domingo, 15 de noviembre de 2015

VLAICU VODA.





Vlaicu Voda, o Vladislav I, fue por sus acciones, uno de los padres fundadores del Principado de Valaquia, llamado a participar en la forja futura de la nacionalidad rumana. Hijo y sucesor de Nicolae Alexandru, nieto por tanto de Basarab I, y de Klara Dobokay que pertenecía a una familia aristocrática de Transilvania, Vlaicu Voda fue voivoda de Valaquia entre 1364 y 1377, y desarrolló una política exterior orientada en dos direcciones; hacia Bulgaria en una frontera, y hacia el Reino de Hungría en la otra.

                             
En 1369 colaboró con el zar búlgaro Ivan Alejandro (la hermana de su padre Teodora de Valaquia fue su primera esposa), del que era vasallo nominal, en la reconquista de Vidin ocupada unos años antes por los húngaros. Ese mismo año juró vasallaje al rey húngaro Luis I, a cambio del cual recibió los feudos de Severin, Amlas y Fagaras. La relación con el húngaro fue bastante turbulentas, y en 1373 Luis I tomó Severin, aunque más tarde fue recuperada por los valacos. También se relaciona con los primeros enfrentamientos entre valacos y otomanos, ya que participó en un campaña organizada por Luis I contra el turco.

Uno de los documentos más antiguos de la historia rumana fue emitido por Vlaicu para la fundación del Monasterio Vodita situado cerca de las aguas del Danubio. También fue Vlaicu el encargado de acuñar las primeras mondedas valacas, fabricadas en plata y similares a los ducados venecianos y a los dinares húngaros. 




Completó la construcción de la Corte Principesca de Curtea de Arges comenzada por su abuelo y continuada por su padre. Durante mucho tiempo se creyó que Vlaicu estaba enterrado en la pequeña iglesia de esta corte, la Biserica Domneasca. Recientes pruebas de ADN realizadas sobre sus supuestos restos han confirmado que no se trata de Vladislav I.

Fue sucedido por su hermano Radu I y se ha propuesto la hipótesis que su hijo fuese Vlad I el Usurpador. Durante su reinado se introdujo en Valaquia un deporte, posiblemente de origen cumano y practicado entre los pastores, similar en algunos aspectos al beisbol y que se llama Oina. Aún se practica en la actualidad.  

sábado, 14 de noviembre de 2015

BELA I "EL CAMPEÓN" REY DE HUNGRÍA.




Bela I tuvo una vida difícil, llena de de obstáculos. Luchó contra todo y su reinado fue una pelea continua por mantener el trono. Nunca aceptó de buen grado su condición de segundón. Siendo muy joven tuvo que huir de Hungría junto a sus hermanos Andrés y Levente, cuando su padre Vazul cayó en desgracia y fue mandado cegar por el rey Esteban I. Bela encontró acomodo en la vecina Polonia, donde contrajo matrimonio con la princesa Riquilda. 

Por las venas de Vazul corría la sangre de Arpad y por tanto sus hijos tenían derecho a reclamar el trono magiar. Bela acompañó a su hermano Andrés a Hungría y colaboró con él para destronar a Pedro Orseolo (al que consideraban ilegítimo) y coronarle rey. Estas acciones le sirvieron a Bela para consolidar su presencia en la corte, y conseguir que Andrés I le concediese los dominios sobre el Principado de Nitra, que habitualmente correspondían al heredero. Desde esta posición de fuerza Bela pudo desarrollar una política casi autónoma, aunque no podía disfrutar de una política exterior independiente.


Bela fue nombrado jefe del ejército y pudo demostrar en varias ocasiones sus grandes cualidades como estratega. En 1051 Enrique III “el Negro” invadió Hungría, y Bela no dudó en utilizar la táctica de tierra quemada, obligando a los alemanes a retroceder para atacarlos en una complicada zona montañosa. Tras este fracaso Enrique III firmó la paz de Andrés I y para rubicarla acordaron el matrimonio de sus hijos Judith y Salomón. 

Este acuerdo matrimonial encendió la llama de la desconfianza en Bela, que veía como era unió le terminaría apartando del poder, y no dudó en oponerse a la futura coronación de Salomón. Entonces decidió actuar. Juntó a sus hombres de confianza, encontró apoyo de los polacos y atacó a su hermano al que venció en batalla. Andrés quedó malherido y murió pocos días después. Salomón huyó a refugiarse en la corte de su cuñado Enrique IV. Bela tenía el camino libre para ser coronado nuevo rey. 

