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domingo, 31 de enero de 2016

ASPARUH DE BULGARIA.



Cada nación tiene a un héroe primigenio, para los búlgaros este personaje esencial es Asparuh. Conocido también como Isperih, fue un khan protobúlgaro, fundador y primer rey, desde el 681 hasta su muerte, del Primer Imperio Búlgaro. Asparuh condujo a su gente desde Asia Central hasta una región situada entre el Dnieper y el Danubio, desde la que realizaban razzias y expediciones de pillaje a los territorios bizantinos habitados por eslavos al sur del Danubio. Después de derrotar a los bizantinos en el año 680, se establecieron entre el Danubio y los Balcanes, y formó una alianza con las tribus eslavas, dando forma al Primer Imperio Búlgaro.

domingo, 15 de noviembre de 2015

VLAICU VODA.





Vlaicu Voda, o Vladislav I, fue por sus acciones, uno de los padres fundadores del Principado de Valaquia, llamado a participar en la forja futura de la nacionalidad rumana. Hijo y sucesor de Nicolae Alexandru, nieto por tanto de Basarab I, y de Klara Dobokay que pertenecía a una familia aristocrática de Transilvania, Vlaicu Voda fue voivoda de Valaquia entre 1364 y 1377, y desarrolló una política exterior orientada en dos direcciones; hacia Bulgaria en una frontera, y hacia el Reino de Hungría en la otra.

                             
En 1369 colaboró con el zar búlgaro Ivan Alejandro (la hermana de su padre Teodora de Valaquia fue su primera esposa), del que era vasallo nominal, en la reconquista de Vidin ocupada unos años antes por los húngaros. Ese mismo año juró vasallaje al rey húngaro Luis I, a cambio del cual recibió los feudos de Severin, Amlas y Fagaras. La relación con el húngaro fue bastante turbulentas, y en 1373 Luis I tomó Severin, aunque más tarde fue recuperada por los valacos. También se relaciona con los primeros enfrentamientos entre valacos y otomanos, ya que participó en un campaña organizada por Luis I contra el turco.

Uno de los documentos más antiguos de la historia rumana fue emitido por Vlaicu para la fundación del Monasterio Vodita situado cerca de las aguas del Danubio. También fue Vlaicu el encargado de acuñar las primeras mondedas valacas, fabricadas en plata y similares a los ducados venecianos y a los dinares húngaros. 




Completó la construcción de la Corte Principesca de Curtea de Arges comenzada por su abuelo y continuada por su padre. Durante mucho tiempo se creyó que Vlaicu estaba enterrado en la pequeña iglesia de esta corte, la Biserica Domneasca. Recientes pruebas de ADN realizadas sobre sus supuestos restos han confirmado que no se trata de Vladislav I.

Fue sucedido por su hermano Radu I y se ha propuesto la hipótesis que su hijo fuese Vlad I el Usurpador. Durante su reinado se introdujo en Valaquia un deporte, posiblemente de origen cumano y practicado entre los pastores, similar en algunos aspectos al beisbol y que se llama Oina. Aún se practica en la actualidad.  

domingo, 15 de diciembre de 2013

SAPEOS



Tracios es el nombre de un conjunto de pueblos, vecinos de los griegos, que habitaban regiones septentrionales de la Hélade, y aún más al norte, en territorios que en la actualidad pertenecen a Bulgaria. Uno de estos pueblos tracios eran los Sapeos. 

"He aquí los pueblos tracios por cuyos territorios [Jerjes] prosiguió su marcha: los petos, los cicones, los bistones, los sapeos, los derseos, los edonos y los satras"
Heródoto VII, 110



Los sapeos habitaban la cuenca inferior del río Nesto, cerca de su desembocadura en el golfo de Tesalónica, muy cerca de la isla de Tasos.

"[...] hasta el río Mesto que discurre al pie del monte Pangeo, entre los haletos, diobesos y carbilesos, y después los brigas, sapeos y odomantos"
Plinio el Viejo. Historia Natural IV, 11. 

El geógrafo griego Estrabón, al que tantos y tantos datos debemos, y con el que nunca podremos saldar la deuda, recoge una versión, según la cual un pueblo tracio llamado sayos, que se podrían identificar con sapeos, habrían dado su nombre a la isla de Samos. 

"Algunos, sin embargo, afirman que fue llamada así por los sayos, un pueblo tracio que la habitó anteriormente y que también ocupaba el territorio continental situado enfrente, pueblo que se identificaría bien con los sapeos o con los sintos (a los que el poeta llama sinties), bien con otros".
Estrabón. X, 2, 17 

domingo, 13 de enero de 2013

. . . Y EL HOMBRE DESCUBRIÓ EL ORO . . .

