miércoles, 17 de octubre de 2012

EPONA

LA DIOSA YEGUA

....EPONA,
PROTECTORA DE LA VALEROSA 
CABALLERÍA CELTA,
HERMOSA FECUNDIDAD 
DE LA TIERRA,
ACOMPAÑA A LAS ALMAS
EN SU VIAJE FINAL....

Entre los antiguos celtas, una de las deidades más venerada fue Epona, la diosa-yegua. Se le suele representar como una mujer acompañada por uno o varios caballos, sentada sobre un potro, o directamente bajo la forma de una yegua. (Los dioses zoomorfos eran muy frecuentes entre los celtas).


Epona fue una divinidad popular en la Galia, atestiguada por numerosas representaciones e inscripciones epigráficas, relacionada con el agua y la fertilidad de los campos, por ello, uno de sus atributos era el cuerno de la abundancia o cornucopia. Posteriormente el culto a esta diosa caballar fue exportado a Italia y Roma, donde le dedicaban un fiesta honorífica el 18 de diciembre. 

Debido a su representación equina, Epona se convirtió en protectora de la caballería gala y extendió su poder a la mayoría de las provincias romanas, recibiendo veneración por parte de los jinetes del ejército. 


También se le atribuyen funciones de psicopompo, es decir, comunica este mundo con el más allá; Epona acompaña a las almas en su viaje postrero, las protege en la última travesía y se asegura que llegan a su destino eterno. El caballo como protector de los difuntos y comunicador con el "otro mundo" es un motivo ampliamente difundida en al mundo cultual mediterráneo.

Epona se corresponde con las diosas irlandesas Etain, Medb y Macha; y con la Rhiannon galesa.

CANINEFATES



Pueblo de la Germania, aliados de los romanos y asentados en la desembocadura del Rhin, en el extremo septentrional de la isla de los bátavos.

Los caninefates aparecen frecuentemente mencionados durante la revuelta del bátavo Civilis, luchando en el bando romano. Normalmente formaban una de las alas de caballería del ejército romano.

"Entretanto, habiendo descubierto un vado, manda que el ala de los caninefates y la infantería germana que militaba en nuestras filas rodeen por la espalda a nuestro enemigo".
Tácito. Anales. IV, 73.

A pesar de la alianza, a veces se producían deserciones. Ganasco, fue un caninefate que desertó del ejército romano, y liderando a un numeroso grupo de caucos, otro pueblo germano, se lanzó al pillaje en las tierras de Germania Inferior y luego cometió actos de piratería sobre las costas de la Galia. No obstante, fue rápidamente derrotado por Corbulón. 

"Por el mismo tiempo, los caucos, libres de disensiones internas y exultantes por la muerte de Sanquinio, mientras llegaba Corbulón realizaron incursiones en la Germania Inferior al mando de Ganasco, un caninefate que había militado entre nuestros auxiliares y después había desertado; convertido en pirata, con naves ligeras devastaba sobre todo el litoral de la Galia, sabedor de que eran pueblos ricos y poco belicosos"
Tácito. Anales. XI,18.

martes, 16 de octubre de 2012

ASACENOS

Un ejército de la India Antigua


El subcontinente indio ha sido históricamente un territorio fragmentado en pequeños estados o reinos, enfrentados entre sí la mayoría de las veces.

Para mantener el orden en el interior de sus fronteras y disputar con los vecinos y extranjeros, estos reyezuelos mantenían sus propios ejércitos, en ocasiones muy numerosos y que combinaban la acción combinada de infantería, caballería y elefantes de guerra.

Arriano en su Anábasis de Alejandro Magno, nos describe a vuelapluma uno de esos ejércitos con los que se encontró el rey macedonio en su increíble aventura por el Indostán.

"Desde aquí se dirigió Alejandro a la región de los asacenos, que se habían preparado ya para la lucha, según noticias a él llegadas, con dos mil jinetes, más de treinta mil infantes y treinta elefantes de guerra".
Arriano. Anábasis. IV, 25

En este caso concreto, el ejército de los asacenos ofreció "mucho ruido y pocas nueces", ya que en cuanto se aproximó el experimentado ejército macedonio, los hindúes huyeron en desbandada, para salvar la vida, y refugiarse en su ciudad, con el claro objetivo de resistir tras las murallas las acometidas helenas.

"Al ver los bárbaros que Alejandro se les acercaba, no se atrevieron a guardar la formación para hacerles frente juntos, sino que se dispersaron pensando tan sólo cada uno en procurar la salvación y defensa de su propia ciudad"
                                                                                                                          Arriano. Anábasis IV, 25.