A pesar de lo breve de su reinado (1060 – 1063) y de tener que estar siempre defendiendo con uñas y dientes el trono, Bela obtuvo éxito en las empresas que acometió; aplastó con éxito un rebrote del paganismo, la Revuelta de Vata, intensificó el comercio con Bizancio y desarrolló una política encaminada a contar con una próspera base económica , saneando la hacienda, regulando las ferias y legislando a favor de las clases productoras (artesanos y campesinos).

Este rey, apodado “el Campeón”, no tuvo un reinado lo que se dice plácido, pues siempre tuvo que mantener a raya a su sobrino Salomón, que intentó una y otra vez recuperar el trono, que por herencia paterna era suyo, con el apoyo de Enrique IV. En estas guerras civiles Bela I contó con el apoyo de los húngaros, que no veían con buenos ojos las relaciones de Salomón con los alemanes. 

En 1063, y como no podía suceder de otra forma, Bela I murió combatiendo en el sur de Italia. Salomón aprovechó para conronarse. Los hijos de Bela, Geza, Ladislao y Lamberto, al igual que habían hecho su padre y sus tíos, se refugiaron en Polonia (patria de su madre Riquilda), donde esperaron el momento de volver. Los hermanos lucharon constantemente contra Salomón, hasta que uno de ellos, Geza, se convirtió en Geza I. 




viernes, 13 de noviembre de 2015

TURNUL SCARILOR.



La Turnul Scarilor – Torre de las Escaleras – es la más bella entrada fortificada al casco histórico de Sibiu, y comunica la ciudad baja y la ciudad alta. Es uno de los edificios más antiguos (concretamente su planta baja) y formaba parte de la primera muralla que se construyó en la ciudadela en el siglo XII. No obstante la fecha de su origen, la estructura que podemos contemplar en la actualidad es del año 1542 aunque también presenta algunos añadidos de mediados del siglo XIX.


jueves, 12 de noviembre de 2015

TORRE DEL CONCEJO DE SIBIU.



La Turnul Sfatalui es uno de los edificios más llamativos y emblemáticos del encantador casco histórico de Sibiu. Situada en el número 1 de la Piata Mica, presenta fachadas a las dos plazas más importantes del centro urbano, la Piata Mica y la Piata Mare, un corredor que la atraviesa comunica ambos espacios. 


Su nombre procede de la función defensiva que cumplía, en medio de los dos mercados. Fue construida en el siglo XIII y ha desempeñado varios cometidos a lo largo de su dilatada historia; sede del antiguo ayuntamiento, almacén de cereales, cárcel y puerta de entrada desde la muralla interna. Documentada por vez primera en 1324, en sus inmediaciones se disponen una serie de edificios que albergan la alcaldía. 





miércoles, 11 de noviembre de 2015

LAS TRES PLAZAS DE SIBIU.



Sibiu es una de las ciudades más prósperas de Transilvania, y como muchas ciudades de origen germano, se organiza en torno a tres plazas: Mare, Mica y Huet. Juntas forman el corazón de la Ciudad Alta.

Piata Mare.

La Piata Mare – Plaza Grande – es el punto de reunión social desde la Edad Media hasta la actualidad. En este céntrico espacio se vienen celebrando mercados de grano desde 1366 y fue mencionada por vez primera como plaza en 1411, cuando se cerró el tercer cinturón de fortificación de la Ciudad. Muestra forma rectangular, y sus dimensiones, 142 metros de largo y 93 de ancho, hacen de ella una de las plazas más amplias de toda la región transilvana.


La Piata Mare es el epicentro de todos los paseos urbanos y una serie de pasadizos comunican esta plaza con otros lugares del centro urbano, como la Piata Mica y los barrios del casco antiguo. En los laterales de la plaza sobresalen maravillosos edificios de los siglos XVI – XVIII de líneas sobrias, con fachadas coloridas y tejados en los que se abren las típicas ventanas con forma de ojo.



Bajo su suelo se abren silos medievales, que utilizaban los comerciantes para almacenar sus mercancías.

Piata Mica.