Aproximación al origen de la orfebrería.
El Oro, ese vil metal capaz de corromper a los más inocentes corazones, forma parte de la vida del hombre desde hace unos 7000 años. Fascinado por su belleza el hombre lo ha utilizado para confeccionar objetos diversos, que han servido para indicar la pertenencia a un estatus social superior; siempre ha sido un elemento de diferenciación social. 
Sepultura 43 de la necrópolis de Varna con numerosos objetos de oro.
El oro que se recogía mediante lavado en el lecho de los ríos o se extraía de filones rocosos, no parece haber sido el primer metal que se modeló. A orillas del mar Negro, donde el Danubio vierte sus aguas, en la región búlgara de Varna, encontramos el primer centro importante del trabajo del oro. 

Elementos suntuosos y ornamentales de oro, tales como cuentas, colgantes, adornos en forma de toro e ídolos femeninos, se documentan entre los milenios V y III a.C. en Europa Oriental y Anatolia (Alaça, Hüyük, Sardes, Troya).

Nubia, (parece que en egipcio Nub significa oro), el desierto de Arabia, y Anatolia (valle del río Pactol, famoso por la abundancia de pepitas) eran los lugares en los que se solía recoger el oro.

La fusión, el martilleo, el repujado, la estampación, el granulado, la soldadura o la fabricación de hilos, fueron las técnicas que el hombre fue descubriendo y aprendiendo para poder trabajar y modelar este imperecedero metal.

En Egipto las primeras cuentas de oro, sin una elaboración muy compleja datan del IV milenio a.C. A partir del milenio siguiente las técnicas orfebres se van perfeccionando, como muestran las joyas del rey Dyer, enterrado en Abydos. El oro, con este brillo inalterable que posee, se conviritó en el símbolo perfecto del poder ya la grandiosidad del farón. Por tanto, su importancia era más simbólica que económica. 

En la península de Anatolia destacan vasijas, figurillas y otras piezas de decoración procedentes de Troya y Alaça Hüyük. La cordillera del Cáucaso, el oro y la plata eran también dos metales muy apreciados. 

En Susa, situada en territorio elamita, apreciamos una gran variedad de brazales, anillos, pendientes y adornos para la cabeza y el pecho. Una figurilla de principios del II milenio, "el dios de la mano de oro" pone de manifiesto el contexto de la orfebrería, íntimante relacionada con la monarquía y la divinidad. 

Otro claro ejemplo de esta relación es la tumba del rey Abi Shemu (siglo XVIII a.C.) en Biblos. El cuerpo del monarca fallecido fue depositado en una tumba excavada a unos diez metros de profundidad, dentro de un sarcófago esculpido en piedra y sobre el pecho se le colocó un pectoral de oro que representaba la figura de un halcón con las alas desplegadas. Este pectoral es de clara inspiración egipcia, lo que vuelve a demostrar una vez más los fluidos contactos con el país del Nilo. Además la corona del rey y su cetro eran de bronce y oro, lo que atestiguan las influencias de Mesopotamia. 

Estas piezas de oro sirvieron de inspiración a los diferentes monarcas y territorios de la época, como fueron los casos de las Islas Cícladas y más tarde el resto de Grecia. Vasijas de oro y plata de Eubea, Peloponeso y Creta presentan grandes semejanzas con las de Troya; y las minoicas recuerdan a las Egipcias. 

Oro, metal de reyes y poderosos, tanta importancia se le otorgó, que ni cuando morían, estaban dispuestos a deshacerse de tan preciadas pertenencias.

sábado, 22 de diciembre de 2012

BISALTAS


 Los bisaltas eran una tribu de los tracios asentados en la orilla del Estrimón.

“...el pueblo de los bisaltas ….”

Plinio el Viejo. 
Historia Natural. IV, 38



“De entre los tracios […] los bisaltas [habitaban] el resto del territorio hasta el Estrimón”

Estrabón, VII, frg, 11.



En la antigüedad el río Estrimón señalaba la frontera entre Grecia y Macedonia. En tiempos de Filipo II era el límite oriental del Reino de Macedonia. Hoy día el Estrimón discurre entre Grecia y Bulgaria, y es conocido como Estruma, Struma o Strimonas.



“A continuación, como frontera con Macedonia, el río Estrimón, que nace en el Hemo; hay que señalar que este río vierte en siete lagos antes de seguir de nuevo su curso”

Plinio el Viejo. IV, 38.
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