HITENEOS


Según Heródoto eran tributarios de los persas, y a pesar de ser un pueblo difícil de identificar, podemos señalar que habitaban la zona Noroeste de Anatolia.

ARPINATES

En el libro III de Historia Natural, obra de la mente inquieta de Plinio el Viejo, aparece el nombre de estas poblaciones de la Italia Antigua.

domingo, 14 de octubre de 2012

BESOS

 (también llamados besios)

Los besos son una de las más importantes tribus de los tracios del curso medio y superior del Hebro (río Maritsa).
 "Habitan a lo largo del Hebro los corpilos, y en su curso más alto, los brenas, y luego, los últimos, los besos; pues hasta ellos es remontable su curso".
                                                                         Estrabón VII, frg 47.
Parece ser que eran un clan de la tribu de los satras y tenían una función sagrada como profetas de un santuario consagrado a Dionisios. Dentro de los grandes grupos tribales existen familias o clanes con un cometido religioso, como también ocurría con los magos, entre los medos.

"En la lucha son duros, y poseen un oráculo de Dionisio. Este oráculo está en unos montes altísimos, y los besos, que pertenecen a los satras, son los profetas del santuario"
                                                                           Heródoto VII, 111

Los besos fueron durante mucho tiempo independientes, hasta que en el 72 a.C.M. Licinio Lúculo los sometió al poder romano. Repetidas veces se sublevaron,  y repetidas veces fueron derrotados, hasta el año 11 a.C. cuando fueron definitivamente vencidos por L. Calpurnio Pisón.

"Una vez sojuzgados éstos, sus vecinos los ipasinos y los besios se entregaron a él (Augusto) por miedo"
                                                                              Apiano. Iliria, 16.

Muchas bandas de besos se dedicaban al bandolerismo y al pillaje de forma excesivamente salvaje.

"Por cierto, todos éstos son pueblos dedicados en extremo al bandidaje, aunque los besos, que precisamente ocupan la mayor parte del monte Hemo, son llamados bandidos incluso por los bandidos".
Estrabón. VII, 5, 12.

La capital de la comarca que habitaban los besos era Besapara; y Egira, Zyrinae y Lissae sus ciudades más importantes. En el siglo IV el obispo dacio Miketas les convirtió al cristianismo.

ANARTES



Pueblo celta que habitaba las proximidades del Danubio, junto a los dacios. 

“siguiendo el curso del Danubio, llega hasta las tierras de los dacios y anartes”. 
Julio César, VI, 25.2.

Se trata de la única referencia que he encontrado sobre este pueblo. 

sábado, 13 de octubre de 2012

MOSINECOS CONSTRUCTORES DE TORRES





En las ribereñas e inhóspitas tierras aledañas al Ponto Euxino - mar Negro - habitaban los mosinecos, vecinos de cálibes, tibarenos y macrones. Jenofonte, "el de la expedición de los Diez Mil", cuenta que no encontró a gente más incivilizada y salvaje en todo su interminable camino de vuelta a casa. Se alimentaban, además de la caza, de un áspero pan de castañas, manjares para los bárbaros, pero auténtica pestilencia para los civilizados, y estirados, helenos. 

"los que tomaron parte en la expedición decían que éstos eran los más bárbaros que habían encontrado en su recorrido y los más diferentes de las costumbres griegas"
                                                             Jenofonte. Anábasis V, 4,34 

Su nombre parece que procedía de las torres de madera que construían, desde las que hostigaban a los forasteros, y donde paraban la mayor parte de sus vidas. 

La más alta de todas las torres era la del rey, cuyo cargo era electivo, pero si faltaba a sus obligaciones, se le condenaba a morir de hambre. 

"Su rey, por otro lado, está sentado en las más alta
mosina,
y dicta allí rectas sentencias a un grupo de gente 
numeroso:
¡infeliz! pues si acaso se equivoca alguna vez
dictando su sentencia, 
aquel día lo mantienen encerrado castigándolo con
hambre". 
                                           Apolonio de Rodas.   Argonáuticas


"Algunos viven sobre los árboles o en pequeñas torres, y por eso los antiguos los llamaron mosinecos, pues llamaban a las torres mosines. Viven de la caza y de frutos de cáscara dura, y atacan a los caminantes saltando desde sus armazones de madera".
Estrabón, XII, 3. 18.

A los mosinecos también los cita Heródoto formando parte del numerosos contingente de tropas, que al mando del rey persa Jerjes, intentaron conquistar Grecia.

