viernes, 15 de enero de 2016

ALCONCHEL, UNA VILLA DE FRONTERA.



En la dehesa extremeña, un pueblo de casas blancas se extiende alrededor de un cerro coronado por un castillo de larga historia, su nombre, Alconchel, a medio camino entre Jerez de los Caballeros y Olivenza, y próximo a tierras portuguesas.


El blanco e inmaculado caserío de Alconchel se asienta en la ladera del cerro, llamado de Miraflores, que preside la fortaleza. Muchas de sus calles acusan, precisamente, la fuerte pendiente del terreno sobre el que están trazadas.


Sobre la pequeña localidad se eleva la impresionante fortaleza, que fue donada por el rey Fernando III a la Orden del Temple.


Alconchel es un pueblo fronterizo que ha formado parte de Al Andalus, del Reino de Portugal, del Reino de Castilla y León y como no, de España. Como Villa Señorial perteneció también al maestre de la Orden de Alcántara, Gutiérrez de Sotomayor y a la familia de los Zúñiga.


La fuente, la torre del reloj y el castillo dibujan la más bella estampa de este pueblo.



Aves de rapiña sobrevuelan el castillo, vigilante perpetuo de la frontera entre hispanos y lusos, una plaza que tuvo a los famosos templarios entre sus moradores.  

jueves, 14 de enero de 2016

DIEGO HURTADO DE MENDOZA “ALMIRANTE DE CASTILLA”.



Miembro destacado del poderoso linaje de los Mendoza que tanto peso tuvieron en la política castellana de la Baja Edad Media, Diego Hurtado, por mediación de su padre, Pedro González de Mendoza, contrajo matrimonio con María de Castilla, hija ilegítima del rey Enrique II Trastámara. Diego participó en la derrota de Aljubarrota a manos portuguesas, y tuvo que regresar a casa con el cadáver de su padre, caído en dicha batalla.

Protegido de su tío, el canciller Pedro López de Ayala, su cercanía a la corte castellana, le sirvió a Diego para convertirse en Almirante Mayor de Castilla durante el reinado de Enrique III “el Doliente” y desempeñar la función de mayordomo mayor del rey. Como almirante realizó incursioens en las costas portuguesas y defendió con éxito el Estrecho de Gibraltar de la armada lusa.

Fallecida su esposa, casó en segundas nupcias con Leonor de la Vega, y entre su numerosa prole, destacaría su sucesor Íñigo López de Mendoza, Marqués de Santillana.


miércoles, 13 de enero de 2016

VILLA DE FERIA.



Azotado por el viento, el castillo que lleva siglos oteando el horizonte, se eleva por encima de la villa que reposa a sus pies. A pocos kilómetros de Zafra, la Villa de Feria, en la espléndida Tierra de Barros,  fue sede de una poderosa dinastía, señores de estas tierras; los condes y duques de Feria. Lo que hoy es castillo fue un poblado del Calcolítico, un castro celta y un fuerte romano, aprovechado por los árabes para defender la Taifa de Toledo. Tras la conquista cristiana, Alfonso X reparte las tierras de Badajoz entre las órdenes militares. Feria fue a parar a manos de la Orden de Santiago. En 1394 Enrique III, rey de Castilla conocido como “el Doliente”, cedió esta villa al Maestre de la Orden de Santiago Lorenzo Suárez de Figueroa (como recompensa por defender los intereses de Castilla frente a Portugal), que la transfirió a su hijo Gómez Suárez de Figueroa, naciendo de esta manera el Señorío de Feria. En 1460 Enrique IV otrogó a los Suárez de Figueroa el título de Condes de Feria, y más tarde Felipe II transformó el Condado en Ducado.  

CASTILLO DE MIRAFLORES EN ALCONCHEL.



Enclavado en la comarca pacense de Olivenza, el castillo de Miraflores en la localidad de Alconchel, lleva siglos con un ojo guardando la frontera entre Castilla y Portugal, y con el otro vigilando atentamente el camino hacia Badajoz. Conocido popularmente como Coluche, el castillo está formado por cuatro recintos que fueron levantados entre los siglos XII y XVII, utilizando en su construcción piedra, sillares y mampostería. A lo largo del tiempo la fortaleza ha sido testigo (más o menos protagonista) de las luchas entre Castilla y Portugal, cambiando en demasiadas ocasiones de propietario.

Las casas blancas de Alconchel se desparraman a ambos lados del castillo.

