas de otras. (Van bebiendo todas. Se oye un griterío de mujeres a lo lejos.) 
Aristófanes. Lisístrata. 

GEOGRAFÍA DE IBERIA ESTRABÓN (VI)




3 El Betis y el Anas, navegables.
     El Betis, a lo largo de sus orillas, está densamente poblado y es navegable corriente arriba casi mil doscientos estadios desde el mar hasta Córduba y lugares situados un poco más al interior. Y la verdad es que están cultivados con esmero tanto la zona ribereña como los islotes del río. Además ofrecen una agradable vista, porque sus tierras están hermoseadas con bosques y otros cultivos. Así pues, hasta Híspalis la navegación se efectúa en embarcaciones de tamaño considerable, a lo largo de un trecho no muy inferior a quinientos estadios; hasta las ciudades de más arriba hasta Ilipa en barcos más pequeños, y hasta Córduba en lanchas fluviales hechas hoy día con maderas ensamblados, pero que antiguamente se confeccionaban a partir de un solo tronco. El tramo superior hasta Castalón no es ya navegable.

Paralelas al río se extienden algunas cadenas de montañas que se le acercan más o menos por el Norte, llenas de minerales. Donde abunda más la plata es en las proximidades de Ilipa y Sisapon, tanto de la llamada antigua como de la moderna, y en la zona de la llamada Cotinas se produce el cobre junto con el oro. Por tanto, a mano izquierda según se remonta el río se encuentran estas montañas, mientras que a la derecha se extiende una gran llanura, ubérrima, con grandes árboles y excelente para los rebaños.

También el Anas es remontable, pero no con barcos de tanta envergadura ni durante tan largo trecho. En su orilla norte hay también montañas con minas, que llegan hasta el Tago. Naturalmente, las regiones que tienen minas son por fuerza escabrosas y poco fértiles, como es el caso de las que bordean Carpetania y, en mayor medida aún, Celtiberia. De la misma naturaleza es también la Beturia, que posee áridas llanuras que bordean el Anas.

4  Los esteros.
     Pero la propia Turdetania goza de unas asombrosas condiciones. Además de ser ella misma productora de todo y en abundancia, duplica sus beneficios con la exportación, pues el excedente de sus productos es fácilmente vendido por sus numerosos barcos mercantes. Hacen posible esto los ríos y los esteros que, como dije, son comparables a los ríos e igualmente remontables desde el mar hacia las ciudades del interior, no sólo por naves pequeñas, sino también por las grandes. Pues la tierra que se halla al interior del extenso litorial comprendido entre el Promontorio Sagrado y las Columnas constituye toda ella una llanura. Allí, en distintos puntos, avanzan hacia el interior desde el mar unas depresiones semejantes a cañones de mediana profundidad o a lechos de ríos que se prolongan muchos estadios. Las subidas de nivel del mar durante las pleamares las anegan, de forma que no son menos remontables que los ríos, sino incluso mejor. Pues la navegación se parece aquí a la que se practica en los descensos fluviales, al no haber ningún obstáculo de frente y empujar además de popa el mar, por la subida de la marea, igual que la corriente de un río. Allí tienen más amplitud las mareas que en otros lugares, porque el mar, costreñido desde un gran océano hacia el breve estrecho que forma Maurusia con Iberia, se regolfa y se precipita sobre las partes de la tierra que ceden fácilmente ante él. Algunas de estas depresiones se vacían durante las bajamares, a otras no las abandona del todo el agua y otras, en fin, configuran islas en su seno. Tales son, pues, los esteros entre el Promontorio Sagrado y las Columnas, que tienen una subida de nivel más pronunciada que la de otros sitios. Una crecida semejante ofrece también una ventaja para las necesidades de los navegantes, y es que hace a los esteros mayores y más numerosos, navegables muchas veces incluso cuatrocientos estadios, de manera que, en cierto modo, deja toda la tierra navegable y expedita para las exportaciones e importaciones de mercancías. Pero tiene también un inconveniente, porque la navegación fluvial, a causa del ímpetu de la pleamar, que empuja muy fuertemente en sentido contrario a la corriente de los ríos, comporta un riesgo no pequeño para las embarcaciones, tanto si van en dirección al mar como si van tierra adentro. Por otra parte, los reflujos en los esteros son peligrosos, porque también ellos se acentúan proporcionalmente a las subidas de la marea y, debido a su rapidez, han varado en seco muchas veces una nave. Y los rebaños que cruzaban en dirección a las islas de frente a la desembocadura de los ríos o de los esteros, unas veces fueron tragados por el agua y otras quedaron aislados y, obligados a regresar, no fueron capaces y perecieron. Y se dice que las vacas, que tienen observada esta circunstancia, esperan la retirada del mar y entonces regresan a tierra firme.