"Los tibarenos, los macrones y los mosinecos iban equipados como los moscos. He ahí, por orden, sus comandantes: Ariomardo, hijo de Darío y de Pamis, la hija de Esmerdis (el hijo de Ciro), lo era de los moscos y de los tibarenos; de los macrones y los mosinecos lo era Ataictes, hijo de Querasmis, el gobernador de Sesto, en el Helesponto"
Heródoto VII, 78.  

Según nos cuenta Jenofonte, los mosinecos utilizaban la carne de delfín salada y un pan, a base de castañas, como principales alimentos.

"Los griegos, al saquear las plazas fuertes, encontraban en las casas depósitos de panes amontonados que se transmitían de padres a hijos, según contaban los mosinecos, y trigo nuevo guardado con la paja. La mayor parte era espelta. También encontraban en las ánforas lonchas de delfín en salazón y, en vasos, grasa de delfín, que los mosinecos utilizaban como los griegos el aceite de oliva.  En los graneros había muchas nueces lisas, sin ninguna hendidura (castañas). Éste era su alimento principal, que hervían y cocían como pan. Se encontraba también vino que, sin mezclar, parecía agrio por su aspereza, pero mezclado, resultaba aromático y dulce".
                                                       Jenofonte. Anábasis V, 4, 27-29 

  

HIPEPENOS


Pueblo de Lidia, en Asia Menor, del que nos da noticia Apiano con motivo de la "Guerra de Mitrídates": "Enterados de estos sucesos, los tralianos, hipepenos, mesolitas y algunos otros, y por temor a lo que les había ocurrido a los de Quíos, hicieron los mismo que los efesios."
Apiano. Sobre Mitrídates, 48 

viernes, 12 de octubre de 2012

DAFNE



Dafne era una ninfa de la montaña, hija de Gea, "la Madre Tierra" y del río Peneo, cuyo nombre parece significar laurel. Apolo orgulloso y altivo, presumía ante los dioses, especialmente con Eros, quien decidió darle una lección de humildad. De esta forma disparó una flecha con punta de oro, de las que infundían amor, contra Apolo, y otra flecha de punta de plomo, cuyo efecto era el desdén y el odio, contra Dafne, seguro de que la ninfa lo rechazaría sin piedad.

En cierta ocasión, Apolo encontró a la esquiva joven, que paseaba tranquilamente y trató de acercarse, mas ella, al verlo, echo a correr, comenzando una persecusión por bucólicos parajes. Cuentan, que Dafne a punto de verse atrapada por el insistente y enamorado dios, invocó a su madre pidiéndole ayuda, y en el momento que Apolo estaba a punto de darle alcance, Dafne se detuvo en seco, sus cabellos se tornaron hojas, sus brazos se fueron convirtiendo en largas ramas y sus pequeños pies se enraizaron en el duro suelo, para finalmente transformase en un árbol de laurel. Decepcionado y abatido, Apolo arrancó una rama y confeccionó una corona de laurel, que a partir de ese momento sería el premio para los poetas y los vencedores en los juegos. Ovidio, nos canta en su Metamorfósis, las últimas palabras que Apolo dirigió a su amada Dafne: " está bien, puesto que ya no puedes ser mi esposa, al menos será mi árbol".
La escultura barroca, sobre mármol, de Gian Lorenzo Bernini "Apolo y Dafne" (1622-24), plasma el instante en que Apolo alcanza a Dafne y la ninfa comienza a metamorfosearse. La composición escultórica está llena de dinamismo, y podemos observar como ambas figuras se van difuminando en el momento en que entran en contacto, contrastando el grito de Dafne con el rostro perplejo de Apolo. Se conserva en la Galleria Borghese en Roma.

ARIMASPOS



 Pueblo fabuloso que las leyendas sitúan en las tierras al Norte de Escitia, más allá de los isedones. Se cuenta que los arimaspos eran una raza de gigantes con un sólo ojo, similares a los cíclopes, y que se encontraban en continua guerra con los grifos, encargados de guardar y custodiar el oro delas arenas del río. 

Los mitógrafos intentan encontrar una explicación para esta leyenda;piensan que estos arimaspos eran los habitantes de tierras ricas en areas áureas, siempre representados como auténticos salvajes.

Heródoto nos transmite la siguiente descripción sobre este curioso pueblo; "De la región que está sobre los isedones dicen estos que es habitada por hombres monóculos, y que en ella se encuentran los grifos guarda-oros. Esta fábula la toman de los isedones los escitas que la cuentan, y de éstos la hemos aprendido nosotros, usando de una palabra escita al nombrarlos Arimaspos, pues los escitas por uno dicen arima, y por ojo, spu".
Heródoto IV, 27.