El castillo de Alconchel fue construido por el emir de Córdoba Abderramán II para contener las incursiones que el rey de León lanzaba contra Extremadura. A mediados del siglo XII, Giraldo Sempavor (“sin miedo”) alférez de Alfonso Henríques conquistó la plaza para las armas portuguesas. Más tarde, estando ya en manos castellanas, el rey Fernando III cedió la fortaleza a la Orden del Temple, poco antes de la conquista de Sevilla. Tras la disolución de dicha orden, Alconchel y su castillo cambiaron varias veces de dueño, contando entre ellos a la Orden de Alcántara. Hasta el siglo XIX contó con guarnición militar, pues cuando Olivenza aún pertentecía a Portugal, la frontera con el país vecino se encontraba a un par de kilómetros de aquí.  

CATEDRAL DE BAEZA.



Sobre la antigua mezquita aljama se levantó la catedral de Baeza, en conjunto un edificio sobrio, dedicada a la Natividad de Nuestra Señora, en cuya ejecución (siglos XV - XVIII) intervinieron entre otros Andrés Vandelvira, Villalpando y Alonso Barba. En la fachada oeste se encuentran los elementos más primitivos, como la Puerta de la Luna construída en el siglo XIII en estilo mudéjar.



Situado en uno de los extremos de la ciudad, alrededor del templo se disponen un laberinto de callejones, que subyace al trazado renacentista y nos retrotrae al pasado medieval de la ciudad.  


martes, 12 de enero de 2016

GÓMEZ SUÁREZ DE FIGUEROA, PRIMER SEÑOR DE FERIA.



Prohombre castellano de gran influencia en la Baja Extremadura, hijo del maestre de Santiago Lorenzo Suárez de Figueroa. Gómez Suárez fue mayordomo mayor de la reina Catalina de Lancaster, esposa del rey Enrique III, yerno del almirante Diego Hurtado de Mendoza, miembro del Consejo Real de Juan II, capitán general de la frontera de Andalucía y Primer Señor de Feria. El señorío fue concedido a su padre por el rey Enrique III. 


Tras las muerte del maestre, Gómez I consolidará el Señorío de Feria, siendo la construcción de las murallas de Zafra una de sus obras civiles más destacadas. La ciudad en cuestión necesitaba de esas fortificaciones, pues al enclavarse en un llanura, carecía de defensas naturales. A lo largo de su vida siempre se mantuvo fiel a Castilla y murió combatiendo mientras luchaba a favor del rey Juan II. Fue enterrado en el Convento de Santa Clara en Zafra, erigido por él mismo para convertirlo en el panteón familiar de los Suárez de Figueroa.  

EL CASTILLO DE LA ORDEN DE SANTIAGO EN SEGURA DE LEÓN.



Los caballeros de Santiago arrebataron la comarca extremeña de Tentudía al Islam. Para controlar los territorios recién adquiridos y defender unas fronteras intestables y fluctuantes, los maestres de la orden proyectaron la construcción de una serie de fortalezas y castillos. Muchas veces los rivales surgían de las mismas entrañas del cristianismo. Tal fue el caso de los templarios, que también controlaron algunos enclaves extremeños.


El castillo de Segura de León fue enteramente construido, y posteriormente ampliado por la Orden de Santiago entre los siglos XIII y XIV, de forma que se adaptase perfectamente al terreno rocoso sobre el que se asienta. Desde su origen, el castillo se convirtió en la residencia del comendador de la orden en la provincia de León.


Visible desde varios kilómetros de distancia, las calles y casas del pueblo se arremolinan alrededor de él, buscando la protección de torres y murallas. Las torres de la fachada se llaman de los Alcaldes y de Miramontes, y el maestro cantero Hernando Contreras fue el encargado de levantar la poderosa torre del homenaje en 1515. Cuentan además, que este castillo es el mejor conservado de cuantos edificó la Orden de Santiago en Extremadura. A este respecto no puedo opinar, pues no tuve ocasión de visitar su interior.


La mayoría de estos edificios, alejados de los grandes centros urbanos, ruinosos en gran medida, son escenario de sus propias leyendas (que en el fondo no dejan de ser versiones de un acervo mítico común) y el castillo de Segura de León no es una excepción. 


Una antigua leyenda recuerda el drama de una princesa morisca que, desde tiempo inmemorial está aprisionada a los muros de este castillo por un extraño sortilegio. La única forma de romper el encantamiento es contar todas las estrellas del cielo antes que la noche toque a su fin. En vano intenta la atormentada dama contar las estrellas cada noche, pues el amanecer siempre la sorprende antes que pueda culminar con éxito la tarea. También existen cuitas y habladurías sobre un túnel secreto que comunica el castillo con el exterior y un tesoro oculto en algún rincón del recinto. La periodista Israel Espino relata estas y otras leyendas en el blog Extremadura Secreta, y en su libro “50 lugares mágicos de Extremadura”.


lunes, 11 de enero de 2016

ALCAZAREJO DE LOS BEJARANO EN TRUJILLO.