AMPSIVARIOS

LA ESTIRPE ERRANTE.
Los ampsivarios, o angrivarios como aparecen en otras traducciones, fueron una tribu germana, expulsada de sus tierras en el valle del Amisia (actual Ems) por sus hostiles vecinos y obligada a errar penosamente por Germania.
En tiempos del emperador Nerón, los ampsivarios, encabezados por Boyocalo intentaron un acercamiento a Roma, suplicándoles tierras donde poder asentarse y vivir en paz. Los romanos se negaron a entregar tierras y Boyocalo contestó que "puede faltarnos una tierra para vivir, pero no una para morir", tras lo cual levantó en armas a diversas tribus germanas. El legado de Germania Inferior, Avito, penetró en tierras de los tencteros, y el legado de la Superior mostró sus armas en la retaguardia. Tras esta demostración de fuerza y poder, la coalición germana se desgajó.

Los ampsivarios, solos y rodeados de enemigos, continuaron su vagar hasta que finalmente fueron aniquilados y borrados de la faz de la tierra.

"Esas mismas tierras fueron ocupadas por los ampsivarios, que gozaban de más valimiento no sólo por su número, sino por la compasión que despertaban en los pueblos limítrofes, porque, expulsados por los caucos y privados de un asentamiento, suplicaban un lugar de exilio seguro. Tenían de su parte a un hombre ilustre entre aquellas gentes y también fiel a nosotros, llamado Boyocalo; recordaba éste que, durante la rebelión de los queruscos, había sido encadenado por orden de Arminio, que luego había militado bajo el mando de Tiberio y de Germánico, y que a sus cincuenta años de obediencia se sumaba además el mérito de haber puesto a su pueblo bajo nuestra hegemonía. ¿Qué inmensas campiñas se dejaban de baldío para que de vez en cuando cruzaran por ellas las manadas de ganado menor y mayor del ejército?. Bien está - añadía - que reserven refugios para los rebaños en medio de hombres hambrientos, pero no que prefieran la destrucción y la soledad a la amistad de los pueblos. Los camavos habían poseído en otro tiempo aquellas labranzas, luego los tubantes y después los usipos. Lo mismo que el cielo había sido confiadas al género humano, y las que estaban vacías eran propiedad pública. A continuación, mirando al sol e invocando a los demás astros, les preguntaba, como si los tuviera delante de él, si querían contemplar un suelo despoblado; sería preferible que hiciesen desbordarse el mar, anegando a quienes usurpaban las tierras.

Conmovido por estas palabras, Avito declaró que había que soportar el poder de los mejores; esos dioses a los que imploraban habían querido que poseyesen los romanos la libertad de dar y de quitar, sin tolerar otros jueces que ellos mismos. Esto respondió en público a los ampsivarios, pero a Boyocalo, en recuerdo de su amistad, prometió darle tierras, ofrecimiento que rechazó por considerarlo el precio a su traición, agregando: "Puede faltarnos una tierra en que vivir, pero no una en qué morir". De este modo, con ánimo hostil por ambas partes, se separaron. Áquellos llamaron a los bructeros, téncteros e incluso a pueblos más alejados como aliados para la guerra. Avito, después de escribir a Curtilio Mancia, legado del ejército superior, que atravesara el Rin y mostrara sus armas al enemigo por la retaguardia, condujo las legiones al territorio de los téncteros, amenazándoles con el exterminio si no abandonaban aquella causa. Así que, al desistir éstos, con igual advertencia se logró disuadir a los bructeros; y cuando los restantes pueblos también rehuyeron los peligros de una lucha ajena, el pueblo de los ampsivarios, al quedarse solo, se retiró a la región de los úsipos y tubantes. Expulsados de aquellas tierras, tras dirigirse a las de los catos y luego a las de los queruscos, al cabo de largo peregrinaje, convertiros en extranjeros, mendigos, enemigos en tierra ajena, los jóvenes fueron aniquilados y los que por su edad no podían luchar fueron repartidos como botín".
Tácito. Anales, XIII, 55- 56
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