BURGUNDIOS

Aproximación a la historia del pueblo burgundio

Es comunmente aceptado que el lugar de origen del pueblo burgundio sería alguna zona a orillas del mar Báltico. 
 Para Plinio eran germanos emparentados con los vándalos; "Las estirpes de los germanos son cinco: los vándalos, de los que forman parte los burgodiones, los varinnas, los carinos y los gutones; "
Plinio el Viejo. H.N. IV, 28.

En el siglo I d.C. abandonaron su patria ancestral y ocuparon la cuenca del Vístula medio. En el siglo III se unieron a los alamanes para intentar franquear el limes de los Campos Decumates. Fracasaron en este intento y se asentaron entre el Röhm y Suabia central. 

A partir del año 406 llegaron desde el Norte a tierras imperiales, en la misma oleada que arrastró a ostrogodos y vándalos.

En esta época comenzaron a funcionar como auxiliares de los romanos, convirtiéndose en federados del emperador Jovino en el 413, asentándolos en la zona en torno al Main. 

Las pretensiones burgundias de expandirse hacia el Norte provocaron que Flavio Aecio lanzase contra ellos a los hunos, que en estos momentos, 436, aún eran federados romanos. 
Los hunos de Atila destruyeron este "primer reino burgundio", muriendo a sus manos el rey burgundio Gundanar. Este acontecimiento esta bellamente narrado en la epopeya medieval "El Cantar de los Nibelungos".
Tras esta derrota, los burgundios abandonaron sus pretensiones expansionistas, y en 443 fueron asentados por Roma en las inmediaciones del Lago Leman y Ginebra, donde crearon un "segundo reino".





La única condición: impedir que los alamanes se asentasen en el Ródano. "Después de considerar numerosas posibilidades, el emperador decidió enviar contra los alamanes a los burgundios, pueblo belicoso y que contaba con muchísimos jóvenes valientes, de manera que causaría el pánico entre todos los pueblos vecinos"
Amiano Marcelino 28, 5.9
De todas formas, la ambición corría por las venas de los líderes burgundios, y dos de ellos, Gondiac y Chilperico, a partir del 457 comenzaron a ampliar sus fronteras, hacia Lyon, el Ródano, el Loira, la depresión del Saona y los Alpes Marítimos. 
Durante estos años los burgundios combatieron a favor de Roma contra los hunos (451) y contra los suevos en Hispania (456). En el siglo V los burgundios constituían un poderoso, importante e influyente reino en Europa Occidental. 
Desde la creación del reino, los burgundios van a contar con enemigos fronterizos claros; los alamanes, a los que consiguieron contener en Sapaudia, los ostrogodos de Italia y los francos de Clovis; éstos últimos fueron sus más encarnizados rivales. 
El Reino Burgundio fue una entidad política mixta; romano-germana; que concedía leyes, aunque diferentes, a romanos y burgundios. El rey designaba condes en los diferentes "pagus"; un conde romano para juzgar a los romanos y un conde burgundio que haría lo propio con su gente. 
Conocemos las bases de la ley burgundia gracias a la "Lex Romana Burgundionum", recopilación efectuada en el 506 bajo el reinado de Gundobaldo, con ayuda de juristas romanos. Toda la civilización burgundia descansa sobre esta dualidad germano-romana. El ejército se organiza a partir de razzias y pillajes; mientras que la administración se modela según la de Rávena.  

 
Los burgundios se adaptaron rápidamente a la vida urbana y mostraron siempre respeto a los emperadores. Así el rey burgundio Segismundo (516 - 523) escribió a Anastasio: "Mi pueblo os pertenece; os obedezco, al mismo tiempo que le mando a él".

El rey burgundio residía en Lyon, y su heredero e Ginebra. El monarca debía abandonar su cargo en caso de derrota en el campo de batalla o de una mala cosecha (de la misma forma que hacen hoy día nuestros políticos)ya que no habría cumplido su cometido y fallado a su pueblo. Otra de las figuras importantes de la sociedad burgundia era la máxima autoridad religiosa, que mantenía su posición durante toda la vida.

" Entre los burgundios, el rey es conocido normalmente como Hendinos y, de acuerdo con una antigua costumbre, debe abandonar el poder si, durante su mandato, sufren una derrota en la guerra o la tierra les niega una cosecha abundante, ya que al igual que los egipcios, suelen culpar a sus mandatarios de estos hechos. 
En cuanto a la principal autoridad religiosa de este pueblo, es el Sinistus, que mantiene esta dignidad durante toda su vida sin verse expuesto a las eventualidades de los reyes"
Amiano Marcelino 28,5.4  

A partir de estos momentos la historia política estuvo marcada por el continuo conflicto con los reyes merovingios.