La Piata Mica – Plaza Pequeña – también llamada Plaza de los Artesanos, con trazado medieval, obtiene su identidad por sus famosas arcadas abiertas. Antaño fue el lugar de la ciudad más destacado dedicado al mercado, la base del desarrollo y de la riqueza acumulada en la urbe. Con el tiempo la Piata Mare le arrebató esta preeminencia.


Esta Piata se divide en dos partes bien diferenciadas, la calle Ocnei que desciende por debajo del Puente de las Mentiras hacia la ciudad baja, y el lado Norte y Este del mercado que sigue el contorno del segundo cinturón de murallas.

Piata Huet.

La Piata Huet, un poco más apartada, se formó en el primer recinto fortificado, y a ella abre sus portadas la Catedral Evangélica. Construida a finales del siglo XII es la más antigua de las tres.

Piata Mica 





martes, 10 de noviembre de 2015

PAOLUCCIO ANAFESTO



Cuando no existen datos históricos comprobables, la tradición manda, y esta dice que Paoluccio Anafesto, cuya existencia es incluso dudosa, fue el primer dogo de la República de Venecia. La proclamación de Paoluccio como dogo aconteció en 697 cuando los patricios venecianos lo eligieron de entre un grupo de tribunos. Hasta ese momento cada una de las islas era dirigida por uno de estos tribunos, y ante el peligro que suponían los eslavos y los lombardos, era necesaria la unión y un poder fuerte. Como dice el manido refrán “la unión hace la fuerza”.

VAZUL DE HUNGRÍA, PADRE DE REYES.



Vazul fue un noble magiar, descendiente de Arpad (a través de su abuelo Taksony) y por tanto, vinculado a la recién nacida monarquía de Hungría. Hijo de Mihaly (hermano de Zoltán ) y primo por tanto del primer rey húngaro, Esteban I. A pesar de bautizarse, al igual que la mayoría de la nobleza, Vazul siguió profesando las atávicas creencias paganas, y esta fue la excusa para apartarlo de la línea sucesoria.


Cuando murió el heredero Emeric, Esteban I nombró sucesor a su sobrino, medio veneciano, Pedro Orseolo . Vazul, como descendiente de mayor edad del príncipe Arpad, reclamó para sí ese derecho. Apoyado por los grupos paganos contrario a los nuevos tiempos y a la introducción del Cristianismo Occidental, Vazul confabuló para derrocar al rey. Como castigo se le encerró en Nitra, fue cegado y le vertieron plomo derretido en sus oídos para incapacitarlo totalmente para desempeñar el gobierno. Sus hijos, Andrés, Bela y Levente huyeron de Hungría y encontraron refugio en Kiev y Polonia.

Vazul nunca dejó de pretender el trono. Y nunca lo consiguió, pero dos de sus hijos, Andrés  y Bela, volvieron del exilo y lograron ceñir (sucesivamente) la Santa Corona húngara .



lunes, 9 de noviembre de 2015

SOLIMÁN I "EL MAGNÍFICO"



Solimán I, hijo de Selim I, se mantuvo más de cuatro décadas en el poder (1520 – 1566), sumó a las conquistas de su padre, todo el esplendor cultural, ayudado por su arquitecto predilecto Sinan. Modernizó el gobierno, al tiempo que sus ejércitos se abrían paso hacia Poniente a golpe de masa. Y aunque en Occidente nos gusta llamarle “el Magnífico”, para los turcos es Solimán Kanuni, es decir, “el legislador”.

Perfeccionó la estructura y la operatividad del cuerpo de jenízaroes y los convirtió en el núcleo duro de sus ejércitos. Además consiguió la superioridad naval en el mar Mediterráneo. Sus victoriosas campañas parecía que no iban a tener fin, se extendió por Asia, en 1521 tomó Belgrado (una vieja aspiración) que convirtió en base de operaciones para lanzarse sobre Hungría. En 1526 aplastó a los húngaros en la batalla de Mohacs, ocupó Buda y sitió Viena apoyado por los reformistas y el rey de Francia, que estaban en guerra abierta contra el emperador Carlos V. La bella ciudad imperial se salvó de milagro, y fue el único fracaso reseñable en el currículum de Solimán. Como tantos otros guerreros, Solimán murió en el año 1566 durante una campaña en tierras húngaras.


