martes, 5 de abril de 2016

EÓN HÁDICO, EL ORIGEN DE TODO.



En la confusa nebulosa del origen (al menos el origen de nuestro todo), en el lapso temporal en que Caos devino Cosmos, se desarrolló el Hádico (también llamado Azoico – sin vida - ), el primero de los grandes eones de la historia geológica terrestre. El nombre Hádico, derivado de Hades, dios del infierno, se refiere al lago periodo en que la tierra estaba en proceso de transformación de una enorme bola de fuego a hogar de la vida.

Hace 4500 millones de años (millón arriba, millón abajo) comenzó la formación del planeta por condensación de polvo cósmico, originando una bola incandescente. Poco a poco, muy lentamente, a lo largo de un prolongado periodo de tiempo (demasiado extenso y remeto para aprehenderlo), inabarcable para la mente humana, la superficie del planeta se fue enfriando. Una epidermis terrestre que recibe continuamente el impacto de meteoritos.



Cuando los geólogos se lanzan a estudiar el eón Hádico se topan con un problema derivado de la propia dinámica de la Tierra que hace muy complicado localizar fragmentos de corteza que sean tan antiguos como el planeta. No obstante, estudios recientes han permitido encontrar rocas compuestas por un mineral llamado zircón, con una antigüedad superior a los 4.200 m.a..

A medida que el planeta se enfriaba la geosfera va adquiriendo consistencia, se fue formando una débil e inestable corteza, al tiempo que se diferencian el manto y el núcleo. Lasa convulsiones terrestres y las continuas erupciones volcánicas expulsan gases al espacio, participando en la génesis de la atmósfera. Esta atmósfera primigenia era reductora (carente de Oxígeno) y estaba formada básicamente por Hidrógeno, Metano, Dióxido de Carbono y Amoníaco. Las primeras lluvias marcaron el nacimiento de la hidrosfera.


Estas precipitaciones dieron lugar a zonas húmedas permanentes donde eran posible las reacciones químicas (el caldo primitivo ya estaba en su punto) y fenómenos de condensación. Nuestro recipiente vital (y en este punto no puedo dejar de recordar el Tazón del Génesis de Lisa Simpson) comenzaba a funcionar. Todo estaba preparado para la aparición estelar: la vida.

Cuando finaliza el Hádico la Tierra tenía una corteza sólida rocosa, aunque continuamente convulsionada por un ingente cantidad de movimientos sísmicos y erupciones volcánicas, que dieron lugar a una especie de infierno apocalíptico y de ahí su vinculación con el dios inframundo.


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