En 493, Gundebaldo firmó un pacto de no agresión con el rey franco Clodoveo I que se casó con su hija Clotilde. Mas la conversión de Clodoveo al catolicismo y las ambiciones políticas del hermano de Gundobaldo, provocaron un nuevo conflicto entre francos y burgundios.

Clodoveo venció a Gundobaldo en Dijón y aceptó levantar el sitio de Aviñón a cambio de un tributo anual. No obstante los sucesores de Gundobaldo, Segismundo y Gondomar siguieron enfrentados a los herederos de Clodoveo. 

Estatua de Gundobaldo en Ginebra.

Aprovechando disenciones internas en la casa real burgundia, los francos consiguen por fin anexionar el Reino de Burgundia hacia el 534. Los francos respetaron las instituciones y la nacionalidad burgundia, parte de la aristocracia permaneció en los puestos claves, produciéndose la fusión entre francos y burgundios. 

Pero la zona resistirá hasta el siglo XV, cuyo nombre recordaba la impronta dejada por los invasores del siglo V. . . BORGOÑA.... 

EL CORAZÓN DE ROMA



....el Palatino era la cabeza pensante del Imperio,
el Foro, su Corazón latente, 
el centro de la vida social, religiosa política y económica....
...sus arterias se extendían hacia barrios y colinas,
y por sus tiendas, bares, anfiteatros, lupanares y tabernas
corría la sangre de los latinos.....



BARDOS, VATES Y DRUIDAS




Entre los habitantes de las Galias existían tres categorías especiales de hombres, dedicados a la poesía, la música, la adivinación y la ciencia; bardos, vates y druidas. 
Los bardos son juglares de los bosques, los vates los poetas de la épica guerrera gala y vaticinadores del destino, y los druidas los sabios conocedores de los insondables secretos de la Naturaleza. 

Entre todos los pueblos galos hay tres clases que gozan de honores excepcionales: los bardos, los cantores sagrados y poetas, los vates se encargan de los oficios sagrados y practican las ciencias de la naturaleza; los druidas igualmente versados en las ciencias de la naturaleza, se consagran a la parte moral de la filosofía. Estos últimos son considerados como los más justos de los hombres y se les confía por ello el juicio en las diferencias públicas y privadas. 
Estrabón IV, 4


jueves, 11 de octubre de 2012

EL AVE TURUL, ARPAD Y LOS MAGIARES


Ave Turul en la colina de Buda (Budapest)

...el Ave Turul sobrevuela la llanura de Panonia, miles de bravos magiares siguen su estela, liderados por el valiente caudillo Arpad, tiñiendo de carmesí la verde estepa, venciendo en batalla a cuanto enemigo les sale al paso, arrojándoles toda la potencia se su mortíferas flechas . . . Turul se posó sobre esta colina, los magiares se asentaron en ella y Arpad se convirtió en su primer rey....

Cuenta la leyenda que las siete tribus magiares venían siguiendo desde las lejanas estepas asiáticas al Ave Turul, en una larguísima travesía por la gran llanura europea, y que en el lugar donde se posó, fundaron un nuevo reino, Hungría. En la actualidad el Ave Turul es uno de los símbolos del país centroeuropeo.

Estatua de Arpad, presidiendo la Plaza de los Héroes en Budapest

Guíadas por el caudillo Arpad, siete tribus magiares, antepasados de los húngaros, tras una galopada de cientos de kilómetros, ocupan la llanura del Danubio medio, el antiguo territorio de los ávaros, y se establecen en estas tierras, convirtiéndose Arpad en su primer rey.

A su entrada en Europa, los magiares penetran como una cuña en la Gran Llanura, quedando asentados entre los eslavos del norte; polacos, bohemios, eslovacos y checos; y los eslavos del sur; serbios, eslovenos, croatas y búlgaros.

Los magiares de origen turco-mongólico, o tal vez emparentados con los grupos ugro-fineses, su imagen de destrucción durante la Alta Edad Media (época de las llamadas Segundas Invasiones) es equiparable a la de los vikingos, gracias especialmente a su rápida y destructiva caballería. 

sábado, 22 de septiembre de 2012

. . . AQUÍ COMENZÓ TODO . . .


     Aquí comenzó todo, en un lugar de la Colina Palatina, en el corazón de Roma, Rómulo fundó una pequeña aldea, que andando el tiempo se convertiría en la Eterna Roma, y muy bien, pudo estar ubicada muy cerca de este montículo.


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