Solimán creo el cuerpo de inválidos para atender a los jenízaros imposibilitados por heridas o por la vejez, y su reputación llegó a ser tan grande que, Francisco I, prisionero en Madrid tras su derrota en la batalla de Pavía, le escribió pidiendo auxilio. La respuesta del sultán no estuvo exenta de ingenio: “es propio de reyes y soberanos el ser hoy ricos y poderoso y hallarse mañana en cautiverio”.  

domingo, 8 de noviembre de 2015

SELIM I



Este sultán turco de talle alto, largos brazos y poblado bigotee, que aspiraba a convertirse en un nuevo Alejandro Magno, conquistador universal y soberano de todo el orbe, alcanzó el poder tras encabezar una fuerte oposición y derrocar a su propio padre, Bayaceto II. Comparado con Napoleón Bonaparte, por su marcialidad y austeridad, Selim I se rebeló con un gran gobernante, e indómito conquistador, que mostraba poco interés por la vida amancebada del harén, prefiriendo la caza y la batalla como buen hombre de acción que era. Sus acciones llevaron a Turquía a su máximo apogeo político.

Sus campañas militares resultaron insultantes. Conquistó Persia, Palestina y el Egipto mameluco, del que dependía Arabia, convirtiéndose por tanto, en protector de las ciudades santas de Medina y La Meca. Para asegurar el poder del sultán, evitar trifulcas internas y evitarse enquistados problemas, introdujo una práctica terrible; el asesinato de todos sus hermanos al subir al trono.

“Yo, el jefe soberano de los osmanlíes, héroe de los héroes, con la fuerza y el poder de Feridun, la majestad de Alejandro el Grande y la justicia y la demencia de Cosroes. Yo, el exterminador de los idólatras, el destructor de los herejes, el terror de los tiranos y de los faraones”.


FEDERICO III, MAXIMILIANO I, JUAN HUNYADI Y MATÍAS CORVINO.



El rey Cuervo, Matías , puso todo su empeño en convertirse en el Sacro Emperador, pero fue Maximiliano, hijo del emperador anterior Federico III, el elegido. Rivales condenados a entenderse. De Innsbruck a Pecs . De Austria a Hungría. Del cenotafio (vacío) del Maximiliano al reino Humanista de Matías. Todo se relaciona entre sí. Las piezas van encajando. ¿Estuvo Janos Hunyadi a favor del emperador Federico?¿Realmente quiso Federico el trono húngaro?. El padre, Janós, salvó Belgrado. El hijo, Matías, se apoderó de Viena. Personalidades diferentes, momentos distintos ¿objetivos dispares?.

sábado, 7 de noviembre de 2015

ALARCÓN, LA INCONQUISTABLE.



En un enorme espolón rocoso, rodeado por un foso natural inundado por el Júcar, se erige la villa medieval de Alarcón, sobre la antigua alcazaba, altiva la Torre del Homenaje, se enseñorea en estas tierras y defiende la ciudad. El castillo era una antigua alcazaba musulmana y don Juan Manuel y los Villena le otorgaron el aspecto actual. 


Además de ser uno de los pueblos más bonitos de la geografía ibérica, Alarcón dispone de un espectacular entramado defensivo medieval formado por castillo, torres, ríos, roquedales...


La pequeña localidad conquense está protegida por una poderosa fortificación que le otorgó a lo largo de los siglos la condición de "Inconquistable". La fortaleza está formada por una recinto amurallado que la rodea y protege el núcleo de población y el castillo, y cinco torres exteriores, exentas o aisladas, dispuestas estratégicamente alrededor de la Inconquistable.


La puerta de la villa.


La Plaza del Pueblo de estilo renacentista – plaza del Infante don Juan Manuel - , donde el frío quiebra la piedra, está presidida por dos importantes edificios, la inmensa iglesia de San Juan Bautista del siglo XVI (desacralizada) y el Palacio del Concejo (ayuntamiento).


Iglesia de San Juan Bautista.



En la parte baja de la Plaza de Santo Domingo, se enclava una iglesia románica semiderruida, la de Santo Domingo de Silos, construida en el siglo XII, pero con influencias del gótico.


  

El escudo de la villa muestra un castillo, una estrella (¿el Sol?) y la media luna, recuerdo de su pasado musulmán.  


La toponimia de Alarcón es un auténtico misterio, de esos que nunca dejarán de espolear la imaginación. Una tradición, quien sabe si con base cierta, sostiene que la villa fue fundada por un hijo u otro pariente del rey visigodo Alarico, y de este personaje derivaría su nombre. Algunos estudiosos piensan que el nombre deriva del árabe Al-Arkón (la fortaleza). Y eso sí que es cierto, Alarcón es una inexpugnable fortaleza. 