Nobles y burgueses, prohombres y patricios urbanos, dirigían prósperos negocios, y tenían en sus manos el destino de campos, ciudades y en ocasiones de infantes, príncipes y reyes. Paseando por la población cacereña de Trujillo es fácil encontrar las casas fortificadas que estos señores se hacían construir en la parte noble de la ciudad. Se trata de edificios que cumplían una triple función: residencia, defensa y símbolo de prestigio social. El alcazarejo de los Bejaranos es un magnífico ejemplo de este tipo de construcción medieval. Es una obra de los siglos XIII – XIV y está emplazado junto a la puerta del Triunfo, una de las entradas principales que tenía Trujillo después de la conquista cristiana. En sus muros y fachadas podemos contemplar elementos arquitectónicos mudéjares y renacentistas, y sobre la puerta principal – del siglo XV – el escudo de armas familiar: un león rampante con cuatro cabezas de dragón.  

domingo, 10 de enero de 2016

SEGURA DE LEÓN, UNA VILLA SANTIAGUISTA EN LA COMARCA DE TENTUDÍA.



Al sur de Extremadura se extiende la comarca de Tentudía, cuyos límites meridionales se confunden con Andalucía. Una tierra que los caballeros de la Orden de Santiago conquistaron a los musulmanes y que está salpicada, acá y allá, por pequeños pueblos de larga trayectoria histórica, como es el caso de Segura de León.


Segura de León, enmarcada dentro de un itinerario turístico propuesto por la Junta de Extremadura, “La ruta de las órdenes de Santiago y del Temple”, nace como tal en el año de 1274, cuando el maestre de la Orden de Santiago, Pelayo Pérez Correa, concede fuero de población. A partir de este momento se convirtió en sede de los comendadores de la Orden.


La fuente de Santa María, a la entrada del pueblo, lleva varias centurias suministrando agua a los habitantes de Segura.


La iglesia de la Asunción, sufragada por el concejo y por la propia Orden de Santiago, y que según la inscripción fue terminada en 1299 es el templo más destacado del pequeño pueblo extremeño.



Durante las primeras décadas de la Edad Moderna, Segura de León prestó algunos de sus vecinos a la empresa de la conquista y colonización de América, tal como hicieron muchas villas extremeñas.


El elemento más destacado, omnipresente desde cualquier rincón de la población, es el Castillo de la Orden de Santiago, en torno al cual fue desarrollándose el núcleo residencial. El pueblo se dispone alrededor de la fortaleza, las viviendas arrancan de los mismos muros de la fortificación.




SADUN AL SURUNBAKI.




Conocido como “el gran vagabundo”, Al Surunbaki, guerrero, aventurero y bandolero, campaba a sus anchas por las tierras del centro y norte de Portugal, depredando las regiones de Santarem y Coimbra, penetrando en ellas desde su base en Oporto, y regiones de Extremadura aprovechando que las potencias del momento, Reino Astur y el Emirato de Córdoba, no eran capaces de controlar (siquiera remotamente) tan amplio territorio. En cierta ocasión unió fuerzas a  Ibn Marwan y a Alfonso III para luchar y derrotar a los omeya cordobeses.  

sábado, 9 de enero de 2016

IGLESIA DE SANTIAGO APOSTOL EN TRUJILLO.



La Iglesia de Santiago Apostol está ubicada en el interior del recinto amurallado de la ciudad vieja de Trujillo, junto a la puerta del mismo nombre y de la casa fortificada de Luis de Chaves el Viejo. Este templo comenzó a construirse en el siglo XIII para cumplir funciones de parroquia, y aunque el estilo románico es reconocible, de esa época únicamente queda la estructura de la planta, puesto que la bóveda y el ábside fueron edificados algunas centurias más tarde. Durante un tiempo la iglesia conservó su posición de jerarquía en la ciudad, pues en la plaza aledaña se celebraban mercados y en la lonja del templo se reunía el Concejo.  

¿TRASHUMANCIA PROTOHISTÓRICA?



Entre el año 190 a.C. y 181 a.C., según nos informan Polibio y Tito Livio entre otros, y en años anteriores a la guerra abierta de Viriato contra Roma, se producen movimientos anuales de lusitanos, acompañados ocasionalmente por vetones, desde las agrestes zonas montañosas de la Mesopotamia extremeña hasta las fértiles llanuras andaluzas. Tradicionalmente estas expediciones se han venido explicando desde el punto de vista de un bandolerismo institucionalizado entre estos pueblos. La pobreza, las naturaleza agresiva de estas gentes y la aridez de las tierras han servido para entender este fenómeno. En los últimos tiempos se ha propuesto una hipótesis alternativa, y más complementaria que absoluta (y excluyente); la práctica de la trashumancia.