Como buena parte de los castillos ibéricos, el de Alarcón tiene un origen árabe. En principio dependía del Califato de Córdoba, y tras la disolución de este, quedó subordinada a la poderosa Taifa de Toledo.


En el siglo XII - 1184 - en el contexto de las luchas entre moros y cristianos, el capitán de los ejércitos de Alfonso VIII, Fernán Martínez de Ceballos, cercó la ciudad y mantuvo el asedio nueve meses, consiguiendo su rendición el día de San Andrés. La decisiva batalla de las Navas de Tolosa (1212) estaba cerca y se iban preparando las plataformas de lanzamiento necesarias para quebrar las puertas de entrada a Andalucía.


A partir de este momento los sucesivos reyes castellanos engrandecieron y reforzaron, aún más, la fortaleza de Alarcón. Incluso en 1186 se le concedió un fuero propio y se le otorgó el señorío de amplios territorios circundantes. Todo este feudo se le concedió a la Orden Militar de Santiago por voluntad del rey Alfonso VIII. De esta manera, en 1212, el concejo de Alarcón suma sus tropas a los ejércitos cristianos que combatieron victoriosamente en las Navas de Tolosa. 


El Infante don Juan Manuel recibió de Fernando IV el señorío de Alarcón, incluyendo el castillo. En el retiro de estas tranquilas y silenciosas tierras, su pluma escribió algunas de sus obras literarias.


En el siglo XV, el castillo y la ciudad pasan a manos de Juan Pacheco, poderoso noble castellano y marqués de Villena. Este marquesado en la persona de Juan y de su hijo Diego López Pachecho, tomó partido por Juana la Beltraneja en el duelo fratricida con su tía Isabel. A pesar de formar parte del bando perdedor logró mantener algunos castillos y posesiones. 


Concluida la Edad Media y sus guerras, el castillo perdió su función cayendo en el desuso y abandono quedando en un estado ruinoso. En la actualidad es una visita exquisita que sirve para sumergirnos en otra época y escapar, de paso, del ruido cotidiano que nos rodea en el mundo urbanizado. 


El castillo de Alarcón es hogar de leyendas medievales que nacieron en la voz del pueblo, y que el periodista Felipe Alonso escribe y recoge en un pequeño libro que lleva por título "Leyendas de Paradores".

“–NO SOIS VOS QUIEN SE DEBA DESPOSAR CON MI HERMANA —dijo el señor del castillo al último pretendiente que había llegado hasta Alarcón a pedir la mano de la doncella casadera que allí habitaba. —Le puedo ofrecer mis tierras y una alianza de vecindad que vos no podéis desechar —respondió el joven sin inmutarse ante la negativa del castellano. —Os lo repetiré por última vez. Mi hermana no va a caer bajo vuestras manos para que dilapidéis su dote y la hagáis desdichada como ya lo habéis logrado con otras doncellas de la comarca. Sabed que sé quién sois y lo que pretendéis, así como la fama que os precede. Marchaos en buena hora por donde habéis venido y que sea la última vez que vuelvo a recibir una visita vuestra con tal petición —añadió el dueño del señorío de Alarcón llamando a sus criados para que arrojasen más allá del puente levadizo al visitante. Este abandonó el lugar meditando como podía vengar la ofensa y hacerse con la joven y, sobre todo, con su dote, dado que por sus correrías había dilapidado la herencia que su padre le había dejado. Numerosas ideas de venganza bullían por su cabeza, y una vez de regreso a casa concibió con sus criados un plan destinado a matar al castellano y llevar hasta el final sus planes. Para ello solicitó una nueva entrevista para ‘disculparse’ e intentar por segunda vez convencer al señor de Alarcón de ser un buen candidato, y aprovechando el encuentro asesinarlo. Pero no contaba con que éste era muy querido en la comarca y que sus planes habían sido descubiertos. No obstante, el castellano, incrédulo ante lo que le habían anunciado, accedió a un nuevo encuentro, no sin antes hacer que varios de sus criados se escondiesen en el salón donde iba a recibir al joven. Y así se hizo. El terrateniente se postró ante el señor de Alarcón implorando su perdón por haberse comportado de una forma impertinente en su anterior visita, y cuando el castellano se acercó a él para levantarle del suelo, enarboló una daga que llevaba escondida e intentó con ella herirlo. Los criados acudieron prestos a defender a su amo, y de resultas de la pelea que se originó, el agresor cayó con el cuerpo atravesado por una espada. Su cadáver fue arrojado a un hueco de la muralla del castillo que estaba siendo reconstruida y junto a la argamasa acabó formando parte de la barbacana, manchando con su sangre alguno de los pilares del muro. Manchas que aún hoy en día cuenta la leyenda que pueden verse en esas paredes, recordando, siglos después, su traición”. 