Jesús Sánchez Corriendo expuso en un artículo “¿Bandidos Lusitanos o Pastores Trashumantes?” (H. Ant. XXII. 1997) esta interesante hipótesis, según la cual, esos movimientos de lusitanos y vetones, junto a sus rebaños y familias, respondían a la necesidad de buscar pastos invernales para apacentar al ganado. Por supuesto estos grupos de población iban armados, con la intención legítima de proteger sus ganados. La consecuencia inmediata de muchos de estos desplazamientos, era el choque armado con el gobernador provincial de turno. De estos combates nos informan puntualmente las fuentes escritas de la época. “En realidad, las gentes de las regiones más arriba del Anas y del Tajo debían acercarse todos los años al sur en busca de pastizales donde apacentar a sus ganados en invierno, lejos del frío de la Meseta. Si nadie les impedía el paso hacia unas tierras a las que les llevaba la costumbre, adquirida por prácticas tradicionales, no se producirían enfrentamientos armados, y los desordenes se limitarían, en todo caso, a los habituales choques de intereses con los agricultores. Sin embargo esta práctica seminómada creaba problemas a los gobernadores romanos porque suponía la entrada de grupos de población ajenos al poder militar, que desestabilizaban la provincia al quebrar las fronteras, y llevaban a cabo una actividad económica que escapaba al control de los nuevos dueños de la región. Por eso se les atacaba en cuanto había oportunidad, y se les calificaba como bandidos, gentes de fuera de la ley”.

Para Sánchez Corriendo existía además, una relación entre esta práctica ganadera y las llamadas estelas del suroeste. “Creemos que la relación estelas-tierras de pastos- caminos de ganado es evidente. La funcionalidad de las estelas como anunciadoras de la presencia próxima de los prados y como delimitadoras de las comarcas donde se podía aprovechar el pasto, introduce un nuevo elemento a considerar en la presente investigación sobre la ganadería trashumante en la Antigüedad: las estelas marcarían las áreas en que los pastores y sus rebaños podían instalarse para pasar el invierno, sirviéndose de los pastos que allí había”. Debemos suponer por tanto la práctica de acuerdos y pactos mutuos, basados en algún tipo de ley no escrita, para el aprovechamiento, más o menos comunal, de dichos pastos, por pueblos de diferente procedencia.


Según este último apunte ¿podemos atribuir una función similar a los famosos verracos vetones?.


Quizás nunca podamos afirmar a ciencia cierta la existencia de una trashumancia a gran escala para esta época tan temprana, pero la intuición más que la erudición nos llevan a concebir las vías históricas (como la Vía de la Plata) como inmemoriales cañadas para el ganado. 

viernes, 8 de enero de 2016

BAÑOS DE LA ENCINA.



Al amparo del castillo surgió Baños de la Encina, una aldea antigua que se yergue por encima de un inabarcable mar verde de olivos. 


Aunque su origen como lugar de asentamiento se remonta a la Edad de los Metales, es en época andalusí cuando Baños de la Encina nace como localidad en relación con el castillo, seña de identidad del pueblo. 


Objeto de disputas entre moros y cristianos, pasó definitivamente a manos castellanas bajo el reinado de Fernando III. En 1458 fue cedida (junto al castillo) al condestable Lucas de Iranzo y comenzará su desarrollo urbanístico a partir del siglo XVI.


La plaza mayor se constituye desde la Baja Edad Media en el espacio protagonista de la vida social de la aldea y lugar de mercado público. Con la expansión urbana que se desarrolla a partir del siglo XV los diferentes poderes aldeanos van cercando mediante casonas un espacio regular presidido por la parroquia.


La parroquia de San Mateo de época renacentista, y estilo plateresco, es el principal templo católico de la localidad jienense.


Imitando el estilo de la parroquia, la Casa Consistorial de la villa, construida con ladrillo rojizo, data del siglo XVI.



La Virgen de la Encina, patrona de la villa jienense, preside la plaza mayor, y mira de frente la fachada de la parroquia.


Entre Andalucía y la Mancha, el trazado urbanístico de la villa es herencia directa de la Baja Edad Media de Castilla. Una villa castellana en la puerta de Andalucía que no olvida su reciente pasado musulmán.




jueves, 7 de enero de 2016

LA TUMBA DE MNESARETE.



Una imagen muda atrapó la tristeza en una lápida, el relieve funerario de Mnesarete (c. 380 a.C.), uno de los más bellos en su tipología, preside una de las salas de la fantástica Gliptoteka de Munich.



La mujer difunta está sentada delante de una niña doliente. El nombre “Mnesarete (hija) de Sócrates” está grabado en el frontón. Debajo está la dedicatoria funeraria: “Deja esposo, hermanas y hermanos, y para su dolor de madre, así como su hijo y la gloria eterna de gran virtud. Aquí, Mnesarete, que alcanzó la cumbre de toda virtud, se encuentra ahora en la cámara de Perséfone”. Este pequeño poema elogia la doble virtur de Mnesarete y tambuén haba de la Casa de Hades, donde Hades y Perséfone moran y presiden el submundo, donde los muertos finalizan su último viaje.  

miércoles, 6 de enero de 2016

RELIEVE FUNERARIO DE DEMETRIOS.



Demetrio desde la proa de su barco de guerra, se dispone a cruzar el océano rumbo al más allá. Mediados del siglo IV a.C.

martes, 5 de enero de 2016

COLUMNA FUNERARIA DE XENOKRATEIA.



Lo que queda de la columna funeraria de Xenokrateia, asemeja a un par de ojos que miran (desde el remoto pasado) al futuro (muy lejano para la Grecia Clásica). La columna está rematada con un patrón de zarcillos y el follaje que agita pequeñas flores. En la inscripción podemos leer “Xenokrateia hija de Euclides de Oie (un lugar de Ática)”.  

lunes, 4 de enero de 2016

JOHAN TSERCLAES



Conocido como “el monje con armadura”, Johan Tserclaes, cuya estatua encontré una tarde que paseaba por Munich, fue un militar de campo español, nacido en los Países Bajos, que luchó defendiendo los intereses hispanos durante la Guerra de los Treinta Años.  

domingo, 3 de enero de 2016

MEHTERHANÉ, UNA BANDA SONORA PARA LA GUERRA.



Desde el origen mismo de la guerra, los combatientes marchaban al campo de batalla al son que marcaban los tambores o las cuernas. Con el tiempo la música fue incorporada como un elemento más del mundo militar y los ejércitos desfilan acompañados por sus bandas. Y el primero de esos ejércitos que contó con una banda de música permanente fue el otomano.


Mehter era una unidad especial dentro de la élite del ejército, los jenízaros, y desempeñaban dos funciones; montar la tienda del estado mayor (incluida la del sultán) y disponer de una orquesta cuya música simbolizara el poder del soberano. Existen referencias a mehterhané otomanas desde finales del siglo XIII y entre los instrumentos que tocaban podemos enumerar tambores, clarinetes, triángulos, platillos, crótalos, timbales de guerra y bombos.


A la hora de entrar en batalla los timbales y clarinetes avanzaban en vanguardia, la música estimulaba el espíritu combativo de las tropas otomanas, y el estruendo también amedrentaba al enemigo, insuflando el miedo en el ánimo del enemigo. En los momentos más solemnes los músicos vestían de gala, colocaban los timbales sobre camellos (o elefantes) y desfilaban al tiempo que lanzaban proclamas orales al estilo “Rahim Allah”.


Especialistas griegos y armenios eran los encargados de fabricar los instrumentos, mantenerlos y custodiarlos en unas estancias cercanas a Topkapi. Esta música “alla turca” influyó en la música militar europea, como en las bandas militares de Napoleón y en composiciones como las famosas “Marchas turcas” de W.A. Mozart y de Beethoven.


sábado, 2 de enero de 2016

CASTELO DO QUEIJO



El fuerte de San Francisco Javier, también llamado Castelo do Queijo, construido a mediado del siglo XVII, tenía como función proteger la ciudad de Oporto, desde su posición en la zona de Foz, el lugar donde el Duero desemboca en el Océano.  

Forte de Sao Francisco Xavier , sus cañones protegen la costa, ejemplo típico de fortificación marítimas, muy típicas de las ciudades portuarias atlánticas durante la Edad Moderna, cuando británicos, franceses, españoles, holandeses y portugueses luchaban entre sí por el dominio de los mares. 

viernes, 1 de enero de 2016

IDOLO DE NOCEDA.



Nuestros antepasados de la Edad del Bronce crearon estas piezas, que tienen forma de estelas planas, denominadas convencionalmente ídolos, aunque a decir verdad no tenemos ni la más remota idea de cual era su función y si poseían algún significado más allá de la mera representación (artística). Se trata de figuras humanas muy esquematizadas y que parecen haber sido muy populares en el mundo megalítico.  
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