Otra leyenda que se identifica con esta construcción que hoy conforma el Parador del Marqués de Villena tiene que ver con el asalto que realizaron al mismo las tropas cristianas tras la toma de Cuenca en 1177 contra los árabes que lo ocupaban. “Las tropas enviadas a la conquista por parte de Alfonso VIII, lo intentaron por espacio de tres años sin resultados positivos, hasta que un caballero extremeño, Hernán Martín Cevallos, escaló uno de los muros valiéndose de dos puñales, encabezando a un grupo de soldados, liberando en la refriega a varios cautivos. Una de las prisioneras, Elvira Ruiz, arrojó las llaves de la fortaleza al otro lado del muro, consiguiendo entrar en tropel todos los asaltantes. Un grupo de los musulmanes que se encontraban dentro de la fortaleza pudieron salir de ella y resistir en el llamado Pico de los Hidalgos, combatiendo valientemente a los cristianos, hasta que estos les derrotaron y pasaron a cuchillo”.


Alarcón, la Inconquistable, el castillo, la hoz que forma el río, las murallas circundantes, las puertas fortificadas y las torres, ofrecen al enclave una aspecto de invulnerabilidad


La Torre del Homenaje del Castillo de Alarcón, convertido en Parador Nacional, e imposibilitando con ello su visita. 



La Iglesia de Santa María, construida en estilo plateresco allá por los comienzos del Renacimiento, desempeña en la actualidad las funciones de Parroquia.


Callejón del arco.


La Torre del Campo (o de armas), en primer término.



Una torre albarrana que cierra el acceso a las murallas de la ciudad. Era el primer punto defensivo que encontraban los ejércitos invasores. 



Torre del Cañavate, domina un lienzo de muralla, controla uno de los caminos que lleva a la ciudad, y corta el acceso a la península de los Alarconcillos. Se trata de una torre albarrana de planta pentagonal con espolón construida en el siglo XIV. 


La misma torre, y el lienzo de muralla,  desde otra perspectiva. 


La naturaleza aliada con el hombre para construir una fortaleza impenetrable.


La singular torre de los Alarconcillos, defiende la península del mismo nombre, frente a la villa de Alarcón. Su construcción fue llevada a cabo por don Juan Manuel.  




Destacada en medio de una minúscula península, la Torre de los Alarconcillos es semejante a un pequeño castillo.


Puente del Senchidero, hasta aquí llegan comerciantes venidos de toda Iberia. Un tránsito entre dos mundos, el urbano y el de los senderos, separa la fatiga del camino de la recompensa en el mercado local, pero cruzar el puente, tiene un precio, después de las penalidades sufridas para llegar hasta aquí, ¿cómo no pagarlo? .


La muralla serpentea, se adapta perfectamente al terreno, al roquedal y al río. Se adecua a la topografía, a la pendiente, sube, baja, vuelve a subir y cierra con eficacia los accesos al núcleo urbano. 


Mercaderes, leñadores y pastores transitan por estos caminos. Las acémilas cargas de lujosas telas, enormes troncos arrastrados por el Júcar, ovejas, a cientos, pisoteando la cañada. El señor de la villa quiera una parte de toda esta riqueza. Protege y vigila desde su atalaya y procura que todo funcione correctamente. 


Ejércitos enemigos estampados contra las murallas, rechazados desde las almenas, se retiran derrotados, rendidos por no poder idear la manera de entrar. 


...caminante que vas, buscando la paz, en el crepúsculo...


Páramos inhóspitos y yermos, capaces de sobrecoger el alma humana. 


...charlatanes, buhoneros, mercachifles, prestidigitadores, hechiceros, vagabundos, pordioseros, frailes, mercenarios, giróvagos . . . . han pasado durante siglos por esta puerta....


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